martes, 2 de octubre de 2012

¿DÓNDE ESTÁN LOS NUEVE TOROS, SEÑOR BERGER?




La película "Blancanieves", dirigida por Pablo Berger, representará a España como candidata al Oscar de Hollywood, habiendo sido premiada recientemente en Festival de Cine San Sebastián con el Galardón Especial del Jurado.

Hace más de un año, en junio de 2011, la Plataforma La Tortura no es Cultura, recibió el testimonio telefónico de una vecina de Aranjuez:  Junto a la plaza de toros de la Villa, había estacionado un camión de "carne de toro de lidia" y del coso taurino se estaban sacando cadáveres que se cargaban en el transporte mencionado. Podemos pensar que nada extraño había en esta escena, que se repite una y otra vez en muchas ciudades de España. Pero sí, algo extraño había: la dantesca imagen descrita coincidía con la filmación de una película.

Por todos es conocido que cuando en un film se materializan escenas con animales, en los créditos de la misma aparece un mensaje en el que se deja claro que ninguno de ellos ha sufrido daños durante el rodaje e incluso que las escenas en las que aparecen son ficción.

La pregunta que nos hicimos fue: ¿Cómo es posible que durante el rodaje de una película se estén matando toros de lidia si existen leyes que prohíben estas prácticas? No me refiero a que esté prohibido matar toros, que no lo está, sino que existen leyes que explican con claridad meridiana que ningún animal puede sufrir maltrato, crueldad o sufrimiento si es utilizado para la filmación de imágenes para el cine o la televisión.

Lo que procedía por tanto, para intentar esclarecer los hechos, era ponerse en contacto con los organismos  que pudieran tener algo que ver con la concesión de las autorizaciones para el rodaje de una película en una plaza de toros, en este caso la de Aranjuez.

Se realizaron las consultas oportunas ante la Dirección de Medio Ambiente Área de Protección Animal de la Comunidad de Madrid, Ayuntamiento de Aranjuez, Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid y plaza de toros de Aranjuez, y además, ante el Área de Espectáculos Taurinos de la Consejería de Presidencia de la CAM.

Del primero de ellos, la Dirección de Medio Ambiente, no recibimos contestación, organismo que debería tener en su poder el expediente en el que quedara constancia de los hechos y cuya entrega habíamos solicitado. El Ayuntamiento de Aranjuez y los responsables de la plaza nos informaron que efectivamente los días 27 y 28 de junio de 2011, estaban autorizadas dos lidias a puerta cerrada en el coso taurino de la ciudad. Esta circunstancia quedó corroborada con una nota que recibimos del Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid en la que se hace constar la presencia de los veterinarios designados y en la que se afirma que en las lidias "no se reflejan incidencias dignas de reseñar". El Área de Espectáculos Taurinos de la CAM nos comunicó que NO había dado autorización para la realización de ningún festejo taurino relacionado con el rodaje de una película.



Utilizando por tanto el razonamiento lógico, llegamos a la conclusión de que, las escenas de la película "Blancanieves", relacionadas con la lidia de toros, se habían rodado aprovechando los permisos de dos lidias a puerta cerrada en la plaza de toros de Aranjuez. Resulta extraño que en la web del film su director afirme que el rodaje comenzó en agosto de 2011, cuando los hechos relatados se producen en junio, y más extraño aún que no hubiera permisos para ningún festejo taurino relacionado con el rodaje de una película.

Sabemos que en las lidias a puerta cerrada es legal matar toros, como queda reconocido en el Reglamento de Espectáculos Taurinos, pero que no lo es en la filmación de películas. Resulta por tanto lógico preguntarnos: ¿Ha sido legal lo que el señor Berger, director de la película "Blancanieves" y su productora han hecho? Nosotros consideramos que no, así que, dado que la Dirección de Medio Ambiente Área de Protección Animal de la Comunidad de Madrid ha hecho caso omiso de nuestras peticiones a través de las que las que les solicitábamos que abriera un expediente en el que deberían quedar reflejadas las circunstancias en las que se celebraron las lidias a puerta cerrada a las que he hecho alusión, se ha presentado un RECURSO ante los Juzgados de lo Contencioso Administrativo de Madrid, que ha sido admitido a trámite y a través del que se solicita a la CAM el expediente correspondiente.

Debemos suponer que en los informes de los veterinarios que estuvieron presentes en la plaza de Aranjuez los días reseñados, quedará constancia de cómo salieron de la plaza los nueve toros utilizados en la película (esta cifra ha sido facilitada a la prensa por el productor de "Blancanieves"), las circunstancias de la lidia ( si hubo tercio de varas y de banderillas), y cómo y dónde fueron sacrificados, si es que, como parece seguro, lo fueron, es decir lo que se conoce como trazabilidad de los animales.

