Hace unos días, la Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia (AVAT), de la que soy presidente y fundador, remitió un texto a los presidentes de los colegios provinciales de veterinarios, al presidente del Consejo General de Veterinarios de España, a los decanos de las facultades de veterinaria, y a algunas asociaciones profesionales.
La respuesta de éstos, no por esperada, ha sido sorprendente: el silencio. A veces, dicen, que el que calla otorga, aunque no sé si así podemos interpretarlo en este caso. Pero siempre hay una excepción que confirma la regla:
El Presidente del Colegio de Veterinarios de Bizkaia, nos contestó en una amable carta. En ella nos decía que hacía algunos años había publicado un escrito en el que hacía algunas referencias a determinados asuntos que hacíamos constar en nuestro comunicado, pero que no sabía adonde había ido a parar.
Hoy, nos lo ha enviado.
He de añadir que, cuando se creó AVAT, remitimos una nota de prensa a todos los colegios provinciales, al Consejo General de Colegios de Veterinarios de España, y a algunas asociaciones profesionales pidiendo que se hicieron eco de nuestra existencia en sus páginas de internet, y en sus medios de comunicación escritos.
Tan sólo AMVAC (Asociación Madrileña de Veterinarios de Animales de Compañia), y, como no, el Colegio de Veterinarios de Bizkaia, secundaron nuestra petición.
Sirva esta entrada de mi blog para dar las gracias al señor presidente del Colegio de Veterinarios de Bizkaia.
Texto firmado por Francisco L. Dehesa Santisteban.
Presidente del Colegio de Veterinarios de Bizkaia.
Por San Antonio Abad. Bienestar animal; dignidad humana
Durante los primeros días de este mes de enero de 2004 han aparecido alarmantes noticias sobre la posibilidad de que, a partir de varios brotes de “gripe aviar” surja en el Sudeste asiático un nuevo virus gripal que pueda generar una epidemia en los humanos.
Esta línea de preocupación se ve abonada por el hecho de haber muerto 3 personas en Vietnam, cerca de Hanoi, allí donde una enfermedad mucho más grave, la de la guerra, sumió a miles de familias en la muerte, la desesperación y el abandono.
Ante esa situación surge la pregunta, ¿cómo es posible que últimamente aparezcan tantas enfermedades transmisibles de los animales al hombre?. La respuesta es bien sencilla; las enfermedades infecciosas se transmiten de individuos que pueden ser de la misma o de diferentes especies animales, la humana incluida. Son cientos las enfermedades comunes al hombre y otras especies animales, las denominadas zoonosis, entre las que figuran algunas que han constituido, y constituyen, autenticas plagas para el hombre, como la tuberculosis, y otras de moderna aparición y gran repercusión económica y mediática como la Encefalopatía Espongiforme Bovina, mas conocida como la “enfermedad de las vacas locas”.
Esta circunstancia me lleva a reflexionar sobre el papel de los animales en la vida del hombre y, recíprocamente, el del hombre en la vida animal. Y parece que las fechas son propicias para hacer esta reflexión, en estos días próximos a la festividad de San Antonio Abad, santo relacionado con la protección de los animales domésticos, con un alcance más limitado y concreto que el otro gran santo cristiano relacionado con el mundo animal, San Francisco de Asís, el del “hermano lobo....”.
La existencia de enfermedades comunes al hombre y otras especies animales pone en evidencia la falsedad de papel de “Rey de la Creación” que nos hemos otorgado los humanos, pero no oculta el trato tantas veces abusivo y vejatorio al que sometemos muchas veces a los animales. No se trata de caer en la "ñoñería" de exigir que se les trate como humanos, semejantes a nosotros. No somos quienes para condenarles a una vida “humana”. Tal vez la clave esté en la palabra respeto, respeto a su bienestar y a su dignidad, dentro de las pautas que cada sociedad tiene en el ámbito de su relación con los animales.
En tiempos pasados se exigían ímprobos esfuerzos a los animales de labor, arando o trabajando en el campo, en largas jornadas bajo un sol abrasador, pero también es cierto que con ellos sufrían las mismas inclemencias los hombres que dirigían sus trabajos en los campos y en los montes, Y muchas veces los hombres hacían partícipes a las bestias de los escasos elementos que dulcificaban su esfuerzo: el vino, el agua, la sombra…
En los mataderos vascos todavía hay ganaderos, “casheros”, que acompañan a sus animales el día del sacrificio. No cuestionan el hecho del sacrificio en sí, pero están ahí, para ser testigos de que no se les trate a sus animales con crueldad, de que la muerte sea un acto que, pese a su dramatismo, se ejecute con respeto y dignidad. “Que San Antonio conserve a los que quedan” acostumbraba a decir en las Encartaciones el día de la matanza el matarife, cual sacerdote, entre el silencio de los acompañantes en el sacrificio.
Los que hemos tenido ocasión de vivir en el campo sabemos que la distancia entre la vida y la muerte no es sino una finísima raya que, a veces, demasiadas veces, se sitúa a merced de alguna mente humana. La cuestión no es, a mi modo de ver, si tenemos derecho o no a sacrificar los animales sino la obligación que tenemos los humanos a hacerlo con respeto, salvaguardando su dignidad.
Hace unas semanas leí un libro de José Luis Sanpedro titulado “Los Mongoles en Bagdag”. Cita es ese libro que un nieto del famoso emperador Genghis Kan sitió y conquistó Bagdag en el siglo XIII. El conquistador hizo preso al Califa de Bagdag y para ejecutarle ordenó envolverlo en una gran alfombra y que pasaran por encima miles de caballos con sus jinetes en una forma de muerte con honor, sin que pudiera verse su sangre ni oírse sus lamentos si se llegaran a producir. Una muerte bárbara, pero digna.
No tuvo esa dignidad la muerte de un cachorrillo en un parque público de Bilbao hace unos meses, a manos de su dueño, en forma de brutales martillazos. Ni es digna la muerte de los toros de lidia en el ruedo, entre la música, la sangre, el humo y el jolgorio. No, no es digna su muerte, como no era más gloriosa la muerte de los gladiadores en el Coliseo romano porque se produjera ante miles de indignos espectadores. ¿Qué pensaríamos si nos dijeran que los responsables culturales de las ciudades romanas eran quienes presidían los espectáculos del circo romano?. La muerte de los animales no humanos puede tener muchas justificaciones, pero no le llamemos cultura. Si matar por placer, sea de los actores o de los espectadores, es cultura, quiero ser más inculto de lo que soy.
Con parecerme importantes algunos de los aspectos que he tratado de apuntar, la realidad es mucho más amplia, sutil y de mayor calado y afecta, sobre todo, a los animales de producción y compañía. ¿Cómo reaccionaría un ganadero de hace unas décadas al ver que actualmente, en algunas explotaciones de ganado vacuno, se valora si interesa intentar curar a un animal enfermo o es preferible esperar que se muera para cobrar el seguro?
Hoy, una enfermedad procedente de los pollos amenaza la seguridad de los humanos. Hace unos meses un equipo de científicos americano propuso que se incluyera el chimpancé dentro del género Homo. El hombre no sabe si está solo en el Universo pero debería recordar que no esta solo en la Tierra.
El respeto del bienestar animal es una medida de la dignidad humana. ¡Que San Antonio conserve los que quedan!.
Francisco L. Dehesa Santisteban
Doctor en Veterinaria
Presidente del Colegio de Veterinarios de Bizkaia
Artículos de divulgación sobre patologias del perro y del gato. Noticias de actualidad sobre animales de compañia. Comentarios sobre protección animal.
lunes, 8 de noviembre de 2010
sábado, 6 de noviembre de 2010
DE TAURINOS Y DE PAPAS
No sé si el autor de esta columna ha leído nuestra carta al Papa, o es pura casualidad, pero por lo que he podido mirar, Pio V no fue el que hizo cubrir los desnudos de Miguel Angel de la Capilla Sixtina. Si lo hicieron, un antecesor suyo, Pablo IV, y otro mucho más posterior, Clemente XIII.
Es cierto que en Wikipedia aparece el dato sobre Pio V, pero si buscamos la información sobre Daniele da Volterra, que fue el encargado de cubrir las pinturas de Miguel Angel, veremos que murió en 1566, que es justo el año en que empieza el pontificado de Pio V, con lo que éste no pudo ser el que se lo mandó.
http://www.museodelprado.es/educacion/educacion-propone/aniversarios-y-conmemoraciones/2009/v-centenario-del-nacimiento-de-daniel-da-volterra/
http://agradable.wordpress.com/2009/08/14/volterra/
Os dejo la joya literaria del taurino salmantino.
http://www.tribuna.net/noticia/56253/LA-GLORIETA/medios-fernando-rodr%C3%ADguez-papa-antitaurino.html
LA GLORIETA
DESDE LOS MEDIOS / FERNANDO RODRÍGUEZ: El PAPA ANTITAURINO
Última actualización 05/11/2010@22:09:55 GMT+1
Leo interesantísima información sobre un señor de nombre Antonio Michele Ghiselieri, evidentemente italiano, que durante unos añitos allá por el siglo XVI llegó a ser Papa de Roma. Concretamente fue el número 225 en la lista y lo fue durante seis años con el sobrenombre de Pío V, San Pío, por otra parte.
La wikipedia de internet –qué sería de mí sin ella– me sigue contando que este señor perteneció a la orden de los Dominicos, tan presente en nuestra Salamanca querida con aquellos sabios del convento de San Esteban, los grandísimos, entre otros, Francisco de Vitoria, –mi cole, para más señas–, Domingo de Soto o Diego de Deza.
Si a estas alturas de escrito alguien piensa que me he equivocado de sección, que las líneas anteriores tendrían más sentido en alguna página religiosa y no tanto en el apartado taurino de este periódico, está en su derecho de hacerlo. Pero fíjense qué curioso, que sí que tiene sentido. Resulta que el Papa Pío V pasó a la historia, además de por encargar a un pintor de la época que recubriera con ropas las figuras desnudas que el genial Miguel Ángel había pintado en la Capilla Sextina, por su célebre bula De Salute gregis Dominici.
A través del latinajo en cuestión, aquel Papa prohibió “los juegos taurinos, estos sangrientos y vergonzosos espectáculos dignos de los demonios y no de los hombres”, así como cualquier participación activa o pasiva en ellos. El decreto, de auténtica traca y de obligada consulta, (se puede leer en su totalidad, ya digo, en internet) venía a decir que si alguien moría ante un toro no podría ser enterrado cristianamente, y que cualquiera que presenciara semejantes festejos correría el riesgo de excomunión o de anatema.
Interesante, ¿verdad? Y todo ello pese a que uno pudiera suponer que el toro, por aquello de los cuernos y del rabo, podría ser la transfiguración exacta de Belcebú, también con cuernos y rabo, en el mundo animal; y que, en consecuencia, su muerte pudiera significar la victoria definitiva sobre el pecado. Pues no.
