viernes, 19 de septiembre de 2008

DIROFILARIAS EN PERROS

DIROFILARIOSIS EN PERROS


DIROFILARIOSIS EN PERROS (Enfermedad del Gusano del Corazón)

Se trata de una enfermedad que se transmite por la picadura de un mosquito. El mosquito picará al perro introduciendo lo que se conoce como larva 3 en su piel. Es allí, donde pasarán por dos estadios más, para a los 70-110 días después de la picadura, pasar al torrente sanguíneo, y de allí, a las arterias pulmonares.

La enfermedad por gusanos del corazón en los perros carece de predilecciones etarias o raciales específicas. La mayoría de los animales afectados tiene entre 4 y 8 años de edad, pero lo cierto es que puede aparecer en perros de cualquier edad, incluso en cachorros de meses. Curiosamente los machos enferman 2-4 veces más que las hembras. Así mismo, las razas grandes, y los que viven el exterior, tienen mucho más riesgo de infección que las razas pequeñas o los perros caseros. El largo del pelaje no tiene incidencia en la enfermedad, ya que el mosquito transmisor pica en zonas desprovistas de pelo.

Curiosamente muchos perros son asintomáticos cuando se les detecta la enfermedad en un análisis rutinario. A pesar de esto, algunos de estos animales, tienen antecedentes de haber presentado disnea de esfuerzo, fatiga, tos, hemorragia nasal, pérdida de peso, o signos de insuficiencia cardiaca derecha. En alguna ocasión estos perros presentaron modificación del ladrido o su pérdida. En los primeros estadios de la enfermedad los síntomas pueden ser leves e incluso estar ausentes, pero no debemos descuidarnos, ya que en muchas ocasiones se trata de una enfermedad devastadora. Debido a la longitud del ciclo del parásito, los síntomas rara vez aparecen antes de transcurrido un año después de la infección, y generalmente no resultan evidentes hasta varios años después.

Una vez instaurada y desarrollada la enfermedad, los síntomas se harán evidentes, con mala condición corporal, aumento del ritmo respiratorio o disnea, distensión o pulsaciones venosas yugulares, ascitis, u otra evidencia de insuficiencia cardiaca derecha. La auscultación de estos perros ofrece signos bastante claros de que pueden padecerla.

Si hay migración de larvas a otros lugares como sistema nervioso central, ojos, arterias femorales, subcutis, cavidad peritoneal y otros, aparecerán signos relacionados.

Existen pruebas específicas para su diagnóstico, y también nos conduce a él, la visualización de microfilarias en una extensión de sangre fresca que será observada al microscopio. Existen técnicas de concentración para que este tipo de análisis tengan mayor fiabilidad. Debemos saber que entre un 20-75% de los perros infectados no presentan microfilarias circulantes.

Las imágenes obtenidas en un estudio radiológico pueden ser normales en el inicio de la enfermedad, aunque los cambios marcados aparecen con rapidez en los pacientes con altas cargas de parásitos, como son dilatación de determinadas venas y arterias, y agrandamiento del ventrículo derecho. A nivel broncopulmonar se pueden identificar imágenes que corresponden a procesos de neumonía, edema, infartación alveolar y fibrosis.

La ecografía también puede ser sumamente útil en el diagnóstico de la enfermedad.

El electrocardiograma suele ser normal, aunque a veces hay arritmias, y señales de agrandamiento del ventrículo derecho, corazón izquierdo pequeño y dilatación de la arteria pulmonar.

Por lo general, los gusanos cardiacos se localizan en las arterias pulmonares periféricas, aunque también se encuentran en el interior del corazón, arteria pulmonar principal, y su ramificación, y venas cavas. Además, puede haber, ascitis, y efusiones pericárdicas, o pleurales.

En el hemograma, en un 50% de los casos nos encontraremos con aumento de eosinófilos., y en un 30% de los casos habrá anemia de tipo hemolítico. La falta de plaquetas (trombocitopenia) suele ser secundaria. A veces hay un incremento leve a moderado de las enzimas hepáticas y elevaciones de la urea en sangre. Podrá haber también proteinuria e hipoalbuminemia.

Antes de iniciar el tratamiento se debe realizar un exhaustivo estudio del perro, y debe incluir una serie de placas de torax, análisis de sangre con una bioquímica completa, un hemograma, y un análisis de orina.

El tratamiento incluye el uso de adulticidas (melanosomina y tiacertarsamina). Éste último medicamento ya no se fabrica, pero aún puede ser encontrado. Una vez instaurado el tratamiento es obligado el reposo durante 4 a 6 semanas, para reducir las secuelas de los efectos del medicamento y el tromboembolismo pulmonar. El periodo de reposo para los perros de trabajo debe ser aún mayor. Tres o cuatro meses después de debería realizar un análisis para detectar parásitos. Si en dicho análisis se descubre que todavía existen vermes, habrá que pensar si resulta o no adecuado repetir el tratamiento, dependiendo de la salud del paciente, expectativas de rendimiento y edad. La destrucción completa de los vermes quizás no sea necesaria; incluso si algunos gusanos adultos sobreviven, la enfermedad arterial pulmonar habrá mejorado mucho después del tratamiento.

La melasormina (Immiticide. Lab. Merial) es eficaz contra gusanos cardiacos maduros e inmaduros, siendo los machos los que se eliminan con mayor facilidad. Se trata de un medicamento de gran potencia que puede provocar en el perro, intensos efectos secundarios: reacción local en el lugar de la inyección, que pueden ser leves o moderadas y que normalmente desaparecen por completo a las 4-12 semanas, pero en ocasiones son importantes. En algunos casos, los nódulos provocados por la inyección pueden persistir en forma indefinida. En otras ocasiones provocará tos o carraspeo. La mayoría de las reacciones observadas tras la aplicación del medicamento son de tipo conductual (tremores, letargía, inquietud, debilidad, ataxía, inestabilidad) y, respiratorios (jadeos, respiración superficial, crujidos, respiración laboriosa). La letargía, depresión y anorexia, aparecerá en el 15% de los perros tratados. Otros efectos adversos como fiebre, diarrea o vómitos son menos frecuentes.
La sobredosis con este medicamento puede ser fatal, por ser capaz de provocar edema de pulmón.

La enfermedad arterial pulmonar empeora desde los 5 hasta los 30 días después de la terapia adulticida, y es especialmente pronunciada en perros previamente sintomáticos. Los gusanos muertos y agonizantes inducen trombosis y obstrucción arterial pulmonar. Habrá depresión, taquicardia, taquipnea o disnea, tos y hemorragia nasal, y en ocasiones insuficiencia cardiaca derecha y muerte.. En estos casos, será necesario establecer el tratamiento oportuno, que consiste en recluir el perro en una jaula, inyectar corticoesteroides antes y después de haber iniciado el tratamiento, oxígeno, broncodilatadores, antibióticos, diuréticos, y a veces heparina, que será manejada con sumo cuidado por el riesgo de hemorragias.

Los resultados de los estudios serológicos son negativos en el 80% de los casos, 4 meses después de instaurado el tratamiento. El 20% restante lo será si se repite el tratamiento.
Cada tratamiento deberá ser individualizado en función del grado de infestación del paciente.

