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viernes, 2 de enero de 2009

PATERNA DICE NO AL BOUS AL CARRER


Una gran noticia. Me cabe la satisfacción de haber sido el autor del informe técnico veterinario en el que se explicaba el gran sufrimiento al que son sometidos estos animales, y que fue entregado por el PACMA al alcalde de Paterna.

Muchas gracias a los ciudadanos de Paterna, y en especial a las mujeres de dicha localidad, que al parecer son las que han decantado la consulta popular.

Público

El País

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lunes, 24 de noviembre de 2008

SR MÚJICA: USTED NO ES TONTO, USTED ES IMBÉCIL

Cómo personaje público cuyo sueldo que supongo magnífico, y que es sufragado con los impuestos de todos los españoles (incluidos los tontos), debería usted estarse callado. Todos, absolutamente todos los ciudadanos españoles se merecen un respeto, y los tontos también. Dirá usted que si le llamo imbécil le estoy faltando al mismo, pero tengo por costumbre no respetar a quién no me respeta. Es usted muy libre de aplaudir la tortura de un toro en una plaza pero, es de buena educación (de la que usted carece), y más desempeñando el puesto que desempeña, olvidarse de los gustos y aficiones personales cuando se habla de la mayoría (la de los tontos), es decir, de los que están a favor de la abolición de la tauromaquia.
Demuestre usted lo culto y demócrata que dicen que es, aunque yo me permito dudarlo. Tiene gracia que hable usted de la maldad humana como causa del holocausto de su pueblo defendiendo lo que defiende.
Los que defienden la existencia del estado palestino son estúpidos, y los que nos mostramos contrarios a lo que a usted le hace disfrutar, somos tontos. ¡Menudo defensor del pueblo!
Y a la "periodista" tan sólo un comentario: ¿quién le ha dicho que para nosotros las corridas de toros son una tonteria?
La noticia.
Audio de la entrevista

Declaraciones del "Defensor del Pueblo" en el año 2007:

"Por muchas voces que se alcen... Son voces fruto del desconocimiento o de la utopía. O de un nacionalismo mal entendido."
Enrique Múgica, Defensor del Pueblo.
Declaraciones a El Mundo el 14 de mayo de 2007, sobre las corridas de toros.

Artículo en Mundo Toro, firmado por el "Defensor del Pueblo"

Formó parte de un jurado taurino.

Le gusta repartir premios, que supongo que no hará gratis.


jueves, 13 de noviembre de 2008

¿SUFRE EL TORO DURANTE LA LIDIA?


Los próximos días 21 y 22, se celebrarán en la Universidad Pública de Navarra, unas jornadas sobre el ganado de lidia. En el programa, aparece como ponente el profesor Illera. Lo que me sorprende gratamente es el título de su conferencia: ¿sufre el toro durante la lidia? Os preguntaréis la razón de mi sorpresa. Es sencillo: el título de la charla se abre y se cierra con interrogaciones. ¿Significa que después de casi dos años de afirmar con absoluta rotundidad en sus declaraciones que el toro no sufre, se estan planteando ciertas dudas?

La verdad es que no me hago ilusiones, ya que la contestación a la pregunta será clara y rotunda: no, no hay sufrimiento. La argumentación ya me la sé, pero vuelvo a decir lo mismo: me sobra la palabra "durante", ya que las conclusiones que se extraen se han hecho en la mayoría de los casos sobre análisis realizados en toros muertos.

Aún así, habrá que ver si el profesor nos cuenta algo nuevo. Ya dije en su momento, y lo recuerdo que, en los trabajos que se publicaron en el año 2002, y que él dirigió, quedaba claro que el toro si sufre.

Jornadas sobre el ganado de lidia.

martes, 11 de noviembre de 2008

LOS TOREROS PREOCUPADOS POR EL DOPAJE EN LOS TOROS

Los toreros piden que se luche contra el dopaje en los toros de lidia sin alarmismos

EFE
Actualizado 07-11-2008
Murcia.- Los matadores de toros están preocupados por el comportamiento "anómalo" de algunos astados durante la lidia, que creen puede deberse a la administración fraudulenta de algún tipo de fármacos, según se expuso hoy en el VI Congreso Mundial Taurino de Veterinaria, que desde ayer se celebra en la Universidad de Murcia.

El espada Ángel Gómez Escorial, uno de los participantes en la mesa redonda que analizó la influencia de los tratamientos farmacológicos en el comportamiento de los toros, señaló que "no disponemos de la prueba concluyente del dopaje, pero tenemos la sensación de que algo raro ocurre".
"Y pensamos así, añadió, porque hay reacciones del toro en la plaza que no son normales; se le ve sin fijeza, como si tuvieran cara de locos, y eso en nosotros crea una incertidumbre grande, porque son imprevisibles".

Gómez Escorial, que dijo recoger el sentir de otros espadas, comentó que "preferimos enfrentarnos a un toro que te esta avisando de que te quiere coger antes que a otro que te coge y no sabes por qué".

Afirmó también que no quería dar la sensación de que este problema está generalizado en todas las plazas, ya que lo limitó a determinados cosos, aunque pidió a los veterinarios que incentiven sus estudios sobre el particular, "porque hay unas personas que nos estamos jugando la vida".

Por su parte, el secretario del Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid, José Luis Iglesias, se refirió a la "sensibilización" que hay en la sociedad por el riesgo de que la administración incontrolada de fármacos pase a la cadena alimentaria.

