sábado, 6 de marzo de 2010

COMPARECENCIA EN EL PARLAMENTO CATALÁN





Gracias señora presidenta, señores diputados, organizaciones y público asistente.

El título de mi comparecencia es:

El sufrimiento del toro en la lidia: Lesiones anatómicas, alteraciones metabólicas y neuroendocrinas
(Reducido)


Los argumentos taurinos para defender la fiesta se vieron incrementados en el año 2007 gracias a la aparición de una hipótesis en la que se cuestionaba el sufrimiento del toro durante la lidia. El estudio fue realizado por veterinarios de la facultad de veterinaria de Madrid, y tuvo y tiene amplio eco entre los defensores de la tauromaquia.

Lo que les voy a plantear hoy, en ésta mi comparecencia, son una serie de datos objetivos que aparecen en numerosos trabajos, muchos de ellos llevados a cabo por veterinarios de plazas de toros y publicados en libros y revistas científicas.

Una vez escuchada mi exposición, deberán ser ustedes los que decidan si el toro bravo es un animal adaptado para la lidia, que ha nacido para morir en un ruedo, y lo que es más importante, si dicho espectáculo supone maltrato, dolor y sufrimiento para el animal, y que por tanto sería susceptible de ser prohibido en la Comunidad Autónoma de la que ustedes son diputados, a través de la modificación del artículo 6º de su Ley de Protección Animal.

La lidia consta de una serie de tercios en los que el toro es picado, banderilleado, y herido de muerte con el estoque, siendo posteriormente descabellado y apuntillado.

La puya es un arma metálica cortante y punzante que consta de 6 cm de cuerda encolada y 2.5 cm de púa piramidal tan afilada en cada una de sus aristas como la hoja de un bisturí. Va provista de un tope cilíndrico que debería impedir que entrara en el cuerpo del animal más de esos 8.5 cm.

Son muchos los estudios anatomopatológicos que se han desarrollado sobre cadáveres de toros lidiados para determinar las lesiones que provocan.

Los cánones taurinos marcan como lugar "ideal" para la realización de esta suerte, la zona anatómica conocida como morrillo, que se sitúa en el cuello entre la 4ª y 6ª vértebra cervical, lugar donde asienta una gran masa muscular responsable junto a determinados ligamentos de los movimientos de extensión de la cabeza. Como podrán ver y saber a continuación esto casi nunca es así.

En todos, absolutamente todos los estudios consultados al respecto, se reconoce que los puyazos suponen, entre otras cosas, un gran daño neurológico para el toro.

En más del 70% de los toros estudiados, se ha determinado que las puyas son clavadas en zonas muy posteriores a la indicada como "ideal". Las lesiones descritas afectan a más de 20 músculos, sin contar los intercostales y costales. Todas estas estructuras son necesarias para la movilidad del tercio anterior de animal, los movimientos del cuello, y de la cabeza, y para la función respiratoria. Pero no son sólo los músculos, tendones y ligamentos los que son seccionados, sino también importantes venas, arterias, y nervios

Los resultados indican que la profundidad media de los puyazos es de 20 cm, habiéndose encontrado trayectorias de hasta 30 cm. Se sabe que una sola vara puede abrir hasta 7,4 trayectorias diferentes.

Se reconoce que las puyas provocan fracturas de apófisis espinosas y transversas de vértebras, fracturas de costillas, y de sus cartílagos de prolongación, y que pueden perforar la pleura y el pulmón, dando lugar a neumotorax. Del mismo modo son inevitables las lesiones de la médula espinal, las hemorragias en el canal medular, y la lesión de nervios tan importantes como el plexo braquial (que se ocupa de la inervación de las extremidades anteriores), y de las ramas dorsales de los nervios espinales que se encuentran paralelos a la médula.

Las pérdidas de sangre que sufre un toro en la suerte de varas son algo contradictorias, oscilando entre el 8 y el 18% de su volumen sanguíneo. Un toro de 550 kilos perdería entre 3 y 7 litros de sangre tras los puyazos.

Las banderillas, que se clavan en número de seis, llevan en su extremo un arpón de acero cortante y punzante, que en su parte visible será de una longitud de 4-6 cm. Desgarran muchas de las estructuras anatómicas lesionadas con anterioridad por las puyas, y producen lesiones en unos 10 cm alrededor de donde han sido insertadas, aumentando la pérdida de sangre en el animal.

El estoque, una espada curvada de 80 cm de largo, debería lesionar o secciónar los grandes vasos que asientan en la cavidad torácica, es decir, la vena cava caudal y la arteria aorta posterior.

Lo que sucede con más frecuencia es que el estoque lesiona cordones nerviosos laterales a la médula, lo que provoca la desconexión de todo el aparato motor de la caja torácica, lo que añadido a la gran lesión del pulmón derecho, da lugar a una dramática dificultad respiratoria. La sangre pasa del pulmón a los bronquios, de allí llega a la traquea, y sale al exterior por la boca y la nariz.

En otras ocasiones se atraviesa el diafragma, lo que va a producir una parálisis por lesión del nervio frénico; la lesión del nervio frénico puede determinar compromiso de la función diafragmática con insuficiencia respiratoria.

Se dan casos en que las estocadas son tan traseras que pueden llegar a penetrar en el hígado y la panza.

En otras ocasiones veremos unos pequeños hilos de sangre en la boca y en la nariz. Esto sucede cuando el estoque ha tocado la parte más externa de los pulmones y el toro se traga su propia sangre.

En 57 corridas estudiadas (342 reses) tan sólo el 20% de las estocadas lesionaron la vena cava caudal.

En el año 2003 se publicó un estudio en el que tras el análisis de 434 toros se certifica la presencia de émbolos en el tejido pulmonar y hepático en un alto número de animales, que se atribuyen a la irrupción de la espada en la región intratorácica, órganos intraabdominales, así como en las estructuras vasculares.

La lidia concluye con el descabello y la puntilla.

El descabello se realiza con una espada similar al estoque, pero que lleva un tope de 10 cm. Su misión es lesionar y seccionar la médula espinal entre la 1ª y 2ª vértebra cervical.

La puntilla se le da al toro con un cuchillo de 10 cm de hoja, que una vez introducido en el espacio occipito-atlantoideo secciona el bulbo raquídeo, provocando la parálisis general del animal con disminución de la presión arterial. Los movimientos respiratorios se van paralizando y la sangre circulante, cargada de CO2, produce hipoxia en el encéfalo. Se dice que provoca la muerte instantánea del toro, pero no es cierto, ya que va a dar lugar a la la muerte por asfixia. Algunos animales presentan durante algún tiempo después reflejos que son compatibles con la vida. La puntilla está prohibida en todos los mataderos de la UE por considerarse un método cruel de dar muerte a un animal.

Pero no son sólo éstos los datos que les puedo aportar para demostrar que la lidia es un acto cruel de maltrato animal, con una profunda repercusión en las constantes vitales del toro, lo que demuestra el sufrimiento físico y psíquico a que es sometido.

En estudios realizados para determinar las alteraciones metabólicas que sufren estos animales queda patente su incapacidad para adaptarse a la misma.