Una vez instaurado el tratamiento adulticida, tres a cuatro semanas depués, se procederá al uso de los microfilaricidas. Los más efectivos son la ivermectina y la milbemicina. Dado la gran rapidez con la actúan (3-8-12 horas) pueden provocar efectos secundarios que, aunque leves, deben ser tenidos en cuenta: letargía, inapetencia, salivación, arcadas, defecación, palidez y taquicardia. En general es suficiente con uno o dos tratamientos para acabar con todas las microfilarias.
La moxidectina y selemactina también se reconocen como microfilaricidas.

La prevención de esta enfermedad, tras leer lo que os he expuesto anteriormente, se hace indispensable, y afortunadamente contamos con excelentes productos llevarla a cabo. Lo que debe quedar claro es que sólo se debe dar a perros que vivan o que circunstancialmente vayan a viajar a zonas en que la enfermedad existe, y salvo raras excepciones, como Canarias, basta con aplicar los productos oportunos de julio a octubre.

Entre los productos a utilizar se encuentran: ivermectina, milbemicinoxima, selamectina, moxidectina, y dietilcarbamacina (no debe ser utilizada en perros con microfilarias).
Todos ellos serán aplicados cómo mínimo 15 días antes de viajar con el perro a aquellas zonas en que existe el mosquito transmisor de la enfermedad, y deben ser repetidas cada 30 días. Una vez de vuelta al lugar de residencia habitual, ya no será necesaria su aplicación, siempre y cuando se trate de zonas en que la incidencia de la enfermedad sea mínima o inexistente.

PRODUCTOS PARA LA PREVENCIÓN DE LA INFESTACIÓN POR DIROFILARIAS (Ninguno de ellos evitará la picadura del mosquito transmisor de la enfermedad, pero sí, el ciclo, lo que evitará el desarrollo de microfilarias a filarias adultas, y por lo tanto el desarrollo de la enfermedad.

-MOXIDECTINA:

-GUARDIAN (laboratorios Fort Dodge): DIVERSAS PRESENTACIONES EN COMPRIMIDOS SEGÚN EL PESO DEL PERRO.

-ADVOCATE (laboratorios Bayer): DIVERSAS PRESENTACIONES EN PIPETAS SEGÚN EL PESO DEL PERRO.

-SELAMECTINA:

-STRONGHOLD (laboratorios Pfizer): DIVERSAS PRESENTACIONES EN PIPETAS SEGÚN EL PESO DEL PERRO.

-MILBEMICINA OXIMA:

-PROGRAM PLUS (laboratorios Novartis): DIVERSAS PRESENTACIONES EN COMPRIMIDOS SEGÚN EL PESO DEL PERRO.

-MILBEMAX (Laboratorios Novartis): DIVERSAS PRESENTACIONES SEGÚN EL PESO DEL PERRO.

-IVERMECTINA:

-CARDOTEK (laboratorios Merial). DIVERSAS PRESENTACIONES EN COMPRIMIDOS MASTICABLES SEGÚN EL PESO DEL PERRO.

No todas las comunidades autónomas de España, tienen por fortuna una alta incidencia de esta enfermedad. Son zonas con una alta incidencia (más del 20%) tanto las Islas Canarias, como las Islas Baleares. Muchas zonas del Mediterráneo, así como algunas de las regiones de Aragón, y Cataluña, así como de la provincia de Salamanca, también presentan una incidencia a tener en cuenta. Lo más recomendable es que un mes antes de iniciar vuestras vacaciones, consultéis con vuestro veterinario sobre la conveniencia o no de proteger a vuestro contra esta grave enfermedad.

GRADO DE PARASITISMO

SÍNTOMAS

Asintomático: No se observan signos clínicos.

Leve: Tos Leve.

Moderado: Tos, intolerancia al ejercicio, sonidos anormales en los pulmones.

Severo: Tos, intolerancia al ejercicio, dísnea, sonidos anormales en los pulmones, hepatomegalia, síncope, ascitis, sonidos cardiacos anormales, muerte.

Artículo publicado en la revista El Mundo del Perro

ACCIDENTES DOMÉSTICOS DEL GATO

ACCIDENTES DOMÉSTICOS EN EL GATO

ACCIDENTES DOMÉSTICOS EN EL GATO

No son muchos los accidentes domésticos que pueden poner en peligro a vuestro gato, tanto si vive en un piso como en una casa con jardín. Quizás, estos últimos, tengan más posibilidades de sufrirlos, al estar en contacto durante buena parte del día con otros gatos, o sometidos a situaciones que en un recinto cerrado como es un piso no padecerán.

Sin lugar a dudas, el accidente más común en el gato que vive en un piso es lo que se conoce como “gato paracaidista”. Son muchos los gatos que tienen la costumbre de asomarse a ventanas o terrazas, y que ante la visión de un pájaro o de algún insecto que llama su atención, intentarán cazarlo al vuelo. El otras ocasiones, el gato, se podrá quedar dormido en el borde de una ventana, y moverse de forma inconsciente, lo que le podrá hacer caer al vacío. En la mayoría de las ocasiones no pasará nada, quedando dichas situaciones en un gran susto. El gato tiene una especial habilidad para caer de pies, es decir con las cuatro extremidades posadas en el suelo, sea cual sea la altura desde la que caigan. De este tipo de caídas se derivan dos problemas. El primero, frecuente, es si el gato en su descenso encuentra obstáculos en su camino, que impedirá que sus reflejos le hagan caer correctamente. En estos casos el animal, podrá sufrir importantes lesiones que muchas veces acaban con su vida (rotura de extremidades, de vértebras, traumatismos torácicos, rotura de vejiga…). El segundo problema independientemente de que haya caído bien o mal, es que ante una situación tan estresante como esta, el gato tenderá a esconderse, lo que en muchas ocasiones provocará su pérdida. Si por fortuna, alguna persona lo encuentra, y lo lleva a una clínica veterinaria, y el gato está identificado mediante microchip, la localización de sus propietarios será muy sencilla. Por desgracia, si el gato no lo está, y es lo más frecuente, salvo que lo encuentre alguien que conozca a sus dueños o que quiera preocuparse por hacer pública su encuentro, es posible que no volváis a verlo.

Otro problema que se suele producir con cierta frecuencia es que vuestro gato aproveche que la puerta abierta de vuestro piso, le haga salir al descansillo, y después, movido por su curiosidad le haga explorar el territorio. En ocasiones, su ausencia la notáis rápidamente, pero en otras, pasan horas antes de que seáis conscientes de ella. El resultado es que algún vecino se lo encuentra y lo acoja, o bien que el gato, asustado, decida llegar a la puerta del portal y salir a la calle. Se repetirá entonces una situación similar a la comentada para el “gato paracaidista”. Una vez más la identificación se haría indispensable para una rápida recuperación de vuestro gato.

Las lavadoras, y los armarios son un lugar ideal para que vuestros gatos se escondan y duerman largas siestas. En el primer caso, las lavadoras pueden provocar desagradables situaciones. En mis años de profesional he vivido las situaciones de dos ahogamientos por esta circunstancia. En ambos casos se trataba de cachorros que encontraron allí un lugar en donde esconderse. No está de menos que antes de ponerla en marcha echéis un vistazo al interior. Los armarios también, a veces, pueden provocar situaciones desagradables. Sois muchos los que tenéis la costumbre de dejar solos a vuestros gatos algunos días en casa. Normalmente basta con un buen avituallamiento de comida y de agua. Pero, se han dado casos en que al marcharos de casa, habéis pensado que vuestro gato estaba en alguna habitación de la casa, y resultó que se encontraba en un armario que por desgracia habíais cerrado antes de marchar. Si no pasan más que uno o dos días, la anécdota no tendrá importancia, pero si transcurre más tiempo, la sorpresa al llegar a casa puede ser sumamente desagradable, especialmente si se produce en meses de calor. La deshidratación en estos casos puede llegar a ser muy grave.