Antonio Gómez Peinado, veterinario, dijo que el toro que ha sido dopado tiene unas manifestaciones "claras y evidentes", con unas reacciones raras, como el mostrarse relajado cuando está siendo sometido a un reconocimiento.

El decano de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad "Camilo José Cela" de Madrid y crítico taurino de Telemadrid, Miguel Ángel Moncholi, se refirió a la "responsabilidad social que tienen los veterinarios en la persecución de estas prácticas fraudulentas".

"Ustedes tienen, afirmó, un compromiso ético con la sociedad, como mínimo, por lo que les animo, en aplicación del Reglamento Taurino, a instar a los presidentes de los festejos a que ordenen la recogida de muestras de los toros sospechosos para su análisis".

Cipriano Hebrero Bravo, veterinario de la plaza de toros de Las Ventas y ganadero, dijo que era preciso desdramatizar el tema, "ya que sólo estamos ante casos puntuales, nunca generalizados".

En otras de las sesiones de este Congreso que fue inaugurado ayer y en el que participan más de trescientos veterinarios de España, Portugal, Francia y Sudamérica, se analizó el tema de la bravura en el toro de lidia.

Para el ganadero Adolfo Martín, "bravura es la capacidad que tiene un toro atacando para defenderse y que ha de ir unida, principalmente, a la casta, ya que, sin ésta, la bravura no es nada".

Por su parte, el también ganadero Fernando Cuadri dijo que su toro ideal "es aquel que tiene casta, entendida ésta como afán de lucha y que, además, es noble, de manera que obedece al torero cuanto éste le hace las cosas bien".

Otro de los participantes en este debate, el matador de toros Rafael Rubio "Rafaelillo", aseguró que "la emotividad de una faena la da el toro bravo, el toro que repite".

El Congreso ha acogido también la ponencia presentada por José Córdoba, presidente para Latinoamérica de unos laboratorios que se dedican a la clonación de animales, entre ellos, el toro de lidia, con el que ya investigan en varias ganaderías españolas.

http://www.soitu.es/soitu/2008/11/07/info/1226069956_461892.html

¡NO A LA RETRANSMISIÓN DE CORRIDAS DE TOROS EN TVE

CAMPAÑA DE FIRMAS (Pincha en la pantalla de TV)

ACEPTADA A TRÁMITE UNA INICIATIVA POPULAR PARA LA ABOLICIÓN DE LAS CORRIDAS DE TOROS EN CATALUÑA

REDACCIÓN - 11/11/2008 15:02

Las iniciativas populares en Cataluña están reguladas por la Ley Ley de la C.A. de Cataluña 1/2006, de 16 de febrero, de la Iniciativa Legislativa Popular, que establece todos los trámites y pasos que debe seguir la proposición para llegar a ser votada en el Parlamento y, en su caso, aprobada por los grupos políticos. El curso de la iniciativa puede prolongarse incluso un año:

Presentación y Admisión a trámite (29 octubre, 11 Noviembre 2008)

La Comisión promotora presentó el pasado 29 de octubre la iniciativa, acompañada por el texto articulado de la proposición de ley, precedido de una exposición de motivo. Además, se incluyó una memoria explicativa de las razones que aconsejan, según los firmantes, la tramitación y aprobación de la proposición por el Parlamento. Además, se incluyeron los datos personales de los miembros de la Comisión Promotora.

En este caso está formada por Albert Guerra Gutiérrez, Jennifer Berengueras Rollin, Raúl Romero, Eric Gallego, Anna Mulà i Arribas, Alejandra García Fernández, Manel Macià i Gallemí, Debora Parris i Littler, Leonardo Héctor Anselmi, Helena Escoda Casas, Rut Carrillo Medela.

Tras la presentación, la Mesa del Parlamento ha examinado la documentación recibida y se ha pronunciado (de forma favorable) en un plazo de quince dias hábiles. Para ello, el Letrado del Parlamento ha emitido un informe en el que comprueba que la ley tiene por objeto materias atribuidas a la Generalidad y que no hay otra iniciativa legislativa popular con mismo contenido presentanda en la misma legislatura.

Al declarararla admitida a trámite, la Mesa del Parlamento tiene que notificar la resolución a la Junta Electoral.

Recogida de Firmas (120 días)

Una vez admitida a trámite, los promotores deben presentar a la Junta Electoral -en su caso, por autorización, a la Comisión de Control de las Iniciativas Legislativas Populares- los pliegos necesarios para recoger firmas. Éstos deben incluir el texto íntegro de la proposición de Ley, y deben tener unidas las hojas destinadas a recoger las 50.000 firmas, sin que puedan ser separados. La Junta Electoral debe sellar y numerar las hojas y se devolverán los pliegos en dos dias hábiles.

En este caso, la Comisión de Control de Iniciativas Legislativas Populares está integrada por tres magistrados del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), tres catedráticos de Derecho Constitucional o de Ciencia Política y tres juristas, todos de reconocido prestigio. Un letrado del Parlament es el secretario, con voz pero sin voto.

Una vez entregados los pliegos, la Comisión promotora dispone de 120 dias hábiles a contar desde que se hayan devuelto selladas las hojas de firmas, para conseguir las 50.000 firmas. Sin embargo, la Mesa del Parlamento puede prorrogar el plazo 60 días hábiles.