En aquel tiempo en España no se ponía el sol, ahora sigue casi sin ponerse pero por el cambio climático y otros asuntos de dudosa relevancia, y Felipe II vivía la época de máximo esplendor del Imperio hispánico. Al rey pucelano todo aquello de la bula papal le olió a cuerno quemado y trató por todos los medios de que la Iglesia no se metiera en semejantes berenjenales.
Para ello utilizó desde pases del desprecio hasta revoleras, pero todo ello, evidentemente, con una acentuada carga de temple, vital por aquella época. A la muerte del Papa antitaurino, lo intentó con su sucesor y con el siguiente y con el siguiente, hasta que parece ser que a Clemente VIII le metió un poco en vereda, aunque aún con la permanencia de la penalización para los clérigos que asistieran a festejos de semejante índole.
Ni idea tengo de cómo está el asunto ahora mismo. No sé si aquello se derogó de manera absoluta en su día, pero sí conozco la figura del capellán de las plazas, la ascendencia de santos y vírgenes sobre la mayoría de los toreros actuales y anteriores y la existencia en cualquier coso que se precie de la habitual capilla para los emotivos y sentidos prolegómenos necesarios de cada corrida.
Que yo sepa no he visto en las últimas manifestaciones antitaurinas póster alguno de Pío V, pero desde aquí brindo la oportunidad a sus devotos organizadores de recortar su figura a modo de pancarta reivindicativa que abra la manifa de turno. Aseguró que no les cobraré derechos de autor por la idea.
Si el Papa antitaurino fue el número 225 de la lista, Benedicto XVI, conocido en su casa a las horas de comer como Joseph Alois Ratzinger, es el número 265. Desconozco si le gusta la llamada Fiesta Nacional. Imagino que no. No me pega en un alemán de pelo blanco. Por aquello de no molestar demasiado con el temita, para su visita de este fin de semana han elegido dos ciudades con discreto tinte taurino.
En Santiago de Compostela, que yo recuerde, y que conste que hay bares de aquel lugar en los que me tratan de tú y zonas de allí por las que ando con más naturalidad que por el barrio Blanco, no hay plaza de toros. Y de Barcelona, qué vamos a decir que no se haya dicho. Un diez, por tanto, para el planificador de la visita pontificia a esta tierra tan taurina llamada Hispania, perdón quise decir España.
Es cierto que en Wikipedia aparece el dato sobre Pio V, pero si buscamos la información sobre Daniele da Volterra, que fue el encargado de cubrir las pinturas de Miguel Angel, veremos que murió en 1566, que es justo el año en que empieza el pontificado de Pio V, con lo que éste no pudo ser el que se lo mandó.
http://www.museodelprado.es/educacion/educacion-propone/aniversarios-y-conmemoraciones/2009/v-centenario-del-nacimiento-de-daniel-da-volterra/
http://agradable.wordpress.com/2009/08/14/volterra/
Os dejo la joya literaria del taurino salmantino.
http://www.tribuna.net/noticia/56253/LA-GLORIETA/medios-fernando-rodr%C3%ADguez-papa-antitaurino.html
LA GLORIETA
DESDE LOS MEDIOS / FERNANDO RODRÍGUEZ: El PAPA ANTITAURINO
Última actualización 05/11/2010@22:09:55 GMT+1
Leo interesantísima información sobre un señor de nombre Antonio Michele Ghiselieri, evidentemente italiano, que durante unos añitos allá por el siglo XVI llegó a ser Papa de Roma. Concretamente fue el número 225 en la lista y lo fue durante seis años con el sobrenombre de Pío V, San Pío, por otra parte.
La wikipedia de internet –qué sería de mí sin ella– me sigue contando que este señor perteneció a la orden de los Dominicos, tan presente en nuestra Salamanca querida con aquellos sabios del convento de San Esteban, los grandísimos, entre otros, Francisco de Vitoria, –mi cole, para más señas–, Domingo de Soto o Diego de Deza.
Si a estas alturas de escrito alguien piensa que me he equivocado de sección, que las líneas anteriores tendrían más sentido en alguna página religiosa y no tanto en el apartado taurino de este periódico, está en su derecho de hacerlo. Pero fíjense qué curioso, que sí que tiene sentido. Resulta que el Papa Pío V pasó a la historia, además de por encargar a un pintor de la época que recubriera con ropas las figuras desnudas que el genial Miguel Ángel había pintado en la Capilla Sextina, por su célebre bula De Salute gregis Dominici.
A través del latinajo en cuestión, aquel Papa prohibió “los juegos taurinos, estos sangrientos y vergonzosos espectáculos dignos de los demonios y no de los hombres”, así como cualquier participación activa o pasiva en ellos. El decreto, de auténtica traca y de obligada consulta, (se puede leer en su totalidad, ya digo, en internet) venía a decir que si alguien moría ante un toro no podría ser enterrado cristianamente, y que cualquiera que presenciara semejantes festejos correría el riesgo de excomunión o de anatema.
Interesante, ¿verdad? Y todo ello pese a que uno pudiera suponer que el toro, por aquello de los cuernos y del rabo, podría ser la transfiguración exacta de Belcebú, también con cuernos y rabo, en el mundo animal; y que, en consecuencia, su muerte pudiera significar la victoria definitiva sobre el pecado. Pues no.
En aquel tiempo en España no se ponía el sol, ahora sigue casi sin ponerse pero por el cambio climático y otros asuntos de dudosa relevancia, y Felipe II vivía la época de máximo esplendor del Imperio hispánico. Al rey pucelano todo aquello de la bula papal le olió a cuerno quemado y trató por todos los medios de que la Iglesia no se metiera en semejantes berenjenales.
Para ello utilizó desde pases del desprecio hasta revoleras, pero todo ello, evidentemente, con una acentuada carga de temple, vital por aquella época. A la muerte del Papa antitaurino, lo intentó con su sucesor y con el siguiente y con el siguiente, hasta que parece ser que a Clemente VIII le metió un poco en vereda, aunque aún con la permanencia de la penalización para los clérigos que asistieran a festejos de semejante índole.
Ni idea tengo de cómo está el asunto ahora mismo. No sé si aquello se derogó de manera absoluta en su día, pero sí conozco la figura del capellán de las plazas, la ascendencia de santos y vírgenes sobre la mayoría de los toreros actuales y anteriores y la existencia en cualquier coso que se precie de la habitual capilla para los emotivos y sentidos prolegómenos necesarios de cada corrida.
Que yo sepa no he visto en las últimas manifestaciones antitaurinas póster alguno de Pío V, pero desde aquí brindo la oportunidad a sus devotos organizadores de recortar su figura a modo de pancarta reivindicativa que abra la manifa de turno. Aseguró que no les cobraré derechos de autor por la idea.
Si el Papa antitaurino fue el número 225 de la lista, Benedicto XVI, conocido en su casa a las horas de comer como Joseph Alois Ratzinger, es el número 265. Desconozco si le gusta la llamada Fiesta Nacional. Imagino que no. No me pega en un alemán de pelo blanco. Por aquello de no molestar demasiado con el temita, para su visita de este fin de semana han elegido dos ciudades con discreto tinte taurino.
En Santiago de Compostela, que yo recuerde, y que conste que hay bares de aquel lugar en los que me tratan de tú y zonas de allí por las que ando con más naturalidad que por el barrio Blanco, no hay plaza de toros. Y de Barcelona, qué vamos a decir que no se haya dicho. Un diez, por tanto, para el planificador de la visita pontificia a esta tierra tan taurina llamada Hispania, perdón quise decir España.
jueves, 4 de noviembre de 2010
EXPOSICIÓN: ¡Viva los toros! Carteles para una reflexión
Vivan los toros
Carteles para la reflexión
Del 4 de noviembre de 2010 al 23 de enero de 2011
Sala Estudi General – La Nau
Horario: de martes a sábado de 10 a 14 horas y de 16 a 20 horas. Domingos de 10 a 14 horas. ENTRADA LIBRE
Los 50 Carteles [+]
Álbum de los carteles en fotos.
Organiza : Universidad de Valencia
Produce: Fundación General de la Universidad de Valencia
Colabora: ADCV (Asociación Diseñadores de la Comunidad Valencia) www.adcv.com, Universidad Politécnica de Valencia y Universidad Jaume I (Castelló)
Dirección del proyecto: Boke Bazán
Coordinación general: Norberto Piqueras
Introducción
Todos tenemos en la memoria la magnífica producción de carteles realizada en París por Jules Chéret a partir de 1886, el primer pintor que se dedicó en exclusiva al cartel y que fue el gran artífice de la mejora de los procesos litográficos aplicados a la reproducción en su propia prensa y que le permitía reproducir varios colores en un mismo cartel. A partir de ahí quedaban atrás los carteles xilográficos a una tinta, con dibujos sencillos o simplemente tipográficos. Poco a poco el paisaje urbano de París y sus austeras paredes se empezaron a llenar de aquellos anuncios de espectáculos tan grandes y vistosos. Otros artistas como Toulouse-Lautrec, a pesar de su corta producción (solo realizó 32 carteles en su corta vida), aportaron un lenguaje único y específico para este nuevo medio de comunicación que resultaba extremadamente atractivo y eficaz.
En poco tiempo los affiches se convirtieron en el principal medio de comunicación de masas. Algunos anunciantes vieron en este soporte la gran oportunidad para posicionarse y así fue como campañas publicitarias tan notorias y paradigmáticas como la de Bibendum por Marius Rossillon en 1898 para la firma Michelin, o aquí en España, los carteles realizados en Barcelona por Ramón Casas para Anís del Mono todavía se recuerdan. El éxito comercial de los anunciantes consolidaron la importancia del cartel como la herramienta imprescindible de la comunicación publicitaria ya a finales del siglo diecinueve.
Valencia, aunque en los primeros años del nuevo siglo no disfrutaba del pulso de las aportaciones artísticas modernas de otras ciudades europeas, si que mantenía una tradición artística y sucedía como en otros lugares, algunos pintores completaban su producción e ingresos, con la realización de anuncios y carteles para el comercio local. Aunque la guerra civil supuso el acontecimiento más triste de la historia de España del siglo XX, en esos tres años se diseñaron e imprimieron más de dos mil carteles de propaganda política y militar en ambos bandos. Artistas valencianos como Josep Renau, Manuel Monleón, Rafael Raga, Enrique Climent, los hermanos Arturo y Vicente Ballester, Cabedo Torrent, Debón, Petit Guillem o Pérez Contel, se dedicaron en cuerpo y alma a esta labor desde el compromiso político republicano y el convencimiento; una manera de entrega que conectaba con la denominación de El ejército del arte que hizo el poeta Mayakovski de todos aquellos artistas que, dejando a un lado la pintura y la escultura, se centraron en los trabajos de imprenta para llegar a una producción masiva de sus ideas y propuestas. En la actualidad, el gran conjunto de carteles de la contienda civil, que fueron creados para los distintos ministerios y sindicatos, con gran libertad, constituyen un patrimonio gráfico de enorme valor e interés tanto histórico como plástico. Pese a que la mayoría de autores quisieron en sus estampas producir un impacto visual muy realista y emotivo, para crearlo muchos de ellos se aproximaron al lenguaje de las vanguardias, que curiosamente tras esta contienda y la segunda de carácter internacional supondría su crisis y desaparición.