En resumen, si el director de la película y la productora han infringido la Ley 1/1990 de 1 de febrero de Protección de los Animales Domésticos (que nadie dude que el toro de lidia lo es y así lo reconoce la Unión de Criadores del Toro de Lidia), que considera infracción MUY GRAVE "la filmación de escenas con animales para cine y televisión que conllevan crueldad, maltrato o sufrimiento, cuando estos no sean simulados (Artículo 24.3.g) y presumiblemente la Ley 32/2007 de 7 de noviembre para el cuidado de los animales en su explotación, transporte, experimentación y SACRIFICIO, que considera infracción MUY GRAVE, "utilizar animales en producciones cinematográficas, televisivas, artísticas o publicitarias, INCLUSO CON AUTORIZACIÓN de la autoridad competente, CUANDO SE PRODUZCA LA MUERTE DE LOS MISMOS" (Artículo 14.1.d)

Si leemos con detenimiento los párrafos de estas leyes, podremos llegar a la conclusión de que se han intentado bordear y que presumiblemente el señor Berger piensa, como ha declarado en medios de prensa, que no ha incumplido ninguna de ellas. Por todos es sabido que la Ley de Protección de los Animales Domésticos hace la excepción con los espectáculos taurinos y las lidias a puerta cerrada lo son, pero no hay excepción en el caso de filmación de una película, es decir no está prohibido matar perros y si se permite matar toros. En cuanto a la Ley del 2007, y según nos ha comentado una persona que dice haber trabajado en el rodaje de la película, los toros no fueron muertos con estoque en el ruedo, es decir, su muerte no ha sido grabada para el film, sino que fueron apuntillados en los chiqueros de la plaza. Deben creer por tanto que tampoco han infringido esta ley, pero si la leemos detenidamente y se corrobora que los toros utilizados murieron, es más que posible que sí, que la hayan infringido.

Resulta hilarante que el señor Berger y el productor hayan desmentido cualquier tipo de maltrato, ya que las secuencias grabadas con los toros, "se encontraban estrictamente bajo supervisión veterinaria".

Miren ustedes, los veterinarios de espectáculos taurinos no están allí para salvar la vida de los toros, ni para evitar el maltrato o el sufrimiento, ni para que las puyas o las banderillas les duelan menos, ni para practicar la respiración asistida cuando el agotamiento físico les produce una insuficiencia cardiorrespiratoria, ni para ponerles un goteo cuando la acidosis metabólica hace que su sangre y sus células se carguen de lactato, ni para transfundirles sangre ante las pérdidas que de este fluido orgánico padecen. No señores, no, los veterinarios de espectáculos taurinos están allí para dar fe de que el maltrato se ha desarrollado conforme marcan los reglamentos, es decir, para legalizar el sufrimiento rellenando los papeles que así lo acrediten antes y después del festejo, y casualmente serán esos papeles los que nos aclaren que pasó en la plaza de toros de Aranjuez. Punto. Esto es lo que queremos y lo que pedimos por vía judicial. Queremos saber si nueve toros de lidia murieron para que el señor Berger haya colmado sus sueños de director, pudiendo haber hecho uso de la ficción para recrear esas imágenes, independientemente de que se haya "saltado a la torera" las leyes mencionadas o no. Hablamos de ética, en este caso cinematográfica.

Ayer, 1 de octubre de 2012, nos concentramos frente al teatro de La Zarzuela de Madrid para explicar a los que asistieron al concierto presentación de "Blancanieves" lo que sospechamos está detrás de esta película, y doy fe de que el público entró al teatro lo suficientemente informado.



Nuestra concentración ha tenido amplio eco en los medios de comunicación.

TVE

El País

Qué!

Europapress

Tele 5

Artículo de Ruth Toledano

Ahora toca esperar y estar atentos a las consecuencias que tenga nuestra protesta en la Academia del Cine de Hollywood.

En muchas de las opiniones que se están vertiendo a favor de la película, se está cuestionando a nuestras fuentes de información. Pues bien, nosotros no sabíamos que se había utilizado una vaquilla en la película, y el técnico anónimo que llamó nos lo hizo saber. Aquí está la prueba de que hubo vaquilla en las escenas de toreo cómico con los enanos toreros.






























































miércoles, 4 de julio de 2012

CARTA A SERGIO RAMOS




Ayer, 1 de julio de 2012, la selección española de fútbol, de la que tú formas parte, hacía historia logrando su segundo título consecutivo en un Campeonato de Europa, dos años después de proclamarse campeona del mundo en Sudáfrica. Ninguna nación hizo algo similar. Mi enhorabuena por lo conseguido. El eterno equipo perdedor se ha convertido en los últimos cuatro años en el eterno ganador. Ya estamos buscando rival para la final del 2014 en el campeonato del mundo de Brasil.

Debo reconocer que ya no me emociono con estos acontecimientos. Debe ser que los años y la experiencia acumulada, me hacen medir con prismas distintos según qué cosas ocurren a mi alrededor.  He dicho que no me emocionan, lo que no quiere decir que no me alegren, eso si, con moderación. Dicen que dada la situación económica de nuestro país, que se desmorona, no vienen mal este tipo de satisfacciones. Es posible.

Hoy, las calles de Madrid se llenarán de hinchas entusiastas, de gente que agobiada por los problemas cotidianos, dará rienda suelta a sus instintos patrióticos celebrando vuestro gran éxito y os recibirá en olor de multitud. Ya sabes: “Yo soy español, español, español…” “No hay dos sin tres…" “Soy español: ¿a qué quieres que te gane?"

Y aclarado todo esto, hay algo que me ha producido una sensación desagradable, que me ha incomodado y por qué no decirlo, me ha provocado asco. Te aseguro que fuimos muchos los que no nos identificamos con tu gesto, muchos los que apretamos los puños e insultamos a la pantalla del televisor e indirectamente a ti cómo resulta lógico y fácil de imaginar. Por si no lo sabes, aunque estoy seguro de que eres consciente de ello (ahí están tus declaraciones justificando lo que hiciste), en nuestro país hay una amplia mayoría de detractores de lo que quisiste representar, y de paso fomentar y promocionar. Estamos en contra del maltrato animal, del que los festejos taurinos son el máximo exponente. Y digo el máximo, porque están autorizados y sirven de diversión. Si tú le hicieras a un perro o a un caballo lo que le hace un torero a un toro, serías detenido, juzgado y condenado. Lo de la pena que te caería ya es otra historia.