Las personas deben incluir, junto a su firma, el nombre y apellidos; número de documento nacional de identidad o tarjeta de extranjero; y su domicilio. Además, todas las firmas tendrán que autenticarse, procedimiento que debe realizar un notario, secretario judicial o el secretario del Ayuntamiento del Municipio en que la persona firmante esté empadronada.

De esta manera, se debe indicar la fecha de la autenticación de la firma pliego a pliego, indicando el número de firmas válidas que contiene cada pliego.

Además, la Ley establece la posibilidad de que los promotores designen fedatarios especiales entre las personas mayores de 18 años, empadronados en Cataluña y con residencia Española o extranjera regulada por ley. Además, deben jurar o prometer ante la Junta Electoral autenticar las firmas que se adjuntan a la proposición de Ley, y en caso de falsedad, incurren de responsabilidades penales.

La comisión promotora deben acreditar que las personas firmantes están inscritas en el padrón municipal o el censo electoral, por lo que deben presentar los pliegos, una vez firmados, a los órganos correspondientes: secretaría del ayuntamiento donde están empadronados los firmantes; Instituto de Estadística de Cataluña; el órgano responsable del censo electoral en la circunscripción correspondiente.

El tiempo de autenticación de los pliegos, una vez registrados en los órganos correspondientes, no cuenta a efectos del plazo para recoger las firmas. Incluso la acreditación puede realizarse una vez agotado el plazo de los 120 días.

Entrega de las firmas

Los pliegos de firmas autenticadas deben entregarse en la Junta Electoral en un plazo inferior a siete días hábiles posteriores al vencimiento del plazo para recoger firmas. En caso contrario, caduca la iniciativa y no podría presentarse otra similar en la misma legislatura.Una vez recibidas, la Junta Electoral hace el recuento en un acto público, al que son citados los miembros de la Comisión Promotora. Todas las firmas no autenticadas ni con los requisitos cumplidas son declaradas nulas.

Si el número de firmas es igual o superior a 50.000, la Junta Electoral lo comunicará en un plazo de quince dias hábiles a la Mesa del Parlamento, procediendo al envío de las mismas y de las certificaciones. La Ley establece que es la Junta Electoral la encargada de velar por la regularidad del procedimiento de recogida de firmas.

Tramitación en el Parlamento

Una vez validadas las firmas, tendrá lugar un Debate a la totalidad, en el que los grupos políticos aprueban o desestiman tramitar la iniciativa en el Parlamento. Los grupos políticos pueden presentar enmiendas ala totalidad de la proposición, por lo que en su caso se votaría la tramitación o no. En casos anteriores, una de las iniciativas fue rechazada y la otra (presentada por Esquerra) se aprobó.

Tras el debate a la totalidad, se creará una Comisión en el Parlamento, en la que intervendrán miembros de la Comisión Promotora y de organizaciones, grupos sociales y expertos contrarios a la misma. La Comisión tiene varias sesiones al mes, en los plazos fijados por la Ley (dos al mes), por lo que el trabajo en Comisión puede prolongarse meses.Si se disolviese el Parlamento, la iniciativa seguiría su curso, una vez que comience el nuevo periodo de sesiones. En ese caso, habría que celebrar un nuevo debate de totalidad.

Si la iniciativa cuenta con el número de firmas establecido (50.000) la Mesa del Parlamento abonará un coste de hasta 0.64 euros por firma, con un máximo de 40.000 euros, como gastos debidamente acreditados.

Votación en pleno

Superados los trámites del debate de totalidad y del trabajo en Comisión, la proposición de Ley pasaría de nuevo al Pleno del Parlamento, donde será votada por los grupos políticos, con las enmiendas y modificaciones realizadas. En caso de mayoría favorable, será aprobada la nueva ley.

miércoles, 29 de octubre de 2008

NOTICIAS

MÁS SUBVENCIONES:

Viernes 17 de Octubre de 2008

401.700 euros para las escuelas de tauromaquia en 2008 / Andalucía ESTAMOS EN CRISIS ,PERO PARA LA CRUELDAD HAY DINERO..

La consejera de Gobernación destaca en una reunión en Sevilla la importancia de las Escuelas

La máxima responsable de la regulación taurina en Andalucía se ha reunido en la capital sevillana con representantes de las 21 Escuelas de Tauromaquia andaluzas. Representando a los centros taurinos de la provincia sevillana ha asistido el presidente de la Escuela de Sevilla, Miguel Serrano. Clara Aguilera ha recibido amplia información sobre el desarrollo de las actividades realizadas durante esta temporada.


La consejera de Gobernación, Clara Aguilera, se ha reunido con los representantes de la Asociación Andaluza de Escuelas Taurinas con el objetivo de conocer todas las actividades que han llevado a cabo a lo largo de la temporada 2008. En la reunión, que se ha mantenido en la sede de la Delegación de Gobernación en Sevilla, ha destacado la importancia de las Escuelas Taurinas en el fomento de la Fiesta. Representando a las escuelas de la provincia sevillana ha asistido el presidente de la Escuela de Tauromaquia de Sevilla, Miguel Serrano, miembro de la Junta Directiva de la Asociación Andaluza de Escuelas de Tauromaquia. Aguilera, que ha estado acompañada por la directora general de Espectáculos Públicos, Macarena Bazán, ha subrayado el apoyo de la Junta a la promoción de la Fiesta taurina en Andalucía y ha destacado la excelente labor que realizan las 21 escuelas taurinas de la comunidad autónoma, tanto en la formacíón de los futuros profesionales del toreo como para mantener la afición.