Los gatos no suelen mostrar especial interés en morder cables, pero en algunos casos se pueden producir electrocuciones o quemaduras por ésta circunstancia. Debéis por tanto prestar especial atención a estos gatos, y corregir este comportamiento si es que se presenta.

Se han dado casos de agresión a visitantes desconocidos que entran en vuestras casas para reparaciones u otro tipo de acontecimientos. Vuestro gato puede ser el más tranquilo del mundo pero, ante desconocidos se puede comportar como un auténtico felino. Para prever este tipo de situaciones, lo mejor será encerrar al gato, y tenerle vacunado de la rabia. Un seguro de responsabilidad civil tampoco estaría de menos. Os aseguro que casos, se dan.

Teniendo en cuenta que la tenencia de animales debe ser responsable, y ser lo menos molesta para las personas que nos rodean, un dato a tener en cuenta son los maullidos de vuestra gato, especialmente en las horas de la noche, en que todo el mundo tiene derecho al descanso. Estos maullidos pueden venir derivados de que el gato pida comida, que se solucionará fácilmente si le dejamos acceso libre a ella durante todo el día, o por el celo. En éste último caso, la única solución será la castración, que además es, como ya sabréis, un excelente método para que vuestra gato o gata, vivan más años, y eviten padecer patologías derivadas del aparato reproductor o de las glándulas mamarias en el caso de las hembras. Son operaciones sencillas, con un mínimo riesgo anestésico y con postoperatorio que normalmente no os dará ningún problema.

En algunas ocasiones nos encontramos con gatos medicados por vosotros. Lo incluyo dentro de loa accidentes caseros, porque es un práctica relativamente habitual. No sabéis los graves prejuicios que le podéis provocar a vuestro gato. ¡Mucho cuidado con la aspirina y el paracetamol, auténticos venenos para vuestros gatos!

Enlazando con el tema anterior, debéis tener especial cuidado con la ingestión por parte de vuestro gato de determinadas plantas que utilizáis para decorar vuestras casas. Muchas de ellas son tóxicas. En Internet existen listas de las comunes. Si vuestro gato tiene esta costumbre, comprad lo que se llama hierba gatera, y ponedla en una maceta. Esta hierba no es tóxica y cubrirá las necesidades de vuestros gatos. Un sucedáneo que podéis utilizar es la malta.

Si vuestro gato tiene acceso al exterior, los accidentes pueden verse incrementados, especialmente por la tendencia de estos animales a conocer a la perfección el entorno que les rodea. Ahí afuera, se van a encontrar con otros gatos, vehículos de motor, y algunos indeseables que pueden provocarles daños irreversibles. Supongo que todos habréis tenido conocimiento del ya por desgracia famoso “matagatos de Talavera”. La vacunación y desparasitación regular de estos animales es, si cabe, más importante que la de los que viven en un hogar cerrado. Ya sabéis como se transmiten enfermedades tan graves como la leucemia, la inmunodeficiencia y el PIF. Si vuestro gato está castrado sus incursiones no le llevarán demasiado lejos, pero si no lo está tendrá tendencia a marcharse mucho más lejos, y a veces, por desgracia, sufrirá accidentes muy graves. En este tipo de gatos la identificación se hace aún más indispensable. Las peleas con los gatos de la zona se harán frecuentes con las consecuencias que os podéis imaginar. Me parece importante recordaros que si vuestro gato llega a casa con heridas por mordedura, le inspeccionéis adecuadamente, ya que casi siempre suelen infectarse y provocar grandes abscesos que requerirán la intervención urgente del veterinario. Prestad también atención a la presencia de parásitos externos, especialmente las pulgas. La mejor manera de evitarlas es que una vez al mes le apliquéis un buen producto contra ellas. Si vivís en zonas rurales, mucho cuidado con las trampas que se colocan en determinados lugares para ratones, topos, u otro tipo de animales.

El acceso de estos gatos a determinados tóxicos y venenos también debe ser tenida en cuenta, por lo que si vuestro gato hace excursiones al exterior con frecuencia, y a su vuelta presenta algún síntoma extraño, la visita al veterinario se hace indispensable. Para este tipo de visitas lo que os recomiendo es que utilicéis trasportines rígidos, y os olvidéis de mochilas, arneses, y otros sistemas que puedan facilitar la huida del gato en plena calle.

Todas las precauciones para evitar este tipo de situaciones, se hacen indispensables. Ya sabéis que prevenir es mejor que curar.

Artículo publicado en la revista El Mundo del Gato

ENFERMEDADES DE LAS VÍAS URINARIAS BAJAS EN EL GATO

ENFERMEDADES DE LAS VÍAS URINARIAS BAJAS DEL GATO

ENFERMEDADES DE VÍAS URINARIAS BAJAS EN EL GATO

El sistema urinario está formado por los riñones, que filtran la sangre y excretan la orina, los uréteres que conducen la orina desde la pelvis renal hasta la vejiga de la orina, en donde queda almacenada hasta el momento de la micción.

Una estructura anatómica sumamente importante para entender los problemas que vamos a describir en el presente artículo es la uretra.
La uretra del gato empieza en el cuello de la vejiga y termina en el glande, mientras que en la gata, comienza en el cuello de la vejiga y termina en el vestíbulo vaginal.

Cuando yo empecé a trabajar como clínico veterinario, hace ya 26 años, el término SUF (Síndrome Urológico Felino) o FUS (Feline Urologic Syndrome), era el que utilizábamos para englobar todas las enfermedades que se concretaban sobre las vías urinarias bajas de los gatos. Estos nombres han quedado en desuso y actualmente, aunque con reticencias, se utiliza el término FLUTD (Feline Lower Urinary Tract Disease) o el término SLUTD (enfermedad del tracto urinario bajo del gato)

De cualquier forma lo que debe quedar claro es que, bajo este concepto quedan incluidos una amplia variedad de signos de las vías urinarias bajas del gato que pueden ser producidos por muy distintas causas. Existen más de 40 posibles causas de signos urinarios de las vías bajas del gato. El primer reto clínico con el que nos enfrentamos los veterinarios es por tanto el de establecer la causa de estos síntomas o signos que serán los que nos van decir que el gato está enfermo.

Las etiologías o causas que nos vamos a encontrar más a menudo son:

-Procesos idiopáticos (más de la mitad de los casos)
-Urolitiasis (formación de cálculos en vías urinarias)
-Tapones uretrales (formaciones que se pueden encontrar en la uretra felina, constituidas por una sustancia amorfa a la que se agregan mayor o menor cantidad de minerales en forma cristalina). En un 16% de los casos, estos tapones no contienen minerales.
-Infecciones urinarias, aunque no debemos olvidar que en muchas ocasiones puede darse una etiología mixta (urololitiasis con infección)

De cualquier forma hay una serie de signos previos que pueden fácilmente pasar desapercibidos como son:

-Lamido insistente o más frecuente de la zona perineal.
-Viajes más frecuentes a la caja, aunque se produzca una micción aparentemente normal.
-Presencia de micciones fuera de la caja, aunque sean de aspecto normal.
-Búsqueda de lugares de estancia poco habituales.
-Cambios de carácter.
-Señales de intolerancia a las caricias en la tripa.
-Ligera tendencia a la protusión peneana.