No es la primera vez que lo haces. Te he visto festejar tus merecidos triunfos de la misma forma en varias ocasiones, pero es la primera que haces extensiva tu celebración a tus compañeros de equipo. Dicen, en la página del medio de información taurino “Aplausos”, que en un diálogo vía Twitter con Talavante de la Puebla (el torero que al parecer te había dado su capote) hacías la siguiente afirmación:

“La selección se alegra de lo que hacéis los toreros”.

No sé la razón por la que te atreves a declarar esto. De hecho, las imágenes que vimos por televisión la noche del 1 de julio nos mostraron a UN jugador, tú, en una esquina del campo, que capote en mano daba unos pases de torero y saludaba al “respetable” una vez terminada la “faena” con el toro imaginario. ¿Dónde estaban el resto de los compañeros que se alegraban de la representación que ponías en escena? ¿Había más capotes en el vestuario de la selección esperando el triunfo? Lo pregunto por qué no vi a ninguno de los jugadores de la selección española aplaudirte o acompañarte en tu particular celebración tras el éxito obtenido. Tampoco puedo describir con estas letras las caras que ponían  mientras hacías la exhibición, ya que sus rostros no nos los mostraron las cámaras de televisión. Y  digo esto sabiendo que no eres el único miembro del equipo que es aficionado a los toros. Sé que lo son Casillas y también el seleccionador Vicente del Bosque, aunque seguro que hay algunos más. La diferencia entre tú y ellos es el respeto. Respeto a una mayoría, sí, mayoría de ciudadanos que nos molesta que se identifique a nuestro país con una práctica cruel de maltrato animal. No creo que sea difícil de entender para tu capacidad intelectual. ¿Lo es? De ser así, es decir, que seas incapaz de entenderlo, flaco favor le estás haciendo al mundo de la tauromaquia, que aprovechando la coyuntura se ha hecho eco de tu excelsa faena en la hierba del estadio de Kiev, calificándola como un “guiño favorable”. Reconozco que este tipo de actitudes, las de los medios taurinos, son comprensibles.

Nosotros también “aprovechamos” el gesto de Maite Martínez, cuando hace cinco años despreció, devolviéndola al lugar de donde se le había lanzado , una bandera de España con la silueta del toro, el día que obtuvo la medalla de bronce en los Mundiales de Osaka en la modalidad atlética en la que competía (800 metros lisos). También nos hemos “aprovechado” de todo el equipo nacional de gimnasia artística masculina (incluido su cuerpo técnico) y de parte del equipo femenino, así como de algunas nadadoras del equipo nacional de natación sincronizada, que rompieron una lanza contra el Toro de Tordesillas y que recientemente han firmado un manifiesto en contra de las subvenciones que recibe la tauromaquia y de los recortes en sanidad y educación; manifiesto que muy pronto verá la luz. Si he de serte sincero, nos sentimos orgullosos de contar con todos ellos, porque representan el esfuerzo y la superación en el deporte sin recibir grandes prebendas materiales por su trabajo. En definitiva, por amor, sin más. Espero que entiendas la diferencia que podemos establecer entre unas actitudes y las otras, sin despreciar el duro camino que tú y todos tus compañeros de selección habéis recorrido para llegar donde habéis llegado. Evidentemente es para sentirse orgulloso.

Los otros miembros de la selección española de fútbol, mientras no se manifiesten públicamente, no se muestran favorables a nada, es decir, no pueden ser tus cómplices. A los abolicionistas nos encantaría que algunos jugadores de “La Roja” nos dijeran públicamente que es lo que piensan de tus “excesos” taurinos, aunque me temo que no va a ser imposible. ¿Algún voluntario?

De 23 jugadores, además de los miembros del cuerpo técnico, has sido el único que mostró su alegría de esa forma.

Soy consciente de que con esta reflexión no seré capaz de hacerte cambiar. Sé que la próxima vez que alcances algún triunfo, sin duda merecido, volverás a sacar el capote, vete a saber de qué torero, y que muchos nos sentiremos ofendidos y molestos, y que volveremos a insultar al televisor, en el que, no lo olvides, estarás tú con tu capote. Sé que te dará lo mismo.

Dado tu privilegiado estatus social, lo que opinemos de tus acciones los demás (no todos, cómo resulta evidente) será como la embestida de un toro imaginario a tu capote, al que te quitarás de encima con una verónica, ya que los naturales ceñidos los dejaremos para tu amigo Talavante, que los hace ajustados y como nadie.

Atentamente

José Enrique Zaldívar Laguía.

sábado, 30 de junio de 2012

LA FOTO: BURLA TAURINA A LA CULTURA




En julio de 2011, el Consejo de Ministros de Zapatero, aprobaba un Real Decreto por el que el Ministerio de Cultura asumía las competencias en tauromaquia y actividades taurinas. Era el punto y final a un despropósito por el que la ministra Sinde y el ministro Rubalcaba cedían a las presiones del lobby taurino.
Con la llegada del PP al poder y el nombramiento de un taurino, el señor Wert, como ministro de Educación, Cultura y Deporte, estamos asistiendo a una pesadilla para todos aquellos que creemos en la CULTURA con mayúsculas.

Aceptar de forma oficial que espectáculos reglamentados y basados en el sufrimiento animal pueden formar parte de la cultura de España en el año 2011 (siglo XXI) es un apagón analógico de la inteligencia, una incineración de las neuronas.