La existencia de las escuelas reflejan el arraigo del movimiento taurino en la sociedad andaluza y la afición de las nuevas generaciones a la Fiesta, que sigue siendo un foco de atención profesional para los jóvenes. Las escuelas garantizan una formación integral de las nuevas generaciones de profesionales del toreo, ofreciéndoles por una parte las nociones taurinas básicas y, por otra, siguiendo la escolarización de los alumnos y la obtención de buenas notas en sus estudios, calificaciones que tiene un seguimiento detallado por parte del profesorado de las escuelas taurinas andaluzas.

Además, se ha creado un sistema de promoción de nuevos valores que permite que los jóvenes puedan comenzar a abrirse camino en la profesión del toreo independientemente de sus posibilidades económicas a través de las clases prácticas y las novilladas de promoción, una competición donde los alumnos rivalizan entre sí y ante un público real.

La Junta, dentro de su política de apoyo, promoción y divulgación de la Fiesta, ha apoyado tanto a las Escuelas de Tauromaquia como a la Fundación Andaluza de Tauromaquia con incentivos para este año 2008 que ascienden a 401.700 euros. Además, en 2002 la Consejería de Gobernación comenzó a editar los 'Cuadernos de Aula Taurina', un conjunto de publicaciones que son utilizados como material básico de estudio en las escuelas y de los que ya se han publicado cuatro volúmenes donde se recoge la historia del toreo, se analizan las suertes que componen la lidia, los festejos de rejones, el toro de lidia y otras tauramaquias.

PEQUEÑA BATALLA GANADA

El BOPA oficializa la prohibición de las corridas de toros en el concejo y de peleas de perros y gallos

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El Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA) publicaba ayer la aprobación definitiva de la modificación de la ordenanza municipal de Medio Ambiente relativa a espectáculos. La nueva normativa prohibe la utilización de animales vivos en espectáculos, peleas y fiestas y otras actividades que impliquen tortura o sufrimiento como las corridas de toros. Asimismo, están prohibidas en el concejo las peleas de perros, gallos o de otros animales, informa I. MONTES.

MATARÁN TOROS POR UNA BUENA CAUSA


La plaza de toros acogerá un festival taurino a beneficio de UPACE

La entrada al evento, que será el próximo 8 de noviembre, costará entre 8 y 15 euros.


La plaza de toros acogerá el próximo día 8 de noviembre un festival benéfico para ayudar a UPACE-San Fernando en el que se lidiarán seis novillos de la ganadería de los hermanos Torres Gallego y que contará con la participación de seis banderilleros isleños que actuarán como matadores: Francisco Javier Vidal 'Chamaqui', Juan Pedro Romero, Santiago Ruiz 'Santi', José Manuel Vidal 'Vidi', Manuel Sierra 'Paquiqui' y Jorge Vidal Jiménez.

Las cuadrillas, además, estarán conformadas por los matadores de toros de la provincia como Domingo Valderrama, Celso Ortega, Juan José Padilla, Cabales Rivera, Víctor Janeiro, Antonio Fernández y Benjamín Gómez, entre otros.

El evento taurino, que fue ayer presentado por la concejala María José Suárez, responsable de la Escuela Taurina de San Fernando y presidenta de la plaza de toros, está organizado por 'Chamaqui' y 'El Vidi', junto a la empresa Tauromaqui Andaluza S.L. y con la colaboración del Ayuntamiento de San Fernando y la empresa Gustavo Postigo, dueña del coso isleño.

Los precios de las localidades serán de diez euros en venta anticipada y de quince en taquilla, si bien para los niños habrá un precio único de ocho euros.

María José Suárez, que animó a los isleños a participar en este festival taurino en beneficio de una entidad isleña como es UPACE-San Fernando resaltó "la importante labor que vienen desarrollando los profesionales que trabajan en este centro".

EL PRESIDENTE DE RTVE HABLARÁ DE TOROS A PETICIÓN DEL PARTIDO POPULAR

La exclusión de los toros en TVE llega mañana al Congreso de los Diputados

REDACCIÓN - 27/10/2008 13:09
Luis Fernández, presidente de la corporación de RTVE.

El presidente de la corporación de RTVE, Luis Fernández, explicará mañana en el Congreso de los Diputados el motivo por el cual la cadena pública lleva excluyendo desde hace dos años las corridas de toros en su programación.

Fernández se someterá así, durante la comisión de control de RTVE, a la pregunta de la diputada popular María Carmen Riolobos, quien considera que ‘existe una demanda real de los ciudadanos' respecto a las corridas de toros.

El pasado mes de junio, Luis Fernández se vio obligado a justificar la emisión de las imágenes de la cogida y del triunfo de José Tomás en la plaza de toros de Las Ventas, difundidas en la franja de horario infantil, a petición del grupo CIU. En aquella comparecencia, Fernández se comprometió a ‘encontrar criterios de equilibrio' para emitir dichas imágenes apelando a ‘lo razonable, pero sin dejar de lado el interés informativo".

LA RESPUESTA HA SIDO:

La respuesta del señor Fernandez a la interpelación. Evidentemente el problema no es el sufrimiento del animal, sino la rentabilidad del producto.

Las corridas de toros son rechazadas por los anunciantes según Luis Fernández
Martes, 28 de Octubre de 2008
FórmulaTV.com

Fernández ha explicado en su comparecencia ante la Comisión de Control de RTVE las tres razones por las que Televisión Española lleva dos años sin programar ninguna corrida de toros en directo.