32 parámetros sanguíneos han sido estudiados en cientos de toros lidiados y dados muerte en la plaza. Todos estos valores sufrieron importantes modificaciones en un espacio de tiempo relativamente corto, el que dura la lidia, y todas las alteraciones, tanto a la alta como a la baja, pueden ser consideradas como patológicas. Estos animales presentan graves alteraciones hepáticas, renales, del equilibrio ácido básico, del recuento de células sanguíneas, y de sus valores hormonales. En el dossier que se les ha entregado tienen una amplia información al respecto.

Estas analíticas revelan un grave estado de hemoconcentración y deshidratación por la pérdida de fluidos que experimenta el animal.

La presencia de un pH ácido en la sangre en el 93,5% de los toros analizados, demuestra un estado de acidosis metabólica que podemos considerar como grave. Un pH sanguíneo bajo significa que la sangre contiene demasiado ácido, lo que es perjudicial para las células del organismo. El origen de este estado patológico hay que buscarlo en el sobreesfuerzo que supone la lidia, para la que el toro no está preparado.

También ha sido merecedora de estudio la función respiratoria del toro durante la lidia, mediante la medición de gases sanguíneos (gasometría). De estos trabajos podemos deducir un gran sufrimiento.

Las mediciones incluyen la presión parcial de oxígeno (PO2), la presión parcial de dióxido de carbono (PCO2), el pH, el bicarbonato (HCO3-), el dióxido de carbono total (TCO2), el exceso de bases (EB), y la saturación de oxígeno (sO2).

Los valores obtenidos después de la lidia demuestran la incapacidad de los pulmones para eliminar el CO2 que se está produciendo, disminuyendo la presión parcial de oxígeno (PCO2) y aumentando la presión parcial de dióxido de carbono (PO2). Una muestra más de la incapacidad del toro para adaptarse al castigo a que es sometido.

Según el taxidermista de la plaza de toros de Las Ventas, el 60% de las cabezas de toros sobre las que ha trabajado, presentan fisuras o fracturas de cráneo. Un conocido crítico taurino, se refirío a esta circunstancia como el "crimen del estribo del picador"

Un estudio realizado sobre más de 6000 toros revela un gran número de lesiones oculares que sufren estos animales durante la lidia, en el desembarco del camión, o durante la espera previa a su salida a la plaza. En un 23% de ellos, se encontraron úlceras de córnea, desprendimientos de retina, luxaciones y subluxaciones de cristalino, fractura del borde orbitario en el arco superciliar, y hemorragias intraoculares.

Incidiendo en el estudio al que he hecho referencia al comienzo de mi exposición, y en el que nada se dice de todas las alteraciones orgánicas y anatómicas que he descrito, les haré una serie de puntualizaciones con respecto a las afirmaciones que en él se hacen, y que concluyen minimizando el sufrimiento, el estrés y el dolor que padece el toro durante la lidia, y transformándolo en un animal adaptado para tal fin.

El estrés es la "situación de un individuo o de alguno de sus órganos o aparatos, que, por exigir de ellos un rendimiento superior al normal, los pone en riesgo de enfermar", es decir, una verdadera amenaza para la homeostasis, que es la tendencia de los organismos para mantener la estabilidad de componentes fisiológicos vitales como el pH, la temperatura corporal, los electrolitos, o la tensión de oxígeno, por lo que mantener en equilibrio sus valores en un rango estrecho es esencial para la supervivencia del individuo.

Como se puede comprobar trás el estudio de las análiticas, el organismo del toro durante la lidia no puede conseguir dicho equilibrio lo que demuestra su inadaptación a la misma.

Se nos dice que el tálamo del toro es más grande que el del resto de los bóvidos (aproximadamente un 20%), y que por ello estos animales son capaces de responder al dolor con más rapidez. Evidentemente no puedo negar esta afirmación, la de su tamaño, pero si les puedo decir que el tálamo no es el encargado de responder ante el dolor. Esta estructura neuronal situada en el centro del cerebro es la que procesa las sensaciones, propaga los impulsos y quizás los integra, pero es la corteza cerebral la que decide la respuesta que se debe producir.

Se afirma también que el toro carece de neuronas memoria, lo que haría que careciera de recuerdos en lo que respecta al dolor. La percepción del dolor requiere un reconocimiento cortical del estímulo como no placentero. Además, el dolor es una experiencia subjetiva sensorial y emocional que requiere la existencia de conciencia.

El aprendizaje, la memoria, y el comportamiento agresivo, dependen en gran medida de unas estructuras cerebrales que reciben el nombre de hipocampo y amígdala, y no del tálamo.

Cualquier mamífero tiene tres memorias: memoria sensorial que opera en un tiempo inferior a un segundo, memoria a corto plazo, que no se prolonga más allá de 15 a 20 segundos, y memoria a largo plazo. Las tres interactuan conjuntamente y se envian información, y tienen una función definida. La primera de ellas está fuera del control de la consciencia, y actua de manera autómatica y espontánea en todos los mamíferos.

En un estudio que lleva por título: "Comportamiento del toro de lidia frente al caballo y la muleta", se puede leer: "la tienta con muleta en el toro de lidia es inviable dada la capacidad de aprendizaje de estos animales".

Entiendo que el aprendizaje lleva aparejado el recuerdo, que se le niega al toro de lidia, y creo evidente que el toro de lidia, a lo largo de su vida, ha tenido contacto con sensaciones que le han provocado dolor, y que por tanto debe tener conciencia y memoria sobre él.

En este mismo estudio se nos dice que el toro se adapta perfectamente a la lidia, ya que el cortisol, hormona medidora del estrés determinada en toros muertos en el ruedo, presenta valores menores que el medido después del transporte, y que el de los toros que fueron devueltos a los corrales por no ser aptos para la misma, lo que hace suponer que el viaje y la salida al ruedo les estresan más que la lidia en sí.

En dos tesis doctorales, presentadas en la facultad de veterinaria de Madrid (2002, y 2006), y dirigidas por el mismo veterinario que ha hecho estas afirmaciones, se dice todo lo contrario: "los toros lidiados y dados muerte en el ruedo, presentaban niveles hormonales de cortisol más altos que los tomados como control, que son los devueltos por no ser aptos para la lidia, y se concluía que la lidia suponía un importante estrés para el toro, ante el que intenta adaptarse".

Los estudios a los que he hecho referencia sobre las análiticas en toros lidiados, y algunos otros, demuestran que el cortisol está por encima de los valores considerados como normales, y que el toro sufre un gran estrés al ser lidiado. Ante la duda que puede se puede plantear al respecto, les diré que:

"Cuando existen lesiones en las vías de transmisión del sistema nervioso, indispensable para que se produzca una respuesta endocrina ante estímulos estresantes mediada por el sistema nervioso, dicha respuesta se puede ver amortiguada o evitada por lesiones neuronales o de la médula espinal".

Descubrimientos muy recientes indican que las betaendorfinas podrían inhibir las descargas de los precursores hormonales que darían lugar a las descargas de cortisol. Dado que al parecer el toro durante la lidia, descarga estas sustancias en gran cantidad, podría ser ésta otra de las razones por lo que el cortisol medido no sea el esperado.