Lo complicado de esta perversa decisión era y es vender el producto, convencernos de que los toreros y todos aquellos que de una u otra manera se lucran con estos espectáculos de crueldad, han entrado por derecho en el mundo de la cultura o dicho de otra manera y utilizando un símil taurino, que lo han hecho por la puerta grande con todo merecimiento.

Es así cómo, a través de una campaña perfectamente orquestada y organizada desde diversos estamentos, se han encendido los focos del plató taurino y se está realizando, produciendo y dirigiendo esta película de terror a cuyo rodaje estamos asistiendo perplejos en directo.

La ministra Sinde también nos dejó el Premio Nacional a la Tauromaquia, de carácter anual y dotado con 30.000 euros. El escritor peruano y premio Nobel, Mario Vargas Llosa, el filósofo Fernando Savater, los cantaautores Luis Eduardo Aute, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Alejandro Sanz, algunos tenistas del equipo español de la Copa Davis, pilotos de motos como Héctor Barberá y Toni Elías, patanes de la farándula como Bertín Osborne, bufones como Albert Boadella, titiretos como Fernando Sánchez Dragó, o el casposo presentador de la capa de televisión Ramón García, nos han dejado manifestaciones inequívocas de su apoyo a la tauromaquia.  Yo no creo en las casualidades… Alguno podrá interpretar que falto al respeto a todos los nombrados con los calificativos que he utilizado, pero no, soy profundamente respetuoso con quien me respeta, y los nombrados nos han descalificado a los abolicionistas de la tauromaquia con epítetos mucho más fuertes, así que, no merecen ninguna consideración.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, a través del Centro de Asuntos Taurinos, cambió el nombre de la Feria que se celebró en la plaza de toros de Las Ventas, una vez concluida la de San Isidro, que pasó a llamarse del “Arte y la Cultura” en vez de “Feria del Aniversario”.

Los matatoros han aparecido en medios de prensa vestidos con la máxima elegancia, como si fueran modelos de pasarela, y hemos asistido a espérpenticas entrevistas radiofónicas como la que le hizo a “Joselito”, con motivo de la presentación de su “libro”, Montserrat Domínguez en la SER, en la que el exmatatoros afirmó que el primer libro que había leído fue “La Ciudad y los Perros”, nada más y nada menos. Todos conocemos quién es el autor de esa obra.

También hemos visto a Cayetano Rivera, a Vargas Llosa (“La Ciudad y los Perros”) y a Alejandro Sanz, en el nuevo programa de Julia Otero en Televisión Española, en el que cómo no podía ser de otra manera han dejado sus mensajes a favor del tauricidio.

El remate, aunque todavía tendremos que asistir a muchos más pantomimas, que pretenden justificar lo que no puede ser justificado, es la aparición de la foto que ilustra este texto en ABC: Juan José Padilla, pulcramente vestido, delante de una biblioteca, que según consta en la noticia, se hizo en la librería San Ginés de Madrid.

La fotografía parece tener una clara intención, la de hacernos llegar el mensaje de la gran proximidad de este guerrero (ya le apodan “espartano”) con el mágico mundo de los libros, en definitiva con la que puede ser la máxima expresión de la CULTURA, la literatura.

Como dice el refrán: “antes se coge al mentiroso que a un cojo”. Ha bastado utilizar el zoom del ordenador para darnos cuenta del cutre montaje del que ha parido  este nuevo fragmento de la terrorífica película.  La espalda del “espartano” está bien cubierta. Esta vez no es el burladero de la plaza el que la protege, sino un gran número de viejos textos cuyas solapas dejan entrever el paso del tiempo. No está rodeado del ruidoso público sentado en los tendidos del coso taurino, sino del silencio de las letras que llenan esos libros, que esperan ser abiertos y leídos para transmitir lo que contienen, conocimiento, cultura en definitiva.

¿Cómo es posible qué en este espacio de estantería, que forma parte de las muchas que debe tener la librería San Ginés, aparezcan un “Tratado de Botánica”, uno de Derecho (“Tribunales y Jueces”), uno de Psiquiatría en inglés ( “The Yearbook of Psychiatry and Applied Mental Health 1994") y el “Diccionario Amaya de Lengua Vasca”? ¿Será posible que este desorden sea el que reina en las estanterías de este establecimiento, que dicen, abrió sus puertas en el siglo XVIII en el Pasadizo de San Ginés 2 de Madrid, calle próxima a Sol?

Resulta curioso que sólo sea posible leer, con dificultad, los títulos de estos cuatro volúmenes, eso sí, fijando mucho la vista o aumentando el tamaño de la foto, mientras que los del resto de los libros se hace imposible.
¿Es posible que el que colocó los textos nos quisiera mandar el mensaje subliminal de lo variados que pueden ser los gustos de este iletrado? ¿Es posible que nos quisiera colar la idea de que lee en inglés, que le gusta la naturaleza, que se interesa por las cuestiones del Derecho y que incluso está a favor de la diversidad de lenguas y de identidades de nuestro Estado? ¿Es posible que alguien pueda ser tan estúpido? ¿Es posible que un imbécil haya puesto en práctica lo que intentó demostrar, sin éxito, James Vicary en 1957? La Asociación Estadounidense de Psicología, ya explicó que los estímulos subliminales están subordinados a estímulos asociativos estructurados previamente y que su único papel es el de reforzar una determinada conducta o una determinada actitud previa.