El presidente de RTVE, Luis Fernández, ha justificado hoy en el Congreso la no retransmisión de eventos taurinos por el elevado coste de los derechos de emisión y porque el horario de estos espectáculos coincide con la franja vespertina de protección infantil.

Luis fernández ha enumerado tres razones. Por un lado, ha mencionado el coste que normalmente tienen este tipo de derechos, además hay que tener en cuenta que "la mayoría de ellos los tiene ya la televisión de pago y los que nos quedan, no son de categoría para programarlos en TVE". Por otra parte, el presidente habló de la "díficil comercialización" de estos eventos y por tanto la poca rentabilidad de los mismos. No hay que olvidar, según Fernández, el "rechazo que provocan en los anunciantes". Por último, el presidente recordó que habitualmente las corridas tienen lugar en la tarde, dentro del horario de protección infantil.

A pesar de todo, ha asegurado que TVE mantiene en su parrilla 'Tendido cero', un espacio taurino que informa sobre las citas de mayor interés como por ejemplo los encierros de San Fermín o hechos puntuales como la salida de José Tomás por la puerta grande de Las Ventas. Aunque el presidente de RTVE no dio más detalles, avanzó que los aficionados a los toros tendrán pronto una sorpresa positiva.

Carmen Riolobos, diputada del PP, se mostró en desacuerdo con la negativa de la corporación a emitir corridas de toros. A su juicio, se trata de unos derechos "baratos" en comparación con otros espacios que se compran a productoras. Según los datos aportados por la diputada la media por retransmisión ronda los 60.000 euros. Para el Partido Popular, la cadena pública debería defender la emisión de un espectáculo que tiene un peso importante en el sector económico y turístico del país.
http://www.formulatv.com/1,20081028,9261,1.html




martes, 28 de octubre de 2008

LADRAN, LUEGO CABALGAMOS

22.10.2008
Peligro inminente: proponen la objeción fiscal contra los toros

Desde la progresía continúa el ataque contra los toros. Así, en el programa “Caiga quién caiga” de la Sexta, la sobrina del factótum progresista, Iñaki Gabilondo, en una sección titulada “Proteste ya” (http://www.misexta.tv/home), hizo un repaso pretendidamente gracioso contra los toros. Bajo el título genérico “No al maltrato animal”, la sobrinísima hizo un recorrido por el Toro Júbilo de Medinaceli, en los sanjuanes de Coria, poniendo especial énfasis en el toro de Tordesillas. Independientemente de que muchos de estos ritos no son compartidos por los aficionados a los toros, el objetivo era claro: intentar acabar con los toros.

Los animalistas eran protegidos por la Guardia Civil de la barbarie de los lanceros, dando especial cobertura a los representantes del PACMA (Partido Antitaurino Contra el Maltrato Animal). Las imágenes eran crudas para reforzar los consabidos argumentos de los antitaurinos: toda la molicie del espectáculo está financiada con los presupuestos, por lo que todos pagamos el maltrato de los toros, incluso la Comunidad Europea subvenciona a las ganaderías. La conclusión final a la que querían llegar era evidente: la insumisión fiscal porque con mi dinero no se puede financiar tanto salvajismo. En palabras de la gentil señorita todos ponemos bote para los toros.

Sabedores de la debilidad de los gestores públicos en la defensa de los toros, y tras un ridículo paso por el Ayuntamiento de Tordesillas simulando representar a Pedro El Cruel, llevó a Las Ventas a unos americanos, un neozelandés y una inglesa, para realizar un pretendido experimento, científico supongo, para ver cómo reaccionan los extranjeros al ver una corrida de toros.

El resto se lo pueden imaginar: convirtieron la corrida en una grotesca gesticulación de los conejillos de indias que no podían resistir aquel salvaje espectáculo en los que los que algunos españoles, con el dinero de todos, se regodean del maltrato al toro.

Y todo iba dirigido a un resultado final: TODOS, QUERAMOS O NO, SUBVENCIONAMOS ESA TORTURA POR LO QUE SE IMPONE UNA OBJECCIÓN FISCAL PARA QUE EL QUE NO ESTÉ DE ACUERDO NO PAGUE CON SUS IMPUESTOS LA SALVAJADA.

Tras entrevistar a un representante del Ministerio de Cultura que, retraído y sin convicción, justificaba las subvenciones a los toros en el arraigo popular y, finalmente acorralado, terminó afirmando que sería el paso del tiempo el que, en función del número de partidarios, determinaría si los organismos públicos seguirían aportando dinero público – según ellos cerca de 600 millones de euros - a la Fiesta y, que si diera un clamor popular intenso en contra, sería el momento de pensar en otro tipo de actuación (sic).

Por de pronto, ella, el programa y la progresía tenían una solución: establecer en el modelo de IRPF un nuevo apartado de NO ASIGNACIÓN A FESTEJOS TAURINOS con una casilla con el siguiente texto: Si no desea que se destine su dinero a festejos taurinos en los cuales sufren maltrato y se da muerte a animales con fines puramente lúdicos marque con una x esta casilla.

Frente a posturas tradicionales basadas en que no hay motivos de preocupación por la desaparición de la Fiesta basada en que nunca ha pasado nada, vengo insistiendo, desde mi desgraciada experiencia europea en que el peligro es inminente.