El agotamiento del toro ante la lidia (tercera fase del Síndrome de Adaptación de Selye), debe ser tenido en cuenta en las determinaciones hormonales por lo que respecta al cortisol, y deberían valorarse los numerosos daños físicos y alteraciones metabólicas que sufre el animal, y que demuestran su inadaptación.

Los análisis sanguíneos en toros lidiados indican altos niveles de potasio y bajos niveles de sodio y de cloruros, compatibles con el posible agotamiento de la glándula suprarrenal encargada de descargar el cortisol, y la aldosterona.

Y para terminar mi comparecencia haré alusión a otra afirmación que se extrae como consecuencia del estudio mencionado. En él se dice que, gracias a la gran descarga de opiáceos endógenos -betaendorfinas, y metencefalinas-, el dolor y el placer se equiparan.

Las endorfinas no tienen poderes mágicos. Todas las endorfinas descubiertas hasta hoy, son descargadas cuando hay estrés y dolor, y no se me escapa que tienen propiedades analgésicas, pero en ninguna publicación científica podrán leer que neutralizan el dolor hasta equipararlo al placer. Si así fuera: ¿que sentido tendrían los estudios sobre el dolor y cómo neutralizarlo?

El estudio de los opiáceos endógenos, y de sus receptores es todavía hoy un gran misterio para la ciencia médica, y sabiendo que se descargan en ingentes cantidades ante situaciones de estrés, de dolor, de sufrimiento, de sobreesfuerzo, de hemorragias, de desequilibrio orgánico, de insuficiencia cardiorespiratoria, y de alteraciones de la tensión arterial, como las que se producen durante la lidia, y que les he explicado, es lógico que el toro, durante la agonía a la que es sometido, no tenga más remedio que producirlas. Los estudios que demuestran lo que afirmo son numerosos, y en el dossier que se les ha entregado tienen algunos ejemplos. En muchos de ellos, se afirma que a mayor indice de endorfinas, mayor es el dolor que se siente y el estrés que se padece (Bacigalupo), e incluso en algunos estudios de medicina humana, y veterinaria, sirven para cuantificarlos. Se ha llegado a afirmar que las endorfinas descargadas en estados de estrés no tiene poder analgésico (Harbach 2007), y varios autores aseguran que las encefalinas representan el sistema modulatorio de mayor relevancia en el intento de adaptación de un organismo al estrés crónico.

Si el toro de lidia tiene esta sobrenatural adaptación para soportar el dolor, el maltrato y el sufrimiento, creo que ésta hipótesis es merecedora de un importante espacio en una publicación de caracter científico, cosa que hasta ahora no ha sucedido.

"El bienestar animal a de abordarse bajo bases científicas verdaderas. La percepción errónea de los animales como seres que no sienten y que por tanto son incapaces de sufrir, hace que se desarrollen actitudes negativas hacia ellos, que se reflejan en conductas de neglicencia, crueldad o trato irrespetuoso".

Observen como sale el toro a la plaza, y como termina su vida, y si todavía alguien puede pensar que este animal ha sido capaz de sentir placer en algún momento de la lidia, pongo mi título de licenciado en veterinaria a disposición de los órganos colegiados que regulan mi profesión.

Terminaré citando a Sófloques que decía: "una mentira nunca vive hasta hacerse vieja".

Muchas gracias señora presidenta y señoras, y señores diputados.

José Enrique Zaldívar Laguía.

Veterinario.

Datos:

Estudio del eritrograma y leucograma en el toro lidiado.

Analíticas en toros lidiados

Comparativa de los valores de betaendorfinas en el parto de una mujer y en el toro lidiado.

Adaptaciones metábolicas en vacas bravas como respuesta a estímulos estresantes.

Hay bastantes informes técnicos más, en especial sobre lo que realmente son las betaendorfinas, y los estudios clínicos y experimentales pertinentes, pero éstos me los guardo. A buen entendedor, salud.

Ecos en la prensa:

Noticias Terra

La Vanguardia

El Mundo

El Periódico de Cataluña

El País

ADN

ABC

La Voz de Galicia

Estrella Digital

COMPARATIVA DE LOS VALORES DE BETAENDORFINAS EN EL PARTO DE UNA MUJER Y EN LA LIDIA DEL TORO

COMPARATIVA DE LOS VALORES DE BETAENDORFINAS EN EL PARTO DE UNA MUJER Y EN LA LIDIA DEL TORO


Estudio sobre las betaendorfinas en 69 mujeres de parto. Una parte de ellas recibieron cursos de preparación para el parto y otra parte no.

Se valoró la sensación dolorosa como parto tolerable, parto doloroso, y parto insoportable.

Tasas de betaendorfinas:

Tolerable con preparación para el parto: 133,48 pg/dl = 1,3348 pg/ml
Tolerable sin preparación: : 188,94 pg/dl = 1,8894 pg/ml

Doloroso con preparación: : 293,50 pg/dl = 2,9350 pg/ml
Doloroso sin preparación: : 415,74 pg/dl = 4,1574 pg/ml

Insoportable con preparación : ninguna mujer calificó el parto como insoportable.
Insoportable sin preparación : 508,80 pg/dl = 5,0880 pg/ml

De este estudio podemos sacar dos conclusiones claras:


A: A mayor sensación de dolor, mayor es la descarga de betaendorfinas.
B: La preparación para el parto disminuye el estrés que puede provocar, y por lo tanto la descarga de betaendorfinas, lo que deja claro el importante papel emocional que tienen estas sustancias.

Dado que este estudio se realizó de forma secuenciada, se concluye que las tasas más altas de betaendorfinas medidas coinciden con el momento del parto más doloroso, que es la expulsión del feto, y que en este caso las betaendorfinas no son más que mediadores y moduladores del mismo.
Debo añadir que las máximas tasas de betaendorfinas se produjeron en aquellas mujeres cuyos partos fueron distócicos, es decir, complicados.


Creo absurdo y poco científico establecer valores comparativos en cuanto a descargas hormonales entre dos especies ante estímulos que nada tienen que ver, como son el parto de una mujer y la lidia de un toro. Podríamos en todo caso hacer un estudio cualitativo, pero nunca cuantitativo que es lo que ha hecho el Director del Departamento de Fisiología Animal de la Facultad de Veterinaria de Madrid. Me refiero al hecho de que podemos utilizar las betaendorfinas en ambos casos como una respuesta al dolor, sensación que existe en ambas circunstancias, pero no podemos decir que el hecho de que una especie u otra descargue más o menos hormonas nos pueda servir para sacar alguna conclusión científica. Son especies diferentes, y las circunstancias bajo el que se percibe el dolor también lo son.

Aún así, y dado que se nos dijo en un principio que el toro descarga 10 veces más betaendorfinas durante la lidia que una persona, y que recientemente se ha afirmado que el toro durante la lidia descarga entre 10 y 20 veces más betandorfinas que la mujer en el parto, debo hacer una serie de puntualizaciones:

Como se ve en el estudio al que hago referencia, los valores de betaendorfinas determinados en mujeres de parto son sumamente variables. Tenemos un mínimo de 1,3348 pg/dl y un máximo de 5,0880 pg/dl. ¿Con qué valor comparamos las betaendorfinas descargadas por un toro durante la lidia? ¿Con el mínimo o con al máximo?