Después de darle vueltas a todas las posibilidades, puede ser que así haya sido, y si no lo es, es decir, que haya sido casual la ubicación de los libros, no deja ser un atentado a la inteligencia presentarnos este personaje rodeado, esta vez sí y sin que le sirva para nada, de sapiencia y sabiduría.

Si la tauromaquia ha entrado en el Ministerio de Cultura, en España todo es posible.

José Enrique Zaldívar Laguía.

viernes, 1 de junio de 2012

LA DRAMÁTICA Y CRUEL MUERTE DE UN TORO EN LAS VENTAS

Las primeras fotos de la corrida. Habrá más... Tenéis toda la libertad para que sean vistas en donde estiméis oportuno, pero si os pido que hagáis saber que han sido tomadas por la Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia. No se trata de darnos "bombo" sino que se sepa que estamos en lo que estamos y sabemos lo que hacemos y lo que contamos. Las tenemos en alta resolución, éstas y las que más adelante publicaremos, por lo que, cualquier asociación que las quiera utilizar para pancartas o carteles no las puede pedir y veremos la manera de hacerlas llegar.

Crónica de una muerte dramática y cruel. Quinto toro de nombre "Letrado". Las Ventas. 30 de mayo de 2012. Lo que Burladero ha explicado como una "estocada de recurso caída y fulminante" en su web. Burladero: una burla de burladores.



La secuencia de fotos en Picassa.


Vídeo con las imágenes.


Quinto toro de la corrida del día 30 de mayo de 2012 (Plaza de Las Ventas)

“Letrado”. 624 Kg. 5 años (11.06.2006). Negro Listón. Ganadería Carriquiri.

Torero: Ignacio Garibay. (Méjico D.F)

Así nos contaba la muerte de este toro la web de Burladero: “Estocada de recurso caída y fulminante”.

Una mentira taurina, como es habitual, pero ésta, de un cinismo que acogota.

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero una secuencia de ellas, nos explicarán de forma clara lo que padeció este toro.

Esta es la crónica de una muerte dramática y cruel, fruto de la nula compasión de un torero y de un inútil puntillero, una manifestación más de una gran mentira, de lo que ellos llaman amor al toro bravo, en definitiva de lo que es la tauromaquia.

La estocada, como dice el medio taurino, era caída, en el lado derecho, pero no fue fulminante. Dada la situación del acero, el daño que provocó fue una lenta hemorragia, ya que debió quedar clavada en uno de los lóbulos pulmonares sin alcanzarlo plenamente. El toro moriría tragándose su sangre, que poco a poco iría invadiendo su cavidad torácica dando lugar a una lenta asfixia. Externamente sólo veríamos unos pequeños hilos de sangre que saldrían por su boca y su nariz.

Es cierto que el animal cayó poco después de recibirla, por lo que el matador optó por no usar el descabello y dejar la labor de acabar con la vida del toro al subalterno.

Dicen los taurinos y algunos veterinarios que descabellar es lo mismo que apuntillar. Yo siempre lo he negado y ésta es una buena prueba de ello.

Lo dramático y cruel vino después.

Cómo podéis ver en la secuencia de fotografías, el puntillero ejecutó la maniobra más de 8 veces, pero lo terrible es que en ese tiempo, el toro se levantó dos veces buscando la salida de la plaza, pensando que de esta forma escaparía de la tortura a la que estaba siendo sometido.

El animal, una vez recibida la estocada, buscó las tablas y dobló las manos. Poco después se acercó el puntillero y clavó el puñal en el espacio occipito atlantoideo, que se encuentra en la zona anterior a la primera vértebra cervical (atlas). Una vez introducido el cuchillo, éste debería destrozar el tronco encefálico o bulbo raquídeo. Esta estructura forma parte del Sistema Nervioso Central y pone en comunicación la médula espinal con el encéfalo. Su función es regular los ritmos respiratorio y cardiaco, por lo que su lesión debería provocar la parada cardiorrespiratoria en el animal. La sangre, cargada de CO2, llegará al encéfalo y el animal morirá en pocos segundos, siempre y cuando se realice con la debida destreza.

Siguiendo la secuencia se puede ver que el toro se gira y se marcha, andando lentamente en busca de la puerta de chiqueros, el lugar por donde había salido al ruedo y que quedaba muy próxima al lugar en donde el torero le había dado la estocada.

Hay un momento en vuelve sobre sus propios pasos y se queda mirando al torero y al puntillero (¿querría decirles algo?), para volver de nuevo a buscar la puerta de salida. Fijaos que lo que lleva el matador en su mano es el verduguillo, que de forma cobarde no se atrevió a utilizar. Hubiera sido sencillo descabellar al animal, seccionar la médula espinal, dejar al toro tetrapléjico y haber facilitado la labor del subalterno. Es más sencillo y menos peligroso introducir el cuchillo en toro con la cabeza ladeada que estando con ella en alto.

De nuevo, el toro se detiene y vuelve a caer. De nuevo se acerca el puntillero y le saca el estoque. Lo que se busca con esta maniobra es aumentar la hemorragia en la cavidad torácica, para intentar acelerar la muerte. Y otra vez, un nuevo puntillazo. La sangre empieza a manar en mayor cantidad por la boca y los ollares.

Un nuevo puntillazo, y el subalterno intenta, cogiendo los cuernos del toro, colocarlo de lado, cosa que no consigue. El toro sigue agonizando.

Dos nuevos puntillazos y el toro de nuevo se levanta, mientras el subalterno mira al torero con cara de no entender nada.
Y de nuevo el animal se pone en marcha, buscando la salida de la plaza.

Y de nuevo se da la vuelta y de nuevo da unos cortos pasos.