Son pocos los que conocen que en Europa no manda el Parlamento sino la Comisión – un mundo corrompido por los lobbies, el PACMA y adláteres que manejan mucho dinero - y que una sola Directiva en el sentido de la casilla de la sobrina, es relativamente fácil de conseguir y muy difícil de parar.

Hay dos mecanismos de defensa conocidos: Primero: está basado en los consabidos argumentos que demuestran a las claras que la fiesta crea mucha riqueza y puestos de trabajo, no vive, aunque las haya, de las subvenciones que, si desaparecieran, se produciría un espectacular auge. Y segundo: Para mí el decisivo y que consiste en algo muy sencillo: pedir que se cumpla la Constitución y se respete a los que nos gustan los toros. Claro que eso es mucho pedir para una sociedad aborregada y que se deja manipular por la nueva cultura del Dios de la relatividad.

No hay más, o ahora o nunca. Es preciso que pasemos a la acción y, como la Plataforma para la Defensa de la Fiesta parece definitivamente tocada por maniobras poco explicadas y que tiene entre su prohombres a Joaquín Sabina que un día puso sus intereses a los de la fiesta que dice defender, sólo nos queda aglutinar nuestros esfuerzos con La Mesa del Toro que aglutina a todos los estamentos taurinos y a cuyo frente figuran hombres de reputación intachable como Juan José Rueda y Eduardo Martín Peñato.

Esta página, entre otras, podría servir para manifestar ese apoyo. La respuesta la esperamos ya.

Mientras tanto, no es desdeñable la aportación intelectual que nos dote de argumentos morales y éticos para nuestra defensa. En ese camino son importantes los trabajos de Pinn, Wolf y otros aunque a mí me parece que la aportación más extraordinaria de todas por la sencillez de sus argumentos es el Pregón que Albert Boadella dio en Sevilla en el año 2006 que debe convenientemente difundido

Como Albert no va a poner ninguna pega en que así sea se publica aparte para que todos nos sobrecojamos con el emocionante y sólido Pregón.

P/S.- El Pregón de Albert Boadella está a disposición de los lectores en la Sección Colaboraciones espontáneas.




viernes, 19 de septiembre de 2008

MENSAJE PARA LOS TAURINOS

Son muchas, diría que demasiadas, las veces que los defensores de la tauromaquia nos echan en cara el sufrimiento de los animales en los mataderos, para justificar la tortura a la que se somete al toro durante la lidia. Lo he dicho muchas veces: no es comparable el sufrimiento de un animal de abasto, y el de un toro en la plaza de toros. Hay numerosos estudios científicos que así lo demuestran, pero está claro que ellos sólo prestan atención a lo que les interesa, y encuentran las más zafias justificaciones para justificar lo injustificable.

Aún así, si no les vale con todo lo publicado al respecto, aquí dejo una noticia que a mi me parece sumamente esclarecedora. Sé que a los veganos y vegetarianos, que merecen todo mi respeto, no les servirá de consuelo, pero a mi, que no milito en sus filas, me parece sumamente importante.


La Comisión Europea propone dar un "trato humano" a los animales en los mataderos

El órgano plantea que haya un "oficial del bienestar animal" responsable de que se tomen todas las medidas posibles para reducir el sufrimiento de los animales

EMILIO DE BENITO - Madrid - 18/09/2008

Cada año, los mataderos de la UE sacrifican 250 millones de cerdos, vacas, ovejas y cabras, sin contar con los miles de millones de pollos, 25 millones de animales para utilizar su piel y un número variable de cabezas de ganado enfermos. El número no va a descender, pero la Comisión Europea propone que el trato que se les dé sea lo más "humano" posible. Para ello ha elaborado una propuesta que se centra en dos aspectos: en todos los mataderos habrá un "oficial del bienestar animal", responsable de que se tomen todas las medidas posibles para reducir el sufrimiento de los animales al mínimo (lo que incluiría la formación de todo el personal).

Todo el trabajo se basaría en un aspecto: garantizar que los animales sean dejados inconscientes antes de que actúen los matarifes. Una vez sean atontados o adormecidos, habrá que realizar una vigilancia continua para evitar que se espabilen. También se pide a los estados que creen servicios de vigilancia e investigación para minimizar el sufrimiento de los animales.

"Como sociedad, tenemos la obligación de cuidar a los animales, lo que incluye minimizar su estrés y evitar el dolor durante el proceso de la matanza", ha dicho la comisaria europea de Sanidad, Androulla Vassiliou. "Las actuales leyes de la UE están anticuadas y necesitan revisión. Esta propuesta supondrá una auténtica diferencia en la manera en que los animales son tratados durante el sacrificio, y promoverá la innovación", dijo Vassiliou.

sábado, 13 de septiembre de 2008

TORDESILLAS: UN AÑO MÁS





Un año más, con la disculpa de las famosas tradiciones, en Tordesillas se cometerá un nuevo acto de lo que en su día llamé "Esperpento Hispánico". Que les aproveche.

lunes, 8 de septiembre de 2008

EL SUFRIMIENTO DEL TORO (PERSPECTIVA DE UN ETÓLOGO)

El sufrimiento de los toros en espectáculos taurinos

La perspectiva de un etólogo

En este artículo me centraré en el tema del sufrimiento de toros y vacas en espectáculos taurinos del mundo. Este es simplemente un artículo de opinión científica, no un artículo científico empírico, pero está basado en mi conocimiento como zoólogo especializado en comportamiento animal (etólogo), así como en el hecho de que he presenciado (y grabado) la mayoría de los tipos de espectáculos taurinos del mundo, los cuales visité en los últimos dos años con la intención de estudiarlos detalladamente.