No tenemos unos valores claros de la cantidad de betaendorfinas que descarga un toro en la lidia, pero a través de unos gráficos que han sido publicados en algún medio taurino, creo poder afirmar, que serán más o menos los siguientes:

Salida al ruedo: 5,5 pg/ml
Después de las puyas: 17-19 pg/ml
Después de las banderillas: 18-23 pg/ml
Después de la estocada: 21-26 pg/ml

Dado que al salir al ruedo, salvo la colocación de la divisa, no hubo estímulo doloroso reconocido, podemos ver que la tasa de betaendorfinas en el toro de lidia es similar a la que descarga una mujer durante el parto con la máxima sensación de dolor (5,5 pg/ml en el toro y 5,0880 pg/ml en la mujer).

Al igual que en la mujer, que aumenta su descarga de betaendorfinas conforme el dolor es más intenso (de tolerable 1,3348 pg/dl, a insoportable 5,0880 pg/ml), sucede lo mismo en el toro de lidia conforme los estímulos dolorosos van siendo mayores (después de la puya 17-19 pg/ml a después de la estocada 21-26 pg/ml). Es importante observar que el valor desde que el toro sale al ruedo, hasta que recibe el primer estímulo doloroso, varía considerablemente, de 5,5 pg/ml a 17-19 pg/ml.

Si tomamos el valor mínimo de betaendorfinas en la mujer, 1,3348 ante el estímulo doloroso que supone el parto, y el mínimo en el toro de lidia ante el primer estímulo doloroso (puyas) 17-19 pg/ml, veremos que es aproximadamente 17 veces mayor en este último, y si comparamos los máximos, 5,0880 pg/ml en la mujer (dolor insoportable), y 21-26 pg/ml del toro (después de la estocada), veremos que en el toro de lidia el valor de betaendorfinas es aproximadamente 5 veces mayor.

Como vemos los aumentos de los valores siguen en una y otra situación una progresión más o menos parecida:
En la mujer pasamos de 1,3348 pg/ml (mínimo) a 5,0880 pg/ml (máximo); 1,3348 pg/ml x 4 = 5,3392 pg/ml
En el toro pasamos de 5,5 pg/ml (mínimo aunque sin aparente sensación dolorosa) a 21 pg/ml; 5,5 pg/ml x 4 = 22 pg/ml. Mucho menor sería la progresión si tomamos como referencia los valores después de la puya (17-19 pg/ml), y los valores después de la estocada (21-26 pg/ml).

Según el estudio lo que se nos quiere hacer ver, es que el toro, en base a la generación de mayores descargas de betaendorfinas según van aumentando los estímulos dolorosos (puya-banderillas-estocada) es capaz de neutralizar ese incremento de dolor. Debo añadir que en la última determinaciòn se ha obviado el efecto que podrían producir el descabello y la puntilla.

Resulta curioso que está conclusión sea contradictoria con la secuencia del parto de la mujer, que nos dice que conforme el parto es sentido como más doloroso las betaendorfinas descargadas van aumentando. Tampoco podemos olvidar que en el estudio realizado en mujeres de parto, el componente sustancial al estrés provoca una mayor descarga de betaendorfinas, como queda demostrado cuando se nos dice que las que recibieron preparación para el parto, y las que no eran primíparas, descargaron menos betaendorfinas, y calificaron el acontecimiento como tolerable.

Dejando claro que este estudio comparativo no tiene demasiado valor científico, ya que como he dicho se trata de especies diferentes, y de que el estímulo doloroso también lo es, ¿qué conclusiones podemos sacar de él?

Para mí las conclusiones son claras: las betaendorfinas se descargan en base a dos factores que en ambos casos existen: el estrés que supone para la mujer el parto, y el estrés que para el toro supone la lidia, y el dolor que supone el parto para la mujer, y la lidia para el toro.
Dado que conforme los estímulos dolorosos van aumentando las descargas de betaendorfinas también lo hacen, debo pensar que a mayor tasa de estas sustancias, mayor es el dolor que se siente. No debemos olvidar que el máximo valor de betaendorfinas durante el parto de la mujer, se da en el momento más doloroso del mismo, que es cuando el feto pasa por el cuello del útero y es expulsado, y en el toro después de la estocada.

Si estas sustancias tuvieran la capacidad de neutralizar el dolor, que es lo que las atribuye el estudio sobre el toro de lidia, ¿no sería más lógico que fueran disminuyendo según van pasando los tercios de la lidia, o según se van sucediendo los acontecimientos en el parto?

¿Por qué la anestesia epidural en la mujer de cara al parto, hace disminuir ostensiblemente las tasas de betaendorfinas con respecto a aquellas que no la recibieron? ¿Por qué cuando se realiza una transfusión intrahepática en un feto sin anestesia previa las tasas de betaendorfinas son más altas que en aquellos fetos a los que se realizó la transfusión con anestesia previa? ¿Por qué cuando a un animal se le suministran analgésicos antes y después de una cirugía sus niveles de betaendorfinas son menores que en aquelllos que no recibieron este tipo de tratamientos?

Otro dato que me parece sumamente importante y que no podemos pasar por alto, es que el estudio en las mujeres se hizo de forma secuenciada, es decir que fueron muchas las tomas de sangre durante el acto de parir, mientras que el toro, las determinaciones se hacen sobre un animal muerto (?), y no sabemos los tiempos transcurridos.

¿Cuánto tiempo pasó desde que el toro recibió las puyas, fue devuelto, fue sacrificado y se le extrajo sangre? ¿Cuánto tiempo pasó desde que el toro recibió las banderillas, fue devuelto, fue sacrificado, y se le extrajo la sangre? ¿Cuánto tiempo pasó desde que el toro recibió la estocada-descabello-puntilla, llegó al desolladero y se le extrajo sangre?

Podemos decir según estas apreciaciones que los valores que arrojan los resultados sobre los toros que se valoran después de las puyas y de las banderillas, no son reales, ya que debemos suponer que todos se obtienen sobre cadáveres, es decir sobre toros apuntillados, o sobre toros a los que se da muerte con una pistola de bala cautiva en el desolladero, salvo que las extracciones de sangre se hicieran sobre el toro vivo, en cuyo caso no se ha contado con el valor añadido del estrés que supondría la inmovilización para obtener las muestras de sangre. Hago todas estas reflexiones porque desconozco el protocolo seguido por el veterinario que ha firmado el estudio, y que hasta ahora no nos han sido expuestas.


Otro dato básico en cualquier estudio científico, y que también desconocemos, son los valores que podríamos considerar como normales (basales) con respecto a las betaendorfinas en la especie humana, y en los bóvidos, y más concretamente en el toro de lidia, pero me temo que dado el especial carácter de este animal será bastante complicado obtenerlos. Tampoco serviría de mucho una anestesia previa a la extracción de sangre para su determinación, dado que estas sustancias inhiben en cierto grado su descarga.