Y de nuevo dobla las manos.

Y otro puntillazo, y otro y otro, y el toro, que tenía la cabeza posada sobre la arena la levanta.

Y otro puntillazo y otro, y otro más…

Esta es la estocada de recurso fulminante de la que habla Burladero. Una burla de burladores.

martes, 7 de febrero de 2012

PÁRRAFOS DE UNA LECTURA OBLIGADA: PALABRAS PARA UN TORO SIN VOZ

Me he tomado la libertad de extraer algunos párrafos del libro "Palabras para un toro sin voz" y darlos a conocer. Espero que el esfuerzo haya valido la pena.

... Entre tanto bruto y tanto medroso, el Toro de la Vega se sigue celebrando año tras año, aunque parezca mentira. Y es que no se puede creer que un acto tan cruel pueda ser perpetrado abiertamente cada septiembre sin que las autoridades lo prohíban. El Toro de la Vega es una salvajada que repugna a todo individuo mínimamente civilizado, de la derecha a la izquierda, de los animalistas a los taurinos… (Rosa Montero. Prólogo del libro)

José Luis Victoria, el editor, nos cuenta en su relato una conversación de barra de bar entre dos vecinos de Tordesillas, con un desenlace más que esperanzador. EN TIEMPOS DEL BLANCO Y NEGRO.

… Rueda de muerte llena de ojos aburridos, ostentosos cadáveres en vida ovacionan a la tradición de la raza superior, impuesta cadena alimenticia, terror ante la respuesta al ataque, falsa valentía, varas de incultura y mafias encubiertas por medios de comunicación… GEMIDO (Asier Triguero)

… El pasado martes, un toro fue torturado hasta la muerte en Tordesillas. Se ensañaron con él de tal manera que acabaron clavándole un destornillador en la nuca. Aterrorizado, trató primero de huir; después no pudo más y, con el cuerpo destrozado a lanzazos, se tumbó debajo de un arbolillo que daba algo de sombra. Miraba a la turba que participaba en su linchamiento, sin comprender el motivo por el que querían hacerle tanto daño… (¡ATRÉVASE! SEÑOR ZAPATERO). Ruth Toledano.

Hugo Cardalba de la ONG “Solidarios Anónimos” ha contribuido con un texto que titula BRAVITO.

… ¡Qué sueño tan espantoso!, ¡qué horrible pesadilla!, se dijo el fraile cuando abrió los ojos y vio que estaba en su celda. He sido un animal, se dijo, no sé cual, un animal enfermo, sarnoso, abandonado, a quien todos maltrataban. Ha sido mi castigo por no hacer caso de la mirada del perro que maté ayer por la tarde. He estado dentro de esa mirada. Sin duda, en el sueño, yo miraba así, con esa pena, con esa desolación. Y ya nadie me ha ayudado. EL FRAILE QUE NO CONOCÍA LA PIEDAD (Soledad Puértolas)

… Segundo martes de septiembre, 11 horas. Soltaron a Ventorrillo. Las calles dieron escenario al hombre. Al temido hombre que portaba en el instinto un inquietante rótulo de muerte. Avanzó chorreando recelo por el sitio desconocido. Lo recibió un estruendo de mugidos. Los becerros gritábanle groserías. Las vaquillas, reían. La marejada de miedo acaparaba el aliento del irracional. Primer acto del sufrimiento humano transformado en algarabía… (EL HOMBRE DE LA VEGA). Ricardo Muñoz José.

… El Toro de Tordesillas no es la fuerza oscura del instinto desafiante al ingenio humano, sino una triste criatura condenada a una muerte infame. El Toro de Tordesillas no es un Minotauro enfrentándose a Teseo. No es un ser telúrico, primitivo, arcaico. Sólo es una criatura transida de pena, con la cabeza humillada por el miedo y la perplejidad. Su sangre no renueva el compromiso con la vida, sino la desolación moral del que aún no ha renunciado a un futuro donde el sufrimiento no constituya un espectáculo… EL TORO DE TORDESILLAS: LA BARBARIE IBÉRICA. Rafael Narbona.

… Entender una expresión cultural o un ejercicio litúrgico de tradición, la crueldad animal o la tortura pública, sólo es propio de personas que comparten valores con una clara distracción ética y moral. Si además añadimos que la crueldad taurina mueve masas singulares, despierta retorcidas pasiones, ilustra obras de arte, inspira poemas… Se desata una sensación de tolerancia a la barbarie que es preciso resetear del disco duro de las nuevas generaciones. EL TRAJE DE LUCES FUNDIDAS. (Carlos Mañas Gómez)

… Considero una aberración salvaje que a la gente le divierta el espectáculo de torturar animales. Y algo más aberrante todavía que las autoridades compartan el patético jolgorio, lo defiendan con el argumento de que se trata de una tradición centenaria e intenten ampararlo solicitando a la UNESCO que lo declare Patrimonio Cultural Inmaterial de la Villa de Tordesillas. ENERGÚMENOS (Nativel Preciado).

…Tampoco podremos ayudar, me temo, a este pobre toro. Pero allí estaremos las dos. Y algún día, quizá algún día, termine la salvaje actuación de hombres contra hombres, de hombres contra animales. GABI, “IN MEMORIAM”. Esther Tusquets.