Trataré de contestar a varias preguntas. En primer lugar, si los toros y las vacas sufren en corridas de toros y actividades asociadas; en segundo lugar, si conozco algún estilo de tauromaquia donde los toros no sufran; y en tercer lugar si podemos decir que algunos actos (o partes) dentro de las actividades de la tauromaquia no producen sufrimiento alguno.

El sufrimiento y el dolor son rasgos biológicos que han evolucionado en animales durante cientos de millones de años y están presentes en prácticamente todo el reino animal gracias al proceso de selección natural. Esto es porque tienen una función fundamental para la supervivencia informando al animal sobre qué es lo que tiene que evitar. El dolor, en particular, informa a un animal sobre qué estímulos específicos tiene que evitar (por ejemplo, fuego). Para este fin el animal tiene receptores del dolor y una memoria que le permite recordar lo que le causó el dolor. El sufrimiento tiene la misma función, pero en vez de informar al animal sobre un estímulo a evitar, le informa sobre una situación a evitar. Por lo tanto, para experimentar sufrimiento el animal necesita percibir su ambiente, ser capaz de desarrollar estados de ánimo que coordinen respuestas comportamentales, y ser capaz de cambiar situaciones adversas o simplemente evitarlas. Ningún científico dudaría de que todas estas características están presentes en todos los mamíferos, debido a sus cerebros relativamente grandes y su comportamiento complejo.

Desde un punto de vista biológico, zoológico y evolutivo podemos estar seguros que la inmensa mayoría de especies de animales en el planeta tierra hoy, y ciertamente todos los mamíferos, tienen la capacidad para sufrir. Al menos tenemos la confirmación de que uno de ellos, la especie humana, puede explicar verbalmente sus propias experiencias y describirlas en efecto como sufrimiento; o, en otras palabras, algo adverso que no quieren experimentar otra vez, y que empeora su estado de ánimo.

El hecho de que podemos preguntar a los humanos sobre sufrimiento y dolor permite que podamos correlacionar tales experiencias con factores que podamos observar en su fisiología y comportamiento. Una vez que establezcamos las correlaciones apropiadas, podemos buscar fácilmente las mismas 'claves' (o ‘indicadores’) en otras especies para identificar 'cuándo' los individuos que las forman sufren. Indicadores neurológicos o endocrinos específicos son comúnmente usados por biólogos y veterinarios, mientras que expresiones faciales, el lenguaje corporal y el comportamiento son usados por etólogos.

Por tanto, uno puede señalar si los toros sufren en las actividades taurinas sólo observando detalladamente su comportamiento durante ellas.

Desde el punto de vista de la definición de tauromaquia, ya podemos concluir que por supuesto los toros tienen que sufrir durante espectáculos taurinos, ya que se definen comúnmente como “cualquier actividad donde ganado vacuno se estresa, agota, hiere y/o mata para entretenimiento, celebración o deporte”. El estrés, el agotamiento, las heridas y la muerte son todas causas de sufrimiento y todos los mamíferos tratan de evitarlos cuando pueden.

Pero la cuestión es averiguar si hay variación en este tema respecto a los distintos tipos de actividades taurinas. Tales actividades se pueden dividir en 'corridas de toros' y ‘fiestas' populares. La primera tiene lugar en plazas de toros donde los toros (o vacas) se encuentran con alguna gente especialmente entrenada para el ‘espectáculo’ (toreros, novilleros, etc.). La segunda tiene lugar en calles públicas o en campo abierto, y los toros o las vacas se encuentran con muchos miembros del público en general que no han sido especialmente entrenados para la ocasión. Por lo referente a las ‘corridas de toros’, hay cuatro estilos distintivos: el "estilo español", el "estilo portugués" y dos estilos franceses, la “Course Camarguese" y la “Course Landaise". No todos los estilos incluyen la matanza del toro - este sólo ocurre en el español y el portugués, (aunque en Portugal la matanza no se hace en público). El toro no es herido a propósito en todos los estilos, sólo en los estilos español y portugués, pero en todos los estilos el toro o vaca es estresado y agotado.