Me gustaría que mis compañeros veterinarios que han cedido sus tribunas para hacer publicidad de este estudio, se plantearan estas reflexiones y las conclusiones que se pueden sacar de este estudio comparativo, y que se manifestaran con claridad al respecto.

José Enrique Zaldívar Laguía.

Veterinario.

jueves, 25 de febrero de 2010

EL MUNDO DEL TORO TAMBIÉN SE APROVECHA DE LAS OBRAS BENÉFICAS

La beneficencia de Fabra es ruinosa

La feria taurina costó más del doble de la recaudación que logró

MARÍA FABRA - CAstellón - 25/02/2010

Para entregar una donación de 68.000 euros, la Diputación de Castellón se gastó cerca de 170.000. Ésas son las cuentas de la última feria taurina de la Beneficencia organizada por la institución provincial, en junio del pasado año. El presidente de la Diputación, Carlos Fabra, desveló ayer la recaudación obtenida tras la celebración de los dos festejos taurinos (una corrida de toros y una novillada sin picadores) y entregó a las dos asociaciones beneficiarias sendos cheques por valor de 34.500 euros cada uno. Sin embargo, el montante de los gastos, que se aprobaron por decreto, para sacar adelante esta feria son más del doble de lo que finalmente se ha donado a las asociaciones, fin último, al menos en teoría, de la organización de estos festejos.

La Diputación de Castellón obtuvo 68.000 euros tras invertir 170.000

Para la celebración de la Beneficencia, la Diputación corrió con los gastos de contratación de toros y toreros, que ascendió a más de 120.000 euros. A éstos añadió el coste de todos los servicios que supuso la apertura de la plaza de toros y otros gastos para la celebración de los festejos, luz, agua, publicidad, limpieza, incluso el pago de una factura a una sociedad dedicada a regalos de empresa, que sumaron cerca de 20.000 euros.

Pero el desembolso de dinero de las arcas públicas no se quedó en eso. La Diputación adquirió entradas para los festejos que la misma institución organizaba por un total de 25.440 euros.

Un graderío lleno suele ser muestra del interés que levantan los carteles. En el caso de la corrida de la Beneficencia, la labor de la Diputación se despliega para que todos los ayuntamientos se vuelquen en la celebración. Y Fabra envía entradas a todos los ayuntamientos de la provincia que se las quedan, previo pago, o no. Ayer, Fabra desenfundó la lista de "insolidarios". "Con el tiempo me voy haciendo malo", se justificó el también presidente provincial del PP. Sólo dos ayuntamientos del PP osaron devolver todas las entradas: el de Algimia de Almonacid y el de Alfondeguilla. Otros cinco ayuntamientos gobernados por independientes también optaron por no "contribuir" de esta manera, al igual que una ristra de consistorios socialistas. "Morella devolvió el 75% de las entradas que se mandaron", quiso precisar Fabra, quien dijo que "afortunadamente, también en estos tiempos de crisis, algunos ayuntamientos se han vuelto a volcar en la petición de entradas".

Para hacer entrega de los cheques, tamaño concurso de televisión, Carlos Fabra se rodeó de representantes y miembros de las asociaciones beneficiarias. Una de ellas, El Rinconet, realiza una destacada labor con un centro de empleo con una plantilla integrada por 14 personas que reciben remuneración. La otra asociación beneficiaria es la de Padres y Amigos del Sordo de la Provincia de Castellón (Aspas), un activo colectivo que trabaja duro a favor de la integración. A ellos se unieron representantes de la empresa que gestiona la plaza de toros, Tauro Castellón, que también se deshicieron en alabanzas hacia Fabra y se preguntaron, apesadumbrados, qué será de esta feria de la Beneficencia cuando "don Carlos" deje la Diputación.

Otro ejemplo, extraido del blog de un aficionado.



viernes, 19 de febrero de 2010

VIPO, EL PERRO VOLADOR

Video

Resulta patético que unos dibujos animados hayan puesto en pie de guerra a los taurinos, que ahora reinvindican la figura de Espinete.

Resulta que cuando yo era niño, lloré con Dumbo, y con Bambi, y recuerdo los dibujos de la abeja Maya. Como bien decía una buena amiga, los explotadores circenses de animales no protestaron por eso, ni los cazadores de ciervos tampoco, ni tan siquiera los fabricantes de miel.

Ahora, un perro volador, una cigueña, y un gato, han ofendido a los más rancios defensores de la fiesta patria.

Pues que le vamos a hacer...

EL DALAI LAMA CONTRA LAS CORRIDAS DE TOROS

El Dalai Lama, contra los toros

El líder budista apoya la iniciativa catalana para abolir la Fiesta

MAIOL ROGER - Barcelona - 19/02/2010

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Al Dalai Lama no le gustan las corridas de toros: Como líder budista, aborrece cualquier tipo de maltrato animal. La tramitación de una Iniciativa Legislativa Popular en el Parlamento catalán que promueve la abolición de la Fiesta en Cataluña ha despertado el interés del líder espiritual. A través de la Asociación para la Defensa de los Derechos del Animal ha hecho llegar a los diputados catalanes una misiva en la que les reclama que prohiba las corridas de toros en Cataluña.
"Creo que existen considerables evidencias de que las corridas de toros son una práctica cruel que inflige de forma pública un dolor atroz a animales inocentes y sintientes", dice el Dalai Lama en la carta, en la que explicita la reclamación a los diputados: "Doy soporte a la Iniciativa Legislativa Popular promovida por ONGs y ciudadanos catalanes para prohibir las corridas de toros en Cataluña.
Hago un llamamiento al Parlamento de Cataluña para que vote a favor de la reforma del artículo 6.2ª de la Ley de Protección de los Animales de Cataluña, y abolir definitivamente la excepción que permite las corridas de toros", reclama.
Tras aceptar la ILP a trámite, una comisión del Parlament debate la reforma para redactar un proyecto de Ley que deberá ser refrendado en el Pleno.