Fruto de la gran demanda de carteles y gracias a la libertad con la que en cierto modo creaban, se generó un patrimonio gráfico de gran valor e interés. De hecho podríamos afirmar que estos autores, pendientes de lo que se hacía en Europa, trajeron el lenguaje de la vanguardia a Valencia.
Además de carteles comerciales, para espectáculos como el circo o las Fallas, los artistas también realizaron en los años 30 carteles dedicados a las corridas de toros. Como autor de vanguardia, los trabajos gráficos de Renau, son el mejor ejemplo; rompían con el discurso clásico de los carteles taurinos que se habían realizado hasta el momento y cuya “Edad de oro” algunos autores la sitúan entre los años 1923 y 1931. En aquella época había una escuela consolidada de artistas más o menos especializados en el cartel taurino como Ramón Casas, Julio Romero de Torres, Roberto Domingo, Alcaraz, J. Reus, Saavedra, Antonio Casero, García Campos, Martínez de León, Álvarez Carmena o el alicantino Carlos Ruano Llopis, considerado por muchos como el más renovador, destacado e influyente. A todo ello hay que sumar a la historia del cartel taurino, la aportación de artistas tan destacados como Sorolla o Benlliure que colaboraron con algunos carteles para corridas benéficas. De este modo, se fue consolidando una manera de hacer, estableciéndose las bases de lo que sería la tipología del cartel taurino que ha llegado hasta nuestros días.
Es muy notable, y sin duda invita al análisis, observar como en más de un siglo el cartel taurino, a diferencia del resto de expresiones del diseño gráfico y otras disciplinas artísticas, no ha evolucionado en sus argumentos, composiciones, ni estilo.
2010. La cultura y el arte se ejerce y se consume de una manera diferente a la del siglo pasado. Hoy en día es admisible pensar que nuestra sociedad es más culta, consciente, sensible, crítica y solidaria, y que entre otras cosas no es impasible ante la injusticia, la guerra o los necesitados dentro y fuera de nuestras fronteras. Prueba de ello son las continuas manifestaciones multitudinarias y públicas en pro de unos valores que nos distinguen como una sociedad democrática madura, avanzada y con voz; una sociedad que reflexiona y opina, que se expresa y que es consciente de que tiene la posibilidad de cambiar cosas.
Como agentes culturales, especialistas de la comunicación, desde el compromiso social y progresista, un grupo de 50 ilustradores y diseñadores conscientes de su influencia mediática y social, se han reunido para aportar al debate sobre los festejos taurinos un posicionamiento crítico con sus obras: imágenes y textos actuales que van más allá de los tópicos.
Esta muestra se define como una propuesta cultural totalmente independiente, reflexiva, abierta a todas las opiniones y cuya intención no es promover prohibiciones, sino conectar con un público en de busca de conocimiento, que demanda ideas progresistas y está dispuesta a la reflexión.
La exposición se empezó a definir en enero de 2009 y se hizo realidad cuando los autores que eran invitados por cercanía y amistad, se sumaban con una tremenda ilusión y de manera desinteresada a un proyecto que en aquel momento no tenía ni siquiera un espacio para exhibir los carteles.
En base a la línea expositiva e interés del Vicerrectorat de Cultura de la Universitat de València por programar y producir esta muestra de carteles, en octubre de 2010 se inaugurará en La Nau la exposición “Vivan los toros. Cartells per a la reflexió”, una muestra que cuenta con un elenco de creadores excepcional, todos profesionales en el campo del diseño gráfico y la ilustración de diferentes generaciones y reconocido prestigio público a nivel nacional e internacional, de hecho varios de ellos han sido distinguidos con el premio nacional.
Los 50 autores y autoras son:
Ajubel
www.ajubel.com
Pablo Amargo
www.pabloamargo.com
Raquel Aparicio
www.raquelissima.com
Andreu Balius
www.andreubalius.com
Arnal Ballester
www.arnalballester.com
Dídac Ballester
www.didacballester.com
Mik Baro
www.mikbaroblog.blogspot.com
Paco Bascuñán
www.pacobascunan.com
Boke Bazán
www.bokebazan.com
Joaquín Blas
Miguel Calatayud
http://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_Calatayud
Pep Carrió
www.carriosanchezlacasta.com
Alberto Corazón
www.albertocorazon.com
Kike Correcher
www.filmac.com
César Fdez. Arias
www.cesarfernandezarias.com
Isidro Ferrer
www.h2omagazine.com/expo37
Sandra Figuerola
www.sandrafiguerola.com
Marisa Gallén
www.marisagallen.com
Paco Giménez
Pepe Gimeno
www.pepegimeno.com
Pilar Gorriz
www.pilargorriz.com
GeeOhDee
www.geeohdee.com
Carole Hénaff
www.carolehenaff.com
Enric Jardí + Berto Martínez
www.enricjardi.com
Mikel Jaso
www.mikeljaso.com
MacDiego
www.macdiego.com
Sean Mackaoui
www.mackaoui.com
Alejandro Magallanes
http://loquehacealejandromagallanes.blogspot.com
Chus Martínez
Juan Martínez
www.martinezestudio.com
Fernando Medina
http://es.wikipedia.org/wiki/Fernando_Medina
Pep Montserrat
www.pepmontserrat.com
Flavio Morais
www.flaviomorais.net
Mucho
www.mucho.ws
Juan Nava
www.juan-nava.com
Daniel Nebot
www.danielnebot.com
Javier Olivares
http://javierolivaresblog.blogspot.com
Ortifus
http://es.wikipedia.org/wiki/Ortifus
Carlos Ortín
www.apiv.com/guia de ilustradores-carlos ortin
Peret
www.peret.com.es
Belén Payá
www.belenpaya.com
Uqui Permui
www.uquicebra.com
Paco Roca
www.pacoroca.com
Ibán Ramón
www.ibanramon.com
Nuria Rodríguez
www.nuriarodriguez.com
Alexis Rom
http://alexisromestudio.eu
Marc Taeger
www.marquski.com
Lina Vila
www.estudiolinavila.com
Martiño Villaverde
www.martinovillaverde.com
Cento Yuste
www.centoyuste.com
Tras su presentación en la Universitat de València, está prevista la itinerancia de esta muestra por otros centros y espacios culturales de diferentes ciudades españolas.
LOS ANIMALES COMO SERES SINTIENTES-SENSIBLES
Un socio de AVAT (Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia), ha sido elegido, como experto en bienestar animal, para formar parte del comité de asesores de la Comisión de Medio Ambiente del Congreso de los Diputados, de cara a la elaboración de una Ley de Protección Animal de carácter estatal.
El día 27 de octubre se celebró la primera reunión, en la que, Miguel Ibañez, etólogo veterinario, profesor de la facultad de veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, y vocal de AVAT, presentó una ponencia con el título:
"Fundamentos científicos de las nuevas políticas públicas de bienestar animal. Los animales como seres sintientes-sensibles".
Resumen de la ponencia:
Con la Venia. Señora Presidenta
Señoras y Señores miembros de la Comisión, señoras y señores
Voy a dar lectura al Informe Técnico denominado:
FUNDAMENTOS CIENTÍFICOS DE LAS NUEVAS POLÍTICAS PÚBLICAS DE BIENESTAR ANIMAL
LOS ANIMALES COMO SERES “SINTIENTES” - SENSIBLES
Este informe refleja el punto de vista de los científicos sobre el complejo entramado existente en las diversas ciencias respecto a qué significa hablar de los animales como seres sensibles o sintientes.
El sufrimiento de los animales, sus emociones y su bienestar, al tener necesariamente que ser tenidos en cuenta por mandato constitucional, hacen que sea prioritario para la ciencia intentar dar respuesta a las siguientes preguntas:
1.- ¿Qué estados afectivos (dolor, temor, angustia o frustración) tienen importancia para el Bienestar de los animales?
2.- ¿Cómo se pueden reconocer y mitigar o prevenir estos estados?
3.- ¿Cómo ha contribuido la investigación en este campo o cómo podría contribuir a la elaboración de normas sobre el Bienestar de los animales?
Consideraciones previas
Los animales superiores entre los que están los mamíferos, disponen de un sistema nervioso central que les capacita para hacer un análisis del medio y tomar una decisión. Utilizan la información que perciben del mundo exterior a través de sus órganos sensoriales para decidir las acciones que van a tomar.
El Antropomorfismo puede hacer incomoda la comprensión de los avances científicos en esta materia. Los humanos solo sabemos utilizar términos humanos para describir emociones o sentimientos animales. Ser antropomórfico no es ignorar la perspectiva de los animales y nos permite conocer mejor lo que sienten.
Simplemente, los animales son diferentes a los seres humanos y no por ello son menos.
Ser “sintiente” significa ser consciente y sentir emociones como placer y dolor, gracias a las cuales los animales podemos sobrevivir en un mundo lleno de sensaciones. Se ha demostrado que las emociones tienen gran importancia en los animales “sintientes”.
Actualidad de la ciencia
Existen muchos estudios científicos que revelan que muchas especies animales (mamíferos, aves y peces) experimentan dolor, ansiedad y sufrimiento, física y psicológicamente cuando se los mantiene en cautividad o se les priva de alimento, por aislamiento social, limitaciones físicas o cuando se les presentan situaciones dolorosas de las que no pueden librarse.
En veterinaria se utiliza la anestesia en cualquier practica que implica dolor, incluso se han inventado los parches antidolor para perros cuando salen de una intervención quirúrgica. Sentir dolor es necesario porque protege a los animales del daño físico o de las amenazas de daño.
También se han realizado muchos trabajos sobre si los otros animales tienen conciencia y se ha demostrado que perciben su entorno. Perciben el frío, un impacto de un golpe, etc., es decir son plenamente conscientes de lo que le ocurre a su cuerpo. Algunos estudios demuestran que son conscientes de quienes son, se reconocen ante un espejo, pudiendo afirmar que son conscientes de su “yo”.
Los etólogos cognitivos han estudiado si los animales son capaces de pensar o de hacer planes para el futuro, o si se engañan entre ellos, o si muestran signos culturales. Se ha demostrado en muchos estudios que los animales reajustan y afinan su comportamiento ante situaciones novedosas utilizando nuevas soluciones no utilizadas hasta el momento. Esto pone de manifiesto que utilizan el pensamiento y la capacidad de planificación, es decir, utilizan procesos mentales y pensamientos complejos.
Estudios en Etología Cognitiva han demostrado la capacidad de comprensión de los animales y la importancia que puede tener un descubrimiento accidental para una inmediata aplicación practica. Se demuestra que los animales tiene comportamientos inteligentes de un cierto razonamiento sobre un problema para darle solución.