Ante un gato con alguno de estos signos deberíamos realizar los análisis necesarios para poder llegar a un diagnóstico. El problema es que casi nunca habréis sido lo suficientemente observadores como para daros cuenta de ellos, y acudiréis al veterinario cuando los signos mencionados han pasado a ser síntomas más que evidentes de que algo no marcha bien.
Así nos encontraremos en la mayoría de las ocasiones con gatos que presentan un historial claro de disuria (emisión dolorosa o difícil de la orina) y polaquiuria (emisión anormalmente frecuente de orina), con palpación dolorosa de una vejiga bastante llena. La mayoría de estos gatos suelen presentar hematuria (sangre en la orina). Estos gatos normalmente ya han perdido algo de su apetito habitual, han disminuido su actividad, y han presentado algún vómito.

En otras ocasiones nos encontraremos con gatos obstruidos, que son incapaces de orinar, y que presentarán falta de acicalamiento, decaimiento y deshidratación. Estos gatos requerirán atención urgente, ya que normalmente son animales con anorexia, debilidad, depresión, vómitos, dolor abdominal, deshidratación e hipotermia. Además, debido al reflujo de orina a los riñones, se podrán presentar complicaciones renales como azotemia acidosis (aumento de urea en sangre), hipercaliemia (aumento de potasio en sangre) e hiperfosfatemia (aumento de fósforo en sangre).

Ante un gato obstruido y una vez solucionada la obstrucción y estabilizado, tendremos que preocuparnos de saber la composición de los cristales que han sido capaces de formar los cálculos que han provocado el problema. Para ello es indispensable la realización de un análisis de la orina, previa centrifugación, aunque realmente la identificación definitiva sólo es posible mediante análisis por métodos físicos.

Los cristales más frecuentes en el gato son los de estruvita (fosfato amónico magnésico), que se forman en orinas con un pH superior a 6,5. Los cristales de oxalato cálcico se forman en pH neutros, ácidos, o alcalinos, aunque lo más frecuente es que aparezcan en pH ácidos, es decir en aquellos inferiores a 6. Los clínicos veterinarios estamos asistiendo en los últimos años a un aumento de este tipo de cálculos, quizás debido a la inclusión en muchos piensos de sustancias acidificantes de la orina para evitar la formación de aquellos cálculos que se forman en pH alcalino, es decir los de estruvita. Quiero decir con esto que, quizás estemos previniendo la aparición de unos y fomentando la aparición de otros. Creo que los nutrólogos deberían empezar a preocuparse de esta cuestión a la hora de formular los piensos que estamos utilizando en nuestros gatos. Esto que comento, es tan sólo una apreciación personal, que es negada con contundencia por muchos veterinarios. Lo que si es cierto, es que la incidencia de este síndrome, por lo menos en nuestra clínica, está claramente en descenso en los últimos años, merced sin duda a la mejora nutricional que se ha producido en nuestros gatos.

Otros tipos de cálculos que nos podemos encontrar en las uretras y vejigas de nuestros gatos son los de urato amónico, fosfato cálcico, y cistina.

Lo cierto es, cómo he comentado anteriormente, que los signos clínicos como la eliminación de orina en sitios inadecuados, presencia de hematuria, disuria, y polaquiuria, no implican siempre obstrucción uretral, ya sea total o parcial, por urolitos o por tapones uretrales. Salvo en el caso de los gatos obstruidos, será bastante complicado establecer la causa de los signos y síntomas que presentan los afectados por SLUTD. Es por esto que como habéis leído más de la mitad de los casos son considerados como idiopáticos, es decir de causa desconocida.

Los procedimientos de desobstrucción de un gato que es incapaz de orinar, comprenden la sedación e incluso la anestésia general para introducir la sonda en el conducto uretral peneano. Dado que en muchas ocasiones el estado de estos gatos es bastante malo, se hará necesaria la rehidratación por vía intravenosa, y el uso de analgésicos y antibióticos. Si el gato lleva si orinar más de 24 horas, debemos contar con la posibilidad de que se produzca su muerte a pesar de los esfuerzos que todos los veterinarios ponemos para resolver este tipo de problemas, debido a que suelen presentar una insuficiencia renal posrenal u obstructiva. Además estos gatos suelen presentar alteraciones de la coagulación, y elevados niveles de potasio que pueden comprometer su vida. Muchos de estos animales sufrirán una insuficiencia renal crónica que provocará un fracaso renal irreversible.

Si mediante estas técnicas no conseguimos solucionar el problema habrá que realizar lo que se conoce como uretrostomía perineal, y que consiste básicamente en eliminar el estrechamiento de la porción peneana de la uretra. Está técnica quirúrgica implica la amputación del pene del gato, y la castración si es que el animal está entero. Sí además, hemos visualizado cálculos en la vejiga, se impondrá la eliminación quirúrgica de los mismos.

Una vez solucionado el problema puntual que supone la obstrucción en un gato, nos debemos preocupar de evitar las recaídas, tanto si hubo que realizar la uretrostomía como si no. Para ello, una vez identificados los minerales que han formado los cálculos que dieron lugar a la obstrucción, se impone normalmente un cambio radical en la alimentación.

Si los cálculos eran de estruvita deberemos utilizar acidificantes urinarios, ya que mantener el pH de la orina entre 6-6,5 es fundamental. Además, debemos conseguir el aumento del volumen urinario haciendo que el gato beba más. Para ello se deben utilizar principalmente las dietas secas o húmedas que muchos fabricantes de piensos tienen en el mercado y que cumplen perfectamente estos fines. Puedo afirmar, que en muchos casos, estas dietas son capaces por si mismas de disolver algunos de estos cálculos presentes en la vejiga.

Si los cálculos son de oxalato, existen también dietas adecuadas para evitar su recurrencia, aunque a diferencia de las dietas preparadas para la estruvita, no son capaces de disolverlos.

Recientemente se ha presentado en el mercado una dieta adecuada para ser ingerida por gatos que han presentado cálculos, independientemente del tipo de que se traten.

El control y tratamiento de los gatos con cistitis idiopática sigue siendo un reto clínico importante, ya que muchas veces los síntomas remiten de forma espontánea a los pocos días, pero vuelven a recurrir en muchos animales al cabo de pocos días o semanas. Son muchos los medicamentos utilizados en los gatos que presentan este problema como antibióticos, antiespasmódicos, corticoesteroides, antidepresivos, modificaciones dietéticas, acidificantes urinarios, y sueros por vía subcutánea, sin conseguir una respuesta positiva. El más utilizado en los últimos tiempos ha sido la amitriptilina, pero al igual que ha dado excelentes resultados en algunos gatos, en otros no ha sido así. Es un medicamento cuyas dosis son muy variables, y que por tanto deben ser ajustadas en cada animal, y cuyo uso requiere un control de las enzimas hepáticas.

Como siempre decimos, es mejor prevenir que curar, y más habiendo leído lo que os he contado en el artículo. Es por tanto de suma importancia que observéis la bandeja de vuestro gato, y que os familiaricéis con sus costumbres a la hora de la micción. Cualquier cambio que se presente en ellas, os puede estar avisando de que necesita con urgencia la visita al veterinario. No esperéis a que no orine, porque a veces puede ser demasiado tarde.