domingo, 7 de febrero de 2010

ANIMALES: MANUEL VICENT

Probablemente la violencia como forma de cultura se inició en este planeta cuando se acabaron las nueces de los árboles donde nuestros padres vivieron encaramados durante millones de años y un día echaron pie a tierra y tuvieron que procurarse las proteínas en la carne, primero del pariente que tenían más a mano y después de los animales que cazaban. Devorar o ser devorado era la cuestión, antes de que el pensamiento llegara al cerebro humano. Cuando este dilema se resolvió a favor del primate, de forma que comenzó a matar más que a ser matado, el hombre inició su reinado en la tierra y se definió a sí mismo como ser racional pese a la necesitad de seguir devorando otra carne para alimentarse. Pero no está claro que el hombre sea un animal inteligente. Los niños, antes del uso de razón, en sus juegos salen de su conciencia y se convierten con toda naturalidad en caballos, en lobos, en pájaros. Esa etapa de la niñez en que las ranas pueden ser princesas corresponde a aquélla de la evolución de la conciencia en que los animales formaban parte de nuestros sueños. La danza primitiva y las primeras voces humanas imitaban los movimientos y los sonidos de las fieras a la hora de emparejarse. En el paraíso las serpientes hablaban. Una culebra enroscada en el tronco del árbol de la ciencia le dijo a Adán que podía ser Dios con sólo morder una manzana. De hecho, aquella serpiente pasó luego a adornar la mitra de los faraones y de los papas. En la antigüedad el porvenir se leía en las entrañas de las ocas, y los ojos de los búhos vigilaban el silencio de los muertos. La mitología se produjo primero creando animales imaginarios, nacidos del subconsciente, leones alados, dragones de siete cabezas, mujeres con colas de pez, y después de amasarlos en el Olimpo con las pasiones de los dioses, esos trasgos mentales pasaron a formar capiteles de las iglesias cristianas. En la cultura moderna el mundo animal está recobrando el prestigio que tuvo en la antigüedad, cuando muchos animales eran dioses. En ellos establece la última fase del amor, desde la anciana que tiene el corazón dividido entre el gato y el canario al teniente general retirado que es arrastrado por el capricho de su caniche de árbol en árbol, sin poder ya ejercer sobre él sus dotes de mando.

sábado, 30 de enero de 2010

ENFERMEDADES DE LA GLÁNDULA MAMARIA EN PERROS

La MASTITIS es la infección bacteriana de las glándulas mamarias, y se puede presentar en una o en varias, afectando a las perras postparturientas. Se puede dar también en perras que lactan debido a falsa gestación, aunque con escasa frecuencia.
  Los signos clínicos son variables en intensidad e incluyen glándulas calientes, firmes, tumefactas y doloridas. La fiebre, anorexia y deshidratación son habituales. Los cachorros de las perras afectadas de mamitis pueden llorar, porque sus madres suelen descuidarlos. En los casos graves podrán aparecer abscesos o gangrenas glandulares.
  El tratamiento consistirá en el suministro de antibióticos, y fluidoterapia cuando sea necesaria. Debe ser agresivo para que la perra pueda asumir su conducta materna en el mínimo tiempo posible. Es importante que la ingestión de líquidos y de sólidos sea la adecuada para asegurar una producción láctea continua. Durante la lactación, las necesidades de alimentos y líquidos se duplican con respecto a la gestación.
  Las compresas calientes aplicadas en las glándulas afectadas varias veces al día pueden reducir la tumefacción y el dolor.
  Los veterinarios, cuando elegimos el antibiótico, deberemos tener en cuenta sus efectos sobre el neonato lactante. Lo normal es que en siete días el proceso esté controlado, salvo en el caso en que haya abscesos o gangrena, que serán que ser tratados mediante cirugía.
  La lactación podrá continuar en tanto que la perra lo desee y sea capaz de suministrar la nutrición adecuada. Es importante la vigilancia de los cachorros por si presentaran signos de enfermedad, y se debe controlar su aumento de peso, que debería ser del 10% del peso al nacimiento por día. Si es necesario se debe proceder a la alimentación suplementaria o crianza artificial.

  La GALACTOSTASIS ( acumulación y retención de leche dentro de la glándula mamaria) es otra causa de la presencia de glándulas mamarias calientes, firmes, tumefactas, y dolorosas. A diferencia de las mastitis, en la galactostasis las secreciones mamarias no están infectadas y la madre no se muestra enferma. La leche simplemente se elabora a una mayor velocidad de la que se puede almacenar en las glándulas con comodidad. Se suele presentar con más frecuencia en el momento del destete y en ocasiones en el momento del pico lactacional cuando la producción supera en forma transitoria las necesidades de los neonatos. También puede presentarse en la falsa gestación.
  Si el problema se presenta al comienzo de la lactación no se recomienda ningún tratamiento, pero sí se deberá intervenir si se presenta en el momento del destete, y consistirá en la reducción de la producción láctea y en el alivio de la incomodidad. Sabemos que la producción láctea disminuye a medida que se restringen el alimento y el agua. Por tanto la disminución de la ingesta calórica e hídrica en cantidades que adecuadas para mantener el peso corporal ideal y la normal hidratación durante el reposo sexual (anestro) es de utilidad para el tratamiento y también para la prevención de, de la galactostasis del destete.
  El destete gradual es también muy útil. El masaje de las glándulas puede estimular la producción de prolactina y promover una lactación continuada, y por lo tanto debe evitarse. Las compresas calientes pueden ayudar al alivio de la tumefacción e incomodidad pero también pueden estimular la liberación de prolactina adicional.

  La GALACTORREA,  es una lactación que no se asocia con la gestación y el parto. Es la manifestación clínica más corriente de la falsa gestación canina. Se presenta en la fase del ciclo sexual que se conoce como diestro avanzado. Suele ser autolimitante y no necesita tratamiento. Cómo cualquier estimulación de las glándulas (masaje, aplicación de compresas calientes y frias o lamido de la perra), estimulan la producción de leche, deberían ser evitadas. La suspensión del alimento durante 24 horas, seguido por un retorno gradual a las cantidades de mantenimiento normal, ayudará a la reducir la lactación. La medicación con agonistas de la dopamina como la bromocriptina, la cabergolina, o la metergolina, serán sumamente útiles en el tratamiento de la galactorrea, ya que inhiben la producción de prolactina.

  Las NEOPLASIAS O TUMORES MAMARIOS representan casi la mitad de todos los tumores en las perras. Son más frecuentes en perras mayores con una edad promedio de 10 años. Muchas de las afectadas son hembras enteras o pacientes que fueron castradas (ovariohisterectomizadas) en el curso avanzado de la vida. Los tumores mamarios son raros en los machos y en animales jóvenes de ambos sexos.
  Dos estudios recientes sobre grandes poblaciones de perros han reportado información sobre la incidencia. El primer estudio, realizado en Gran Bretaña, reporto una tasa de incidencia estandarizada para los tumores mamarios de 205 por 100.000 perros por año. El segundo estudio controló una población de más 80.000 perros en Suecia y encontró una incidencia de 111 por cada 10.000 perros en edad de riesgo. Este estudio también encontró que la incidencia se incrementaba con la edad: a la edad de 6 años, fue de un 1%, a los 8 años, 6% y a los 10 años. 13%. La edad media de manifestación del tumor es de 10 a 11 años de edad. En otro artículo reciente, se ha constatado que, de 101 tumores (60 de raza pequeña, y 40 de otras), el 25% de los perros de raza pequeña presentaron tumores malignos comparado con un 58% de pacientes de raza grande.

  La ovariohisterectomía temprana protege de forma clara contra el desarrollo de tumores mamarios. Las perras castradas antes de su primer ciclo estral (antes de su primer celo) no tienen mayor riesgo de cáncer mamario que los machos. Después de los 2.5 años o luego del segundo ciclo estral, la ovariohisterectomía deja de ser protectora en las perras.
  Las estadísticas así lo confirman: el riesgo de padecer tumores en perras esterilizadas antes de que tengan el primer celo es del 0.05%, en castradas después del primer celo es del 8%, y en castradas después del segundo celo es del 26%.