… “Hay un hombre en España que lo hace todo, hay un hombre que lo hace todo en España”. Así comienza una genial canción del grupo “Astrud”. No les falta razón: hay un hombre en España que, verdaderamente, lo hace todo. Es ese hombre que se levanta por la mañana con ánimos de matar. No con las ansias de un asesino (por favor), él desea matar como matan los héroes. Ese hombre sale de casa armado con una lanza. No es algo que pueda hacerse todos los días, me refiero a eso de ir por la calle con una lanza en la mano, pero por fortuna vivimos en un país que nos ayuda a liberar nuestros primitivos instintos y que nos invita a salir de casa con una lanza un 13 de septiembre. HAY UN HOMBRE EN ESPAÑA (Elvira Lindo)

… Los amantes de la barbarie han conseguido que nadie en el pueblo sea capaz de alzar la voz contra la sacrosanta “tradición” so pena de ser marginado socialmente. El cura y el político perderían su razón de ser y en cuanto al ciudadano de a pie es fácil imaginar el miedo a las consecuencias de ser repudiado por su comunidad que se enorgullece de lancear un toro hasta la muerta. LA ESPIRAL DE SILENCIO. Fernando González “Gonzo”.

… Un pacífico toro, generalmente de simpático nombre, es alanceado y, brutalmente perseguido y torturado por unos energúmenos que se divierten con el sufrimiento y la muerte, termina al final hecho pedazos. Y para que no falte a la bestialidad el encanto del rito, debe saber el cívico espectador que a tal costumbre no le falta el rito religioso: la España del toro y la del cirio han ido juntas por lo común. Así que no se trata de la ofrenda a una diosa pagana, sino de la celebración de la fiesta de la virgen cristiana que toma en el caso de Tordesillas el nombre de La Peña. LOS NEGROS CUERNOS DE LA NEGRA ESPAÑA (Fernando Delgado)

… Eso significa que reaparecen los bárbaros y su hervidero de lanzas para perforar a un pobre toro, el triste epitafio de la exaltación de la crueldad bajo el amparo de las costumbres rancias y patrias. Eso significa que otro año la brutalidad salpica nuestra cordura. Que la crueldad más extrema, aquella que se ensaña con el más débil, muestra su faz más sanguinaria e irracional… PARADIGMA DE LA BARBARIE (Javier Montilla)

… No estamos, por lo tanto, ante una tradición querida y respetada por la mayoría, sino ante una fachada con pretensiones de cultura y actitudes de violencia por un grupo de ciudadanos que sirve a sus intereses. Hay unas cuantas personas en Tordesillas a quienes entusiasma el Toro de la Vega; hay otras tantas a las que les repugna y hay una mayoría que se calla para “tener la fiesta en paz”, pero que cada día está más harta no ya del ritual ancestral sino de la chulería ancestral de los que lo mantienen como síntoma de un estilo de vida que ya huele. ¿RITUAL ANCESTRAL O MALA COSTUMBRE? (Luisa Cuerda)

… ¿Saben ustedes dónde nació el general más siniestro, más resentido y más sádico de la Guerra Civil? Pues en Tordesillas. Allí vino al mundo Gonzalo Queipo de Llano, el que se encargó sesenta años después de enviar al otro mundo, con vesania, a miles y miles de andaluces inocentes. Lo cual, dicho sea de paso, no impide que yazca en La Macarena con todos los honores, ni que de vez en cuando los cofrades procesen su fajín por las calles de Sevilla. TORCIDOS DE TORDESILLAS (Ian Gibson)

José Luis Ordóñez, nos deja un elocuente diálogo entre un hombre y la mujer de la que está locamente enamorado. A SU MANERA. 

… El que transcribo a continuación acaso sea el mejor y más preciso ejemplo de algo muy común en la tauromaquia y sus variantes: el empleo de argumentos para justificarse aduciendo el inmenso amor que sienten por al animal que van a matar. Después de leer esto, nadie que desee vestir de cordura sus reflexiones, podrá dudar de cómo sus razonamientos en este sentido están siempre basados en una mentira consciente… EL PATRONATO DEL TORO DE LA VEGA: UNA EXALTACIÓN DE LA CRUELDAD (Julio Ortega)

Además de lo que he extraído de los maravillosos textos que dan contenido al libro, figuran poemas firmados por: David Fernández Rivera (AL ALBA), Emilio Silva (CARNE DE TORO), Jorge Riechmann (ESPULGARSE) , Ángel Padilla (LOS VERSOS DEL PICADOR) y Vicent Jaume Almela (AL BOU DE LA VEGA), junto a una viñeta de Carlos Azagra. No he querido poner ninguna estrofa de los mismos, porque la poesía hay que leerla íntegra. En realidad hay que leer todos los textos al completo, así que, haced un esfuerzo y comprad el libro. Os prometo que no os va a defraudar. Merece la pena.

viernes, 3 de febrero de 2012

PALABRAS PARA UN TORO SIN VOZ






Ayer por la tarde se presentó en Madrid el libro "Palabras para un toro sin voz". Se trata de una obra que consta de una serie de relatos cortos, que hacen alusión al Torneo de La Vega, un esperpéntico festejo que se celebra todos los años, en el mes de septiembre, en la localidad vallisoletana de Tordesillas.

La idea nace de la Plataforma Manos Rojas, que crearon Julio Ortega y Ángel Padilla.

Entre los que se han colaborado de forma desinteresada a hacer realidad este necesario libro, se encuentran, además de los nombrados: Rosa Montero, Soledad Puértolas, Juan Kalvellido, Emilio Silva, Carlos Mañas, Jorge Riechmann, Ruth Toledano, Hugo Cardalda, Esther Tusquets, Luisa Cuerda, Asier Triguero, Fernando Delgado, Rafael Narbona, José Luis Victoria, Fernado González "Gonzo", Carlos Azagra, Elvira Linda, Nativel Preciado, Ricardo Muñoz José, José Luis Ordónez, David Fernández Rivera, Ian Gibson, Vicent Jaume Almela, Javier Montilla, Eduardo y Eduardo Galeano.