Los animales poseen una “teoría de la mente”, es decir tienen creencias, deseos o intenciones diferentes a los de uno mismo, y ciertas conductas observadas indican la intencionalidad y la capacidad de engañar a otros. Esto, implica que puedan sentir lo que otros sienten cuando perciben sus estados emocionales, es decir tienen “empatía”.
En diversos estudios se ha descubierto que en numerosas especies animales existen las “neuronas espejo” las cuales posibilitan la capacidad mencionada.
Conclusión
Los estudios en el ámbito de las ciencias del comportamiento animal han sido uno de los mejores apoyos para la ciencia del BA.
El estudio de la cognición, la consciencia y las emociones, son áreas prioritarias del Bienestar Animal.
Existen datos científicos suficientes para admitir que el dolor y el sufrimiento en los otros animales son experiencias conscientes, a nivel perceptivo y emocional, tan aversivas como para importarnos prevenirlas y aliviarlas.
El día 27 de octubre se celebró la primera reunión, en la que, Miguel Ibañez, etólogo veterinario, profesor de la facultad de veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, y vocal de AVAT, presentó una ponencia con el título:
"Fundamentos científicos de las nuevas políticas públicas de bienestar animal. Los animales como seres sintientes-sensibles".
Resumen de la ponencia:
Con la Venia. Señora Presidenta
Señoras y Señores miembros de la Comisión, señoras y señores
Voy a dar lectura al Informe Técnico denominado:
FUNDAMENTOS CIENTÍFICOS DE LAS NUEVAS POLÍTICAS PÚBLICAS DE BIENESTAR ANIMAL
LOS ANIMALES COMO SERES “SINTIENTES” - SENSIBLES
Este informe refleja el punto de vista de los científicos sobre el complejo entramado existente en las diversas ciencias respecto a qué significa hablar de los animales como seres sensibles o sintientes.
El sufrimiento de los animales, sus emociones y su bienestar, al tener necesariamente que ser tenidos en cuenta por mandato constitucional, hacen que sea prioritario para la ciencia intentar dar respuesta a las siguientes preguntas:
1.- ¿Qué estados afectivos (dolor, temor, angustia o frustración) tienen importancia para el Bienestar de los animales?
2.- ¿Cómo se pueden reconocer y mitigar o prevenir estos estados?
3.- ¿Cómo ha contribuido la investigación en este campo o cómo podría contribuir a la elaboración de normas sobre el Bienestar de los animales?
Consideraciones previas
Los animales superiores entre los que están los mamíferos, disponen de un sistema nervioso central que les capacita para hacer un análisis del medio y tomar una decisión. Utilizan la información que perciben del mundo exterior a través de sus órganos sensoriales para decidir las acciones que van a tomar.
El Antropomorfismo puede hacer incomoda la comprensión de los avances científicos en esta materia. Los humanos solo sabemos utilizar términos humanos para describir emociones o sentimientos animales. Ser antropomórfico no es ignorar la perspectiva de los animales y nos permite conocer mejor lo que sienten.
Simplemente, los animales son diferentes a los seres humanos y no por ello son menos.
Ser “sintiente” significa ser consciente y sentir emociones como placer y dolor, gracias a las cuales los animales podemos sobrevivir en un mundo lleno de sensaciones. Se ha demostrado que las emociones tienen gran importancia en los animales “sintientes”.
Actualidad de la ciencia
Existen muchos estudios científicos que revelan que muchas especies animales (mamíferos, aves y peces) experimentan dolor, ansiedad y sufrimiento, física y psicológicamente cuando se los mantiene en cautividad o se les priva de alimento, por aislamiento social, limitaciones físicas o cuando se les presentan situaciones dolorosas de las que no pueden librarse.
En veterinaria se utiliza la anestesia en cualquier practica que implica dolor, incluso se han inventado los parches antidolor para perros cuando salen de una intervención quirúrgica. Sentir dolor es necesario porque protege a los animales del daño físico o de las amenazas de daño.
También se han realizado muchos trabajos sobre si los otros animales tienen conciencia y se ha demostrado que perciben su entorno. Perciben el frío, un impacto de un golpe, etc., es decir son plenamente conscientes de lo que le ocurre a su cuerpo. Algunos estudios demuestran que son conscientes de quienes son, se reconocen ante un espejo, pudiendo afirmar que son conscientes de su “yo”.
Los etólogos cognitivos han estudiado si los animales son capaces de pensar o de hacer planes para el futuro, o si se engañan entre ellos, o si muestran signos culturales. Se ha demostrado en muchos estudios que los animales reajustan y afinan su comportamiento ante situaciones novedosas utilizando nuevas soluciones no utilizadas hasta el momento. Esto pone de manifiesto que utilizan el pensamiento y la capacidad de planificación, es decir, utilizan procesos mentales y pensamientos complejos.
Estudios en Etología Cognitiva han demostrado la capacidad de comprensión de los animales y la importancia que puede tener un descubrimiento accidental para una inmediata aplicación practica. Se demuestra que los animales tiene comportamientos inteligentes de un cierto razonamiento sobre un problema para darle solución.
Los animales poseen una “teoría de la mente”, es decir tienen creencias, deseos o intenciones diferentes a los de uno mismo, y ciertas conductas observadas indican la intencionalidad y la capacidad de engañar a otros. Esto, implica que puedan sentir lo que otros sienten cuando perciben sus estados emocionales, es decir tienen “empatía”.
En diversos estudios se ha descubierto que en numerosas especies animales existen las “neuronas espejo” las cuales posibilitan la capacidad mencionada.
Conclusión
Los estudios en el ámbito de las ciencias del comportamiento animal han sido uno de los mejores apoyos para la ciencia del BA.
El estudio de la cognición, la consciencia y las emociones, son áreas prioritarias del Bienestar Animal.
Existen datos científicos suficientes para admitir que el dolor y el sufrimiento en los otros animales son experiencias conscientes, a nivel perceptivo y emocional, tan aversivas como para importarnos prevenirlas y aliviarlas.
sábado, 30 de octubre de 2010
TODO ESTÁ EN LOS LIBROS
"Todo, todo, todo está en los libros"... Recuerdo el estribillo de esta canción de Vainica Doble, aquel dúo formado por Carmen Satonja, y Gloria Van Aerssen, que Sanchéz Dragó utilizaba en su programa literario de televisión española, "Negro sobre Blanco", allá por el año 1997.
Hace unos días, visitando la sección de libros de una conocida cadena de grandes almacenes, en busca de algo que llevarme a los ojos, me encontré con una novedad literaria, un texto firmado por Albert Boadella, y Fernando Sánchez Dragó. Su título, "Dios los cría... "... y ellos hablan de sexo, drogas, España, corrupción..."
Dado que ambos son defensores de la tauromaquia, pensé que en el libro se haría referencia a la misma, así que, me puse a hojearlo con el fin de encontrar los desatinos que seguro habrían escrito al respecto. Después de pasar algunas páginas, lo encontré: "los niños deberían volver a las plazas de toros, en vez de ir a esos parques de atracciones imbéciles". Leída esta frase lapidaria, cerré el libro, y lo dejé en el montoncito en el que se reunían algunos ejemplares más. Pensé que esta porquería no habría quedado mal en la pira de libros que se quemaban en la película de Francois Truffaut, adaptación de la novela de Ray Bradbury, Fahrenheit 451.
El miércoles, en un foro que suelo frecuentar, me encontré con un hilo que titulaba: "Mucho cuidao con Dragó (sic)". Y fue allí donde me topé con las declaraciones de uno de mis bufones favoritos del Reino; el otro es Boadella, que intercambia con él en el libro, el papel de emisor y receptor de los mensajes
Y así es: "Dios los cría, y ellos se juntan".
En el foro, no se hacía referencia a la frase que he reproducido anteriormente, en la que se hacía alusión a la tauromaquia, sino a algo mucho más repugnante: Dragó reconoce que tuvo relaciones sexuales con dos chicas japonesas de ¡13 años!, y no solo lo reconoce, sino que se jacta de ello en un tono chulesco y prepotente. Cuenta que salió del metro y se topó de frente "con unas lolitas de esas -ahora hay muchas- que visten como zorritas, con los labios pintados, carmín, rimel, tacones, minifalda...". "Las muy putas se pusieron a turnarse". Y afirma: "Las delincuentes eran ellas y no yo".
Los hechos sucedieron en Japón en 1967, cuando el baboso, presunto pederasta, tenía la edad de 31 años, que ya es una edad para no andar haciendo el gilipollas. Y no sé si el término pederasta es el adecuado en este caso, ya que, al parecer, no hubo abusos sexuales, sino consentimiento por parte de las "muy putas que se turnaban". Creo que será más acertado el término de pedofilia, que es la atracción erótica o sexual que una persona adulta siente hacia niños o adolescentes. El mismo bufón ha reconocido que le atraen y le ponen las niñas de 15 años.
Todavía hay quien se plantea si esto no ha sido más que una maniobra para promocionar el libro, e incluso los hay que se refieren a estos hechos como una anécdota sin importancia. Los hay incluso que nos tildan, a los que hemos puesto el grito en el cielo, de ser unos moralistas de mierda, incapaces de ir al fondo del problema: el de las redes de prostitución, de la explotación de menores, de la pederastia, de la pedofilía, cómo si nosotros, simples "mindundis terrenales" tuvieramos hilo directo con las mafías que controlan toda esta inmundincia, y tuviéramos el poder suficiente para acabar con ellas.
Los hay incluso, en la legión de los fachas empedernidos, que nos cuentan que el ataque a Dragó, se debe a sus ideas políticas, aunque él, en un ejercicio de cinismo sin límites, se declare anarquista.
Y es entonces cuando uno se hace preguntas sobre la ética y la moral del ser humano: ¿qué es más ético, follarse a una niña de 13 años, se tenga la edad que se tenga, aunque con el agravante de tener 31, o no hacerlo? ¿Quién fomenta la pedofilía, el que lo hace o el que no lo hace? ¿Quién fomenta su existencia? ¿Quién la justifica? ¿Quién fomenta la violencia y el maltrato a los animales, el que lleva a sus hijos a una plaza de toros, o el que los lleva a un imbécil parque de atracciones?
Dragó, en su blog, se retracta de lo narrado en su conversación con Boadella, transformando su asqueroso libro en un relato de ficción, cosa que parece una contradicción con el título del mismo.
Las respuestas no se han hecho esperar:
Viajes Barceló, que tenía contratado un servicio de viajes con el ególatra, le ha dado con la puerta en las narices, y ha cerrado la página que dedicaba a publicitarlo.
Algunas librerías han decidido retirar el bodrio de sus estanterías.
La ministra de "incultura", señora Sinde, le ha leído la cartilla.
El comité de trabajadores de TeleMadrid, ha pedido su despido, mientras que su empleadora se ha lavado las manos, aunque habrá que ver hasta cuando.
Una asociación de mujeres artistas, ha pedido a la intervención de la Fiscalía del Estado.
Los ciudadanos debemos estar contentos. Una simple columna de opinión aparecida en un diario de "provincias" ha dado lugar a las consecuencias relatadas.