CUADRO: CAUSAS DE LA ENFERMEDAD DEL TRACTO URINARIO BAJO DEL GATO
-Alteraciones metabólicas: urolitos o tapones uretrales
-Enfermedades inflamatorias: -infecciosas: virus, bacterias, hongos.
-no infecciosas: inmunomediadas
-Traumatismo
-Desórdenes neurológicos (espasmo uretral, atonía de la vejiga)
-Causas iatrogénicas: catéter uretral, uretrostomía
-Anomálias anatómicas: divertículo vesicouracal
-Neoplasias: -benignas (fibroma, hemangioma)
-malignas (carcinoma de células de transición, adenocarcinoma, linfosarcoma)

Artículo publicado en la revista El Mundo del Gato.

MENSAJE PARA LOS TAURINOS

Son muchas, diría que demasiadas, las veces que los defensores de la tauromaquia nos echan en cara el sufrimiento de los animales en los mataderos, para justificar la tortura a la que se somete al toro durante la lidia. Lo he dicho muchas veces: no es comparable el sufrimiento de un animal de abasto, y el de un toro en la plaza de toros. Hay numerosos estudios científicos que así lo demuestran, pero está claro que ellos sólo prestan atención a lo que les interesa, y encuentran las más zafias justificaciones para justificar lo injustificable.

Aún así, si no les vale con todo lo publicado al respecto, aquí dejo una noticia que a mi me parece sumamente esclarecedora. Sé que a los veganos y vegetarianos, que merecen todo mi respeto, no les servirá de consuelo, pero a mi, que no milito en sus filas, me parece sumamente importante.


La Comisión Europea propone dar un "trato humano" a los animales en los mataderos

El órgano plantea que haya un "oficial del bienestar animal" responsable de que se tomen todas las medidas posibles para reducir el sufrimiento de los animales

EMILIO DE BENITO - Madrid - 18/09/2008

Cada año, los mataderos de la UE sacrifican 250 millones de cerdos, vacas, ovejas y cabras, sin contar con los miles de millones de pollos, 25 millones de animales para utilizar su piel y un número variable de cabezas de ganado enfermos. El número no va a descender, pero la Comisión Europea propone que el trato que se les dé sea lo más "humano" posible. Para ello ha elaborado una propuesta que se centra en dos aspectos: en todos los mataderos habrá un "oficial del bienestar animal", responsable de que se tomen todas las medidas posibles para reducir el sufrimiento de los animales al mínimo (lo que incluiría la formación de todo el personal).

Todo el trabajo se basaría en un aspecto: garantizar que los animales sean dejados inconscientes antes de que actúen los matarifes. Una vez sean atontados o adormecidos, habrá que realizar una vigilancia continua para evitar que se espabilen. También se pide a los estados que creen servicios de vigilancia e investigación para minimizar el sufrimiento de los animales.

"Como sociedad, tenemos la obligación de cuidar a los animales, lo que incluye minimizar su estrés y evitar el dolor durante el proceso de la matanza", ha dicho la comisaria europea de Sanidad, Androulla Vassiliou. "Las actuales leyes de la UE están anticuadas y necesitan revisión. Esta propuesta supondrá una auténtica diferencia en la manera en que los animales son tratados durante el sacrificio, y promoverá la innovación", dijo Vassiliou.

sábado, 13 de septiembre de 2008

lunes, 8 de septiembre de 2008

EL SUFRIMIENTO DEL TORO (PERSPECTIVA DE UN ETÓLOGO)

El sufrimiento de los toros en espectáculos taurinos

La perspectiva de un etólogo

En este artículo me centraré en el tema del sufrimiento de toros y vacas en espectáculos taurinos del mundo. Este es simplemente un artículo de opinión científica, no un artículo científico empírico, pero está basado en mi conocimiento como zoólogo especializado en comportamiento animal (etólogo), así como en el hecho de que he presenciado (y grabado) la mayoría de los tipos de espectáculos taurinos del mundo, los cuales visité en los últimos dos años con la intención de estudiarlos detalladamente.

Trataré de contestar a varias preguntas. En primer lugar, si los toros y las vacas sufren en corridas de toros y actividades asociadas; en segundo lugar, si conozco algún estilo de tauromaquia donde los toros no sufran; y en tercer lugar si podemos decir que algunos actos (o partes) dentro de las actividades de la tauromaquia no producen sufrimiento alguno.

El sufrimiento y el dolor son rasgos biológicos que han evolucionado en animales durante cientos de millones de años y están presentes en prácticamente todo el reino animal gracias al proceso de selección natural. Esto es porque tienen una función fundamental para la supervivencia informando al animal sobre qué es lo que tiene que evitar. El dolor, en particular, informa a un animal sobre qué estímulos específicos tiene que evitar (por ejemplo, fuego). Para este fin el animal tiene receptores del dolor y una memoria que le permite recordar lo que le causó el dolor. El sufrimiento tiene la misma función, pero en vez de informar al animal sobre un estímulo a evitar, le informa sobre una situación a evitar. Por lo tanto, para experimentar sufrimiento el animal necesita percibir su ambiente, ser capaz de desarrollar estados de ánimo que coordinen respuestas comportamentales, y ser capaz de cambiar situaciones adversas o simplemente evitarlas. Ningún científico dudaría de que todas estas características están presentes en todos los mamíferos, debido a sus cerebros relativamente grandes y su comportamiento complejo.

Desde un punto de vista biológico, zoológico y evolutivo podemos estar seguros que la inmensa mayoría de especies de animales en el planeta tierra hoy, y ciertamente todos los mamíferos, tienen la capacidad para sufrir. Al menos tenemos la confirmación de que uno de ellos, la especie humana, puede explicar verbalmente sus propias experiencias y describirlas en efecto como sufrimiento; o, en otras palabras, algo adverso que no quieren experimentar otra vez, y que empeora su estado de ánimo.

El hecho de que podemos preguntar a los humanos sobre sufrimiento y dolor permite que podamos correlacionar tales experiencias con factores que podamos observar en su fisiología y comportamiento. Una vez que establezcamos las correlaciones apropiadas, podemos buscar fácilmente las mismas 'claves' (o ‘indicadores’) en otras especies para identificar 'cuándo' los individuos que las forman sufren. Indicadores neurológicos o endocrinos específicos son comúnmente usados por biólogos y veterinarios, mientras que expresiones faciales, el lenguaje corporal y el comportamiento son usados por etólogos.

Por tanto, uno puede señalar si los toros sufren en las actividades taurinas sólo observando detalladamente su comportamiento durante ellas.

Desde el punto de vista de la definición de tauromaquia, ya podemos concluir que por supuesto los toros tienen que sufrir durante espectáculos taurinos, ya que se definen comúnmente como “cualquier actividad donde ganado vacuno se estresa, agota, hiere y/o mata para entretenimiento, celebración o deporte”. El estrés, el agotamiento, las heridas y la muerte son todas causas de sufrimiento y todos los mamíferos tratan de evitarlos cuando pueden.

Pero la cuestión es averiguar si hay variación en este tema respecto a los distintos tipos de actividades taurinas. Tales actividades se pueden dividir en 'corridas de toros' y ‘fiestas' populares. La primera tiene lugar en plazas de toros donde los toros (o vacas) se encuentran con alguna gente especialmente entrenada para el ‘espectáculo’ (toreros, novilleros, etc.). La segunda tiene lugar en calles públicas o en campo abierto, y los toros o las vacas se encuentran con muchos miembros del público en general que no han sido especialmente entrenados para la ocasión. Por lo referente a las ‘corridas de toros’, hay cuatro estilos distintivos: el "estilo español", el "estilo portugués" y dos estilos franceses, la “Course Camarguese" y la “Course Landaise". No todos los estilos incluyen la matanza del toro - este sólo ocurre en el español y el portugués, (aunque en Portugal la matanza no se hace en público). El toro no es herido a propósito en todos los estilos, sólo en los estilos español y portugués, pero en todos los estilos el toro o vaca es estresado y agotado.