Las próximas presentaciones tendrán lugar en:

Valladolid el 23 de febrero a las 19.30, en el Aula Triste, Palacio de Santa Cruz (piso bajo, entrando en el claustro a la izquierda). Plaza de Santa Cruz.

Vigo: Sábado 25 de febrero a las 19.30. En la Casa del Libro. Calle Velazquez Moreno 27.

Barcelona: fecha por determinar.

El libro se puede adquirir en la página www.edicioneshades.com al precio de 12 euros. La totalidad del dinero recaudado irá destinado a fomentar todas aquellas iniciativas que sirvan para la abolición de cualquier tipo de maltrato animal.

Audio del acto de presentación del libro. Empieza en el minuto 1 y 7 segundos.

Tuve la suerte de ser invitado a la presentación que se hizo ayer por la tarde en la Casa de la Juventud de España, y para poner mi granito de arena en esta importante iniciativa, aquí os dejo lo que escribí para la ocasión:


PALABRAS PARA UN TORO SIN VOZ (José Enrique Zaldívar Laguía) (2/02/2012)

El día seis de este mes, se cumplirán cinco años desde que, estando en la consulta del dentista, cogí de la mesita de la sala de espera un ejemplar del periódico El País. En él, me encontré con una columna de Rosa Montero, con el título de “Ay”, en la que mencionaba a un veterinario que decía: “Yo podría aseverar perfectamente que el toro de lidia no sufre. Así como lo digo: no sufre dolor”. Y ahí, que no “Ay”, empezó mi trabajo por la abolición de la Tauromaquia. De ser un veterinario antitaurino acomodado, pasé a ser un veterinario abolicionista activado.

Decía Rosa en su columna, que esas declaraciones le habían producido “congoja y pasmo turulato”; a mí me produjeron cabreo deontológico, porque cabreo es lo que sentí en ese momento; aún me dura… Gracias, Rosa, no puedes imaginar el favor que nos hiciste, a los toros y a mí.

Tordesillas y su Toro Alanceado, son una mancha más, negra mancha de nuestra negra España. Allí, año tras año, se celebra uno de los espectáculos más crueles de maltrato animal que un ser humano es capaz de pergeñar. Un toro es perseguido a campo abierto por más de doscientos lanceros del siglo XXI a pie y a caballo, con el único y sanguinario objetivo de darle muerte.

El resto de la historia ya lo conocéis, así que, no tiene sentido que os explique lo que allí sucede.

He perdido la cuenta de los lugares en que he demostrado, con argumentos científicos, que negar a un mamífero dotado de un sistema neuroendocrino muy parecido al nuestro, la capacidad de sufrir síquica y físicamente en todos y cada uno de los festejos en que es utilizado, no deja de ser un ejercicio de cinismo que pretende justificar lo que no se puede.

Como veterinario que ha vivido en primera persona los importantes pero insuficientes cambios que ha sufrido nuestra sociedad en cuanto al respeto por los animales en los últimos treinta años, se que la abolición de todos los espectáculos taurinos, abrirá la ahora entreabierta puerta de la empatía y compasión con los animales, para acabar de una vez por todas con cualquier tipo de maltrato hacía ellos; porque, mientras sea legal clavar puyas, banderillas, rejones, espadas, descabellos, puntillas y lanzas, o embolar o ensogar a toros y vacas, el maltratar a cualquier animal encontrará un rincón en las conciencias para poder ser justificado en base a tradiciones y costumbres centenarias o milenarias, arte, cultura o raíces.

“Sin raíz… nada”, se puede leer en la página digital del Patronato del Toro de la Vega. Esta frase me ha recordado a Garcinuño, el anciano de pelo blanco y largas barbas, que aparece en la película “Amanece que no es poco”, con sus raíces tan enquistadas en la tierra, que Morencos, el campesino intelectual del pueblo, le dice: “Contigo, la verdad que no se sabe qué hacer. Lo mismo da que se te riegue o que se te abone. Te da por no brotar y no brotas”. Garcinuño empezó a brotar en el siglo XVI -curiosamente el siglo en que aparece la primera referencia escrita sobre el inmemorial Torneo de la Vega- que se dice pronto, pero parece ser que en el siglo XVIII se dio a las mujeres con muchísimo exceso y que por eso se le plantó el crecimiento. Yo les diría a algunos “Tordesillanos”: ¡Brotad!, no vaya a ser que os pase lo que al pobre Garcinuño. Que me perdonen las mujeres por el comentario, pero no debemos olvidar que, antiguamente, el premio para el lancero que acababa con la vida del toro eran los testículos del animal, símbolo de la virilidad desde tiempo inmemorial.

Entre toda esa buena gente que he conocido a lo largo de estos últimos cinco años, están algunos de los que han contribuido con sus maravillosos escritos a la publicación de este libro: Ángel Padilla, Javier Montilla, Ruth Toledano y Julio Ortega. A ellos, a los que he tenido el placer de conocer hoy, y a los que aún no conozco, muchas gracias en nombre de los toros sin voz, que hoy, gracias a vosotros, la tienen; muchas gracias en nombre de los maltratados con la crueldad que sólo el ser humano es capaz de practicar y en especial en nombre de los toros alanceados en el Torneo de la Vega, y en el mío propio.