Esperemos que el bufón de la Corte de Madrid se lo piense dos veces antes de abrir el buzón que tiene por boca.
Efectivamente, "señor" Dragó: todo, todo, todo, está en los libros... hasta el retrato de su incurable estupidez.
Aquí está la prueba, un audio de 1986.
sábado, 16 de octubre de 2010
viernes, 8 de octubre de 2010
COMUNICADO DE AVAT A LOS ESTAMENTOS VETERINARIOS
Comunicado de AVAT a los presidentes de los colegios de veterinarios, al Presidente del Consejo General de Colegios de Veterinarios, y a los decanos de las facultades de Veterinaria de España.
Ilustrísimo señor:
Sirvan de introducción a esta carta unas frases aparecidas en la revista “Profesión Veterinaria”, editada por el Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid, en su número 55 del año 2003, y firmadas por el hoy Presidente del mismo, Don Felipe Vilas Herranz.
Decía el señor Vilas en su artículo titulado “Reflexiones acerca de los veterinarios y los toros”:
“De pocos temas profesionales hablamos tanto los veterinarios (que no escribimos) como del tema de los toros y la fiesta”, y añade:
“Si este artículo estuviera escrito hace veinte o treinta años, prácticamente todos los veterinarios nos sentiríamos reflejados, en mayor o menor medida, en ese párrafo anterior; pero hoy la situación de la profesión con respecto a la fiesta de los toros ha cambiado y está cambiando mucho. Hoy son más los veterinarios a los que no les gusta el espectáculo, que no participan de casi nada de lo que rodea a la fiesta y que, en muchos casos, cuestionan la labor de los veterinarios que actúan como profesionales en los espectáculos taurinos”
Continua el señor Vilas diciendo:
“Aunque sólo sea por respeto a estos veterinarios, que hoy son mayoritarios, los veterinarios que ejercen en espectáculos taurinos deben explicar en qué consiste su trabajo, si ese trabajo se realiza con rigor técnico y criterios científicos, y por qué existe tanta contaminación entre lo estrictamente profesional como veterinario y lo “taurino”; y también si esta contaminación beneficia o perjudica a la imagen de los veterinarios y a la Veterinaria en su conjunto y por qué, si es un tema que suscita tanto interés, se investiga y se escribe tan poco por los profesionales”.
Y para terminar esta introducción, citaremos otra frase que aparece en el escrito:
”... los veterinarios deben apartarse de los “tópicos taurinos al uso” en el lenguaje empleado, utilizando la terminología que hemos aprendido en nuestro currículum profesional, y separar nuestra actividad de los elementos folklóricos”.
Han pasado más de siete años desde que se escribió el texto del que hemos extraído lo reflejado anteriormente, y podemos afirmar que hoy, las palabras del señor Vilas siguen teniendo plena vigencia. Es evidente que cada día somos más, y por tanto mayoría, los veterinarios que cuestionamos los espectáculos taurinos, pero no sólo con la indiferencia, sino con la palabra, con los escritos surgidos de una profusa revisión e investigación bibliográfica, y con la militancia abolicionista activa, esos conceptos que tanto echaba de menos el hoy Presidente del Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid.
Como todos ustedes deberían saber, en el año 2008, un grupo de profesionales creamos la Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia (AVAT), que desde entonces ha desarrollado una extensa labor de divulgación científica, en la que hemos incidido especialmente en el sufrimiento injustificado de los bóvidos que son utilizados en los espectáculos taurinos.
Decimos que deberían saberlo, porque a raíz de la inscripción de AVAT en el registro de asociaciones del Ministerio del Interior, se solicitó mediante el envío de correos electrónicos a todos los colegios provinciales y al Consejo General, que se hiciera pública nuestra existencia a través de sus medios de comunicación. Tan sólo el provincial de Bizkaia, y curiosamente el nacional de Chile, tuvieron la delicadeza de hacerlo. Aún hoy, nos preguntamos las razones por las que un derecho que creemos poseer, nos ha sido negado, y por ello hacemos un llamamiento al respeto del que hablaba el señor Vilas.
También han sido muchas las ocasiones en que hemos enviado escritos firmados por nuestros veterinarios asociados para que fueran divulgados, y ninguno ha sido publicado.
A modo de resumen, mencionaremos que nuestra asociación fue invitada al Parlamento de Bruselas en junio de 2008 para presentar una ponencia: “Razones para abolir la tauromaquia: por qué el toro si sufre”, y se la citó como compareciente en la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento de Cataluña, durante la tramitación de la ILP, que ha provocado la abolición de las corridas de toros en dicha comunidad autónoma.
Además han sido numerosos los foros, y jornadas en los que hemos explicado nuestras conclusiones, y son muchos los escritos que hemos realizado para responder al estudio que pretendía hacer creer a los ciudadanos que el toro no sufre durante la lidia. También hemos hecho acto de presencia en debates de radio y televisión, y hemos sido citados en numerosas ocasiones en medios de prensa. Hemos conseguido gracias a nuestra constancia, coherencia, y a la razón que nos asiste, que hoy sea reconocido el padecimiento del toro durante la corrida, y en los festejos en que los que interviene. Nuestras conclusiones han sido ratificadas por el colectivo francés “Vétérinaires pour l´abolition de la corrida”, y por la asociación norteamericana “Humane Society Veterinary Medical Association”.
Siete años después de que el señor Vilas escribiera su interesante artículo, las cosas siguen exactamente igual. Nada ha cambiado, y creemos llegada la hora de que se haga.
Ya en el año 2002, La Federación de Veterinarios de Europa, formada en aquel entonces por 32 estados miembros, redactó un detallado borrador de buenas prácticas veterinarias, en el que se podía leer:
“La sociedad se pregunta cada vez más en qué condiciones viven y mueren nuestros animales”.
Aún así, entendemos que, mientras las corridas de toros, y el resto de espectáculos que forman parte de la tauromaquia sean legales en nuestro país, los veterinarios que así lo deseen, deberán estar implicados en ellos, realizando las labores clínicas, de mejora genética, y cuidado de su alimentación, velando por su salud, y por el cumplimiento de las normas que los reglamentan; pero no debemos ir más allá, es decir, debemos “separar nuestra actividad de los elementos folklóricos”, y especialmente debemos ser capaces de reconocer y no negar el sufrimiento tanto físico como psíquico al que son sometidos, justificados por sus defensores en los supuestos atributos que dicen caracterizan a la raza de lidia.
Tampoco debemos olvidar que son muchas las ocasiones en que las que la labor de nuestros compañeros en las plazas y festejos, son sistematicamente cuestionadas, no sólo por nuestra asociación, y otros compañeros de profesión, sino por un numeroso grupo de aficionados.
AVAT ha presentado denuncias sobre el incumplimiento de los reglamentos taurinos en algunas corridas de toros, y festejos populares, y las respuestas recibidas por los colegios de veterinarios implicados han supuesto el desprecio más absoluto a nuestras peticiones.
Debemos también ser capaces de reflexionar sobre si la intervención de los veterinarios en los espectáculos taurinos, no choca frontalmente con lo que nos exige el código deontológico de nuestra profesión, y que es de obligado cumplimiento: “La salvaguarda de la vida, la salud, la dignidad y el bienestar animal”.
Sabemos que son muchos los colegios provinciales que otorgan premios y galardones a toreros, ganaderos, y toros lidiados.
Sabemos que se ceden los espacios que pertenecen a todos los veterinarios para exposiciones de pintura, escultura y presentación de publicaciones divulgativas relacionados con la tauromaquia, y que incluso sus tribunas son utilizadas para conferencias que carecen del más mínimo carácter científico exigible en el entorno en que se realizan.
Sabemos que el Consejo General de Colegios de Veterinarios de España, aparece como integrante de la organización “La Mesa del Toro”, y que según datos publicados aporta a la misma 30.000 euros al año.
Por todo ello pedimos que:
1. La decisión de seguir apoyando y fomentando estas prácticas, que creemos que están lejos del sentir de la mayoría de los compañeros de profesión, sea consensuada entre todos aquellos que sufragamos materialmente los actos y hechos mencionados.
Sirva como ejemplo de lo que exponemos, la protesta presentada recientemente por una compañera del colegio de veterinarios de Valencia, ante la concesión de un trofeo a un toro lidiado en la feria de dicha ciudad, haciendo coincidir la entrega del galardón con la celebración de la festividad de San Francisco de Asís, nuestro patrono; la entrega de un premio a la mejor ganadería de la feria de San Isidro de Madrid, que se perpetua año tras año, o el que se iba a otorgar al mejor toro de la de Cádiz, que ha quedado desierto. Todos estos actos, y muchos más, son organizados y financiados por los colegios de veterinarios.
Es necesaria la apertura de un debate entre los miembros y estamentos de nuestra profesión, en todos los colegios provinciales en los que se realicen este tipo de prácticas, que debería ser coordinado desde nuestro máximo órgano de representación, el Consejo General de Colegios de Veterinarios de España, con la debida coherencia y transparencia.
2. De no ser aceptada nuestra propuesta, les rogamos hagan constar durante la entrega de los galardones, que éstos son entregados sin la aceptación de los veterinarios que forman parte de la Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia, y de los que se adhieran a nuestra iniciativa, cuyos nombres, y colegio provincial al que pertenecen no tendríamos inconveniente en hacerles llegar con el objeto de la realización de un listado de los mismos.
3. Dado que como veterinarios formamos parte del Consejo General, y que éste a su vez forma parte de “La Mesa del Toro”, exigimos que nos sea descontado de nuestras cuotas colegiales la parte proporcional a la subvención que esta asociación percibe por parte de nuestro máximo órgano de representación, si es que se decide que no le sea retirada. No debe ser complicado entender que la pertenecencia a dicha asociación, y la subvención que recibe por parte del Consejo, chocan frontalmente con los principios por los que fue creada nuestra asociación, y por tanto de los miembros que a ella pertenecen. Hacemos por tanto público nuestro derecho a objetar sobre esta circunstancia.
4. Solicitamos que nuestra petición se haga extensiva a todas aquellas facultades de veterinaria que contemplen la organización de este tipo de actos, alejados de lo estrictamente académico y más próximos al “folklóre” taurino al que hacía referencia el señor Vilas hace 7 años, que a nuestro protagonismo dentro de estas manifestaciones, que para nosotros sólo suponen maltrato, dolor, y sufrimiento para estos animales.
Atentamente.
José Enrique Zaldívar
Marta Jimeno
Miguel Ibañez
Lina Sáez
Francesc Minguell
Rafael Luna
Patricia Garrido
Walter Suarez
Junta Directiva de AVAT.
Asociación adherida a la Plataforma “La Tortura no es Cultura”.
miércoles, 29 de septiembre de 2010
¡BENDITAS ANÉCDOTAS!, SR. SAVATER
-Pecados capitales para Zapatero, ¿la penitencia se antoja cruel?
-Lo de los toros, afortunadamente, sólo es en Cataluña, de modo que espero que en el resto del país no pase nunca. Y la persecución de los fumadores, en fin... es un contrasentido. El Estado vende el tabaco, se lucra con él y luego prohíbe su uso. Debe de ser el único producto del mundo cuyo vendedor se encarga después de prohibirlo.