Por lo referente al sufrimiento por estrés, que ya está reconocido universalmente como un problema real de bienestar animal (y humano, por supuesto), se puede ver claramente en el comportamiento de toros y vacas en todas las actividades taurinas, desde fiesta populares que incluyen ‘vaquillas’ o ‘encierros’, a las corridas españolas. Por ejemplo, en todas las corridas de Course Landaise, en el ruedo se ata la vaca por los cuernos (en este estilo se usan vacas en lugar de toros) con una cuerda, se le tira repetidamente y se la provoca para que embista. El lenguaje corporal y el comportamiento de la vaca son claros. No sólo mueve a menudo su cabeza mostrando que no quiere ir donde los toreros la tiran, sino que también intenta correr repetidamente hacia la puerta por la que entró al ruedo, con el fin de huir y evitar la situación 'adversa'. No es sorprendente que la vaca no quiera ir hacia donde se le tira, ya que al otro extremo de la cuerda será provocada repetidamente y finalmente se le clavará una vara estrecha puntiaguda que, naturalmente, le producirá dolor. Cuando como consecuencia de esto la vaca, con miedo y respondiendo instintivamente al dolor, corre rápidamente otra vez hacia la puerta de salida (claramente marcada en este estilo de corridas), un toreros salta acrobáticamente por encima de ella en su camino (o la esquiva usando varias posturas establecidas), que es el objetivo del "espectáculo". El dolor de tirar con la cuerda, a veces violentamente como yo he podido grabar en vídeo, girando la cabeza de la vaca con el potencial de tirones musculares en el cuello, y el uso repetido del palo puntiagudo, es la situación adversa que la vaca trata de evitar, sobre todo si ha sido usada ésta antes para acontecimientos similares. El hecho de que esto ocurra continuamente, sin dar a la vaca ningún respiro, convierte lo que sería una simple experiencia negativa en una situación fuertemente estresante, ya que por causa de la cuerda la vaca es incapaz de escapar a la experiencia negativa a pesar de intentarlo repetidamente. Además, la vaca se acuerda de lo que le pasó la última vez, y la ansiedad causada por la anticipación de lo que va a pasar ayuda a aumentar su sentimiento de sufrimiento. De hecho, este espectáculo no se podría realizar sin la cuerda, ya que la vaca nunca colaboraría después de haber experimentado la situación una vez (ya que la selección natural le ha dotado de una memoria para que pueda evitar situaciones que producen sufrimiento).

Algunas fiestas populares, como los ‘bous ensogats’ (festejo propio de la Comunidad Valenciana y del sur de Cataluña: “bous” es toros, y “ensogats” se podría traducir como “ensogados”), también usan cuerdas atadas a la cornamenta de toros o vacas de forma similar a la Course Landaise, pero en estos casos el sufrimiento por estrés es aún mayor, ya que el número de gente provocando al animal y la duración del evento son mucho mayores también. En el caso de los toros ‘embolados’, las bolas de fuego colocadas en la cornamenta añaden un componente fuerte de miedo y sufrimiento al que ya han generado las cuerdas y la provocación de la gente, ya que, como todo el mundo sabe, los mamíferos responden instintivamente huyendo del fuego (y aún responden más rápido si se han quemado en el pasado, lo que no es inusual en el caso del ganado que ha sido marcado con hierro ardiente, saliendo de fuego, en la ganadería donde se crió).

El caso de sufrimiento por agotamiento también es básico en cualquier actividad taurina. Éste se ve muy bien en fiestas populares, como son los encierros y las ‘vaquillas’, donde se fuerza a estos animales a correr sin parar; pero otro ejemplo claro es el que se puede ver en las plazas de toros donde se realizan Courses Camargaises. En este estilo, el toro -al que no se le mata o hiere a propósito- es constantemente provocado por "corredores" que usan un instrumento metálico en su mano para tratar de cortar cordeles atados entre los cuernos del toro, lo que les da puntos en lo que básicamente es un espectáculo de competición entre corredores. Esto ocurre continuamente mientras el toro persigue a cada corredor sin pausa. Después de un rato se puede ver la expresión facial del toro con la lengua fuera y levantamiento de su cabeza (cada vez menos y menos), indicadores claros de agotamiento causado por el correr sin parar. Los bóvidos en general no tienen mucha resistencia física dado su peso, lo que explica cómo sus depredadores naturales, como por ejemplo los lobos, basan su cacería en agotarlos. De hecho, los corredores en la Course Camargaise cuentan con este agotamiento para ser capaces de acercarse lo suficiente al toro para cortar el cordel entre sus cuernos. Por supuesto que el toro no se quiere agotar e intentaría huir a la menor oportunidad, pero la plaza de toros circular no le da esa opción, y no tiene más remedio que intentar embestir a los que le provocan.

A menudo se pueden ver toros y vacas en estas situaciones produciendo gemidos y vocalizaciones similares. Muchos animales que sufren no expresan su sufrimiento de un modo claro como para que lo podemos entender, ya que la expresión de sufrir sólo tiene una función biológica principal cuando hablamos de especies sociales en las que el sufrimiento de un individuo puede ser comunicado a otros, permitiéndoles aprender que situación deben evitar sin tener que sufrir la experiencia ellos mismos. En el caso de los primates, las expresiones faciales informan a otros sobre el sufrimiento ya que la mayor parte de los primates son muy sociales. En el caso del primate humano, el llanto es otro ejemplo de comunicación de sufrimiento. Los bóvidos, el grupo de mamíferos al que el ganado vacuno pertenece, viven en manadas, y por lo tanto sí tienen una vida social, aunque no tan compleja como en primates. Cualquier persona que ha visto una manada de toros en una dehesa se puede dar cuenta de que desarrollan relaciones entre varios individuos (se reconocen, juegan, se pelean, se evitan, se atraen, se buscan, etc.), es decir que no están simplemente comiendo en el mismo lugar. Por lo tanto, también habrá cierta comunicación entre toros y vacas sobre experiencias negativas, y en este caso esta comunicación toma mayoritariamente la forma de vocalizaciones. Los toros que vocalizan durante los espectáculos taurinos no ‘se quejan' sin razón; de hecho llaman a otros toros para decirles que algo ‘malo está pasando aquí’. Esta llamada puede tomar la forma de ‘pedir ayuda', o simplemente 'advertir sobre el peligro', y sólo estudios más detallados pueden descifrar el significado preciso, pero no cabe duda de que este significado se refiere a una situación adversa, y por tanto nos indican también la existencia de sufrimiento (de la misma manera que oír a alguien llorando o gritando en pánico nos lo indica).

El estrés y el agotamiento no solo son causas de sufrimiento en las actividades taurinas donde no se hiere al toro o vaca a propósito, sino que son también elementos claves en las corridas de toros del estilo español y portugués, donde sí se les hiere y se les mata. Por ejemplo, en las corridas de toros portuguesas, en las cuales el torero principal está en un caballo, cada caballo sólo provoca al toro para que le persiga dos o tres veces y es inmediatamente sustituido por un caballo 'fresco' (cada torero va a la corrida con varios caballos), lo que significa que el toro se está cansado mientras el caballo se mantiene descansado. Ocurre lo mismo en las corridas al estilo español con caballos en las que se mata al toro públicamente, llamadas ‘rejoneos’. Este agotamiento es indispensable ya que en el tercer acto de las corridas portuguesas un grupo de ocho toreros a pie llamados ‘forcados’ intentarán inmovilizar al toro simplemente usando sus manos, lo que no conseguirían si el toro no estuviera ya totalmente agotado tanto por perseguir continuamente a los caballos como por la pérdida de sangre provocada por las numerosas banderillas que el torero a caballo ya le ha clavado.