  No se ha demostrado el carácter protector de la gestación temprana como inhibidor del desarrollo de tumores, bien conocido en la especie humana.

  Las progestinas utilizadas para suprimir el estro (celo) promueven cambios hipeplásicos y neoplásicos en las glándulas mamarias de las perras, y por tanto: ¡no deben ser utilizados! Los tumores mamarios benignos se encuentran en más del 70% de las perras tratadas con progestágenos a largo plazo. Cerca de la mitad de los tumores mamarios en las perras son benignos.

  Los tumores de mama por lo usual son masas discretas, firmes y nodulares. Se pueden localizar en cualquier punto a lo largo de la cadena mamaria. Su tamaño es muy variable, con un diámetro que varía de pocos milímetros a muchos centímetros. En más de la mitad de los casos están afectadas mútiples glándulas. Pueden adherirse a la piel superpuesta pero por lo regular no están fijados a la pared corporal subyacente. Los malignos más que los benignos tienden a fijarse a la pared corporal y estar cubiertos con piel ulcerada. En muchas ocasiones si presionamos los pezones de las glándulas afectadas, veremos salir secreciones anormales. Los ganglios linfáticos regionales (axilares o inguinales) pueden estar agrandados si hubo metástasis. El resto del examen físico a menudo carece de particularidades de interés. En los cuadros de cáncer avanzado puede haber evidencia de caquexia tumoral.

  El diagnóstico del cáncer de mama es más probable en una hembra geronte con cualquier clase de nódulo en la glándula mamaria, La biopsia escisional es el método de elección para confirmar el diagnóstico. El examen citológico de muestras obtenidas mediante aspiración con aguja fina a menudo da resultados ambiguos. Antes de realizar cualquier biopsia escisional, se deben realizar radiografías de tórax para descartar metástasis a nivel pulmonar. Si ésta se descubre, se justifica el pronóstico grave, incluso en ausencia de una confirmación histopatológica de la neoplasia mamaria.

  Tomada la decisión de llegar al diagnóstico y hacer el tratamiento, se debe valorar la salud global del paciente y la carga tumoral. Los tumores mamarios malignos con frecuencia hacen metástasis en los ganglios regionales y pulmonares. Con menor frecuencia se producen metástasis en hígado. También se pueden producir en sitios distantes, pero esto rara vez sucede en ausencia de afectación linfoglandular local o pulmonar. La radiología y la palpación cuidadosa son sumamente útiles en estos casos. La salud global del paciente deberá ser evaluada mediante un hemograma completo, perfil bioquímico y análisis de orina.

  El tratamiento del cáncer de mama es la escisión quirúrgica de todo el tejido anormal. Persisten las controversias referidas a la mejor técnica: escisión del nódulo, mastectomía simple o mastectomía radical. Si se opta por quitar el nódulo tumoral exclusivamente, el tejido sano que lo rodea debería ser enviado también al histólogo para su valoración, y si hay evidencia de presencia de células cancerígenas, se debería realizar una mastectomia total. No existen diferencias en los tiempos de sobrevida después de la mastectomia simple vs radical; los tumores mamarios escindidos siempre deben remitirse para su análisis, porque el establecimiento del pronóstico se verá influido directamente por el resultado obtenido.

  Un dato sumamente importante y que sigue generando controversia entre los veterinarios, es si se debe realizar la ovariohisterectomia como acompañamiento a la cirugía de los tumores. Pues bien, lo he dicho muchas y lo reitero: la castración de la perra realizada en el momento de la mastectomía no tiene efecto sobre las tasas de sobrevida a 2 años en las perras. Tampoco existieron diferencias en la sobrevida entre perras que soportaron la ovariohisterectomía antes de la mastectomía, las perras con ovariohisterectomía en el momento de la mastectomía, y aquellas con mastectomía sola (Nelson y Couto). Las mismas conclusiones han sido obtenidas por oncólogos veterinarios: "en un estudio de 154 perros tratados con concurrente mastectomía y ovariohisterectomía, la media de tiempo de supervivencia fue de 8,4 meses. Esto no supone ninguna ventaja en la supervivencia en comparación con la media de tiempos de supervivencia de 8 a 10 meses de otros estudios para perras tratadas sólo con mastectomía".

  Ya he comentado que aproximadamente el 50% de los tumores son benignos, aunque algunos de ellos, pueden ser considerados tras su análisis como precancerosos, lo que supone un incremento de 9 veces en el riesgo de adenocarcinoma mamario tiempo después, comparado con el riesgo en las pacientes con nódulos que tienen características celulares normales, en las cuales el riesgo de malignidad posterior no es mayor que en las perras sin nódulos mamarios previos.

  El adenocarcinoma es el tumor mamario maligno más común en las perras, aunque el pronóstico será diferente en función de lo arroje el análisis de dicho tumor, especialmente en lo que se refiere a la distribución celular que presente. Si las células invaden los vasos sanguíneos y los linfáticos, el pronóstico será el peor. También os puedo decir que la tasa de recidivas de los adenocarcinomas extirpados será del 90% en las perras con tumores escasamente diferenciados, del 68% en las perras con tumores moderadamente diferenciados, y del 24% en las perras con tumores bien diferenciados.

  Aún contando con estos importantes datos, el tamaño del tumor es el indicador pronóstico más importante en el caso de los adenocarcinomas. Los tumores de menos de 3 cm de diámetro se asocian con el mejor pronóstico, con una tasa de recurrencia del 35% después de los dos años de su extirpación, comparado con el 80% para masas más voluminosas.

  En las perras, en ocasiones se detectan otros tumores malignos como el carcinoma inflamatorio, sarcomas, y carcinosarcomas, pero son mucho menos comunes que los adenocarcinomas. El carcinoma inflamatorio es una enfermedad maligna fulminante con pronóstico grave.
  En cuanto a la terapia adyuvante, y dado que la ablación quirúrgica de los tumores malignos no es curativa, la quimioterapia se lleva ensayando muchos años, pero podemos decir que no hay resultados concluyentes, especialmente en lo que se refiere a las drogas a utilizar, ya que algunas experiencias realizadas, parecen indicar que las perras afectadas de tumores malignos tuvieron una sobrevida más alta cuando recibieron quimioterapia, en comparación con aquellas que no la recibieron.
  Las terapias hormonales son otros de los campos en los que están trabajando los oncólogos veterinarios, especialmente en el uso de una sustancia que recibe el nombre de tamoxifeno, con propiedades antiestrogénica.