Se confunde el señor Savater en el tema del tabaco, y evidentemente lo hace con conocimiento de causa. Nadie ha prohibido el fumar en España, sino que se ha limitado este acto en el que cada uno es libre de realizarlo o no en determinados espacios.. Son muchos los lugares en los que yo, fumador, puedo hacerlo. Es decir, se ha regulado el consumo, pero no se ha prohibido. Hasta en los aeropuertos hay zonas delimitadas para fumadores. En la calle, en mi casa, en los bares y restaurantes autorizados, en las plazas de toros, en el fútbol. Lo que está prohibido es que el humo sea molesto y perjudique a los que no fuman, simplemente.
-No tomarás el nombre de la ética en vano, viene a decir usted.
-Para prohibir los toros hace falta una motivación ética que, en ningún caso, existe. La ética trata de la relación de los humanos con sus semejantes y no con los animales. Parece que ahora lo hemos olvidado para abrazarnos a las religiones orientales, cuando vivimos en un estado laico en el que nos hemos zafado de los dogmas del catolicismo. No es verdad que la corrida sea inmoral en sí misma y, por lo tanto, no hay justificación moral para su abolición. El hecho de que a un señor no le gusten o que a la sensibilidad de uno le repela, no basta.
¿Vivimos en un estado laico? Esta es la primera noticia que tengo al respecto. Vivimos en un estado que subvenciona sin cortapisas a algunas religiones, y en especial a la católica, manteniendo numerosos acuerdos de colaboración con el estado Vaticano. Nuestra constitución habla de aconfesionalidad, que no es lo mismo que decir que España es un estado laico.
Cada uno se abraza a las religiones que le da la gana, pero buscar en las de procedencia oriental la razón de que en España exista un fuerte, que no anecdótico, movimiento abolicionista, es haber reflexionado muy poco sobre el tema.
Recientemente se han desarrollado una importante feria ganadera que recibe el nombre de SEPOR. En la misma, se ha hablado mucho del bienestar en las explotaciones animales, y Antonio Velarde (IRTA) pronunció una frase que quizás a usted le suene a "chino" (por aquello de lo oriental), pero que explica perfectamente lo que se está debatiendo: "sabemos que la preocupación por el bienestar animal no es científica, es social, es una convicción moral". ¿Qué es moral o qué es inmoral?
Si consideramos la ética como el conjunto de normas morales que rigen la conducta humana, deberemos pensar que en ella tiene cabida nuestro comportamiento con respecto a otras especies animales que nos rodean, y a nuestro entorno, y que el máximo respeto hacia ellas debe formar parte de nuestras acciones.
-A su juicio, la abolición supone un regreso a la Inquisición. ¿A quién señala como Torquemada?
-Sabemos que los animalistas, los antitaurinos son un género muy irritable, muy dado a prohibir. Y, en este caso, encontraron una audiencia en el Parlamento catalán que, por querer marcar una separación con España, aceptó ese planteamiento. ¿Torquemada? Todos los que votaron a favor de prohibir.
Lo que sabemos es que los taurinos han campado a sus anchas en nuestro país durante muchos años, y que ahora ven cuestionada su afición, por un numeroso grupo de ciudadanos que les está señalando con el dedo. Ir a una plaza de toros empieza a resultar incómodo hasta para los toreros, que reciben los reproches de una parte de la población. Los medios hablan del movimiento abolicionista, las imágenes de la crueldad pueden ser visionadas en muchas páginas de internet, las crónicas contra la tauromaquia ocupan páginas y páginas de periódicos.
La irritación viene de ellos, de ver que su libertad de promover y fomentar un acto de maltrato animal como es la lidia y otros espectáculos en los que se utiliza a los toros, empiezan a crear repulsión en un amplio sector de la población. Antes, no había debate ni contestación. La diferencia entre Torquemada y nosotros es evidente. ¿Cree usted que con Torquemada, el Inquisidor General de Castilla y Aragón, habría sido posible un debate como el que se ha llevado a cabo en el Parlamento catalán?Fernando Savater: "Si a alguien le gustara ver matar iría al matadero y no a los toros"
Rodeado de taurinos, en la madrileña plaza de Las Ventas, Fernando Savater presentó hace unos días 'Tauroética'. Un libro que nace al albor de la prohibición en Cataluña de las corridas de toros, pero que, según su propio autor "no es un alegato" a favor de la lidia, sino una reflexión "contra las argumentaciones moralistas de quienes quieren suprimirlas"."Prohibir a José Tomas en Catalunya y permitir los Correbous es una paradoja"
Profesor universitario de ética durante décadas en varias universidades, Fernando Savater analiza en este libro la relación de los humanos con los animales, su evolución a lo largo de los años, así como el significado moral del dolor y de la muerte en los cosos.
Animales por su uso
Savater ante las tesis de quienes persiguen la abolición de las corridas de toros. Y es que la tendencia a vivir en las ciudades y la distancia de los ciudadanos con el campo ha mutado nuestra interrelación con los animales para el filósofo. "Por una parte los animales se van convirtiendo en algo material, algo que se come y se usa, mientras por otro lado, hay otros animales que se prestan a una humanización forzosa, por ejemplo a los perritos se les obliga a parecerse a bebés", argumenta Savater.
Una conclusión que relaciona con otras prácticas como la caza del zorro prohibida en Gran Bretaña, "en contra de la opinión generalizada de la gente del campo", apunta, las peleas de perros o de gallos, pero que le conduce a una "orientalización" en los planteamientos de los ecologistas y los antitaurinos. "La vinculación con la naturaleza y el cosmos son propias de la religión budista, pero no de la tradición occidental". Esta sensibilidad adquirida y la degradación de la lidia que responsabiliza a los taurinos es la que ha desvirtuado las corridas de toros, según Savater.
Nadie obliga a los perritos a parecerse a bebés, pero al toro si se le obliga a "combatir". Los perros son animales domésticos desde hace siglos, y lo son porque, en un principio, el ser humano se sirvió y se sirve de ellos para muchos fines: caza, guarda, defensa, salvamento, detección de drogas y explosivos, tareas sociales, asistencia a discapacitados, o como animal de compañía. Y dado que les exigimos determinados comportamientos, que evidentemente no están reñidos con su naturaleza, les debemos respeto, y les debemos dotar del máximo bienestar posible. Sabemos distinguir entre un humano y un cánido de compañía , aunque a usted le parezca inverosímil. Quizás le atraiga más la idea del perro lleno de pulgas, tenias, y garrapatas, comiendo sobras de comida, y atado con una cuerda, o vagabundeando por los pueblos alimentándose de basura. Digamos que en este cambio de comportamiento del humano con respecto al animal, ha tenido mucho que ver la ética que usted cuestiona, y con la moral de la que habla Valverde. Me parece que a usted le cuesta demasiado adaptarse a los cambios sociales. Eche un vistazo a Europa, y verá que, todavía, en España, nos falta un largo camino por recorrer. Los holandeses, franceses, ingleses, alemanes...tienen un profundo respeto por esos bebés a los que usted menciona, y creo que las religiones que prevalecen en esos países nada tienen que ver con el budismo.
. En esta misma línea el autor de 'Tauroética' explica el cambio en la sensibilidad que ha experimentado la sociedad. "No somos mejores personas o más morales por no matar nosotros el conejo que nos comemos. Nuestra sensibilidad ha evolucionado", asegura a GENTE Savater.
Evidentemente no me considero mejor persona que el mata a un conejo para COMERLO, pero sí que me considero mejor persona que el que mata un león, un elefante, un gorila, un hipopótamo, un perro, o un gato, por el placer de hacerlo, al igual que el que mata a un becerro, o a un toro en una plaza. El fin de estas muertes no es la obtención de un producto material para cubrir una necesidad fisiológica como es alimentarse, sino el disfrute activo o pasivo de estas acciones. Existe además un componente económico: el que cobra por facilitar o dar muerte a algunos de estos animales, o por poner el producto en el "mercado", y el que paga por ver como se llevan a cabo, o incluso por practicarlas. No estaría de menos que echara usted un vistazo a las muchas páginas que hay sobre safaris en África, y verá lo que cuesta abatir una cebra o una hiena. Con la tauromaquia pasa lo mismo, el dinero, y el lucro son lo único que hay detrás, disfrazado de arte y cultura. Y sí, es evidente que nuestra sensibilidad ha evolucionado, pero no la de todos.
"Los toros se remontan a la época en la que el toro era un animal al que vencer. Ahora hemos vencido a todas las especies y los vemos como pobres animalillos. Los animales se van convirtiendo en divinidades y van desapareciendo", asegura Savater quien afirma además que quien acude a los toros y contempla una buena faena no ve la sangre, ni busca el sufrimiento, lo que "ve es un espectáculo duro, fuerte. A nadie le gusta ver matar. Si fuera así iría al matadero municipal y no a los toros. Quien sólo ve sangre es quien nunca va a la plaza y no sabe dónde mirar. La culpa también es de los malos toreros que enseñan la parte oscura del toreo", explica el filósofo que reivindica la naturaleza del toro de lidia. "Torear a una oveja si que sería maltrato, pero un toro es para lo que existe".
El público que asiste a las plazas, estoy seguro, salvo excepciones, que no va a disfrutar de la muerte del toro, pero no olvide que el único que mata en una lidia es el torero, y no los espectadores. Nadie iría a un matadero para ver como matan a un ternero, porque existe una diferencia abismal entre ambos fines. No hay espectáculo en un matadero, no hay música, no hay alcohol, no hay rito, no hay sol, y además, por cuestiones higiénico sanitarias, está prohibida la entrada al personal no autorizado.
La existencia de un animal para que sea sometido a un espectáculo público de crueldad, obliga inevitablemente a plantearse su utilidad, aunque le debo informar, que son muchos más los toros y las vacas bravas que mueren en el matadero, que los que son lidiados o que las que son utilizadas para la crianza.
La parte oscura del toreo, el sufrimiento y la agonía del animal, existe, y está científicamente demostrada, y es cuando se les explica a ésos, a los que se les pasa por alto, cuando surgen las dudas, y aparece una razón más, para mi la de más peso, para que sean abolidas. No se trata sólo de no ver la sangre, sino de entender lo que ocurre en el interior de ese ser vivo, en sus órganos, glándulas, y sistemas, desde que sale al ruedo hasta que muere. Ya sé que es usted filósofo, pero no tendría el más mínimo inconveniente en explicarselo si está usted interesado. El hecho de que las graves alteraciones orgánicas que padecen no se vean, no quiere decir que no sucedan.
Sobre la polémica política que ha envuelto toda la prohibición en Cataluña Savater se muestra distante y afirma que no le "convence las proclamas del toro por la patria", pero señala que "la moral es un derecho de cada cual pero no un deber de nadie, ni tampoco de la sociedad", al tiempo que para él es significativa la paradoja de que "en Cataluña prohiban el arte de José Tomás, pero se permita y se proteja que la gente en el pueblo vaya detrás del toro y le tire cosas", en alusión a los conocidos 'correbous'.