Además, se puede decir que aunque se agota a los toros en el ruedo, éstos ya llegan estresados al pisar por primera vez la arena. Independientemente de los rumores a menudo mencionados por los críticos de la tauromaquia de diversos tipos de abusos que los toros reciben antes de una corrida (que puede que nunca ocurrieran, ocurrieran en el pasado pero ya no ocurran dada su ilegalidad, o aún tengan lugar en algunas casos) mi experiencia de ver a toros durante el transporte normal o en las áreas donde ellos esperan antes de que sean forzados uno tras otro a entrar en el ruedo, me hace concluir que ellos ya se sienten estresados. Esto no es de extrañar, especialmente si nos referimos a toros que vivían en una situación de relativa libertad de movimiento en las dehesas sin demasiado contacto humano, a los que de repente se les fuerza a pasar por una serie de situaciones totalmente nuevas, con mucha gente alrededor, que restringen claramente su libertad de una forma radical.

A veces, durante el trasporte se ata al toro por sus cuernos al techo del camión y es transportado así a la plaza. En esta situación durante bastante tiempo el toro no será capaz de moverse mucho, ni incluso para rascarse si lo necesita, y además de esta restricción física debemos añadir las altas temperaturas que se pueden registrar dentro de estos camiones durante un día soleado. Cualquier persona que haya visto toros en dehesas podrá recordar que se les ve a menudo descansando a la sombra, lo que indica que claramente son sensibles al exceso de temperatura, y lo tratan de evitar si pueden. Por lo contrario, si no lo pueden evitar, y encima se les restringe su movimiento colocándolos en una ‘celda’ cerrada que de por sí se mueve mucho sin aviso, esto debe generar al animal mucho estrés. En el caso de las Course Landaise o Camargaise donde los toros y vacas no mueren durante el ‘espectáculo’, esta situación suele ocurrir dos veces, en la ida y la vuelta a la plaza, y a veces varias veces durante la vida del animal, añadiendo a las causas físicas del estrés otras psicológicas, en la forma de la ansiedad que provoca la anticipación de lo que va a pasar, ya que estos animales tienen buena memoria, característica no sólo de la mayoría de mamíferos sino especialmente de los sociales o de los que viven en manadas (ya que tienen que acordarse de quién es quién en su grupo).

Por lo referente a las ‘celdas’ donde ponen a los toros a la espera de entrar al ruedo, a menudo se les ve comportándose como cuando una manada se encuentra en peligro. Si aún están juntos (ya que se les separa al final) se acercan unos a otros y se cubren sus espaldas el uno con el otro, mirando en todas las direcciones, y fijando constantemente sus ojos a cualquier fuente posible de peligro si la pueden identificar (lo que a menudo no pueden, lo que les genera más ansiedad). Los toros que son transportados a una plaza y colocados en este tipo de espacios estarán en este estado constante de alarma, incapaces de entender lo que les está pasando y, por tanto, sin saber cuál es la mejor respuesta que pueden escoger. El dolor también es usado a menudo como método para moverlos de un lugar a otro, en la forma de varas puntiagudas que se les clava cuando no responden a instrucciones verbales, y por tanto esto se añadirá a su estrés. Tampoco es de extrañar que cuando al final salen al ruedo sin la compañía de sus miembros de manada (ni ganaderos con los que quizás hayan desarrollado una relación relativamente amistosa) parezcan bravíos y excitados, ya que ésta es la reacción normal de un animal que ya está estresado y se encuentra de repente en medio de un ruedo con gente gritando por todas partes, y nada que puedan usar para protección.

Ya en el ruedo, cuando al principio los toreros los empiezan a provocar con el capote o verbalmente, y luego en el caso de los estilos español y portugués, hiriéndolos con la puya (estilo español) o las banderillas (ambos estilos), el comportamiento del toro toma una de dos formas: el intento de escapar a la situación adversa o tratar de encararla si no parece haber una salida. Esta segunda es la más común.

Las plazas de toros son de hecho ‘ruedos’ (o 'círculos') para que el toro no pueda encontrar una esquina donde protegerse contra los ataques. También son circulares para que el toro, después de un par de vueltas, no pueda identificar donde está la entrada e intente escapar por donde salió. Sin embargo, en la desesperación, a veces los animales intentan, y a veces con éxito, saltar por encima de las tablas para escaparse, como yo he presenciado y grabado varias veces en corridas al estilo francés (que a veces tienen lugar en plazas donde las tablas son un poco menos altas que en las plazas españolas). En estos casos se ve como es bastante difícil ‘convencer’ a la vaca o toro para que vuela al ruedo (probando así que reconocen que en el ruedo es donde está la situación adversa que tienen que evitar), y solo vuelven cuando se les fuerza con dolor (en la Camargue usan para este fin unas varas con tres puntas metálicas llamadas ‘tridentes’, las que se clavan repetidamente en los lomos de los animales).

Dado el diseño de las plazas, la respuesta más común no es intentar escapar sino darse la vuelta hacia el atacante y tratar de apartarlo con sus cuernos. Este es un comportamiento que puede ser visto en muchos herbívoros cuando están siendo cazados por depredadores naturales o gente. Por ejemplo, los ciervos cazados por cazadores que usan manadas de sabuesos, como en el caso de la práctica en Inglaterra de la caza de venado (ahora prohibida), se comportan huyendo durante horas, pero cuando ya están agotados y no pueden correr más (a menudo cerca de ríos para que se puedan refrescar al estar hiper-térmicos), los ciervos entonces se dan vuelta hacia los sabuesos y tratan de apartarlos con su cornamenta. A este fenómeno se le llama en inglés “stag at bay” (literalmente “ciervo macho mantenido a raya”) y es cuando el cazador humano se acerca y pega un tiro al venado. Los toros en corridas de toros responden, por lo tanto, como si ellos no tuvieran ninguna opción además de embestir, ya que todas las rutas de escape han sido cortadas y camufladas, y ellos ya están heridos, lo que provoca este comportamiento como ‘último recurso’. Su agotamiento ya no les permite escoger la huida como la respuesta más efectiva, y el dolor despierta su instinto de defenderse, de la misma manera que las mordeduras de los sabuesos (o lobos) despiertan este comportamiento en el ciervo que ya ha sido alcanzado por ellos. Por lo tanto, el comportamiento del toro es consecuente con lo que se podría describir en inglés como “bull at bay”.

En otras palabras, la embestida del toro no debería ser interpretada como un ataque (y el término "combate" usado para describir la tauromaquia no es un nombre apropiado), sino como un modo de apartar a los atacantes (una forma de defensa), para evitar la situación adversa. En consecuencia, las embestidas de los toros en una plaza son en sí mismas otro ejemplo de indicador comportamental de sufrimiento.