  José Enrique Zaldívar Laguía
  Clínica Veterinaria Colores
  Pso de Santa María de la Cabeza 68 A
  28045-Madrid.

viernes, 29 de enero de 2010

TAURINOS: NO TODO VALE (CARTA DE ESPIDO FREIRE)

Desfachatez

No vale todo, señores. No vale todo. Si determinados sectores quieren mezclar la gimnasia con la magnesia, y con mala intención, pésimo gusto y cuestionable política deciden asociar el movimiento antitaurino con una organización terrorista como es ETA, deberían al menos detenerse a pensar de qué demonios están hablando y a quién están involucrando. Entre los antitaurinos hay simpatizantes muy diversos: de izquierdas, de derechas, nacionalistas, a políticos, jóvenes y viejos. Incluso extranjeros y nacionales. Entre ellos, intelectuales de peso, y analfabetos funcionales. Ricos y pobres. Exactamente igual que entre los protaurinos.
Y señores, entre los antitaurinos hay un cierto número de personas que han sido amenazadas o expulsadas de su tierra por ETA. Sin más razón que la de tener un negocio, hablar en alto o resultar molestas. Hasta donde mi conocimiento llega, no se les preguntaba su posición frente a la Fiesta de Gansos en Bermeo o la maestría de Curro Romero. Si al PP catalán le interesa hacerse con el voto taurino de la zona, tiene mil armas adecuadas para hacerlo.
Yo soy únicamente una de las voces que frente al Parlamento catalán presentarán su visión sobre una fiesta que, a ojos de muchos, resulta cuestionable. Mi trayectoria y mi nombre no permiten que se me ponga una etiqueta política, a las que siempre he sido ajena. La desfachatez de asociar el nombre de ETA al rechazo de la muerte de un animal y el riesgo de muerte de un hombre excede cualquier consideración.
Para mí, al menos, no vale todo.
 
 
 
 
PD: el movimiento antitaurino ha sido lo más respetuoso posible, y no se ha hecho eco de la reciente detención de un torero, y un banderillero vinculados con el tráfico de drogas, aunque ya había antecedentes, en España, relacionados con los cárteles colombianos.
Con respecto a la presunta vinculación del PACMA con un etarra, el Partido Antitaurino Contra el Maltrato Animal ya ha dejado claro en un comunicado que no tiene relación alguna con el presunto terrorista. Los taurinos deben desconocer que el ya fallecido dirigente vasco Jon Idígoras quisó ser torero e incluso llegó a torear como "Chiquito de Amorebieta".

jueves, 21 de enero de 2010

GOYA Y LA VISIÓN CRÍTICA DE LA TAUROMAQUIA


 

TRIBUNA: La lidia / Feria de San Isidro JOSÉ MANUEL MATILLA

Goya y la visión crítica de la tauromaquia

JOSÉ MANUEL MATILLA 24/05/2008


Al final de su vida, durante el exilio en Burdeos, Goya manifestó a su amigo Leandro Fernández de Moratín que "había toreado en su tiempo". A partir de ésta y otras referencias, así como de sus pinturas y estampas, se ha ido configurando una imagen tópica que ha convertido al artista en un incondicional aficionado a los toros. De entre toda su obra, la serie de 33 estampas de la Tauromaquia, publicada en 1816, constituye la mejor expresión de su visión del mundo taurino. Y lo hizo con una intensidad tal, que nos permite plantear numerosas dudas sobre sus verdaderos sentimientos hacia la fiesta tras la Guerra de la Independencia. Goya recurre a un tema que a primera vista puede parecer de recreo, pero una mirada atenta nos conduce a entenderlos bajo la perspectiva de la violencia, la crueldad y la muerte, situándolos en el ámbito crítico y estético de Los desastres de la guerra. De este modo Goya se hizo eco del debate que sobre la legitimidad de la tauromaquia existía en el seno de la sociedad ilustrada, donde algunos de los más prestigiosos intelectuales del momento, como Jovellanos o Vargas Ponce, la habían puesto en tela de juicio, llegando a propiciar su prohibición.

En este contexto la Tauromaquia puede ser entendida como una muestra crítica de la violencia consustancial al ser humano a través del enfrentamiento irracional con el toro, cuyo final aboca no a su muerte sino a la del torero. No en vano la serie finaliza con la trágica muerte de Pepe-Hillo. Son antitaurinas no por conmiseración con el toro, sino por respeto al hombre, que alejado del raciocinio, se enfrenta alocadamente al peligro.
La tensión dramática de estas obras, unida a su excepcional desarrollo formal, las convierten en un icono del drama que constituye la esencia de las corridas de toros desde la mirada genial e independiente de Goya.
José Manuel Matilla es jefe del Departamento de Dibujo y Estampas del Museo del Prado.

Sus dibujos

lunes, 18 de enero de 2010

EL PARADIGMA DE HEMINGWAY


 

 

 

El paradigma de Hemingway

El sentimentalismo no es más que una puesta en escena de sentimientos, a menudo falsa.

Que a estas alturas, Europa siga identificando a España como un país flamenco, cuyos habitantes "cariñosos y divertidos, perezosos y desorganizados" rasgan las cuerdas de una guitarra española cada noche antes de acostarse, si es que se acuestan, es un asunto ante el cual parece que estemos inmunizados. Demasiados años de resignación viviendo con y contra el tópico. El español más taciturno debe aún soportar, cuando llega a una convención internacional, que se le reciba con palmadas, sonrisas conspicuas y cuatro palabras internacionales: fiesta, bravo, siesta y olé. Hacer pedagogía multilateral es cansino, pero en algunos rincones del mundo hay que seguir explicando por qué no tenemos ningún hermano torero ni sabemos bailar sevillanas - tan ajenos como parecen al movimiento antitaurino que ha impulsado Catalunya y a los numerosos debates sobre la identidad nacional-.

Ahora hemos asistido de nuevo a una cálida recepción de esa vieja dama altiva y distante que es Europa a nuestra presidencia de turno de la UE. La prensa internacional, en especial la británica, nos ha recibido con los brazos abiertos de escepticismo y desprecio. El ilustrador de The Economist no tuvo que estrujarse el ingenio al plantear su viñeta: Zapatero, vestido con traje corto y sombrero cordobés, la camisa mal remendada, invita a bailar a una recelosa Europa disfrazada de gitana. El artículo cuestiona la capacidad de España para liderar la Unión - el estrepitoso paro y la estrepitosa crisis sostienen la misma tesis que también esgrimieron en las anteriores presidencias españolas, cuando no había crisis-.E igual que en otros medios influyentes, se asegura que nuestra pertenencia al club comunitario es, más que una cuestión económica, "una unión de corazón". Malditas emociones. El sentimentalismo no es más que una escenificación de los sentimientos, a menudo falsa. De poco han valido los saltos con pértiga para entrar en la hipermodernidad, como la legalización de los matrimonios gais. O que seamos líderes mundiales en trasplantes - y el único país cuya tasa de donaciones registra un crecimiento continuo-;también lideramos las adopciones internacionales u ocupamos el segundo lugar, tras Japón, en el índice de desarrollo infantil.

Pero el paradigma de Hemingway nos persigue, esa asociación romántica con el sol, el vino y los burladeros. Un ejemplo: en el vídeo de la UE que instaba a la participación en el debate sobre el futuro de Europa, aparecían imágenes de la torre Eiffel, de la Alexanderplatz, un tranvía lisboeta..., bellas estampas universales. ¿Y de España? Por supuesto, un torero y una res de fina ganadería.

¿Orgullo español? O una nueva crisis psicótica de esa Europa que ahora presidimos y que nos sigue imaginando a las cinco de la tarde, muriendo de pasión bajo el sol.