En sus conclusiones, Fernando Savater muestra su preocupación por el futuro de la fiesta, pero no por las reivindicaciones de los antitaurinos, que considera una "anécdota", sino por la decadencia de los toros que depende para él de los propios taurinos, "si se pierde la bravura del toro, si el toro se convierte en un animal acomplejado que no ataca, las corridas caen", señala.
El señor Savater de correbous no debe saber nada: hombre, es preferible que le tiren un ejemplar de cualquier periódico ( y no doy nombres por no herir susceptibilidades), que el hecho de que le coloquen bolas de fuego en los cuernos o le aten sogas alrededor de los mismos; y mejor que vayan detrás del toro, que no delante.
Volvemos a las anécdotas, que ya he contestado antes. Menuda anécdota que se hayan prohibido las corridas en Cataluña, o que ya sean varias las comunidades en las que se han planteado iniciativas similares, o que en Madrid se juntaran 20.000 personas en una manifestación, o que se haya producido un profundo debate social, o incluso que usted haya sacado un libro aprovechando la coyuntura.
¡Benditas anécdotas!
Animales por su uso
Savater ante las tesis de quienes persiguen la abolición de las corridas de toros. Y es que la tendencia a vivir en las ciudades y la distancia de los ciudadanos con el campo ha mutado nuestra interrelación con los animales para el filósofo. "Por una parte los animales se van convirtiendo en algo material, algo que se come y se usa, mientras por otro lado, hay otros animales que se prestan a una humanización forzosa, por ejemplo a los perritos se les obliga a parecerse a bebés", argumenta Savater.
Una conclusión que relaciona con otras prácticas como la caza del zorro prohibida en Gran Bretaña, "en contra de la opinión generalizada de la gente del campo", apunta, las peleas de perros o de gallos, pero que le conduce a una "orientalización" en los planteamientos de los ecologistas y los antitaurinos. "La vinculación con la naturaleza y el cosmos son propias de la religión budista, pero no de la tradición occidental". Esta sensibilidad adquirida y la degradación de la lidia que responsabiliza a los taurinos es la que ha desvirtuado las corridas de toros, según Savater.
Nadie obliga a los perritos a parecerse a bebés, pero al toro si se le obliga a "combatir". Los perros son animales domésticos desde hace siglos, y lo son porque, en un principio, el ser humano se sirvió y se sirve de ellos para muchos fines: caza, guarda, defensa, salvamento, detección de drogas y explosivos, tareas sociales, asistencia a discapacitados, o como animal de compañía. Y dado que les exigimos determinados comportamientos, que evidentemente no están reñidos con su naturaleza, les debemos respeto, y les debemos dotar del máximo bienestar posible. Sabemos distinguir entre un humano y un cánido de compañía , aunque a usted le parezca inverosímil. Quizás le atraiga más la idea del perro lleno de pulgas, tenias, y garrapatas, comiendo sobras de comida, y atado con una cuerda, o vagabundeando por los pueblos alimentándose de basura. Digamos que en este cambio de comportamiento del humano con respecto al animal, ha tenido mucho que ver la ética que usted cuestiona, y con la moral de la que habla Valverde. Me parece que a usted le cuesta demasiado adaptarse a los cambios sociales. Eche un vistazo a Europa, y verá que, todavía, en España, nos falta un largo camino por recorrer. Los holandeses, franceses, ingleses, alemanes...tienen un profundo respeto por esos bebés a los que usted menciona, y creo que las religiones que prevalecen en esos países nada tienen que ver con el budismo.
. En esta misma línea el autor de 'Tauroética' explica el cambio en la sensibilidad que ha experimentado la sociedad. "No somos mejores personas o más morales por no matar nosotros el conejo que nos comemos. Nuestra sensibilidad ha evolucionado", asegura a GENTE Savater.
Evidentemente no me considero mejor persona que el mata a un conejo para COMERLO, pero sí que me considero mejor persona que el que mata un león, un elefante, un gorila, un hipopótamo, un perro, o un gato, por el placer de hacerlo, al igual que el que mata a un becerro, o a un toro en una plaza. El fin de estas muertes no es la obtención de un producto material para cubrir una necesidad fisiológica como es alimentarse, sino el disfrute activo o pasivo de estas acciones. Existe además un componente económico: el que cobra por facilitar o dar muerte a algunos de estos animales, o por poner el producto en el "mercado", y el que paga por ver como se llevan a cabo, o incluso por practicarlas. No estaría de menos que echara usted un vistazo a las muchas páginas que hay sobre safaris en África, y verá lo que cuesta abatir una cebra o una hiena. Con la tauromaquia pasa lo mismo, el dinero, y el lucro son lo único que hay detrás, disfrazado de arte y cultura. Y sí, es evidente que nuestra sensibilidad ha evolucionado, pero no la de todos.
"Los toros se remontan a la época en la que el toro era un animal al que vencer. Ahora hemos vencido a todas las especies y los vemos como pobres animalillos. Los animales se van convirtiendo en divinidades y van desapareciendo", asegura Savater quien afirma además que quien acude a los toros y contempla una buena faena no ve la sangre, ni busca el sufrimiento, lo que "ve es un espectáculo duro, fuerte. A nadie le gusta ver matar. Si fuera así iría al matadero municipal y no a los toros. Quien sólo ve sangre es quien nunca va a la plaza y no sabe dónde mirar. La culpa también es de los malos toreros que enseñan la parte oscura del toreo", explica el filósofo que reivindica la naturaleza del toro de lidia. "Torear a una oveja si que sería maltrato, pero un toro es para lo que existe".
El público que asiste a las plazas, estoy seguro, salvo excepciones, que no va a disfrutar de la muerte del toro, pero no olvide que el único que mata en una lidia es el torero, y no los espectadores. Nadie iría a un matadero para ver como matan a un ternero, porque existe una diferencia abismal entre ambos fines. No hay espectáculo en un matadero, no hay música, no hay alcohol, no hay rito, no hay sol, y además, por cuestiones higiénico sanitarias, está prohibida la entrada al personal no autorizado.
La existencia de un animal para que sea sometido a un espectáculo público de crueldad, obliga inevitablemente a plantearse su utilidad, aunque le debo informar, que son muchos más los toros y las vacas bravas que mueren en el matadero, que los que son lidiados o que las que son utilizadas para la crianza.
La parte oscura del toreo, el sufrimiento y la agonía del animal, existe, y está científicamente demostrada, y es cuando se les explica a ésos, a los que se les pasa por alto, cuando surgen las dudas, y aparece una razón más, para mi la de más peso, para que sean abolidas. No se trata sólo de no ver la sangre, sino de entender lo que ocurre en el interior de ese ser vivo, en sus órganos, glándulas, y sistemas, desde que sale al ruedo hasta que muere. Ya sé que es usted filósofo, pero no tendría el más mínimo inconveniente en explicarselo si está usted interesado. El hecho de que las graves alteraciones orgánicas que padecen no se vean, no quiere decir que no sucedan.
Sobre la polémica política que ha envuelto toda la prohibición en Cataluña Savater se muestra distante y afirma que no le "convence las proclamas del toro por la patria", pero señala que "la moral es un derecho de cada cual pero no un deber de nadie, ni tampoco de la sociedad", al tiempo que para él es significativa la paradoja de que "en Cataluña prohiban el arte de José Tomás, pero se permita y se proteja que la gente en el pueblo vaya detrás del toro y le tire cosas", en alusión a los conocidos 'correbous'.
En sus conclusiones, Fernando Savater muestra su preocupación por el futuro de la fiesta, pero no por las reivindicaciones de los antitaurinos, que considera una "anécdota", sino por la decadencia de los toros que depende para él de los propios taurinos, "si se pierde la bravura del toro, si el toro se convierte en un animal acomplejado que no ataca, las corridas caen", señala.
El señor Savater de correbous no debe saber nada: hombre, es preferible que le tiren un ejemplar de cualquier periódico ( y no doy nombres por no herir susceptibilidades), que el hecho de que le coloquen bolas de fuego en los cuernos o le aten sogas alrededor de los mismos; y mejor que vayan detrás del toro, que no delante.
Volvemos a las anécdotas, que ya he contestado antes. Menuda anécdota que se hayan prohibido las corridas en Cataluña, o que ya sean varias las comunidades en las que se han planteado iniciativas similares, o que en Madrid se juntaran 20.000 personas en una manifestación, o que se haya producido un profundo debate social, o incluso que usted haya sacado un libro aprovechando la coyuntura.
¡Benditas anécdotas!
martes, 28 de septiembre de 2010
LA TERCERA EDAD EN EL PERRO
LA VEJEZ EN EL PERRO
Por desgracia, la longevidad del perro no es muy larga con respecto a otros mamíferos, y en especial con respecto a la especie que los atiende y cuida, es decir, la humana. El tiempo no pasa en balde, y llegará un momento en que nuestros compañeros, empezarán a presentar los "achaques" lógicos, que son consecuencia del desgaste orgánico. Nos encontraremos entonces con algunas enfermedades que tomarán lo que llamamos un carácter crónico, y que, aunque en muchas ocasiones no van a provocar la muerte del perro, si hará necesario su correcto diagnóstico y su adecuado tratamiento, para evitar un desenlace fatal antes de tiempo.
Pero, ¿cuándo podemos considerar que un perro es viejo? Generalizando, podríamos decir que a partir de los 8 años, pero esta consideración no me parece demasiado adecuada, ya que muchos perros a esa edad, habrán recorrido únicamente la mitad de su vida.
Podemos decir que la alzada es un parámetro sumamente importante para pronosticar la edad a la que probablemente morirá nuestro perro. Sabemos a ciencia cierta que, un perro de pequeña tamaño, vivirá más que uno mediano, y éstos a su vez más que los grandes o gigantes, pero no debemos olvidarnos de cuestiones tan importantes como la raza, en caso de que la tengan, la alimentación recibida a lo largo de su vida, las enfermedades que hayan padecido, los tratamientos que se les hayan dispensado para tratarlas, y los cuidados que se les hayan suministrado por parte de sus propietarios.
En muchos libros de divulgación, aparecen unas tablas de correspondencia de edades, que sirven para trasformar la edad del perro con respecto a la nuestra. Antes, se decía que 7 años de vida de un perro, correspondían a 1 año de vida de un humano, pero esto, no es cierto. Por lo general los perros al cumplir el año, han alcanzado la madurez sexual, y en muchos casos están completamente desarrollados.
Cuadro: Relación "aproximada" de la edad de un perro con la de la especie humana.