Además del estrés, el agotamiento y ahora las heridas causadas por las armas, el toro finalmente afronta la espada del matador, que, más a menudo que no, inflige heridas internas terribles al toro que permanece vivo por un tiempo considerable. Entonces es cuando podemos ver varias expresiones faciales que cualquiera, etólogo o no, puede interpretar fácilmente como indicadores de sufrimiento severo. El comportamiento final del toro lo confirma aún más. Éste trata de andar hacia las tablas, donde debe estar la salida, como su última tentativa de escaparse, o por lo menos de cubrir su espalda después de tanto ataque y defensa en vano. A veces el toro se acerca despacio hacia un torero que no parece ser hostil en aquel momento (por ejemplo, uno que esté sentado en la base de las tablas), como si estuviera buscando ayuda, o quizás incluso piedad.

Los toros, animales por otra parte muy pacíficos que se pasan la mayor parte de su tiempo comiendo hierba, durmiendo y jugando el uno con el otro, son forzados a sufrir tales ordalías que no sólo les infligen un sufrimiento físico y psicológico serio, sino que también les obliga a comportarse de un modo que no se comportarían normalmente; o sea, embistiendo a otras criaturas para que los dejen en paz, dándoles la falsa reputación de ser 'bravos', reputación que cualquier otro herbívoro tendría si fuera sometido a las mismas circunstancias.

Por lo tanto, mi experiencia directa en el tema me lleva a concluir que mis respuestas a las tres preguntas que me hice al principio son: sí, toda la evidencia comportamental muestra que los toros y las vacas sufren en las corridas de toros; sí, ellos sufren en todos los tipos de corridas de toros y actividades taurinas, hasta en aquellas que no terminan con sus muertes; y sí, todos los aspectos de cualquier actividad taurina, desde el transporte a la muerte, son por sí mismos causas de su sufrimiento.


Jordi Casamitjana
Zoólogo
CAS International

martes, 2 de septiembre de 2008

FESTEJO TAURINO EN GALÁPAGOS (GUADALAJARA)

Galápagos (Guadalajara) celebra un ‘rally’ donde decenas de vehículos persiguen al animal campo a través

Persecución del toro en Galápagos (Guadalajara). - LUIS LLORCA
JAVIER RADA - Galápagos (Guadalajara) - 31/08/2008 22:29

Muge constantemente, llora este toro aterrado, que se oculta entre la maleza del antiguo cauce de un riachuelo. Centenares de vehículos, algunos luciendo banderas piratas, y hasta franquistas, lo cercan. Apesta a embrague quemado. Y rugen las máquinas del infierno. Minotauro, este es tu fin. Entra en el laberinto mecánico...

Cabalgamos hacia un salvaje oeste mecanizado, cuyo título, por su eufemismo, deja perplejo al visitante: encierro en el campo. En realidad, se trata de una inverosímil carrera campo a través en la lucha por un trozo de toro agónico.

Polvo y persecución. Un exceso de vehículos. Un mundo extraño que recuerda a la ciencia-ficción, cuando lo primitivo y lo tecnológico se funden como en las cacerías apocalípticas de un guión de la saga de Mad Max. Vehículos cuatro por cuatro, motos de cross, quads, cars, tractores, una excavadora tipo bulldozer, coches tuneados como autos locos persiguiendo y acosando al toro.

Ocurrió el sábado pasado en Galápagos (Guadalajara). Y ocurre también en otros pueblos cercanos, como en El Casar. Es una "moderna tradición", aseguran sus defensores, que mezcla sin concierto adrenalina, rallys y toros. La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha admite que en ocasiones se incumple la normativa, en cuanto a vehículos y maltrato animal, pero que es "muy difícil de controlar".

"Ésto empezó como un espectáculo que ha ido degenerando en otra cosa", afirma un portavoz de la Junta en Guadalajara. A pesar de que se incumple el reglamento taurino, sin la denuncia del delegado gubernativo, es decir, la única patrulla de la Guardia Civil que vigila la zona, no hay caso.

De cacería con motos

Como en una cacería motorizada donde no impera ningún tipo de ley, como un rally hacia la decadencia total, los ejecutores pisan el acelerador detrás del animal. "Esto es una fiesta, ya ves. Cada uno coge el coche más cutre, lo maquea y a perseguir al toro", asegura uno de los asistentes a la tortura que tuvo lugar el sábado pasado.

En cuanto el animal se detiene, todos lo cercan, lo encajonan en el laberinto que se ha formado con los coches. El bicho tiene las astas magulladas de tanto rasgar la chapa. Y la gente se sube a los capós o techos, convertidos el día de la fiesta en extraños burladeros.

Empieza así el vía crucis: los presentes en el campo dan al animal con varas recias hasta que éstas se parten; lo golpean con banderas; lo lapidan con grandes piedras o latas de cerveza. Y de tantos calambres eléctricos, lo atontan.

Para los grupos ecologistas, como la Asociación Nacional para la Protección y el Bienestar de los Animales, Guadalajara se ha convertido en unterritorio comanche en donde "queda mucho por investigar", admiten. Los niveles de las hormonas relacionadas con el estrés, como el cortisol, la noradrenalina o la andrenalina se disparan en el toro, según la Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia (AVAT). La novedad es una causa muy poderosa de estrés, especialmente cuando el animal es enfrentado súbitamente a ella.En este tipo de ganado, las novedades y los sonidos o imágenes extrañas suelen ser señales de peligro.

Terror y agonía

Son tantos vehículos, y tanto el terror del toro, que el animal no hace más que esconderse, lo que incrementa su sufrimiento, ya que todos empiezan a atacarle para que prosiga su camino. "Se ha escondido como un conejo entre las zarzas, está cagao", dice uno de los visitantes, subido en una segura loma.

Sí: está cagao, confuso, muge terriblemente, se queda quieto, intuye que se acerca el fin. ¿Cómo lo devolvéis al corral?, preguntamos. La respuesta es clara: "Dos tiros y punto, y buenos bistecs". Pero aún le queda al bicho varias horas de agonía (de 18.30 a 20.10 horas duró el encierro). "¡Venga, hay que darle con la pértiga eléctrica, sino no se mueve!", grita con autoridad un hombre de mediana edad.

Ni con esas. Deciden enviar la excavadora para que golpee con la pala la maleza. Hay gente montada a caballo, pero no actúan. Esta es la era las máquinas. "Quita el tractor de en medio, sino, nunca saldrá", vocean. No existe tradición que justifique este acto, y no todos los vecinos del pueblo de Galápagos están de acuerdo con él.

Los encierros en el campo empezaron con tractores hará unos 15 años. Y ahora parecen el Guadalajara-Dakar. "Esto es más que una locura, los que participan arrasan las tierras de los agricultores, y encima la gente no es del pueblo, muchos vienen de fuera a divertirse. Deberían prohibirlo, pero entonces entre todos se cargarían al alcalde", confiesa un vecino, que prefiere quedar en el anonimato.

El rally lleva demasiado tiempo inmóvil. Si el toro abandona la fortaleza verde y regresa al campo yermo, sabe que le esperan las máquinas que rugirán como la manada de leones que cazan al búfalo. Prefiere los golpes y las descargas. Se acerca un todo terreno. Se le pone enfrente. El último desafío. La última humillación. ¡Plaf!

La pistola de matadero ha hundido su nunca. Los niños dan patadas al cuerpo inerte, como al caudillo que pierde la guerra. Uno de los ganaderos se acerca al cadáver del animal. "¡Mira, estaba ciego, por eso se movía poco!", dice. Quizá fue lo mejor. No ver el laberinto metálico. No ver bestias mecánicas. No ver esta pantomima del fin de la civilización.