Edad 0-9 kilos 9-22 kilos 22-40 kilos más de 40
6 años 40 42 45 49
7 años 44 47 50 56
8 años 48 51 55 64
9 años 52 56 61 71
10 años 56 60 66 78
11 años 60 65 72 86
12 años 64 69 77 93
13 años 68 74 82 101
14 años 72 78 88 108
15 años 76 83 93 115
16 años 80 87 99 123
17 años 84 92 104
18 años 88 96
19 años 92 101
20 años 96
Si hacemos un repaso a los problemas orgánicos que pueden afectar al perro "entrado en años", y empezamos por los ojos, podemos referirnos a las CATARATAS, que son ni más ni menos que la opacificación del cristalino, que llevará a lo que se conoce como "nictalopatía", que es la dificultad para ver en condiciones de escasez lumínica. Tradicionalmente, las cataratas se han reconocido como "inmaduras", si sólo está afectado parte de el cristalino, "maduras", si todo el cristalino es opaco, e "hipermaduras" si ha ocurrido la licuefacción lenticular. Si las cataratas ocupan menos del 30% del cristalino, o si afectan a un sólo ojo, muchas veces pasarán inadvertidas. Las que ocupan más del 60% del cristalino, por lo usual, son reconocibles. La "turbidez" antes de que se presente el deterioro visual, es una esclerosis más que una catarata. Por supuesto me estoy refiriendo a lo que se conoce como cataratas espontáneas, que son las que se presentan con la edad, y no a aquellas que presentan un carácter congénito, o las que presentan los perros con diabetes mellitus o las que presentan en enfermedades capaces de provocar hipocalcemia. El tratamiento de elección, una vez hecho un profundo estudio del ojo, es la cirugía, que da excelentes resultados en el 90% de los casos. Las gotas antioxidantes/antiglicación han sido recientemente comercializadas afirmando que su aplicación tópica reduce la opacificación del cristalino en perros. Aunque no se han hecho estudios bien controlados, los informes preliminares de oftalmólogos veterinarios no apoyan tal afirmación sobre su eficacia.
Es importante saber que una vez desarrollada la catarata, su velocidad de progresión varía, según su localización dentro del cristalino y la edad del paciente. En ocasiones se pueden presentar como complicaciones: uveitis, glaucoma, y desprendimiento de retina.
La cavidad bucal es otra de las zonas que se puede ver más afectada con el paso de los años. Es conveniente aprovechar las visitas de rutina al veterinario, para que éste valore su estado, y sugiera, si es necesario, los tratamientos adecuados, que en la mayoría de las ocasiones pasarán por una profunda limpieza dental, y la instauración de una serie de pautas de obligado cumplimiento por parte del propietario. No debemos olvidar que en algunos casos, un mal estado de la boca, puede conducir a serios problemas cardiacos, en especial en aquellos perros que ya presentan alguna patología en este músculo fundamental para la vida. Una de los problemas más frecuentes, si es que no se han seguido las indicaciones del veterinario, serán las fístulas oronasales, las infecciones, la periodontitis, y las pérdidas de piezas dentales.
Con respecto al corazón, es muy frecuente que cuando vuestro perro haya cumplido determinados años, empiece a manifestar cierta fatiga después de esfuerzos de los que antes se recuperaba con suma rapidez. Evidentemente esta circunstancia puede ser achacable a la edad, o a determinados problemas osteoarticulares a los que me referiré luego, pero, si este cansancio va a acompañado de un sonido unas veces seco y otras húmedo, que sale de su garganta, es recomendable una visita al veterinario. En muchos casos, la tos, se hará más evidente por la noche. Si aparecen los síntomas descritos, es más que probable que vuestro perro tenga una INSUFICIENCIA CARDIACA CONGESTIVA.
En estos casos, el corazón tendrá dificultades para impulsar la sangre en cantidades suficientes para satisfacer las necesidades metabólicas del paciente o para impedir que la sangre se acumule dentro de la circulación venosa sistémica. Debido a esta dificultad, todos los sistemas orgánicos pueden verse afectados por la escasa oferta de sangre o los efectos de la congestión pasiva por el encharcamiento de sangre venosa. Las consecuencias más graves que se pueden presentar son: efusión pleural, ascitis, edema periférico, o edema de pulmón.
Cuando examinamos un perro con ICC en la clínica, nos solemos encontrar con un soplo cardiaco audible por auscultación, y con un aumento del tamaño del corazón, ya sea del lado derecho o del lado izquierdo, por afectación de las válvulas cardiacas mitral o tricúspide, y dilatación de los grandes vasos de la cavidad torácica. El electrocardiagrama es frecuente que presente alteraciones, al igual que si medimos la presión arterial. También se harán evidentes en muchos casos, alteraciones del ritmo cardiaco.
El tratamiento dependerá del grado de afectación cardiaca, ya que en procesos incipientes, bastará con la utilización de un vasodilatador por vía oral, es decir un IECA. En otras ocasiones, se hará necesario el uso de: diuréticos, digoxina, venodilatadores, antiarrítmicos, agentes inotrópicos positivos, dilatadores arteriolares, bloqueantes de los canales del calcio, y beta bloqueantes.
El tratar con prontitud estos problemas, va a garantizar en la mayoría de las ocasiones, que el perro pueda vivir años sin demasiados problemas, pero la dejadez, hará que se presenten graves complicaciones que podrán acabar con su vida en un lapso corto de tiempo.
Entre los problemas endocrinos que nos podemos encontrar en los perros geriátricos, el más frecuente es la DIABETES MELLITUS, que es ni más ni menos que, un disturbio metabólico de carbohidratos, grasas, y proteínas causado por la deficiencia de insulina absoluta o relativa. Las consecuencias lógicas de este proceso serán: hiperglucemia (aumento del azúcar en sangre), glucosuria (presencia de glucosa en la orina), y presencia de polidipsia (aumento de la ingestión de agua), poliuria (aumento de la eliminación de orina), y polifagia (aumento de la ingestión de comida). El menor uso de la glucosa para obtener energía, dependiente de la insulina, va a provocar un mayor metabolismo de las proteínas, con pérdida de peso, y aumento en la movilización de las grasas.
Dado que es una enfermedad que se da con más frecuencia en hembras, es importante apuntar que, las afectadas deberían ser esterilizadas una vez que la diabetes está controlada con los tratamientos oportunos, ya que la progesterona descargada durante el diestro dificulta el manejo de la enfermedad.
Para el tratamiento de esta enfermedad en el perro, se hace necesario el uso de insulina, y de dietas adecuadas, en función del peso que tenga el animal cuando presente el problema, ya que muchos suelen ser obesos.
Entre los trastornos que con relativa frecuencia nos podemos encontrar en los perros machos de cierta edad, están los que afectan a la próstata. Así, podemos hablar de HIPERPLASIA PROSTÁTICA BENIGNA, PROSTATITIS/ABSCESO PROSTÁTICO, QUISTES PROSTÁTICOS, Y NEOPLASIAS PROSTÁTICAS.
La hiperplasia (aumento de tamaño) es un fenómeno provocado por alteraciones hormonales, con aumento de la relación estrógeno:andrógeno intraprostático asociado con la edad. Las manifestaciones clínicas de esta patología son mínimos o están ausentes, salvo que, se produzca una infección ascendente desde el tracto urinario con el posterior desarrollo de una prostatitis bacteriana.
La prostatitis es la inflamación de la próstata, que se puede presentar en asociación con una infección bacteriana, de curso agudo o crónico, y que puede evolucionar o progresar hasta provocar un absceso prostático.
Los quistes pueden ser primarios o secundarios a hiperplasia, neoplasia o inflamación. La presencia de mútiples quistes, suele estar asociada a una prostatitis previa.
La neoplasia más frecuente es el adenocarcinoma prostático, y su incidencia es similar en perros castrados que en perros enteros. El gran problema de este tipo de tumores, es que, en un tercio de los casos, se van a presentar metástasis óseas, en la columna lumbo sacra o en la pelvis.
Los perros afectados por alguna de estas patologías, pueden presentar una sintomatología muy variada: tenesmo, constipación, descarga uretral hemorrágica, disuria, estranguria, hematuria, vómitos, letargia, inapetencia, pérdida de peso, descarga uretral purulenta, piuria, infertilidad, marcha rígida, infección urinaria recurrente o crónica, y en caso de tumores, emaciación, disquesia, alteración locomotora del tercio posterior, dolor lumbosacro...
Como es evidente, los tratamientos estarán en función de la alteración prostática que presente el perro. En los casos de hiperplasia lo recomendable será la castración, aunque hay alternativas para perros con un alto valor reproductivo. En el caso de prostatitis aguda, se recomienda el uso de antibióticos, y en la crónica, en muchas ocasiones, si ésta medicación no funciona, o se hace recidivante, la castración. En caso de quistes, la castración también está indicada, mientras que en las neoplasias, se impondrá el uso de quimioterapia, y la extirpación de la próstata, aunque en muchas ocasiones, cuando se hace el diagnostico, ya hay metástasis.
Para terminar, haré referencia a una de la alteraciones más frecuentes que nos encontramos en los perros, una vez que llegan o están próximos a la vejez. La edad promedio de aparición son los 8 años. Más que una enfermedad en si, se trata de una condición que se da a nivel renal, y que es conocida como Insuficiencia Renal crónica. La falla renal crónica, se debe a una enfermedad renal primaria que ha persistido durante meses o años. Esta caracterizada por la disfunción irreversible del riñón que ha sufrido un deterioro progresivo. La reducción mayor del 75% de la masa renal funcional redunda en el deterioro de la capacidad de concentrar orina (que conduce a la poliuria y polidipsia), con retención de residuos que deberían ser eliminados a través de la orina. Esta circunstancia va a provocar un aumento de la urea en la sangre (uremia). Habrá una menor producción de eritropoyetina, y de calcitriol.
Los síntomas estarán en función del grado de deterioro renal: poliuria, polidipsia, nicturia, vómito, constipación, diarrea, ceguera aguda por hipertensión, convulsiones o coma (tardío), deshidratación, mucosas pálidas por anemia, ulceración bucal, aliento con olor urémico...
En un análisis de sangre, además de anemia y de elevación de la urea, nos vamos a encontrar con que la creatinina está por encima de su valor normal, y es éste el parámetro que nos servirá principalmente para hacer el pronóstico.
Si el fallo renal es compensado, el tratamiento podrá ser ambulatorio, y en caso contrario, el perro deberá ser internado durante unas horas, varios días, para recibir los cuidados pertinentes.
El diagnóstico precoz de esta patología es de suma importancia, por lo que es recomendable que cualquier perro, a partir de los 8 años, sea chequeado con cierta frecuencia, y que acudáis al veterinario en cuanto observéis cualquier cambio en cuanto a la ingestión o eliminación de orina. Del mismo, aprovechad las visitas de rutina, para pedir consejo a vuestro veterinario, que deberá hacer una revisión completa de todos los sistemas orgánicos con el objeto de asegurarse que todo marcha bien.
Es importante que sepáis que a partir de determinadas edades es básico el cambio de alimentación, para lo que tenemos excelentes dietas en el mercado veterinario.
José Enrique Zaldívar
Artículo publicado en la revista El Mundo del Perro.
Clínica Veterinaria Colores: Pso de Santa María de la Cabeza 68 A. 28045 Madrid.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