Por lo referente al sufrimiento por estrés, que ya está reconocido universalmente como un problema real de bienestar animal (y humano, por supuesto), se puede ver claramente en el comportamiento de toros y vacas en todas las actividades taurinas, desde fiesta populares que incluyen ‘vaquillas’ o ‘encierros’, a las corridas españolas. Por ejemplo, en todas las corridas de Course Landaise, en el ruedo se ata la vaca por los cuernos (en este estilo se usan vacas en lugar de toros) con una cuerda, se le tira repetidamente y se la provoca para que embista. El lenguaje corporal y el comportamiento de la vaca son claros. No sólo mueve a menudo su cabeza mostrando que no quiere ir donde los toreros la tiran, sino que también intenta correr repetidamente hacia la puerta por la que entró al ruedo, con el fin de huir y evitar la situación 'adversa'. No es sorprendente que la vaca no quiera ir hacia donde se le tira, ya que al otro extremo de la cuerda será provocada repetidamente y finalmente se le clavará una vara estrecha puntiaguda que, naturalmente, le producirá dolor. Cuando como consecuencia de esto la vaca, con miedo y respondiendo instintivamente al dolor, corre rápidamente otra vez hacia la puerta de salida (claramente marcada en este estilo de corridas), un toreros salta acrobáticamente por encima de ella en su camino (o la esquiva usando varias posturas establecidas), que es el objetivo del "espectáculo". El dolor de tirar con la cuerda, a veces violentamente como yo he podido grabar en vídeo, girando la cabeza de la vaca con el potencial de tirones musculares en el cuello, y el uso repetido del palo puntiagudo, es la situación adversa que la vaca trata de evitar, sobre todo si ha sido usada ésta antes para acontecimientos similares. El hecho de que esto ocurra continuamente, sin dar a la vaca ningún respiro, convierte lo que sería una simple experiencia negativa en una situación fuertemente estresante, ya que por causa de la cuerda la vaca es incapaz de escapar a la experiencia negativa a pesar de intentarlo repetidamente. Además, la vaca se acuerda de lo que le pasó la última vez, y la ansiedad causada por la anticipación de lo que va a pasar ayuda a aumentar su sentimiento de sufrimiento. De hecho, este espectáculo no se podría realizar sin la cuerda, ya que la vaca nunca colaboraría después de haber experimentado la situación una vez (ya que la selección natural le ha dotado de una memoria para que pueda evitar situaciones que producen sufrimiento).

Algunas fiestas populares, como los ‘bous ensogats’ (festejo propio de la Comunidad Valenciana y del sur de Cataluña: “bous” es toros, y “ensogats” se podría traducir como “ensogados”), también usan cuerdas atadas a la cornamenta de toros o vacas de forma similar a la Course Landaise, pero en estos casos el sufrimiento por estrés es aún mayor, ya que el número de gente provocando al animal y la duración del evento son mucho mayores también. En el caso de los toros ‘embolados’, las bolas de fuego colocadas en la cornamenta añaden un componente fuerte de miedo y sufrimiento al que ya han generado las cuerdas y la provocación de la gente, ya que, como todo el mundo sabe, los mamíferos responden instintivamente huyendo del fuego (y aún responden más rápido si se han quemado en el pasado, lo que no es inusual en el caso del ganado que ha sido marcado con hierro ardiente, saliendo de fuego, en la ganadería donde se crió).

El caso de sufrimiento por agotamiento también es básico en cualquier actividad taurina. Éste se ve muy bien en fiestas populares, como son los encierros y las ‘vaquillas’, donde se fuerza a estos animales a correr sin parar; pero otro ejemplo claro es el que se puede ver en las plazas de toros donde se realizan Courses Camargaises. En este estilo, el toro -al que no se le mata o hiere a propósito- es constantemente provocado por "corredores" que usan un instrumento metálico en su mano para tratar de cortar cordeles atados entre los cuernos del toro, lo que les da puntos en lo que básicamente es un espectáculo de competición entre corredores. Esto ocurre continuamente mientras el toro persigue a cada corredor sin pausa. Después de un rato se puede ver la expresión facial del toro con la lengua fuera y levantamiento de su cabeza (cada vez menos y menos), indicadores claros de agotamiento causado por el correr sin parar. Los bóvidos en general no tienen mucha resistencia física dado su peso, lo que explica cómo sus depredadores naturales, como por ejemplo los lobos, basan su cacería en agotarlos. De hecho, los corredores en la Course Camargaise cuentan con este agotamiento para ser capaces de acercarse lo suficiente al toro para cortar el cordel entre sus cuernos. Por supuesto que el toro no se quiere agotar e intentaría huir a la menor oportunidad, pero la plaza de toros circular no le da esa opción, y no tiene más remedio que intentar embestir a los que le provocan.

A menudo se pueden ver toros y vacas en estas situaciones produciendo gemidos y vocalizaciones similares. Muchos animales que sufren no expresan su sufrimiento de un modo claro como para que lo podemos entender, ya que la expresión de sufrir sólo tiene una función biológica principal cuando hablamos de especies sociales en las que el sufrimiento de un individuo puede ser comunicado a otros, permitiéndoles aprender que situación deben evitar sin tener que sufrir la experiencia ellos mismos. En el caso de los primates, las expresiones faciales informan a otros sobre el sufrimiento ya que la mayor parte de los primates son muy sociales. En el caso del primate humano, el llanto es otro ejemplo de comunicación de sufrimiento. Los bóvidos, el grupo de mamíferos al que el ganado vacuno pertenece, viven en manadas, y por lo tanto sí tienen una vida social, aunque no tan compleja como en primates. Cualquier persona que ha visto una manada de toros en una dehesa se puede dar cuenta de que desarrollan relaciones entre varios individuos (se reconocen, juegan, se pelean, se evitan, se atraen, se buscan, etc.), es decir que no están simplemente comiendo en el mismo lugar. Por lo tanto, también habrá cierta comunicación entre toros y vacas sobre experiencias negativas, y en este caso esta comunicación toma mayoritariamente la forma de vocalizaciones. Los toros que vocalizan durante los espectáculos taurinos no ‘se quejan' sin razón; de hecho llaman a otros toros para decirles que algo ‘malo está pasando aquí’. Esta llamada puede tomar la forma de ‘pedir ayuda', o simplemente 'advertir sobre el peligro', y sólo estudios más detallados pueden descifrar el significado preciso, pero no cabe duda de que este significado se refiere a una situación adversa, y por tanto nos indican también la existencia de sufrimiento (de la misma manera que oír a alguien llorando o gritando en pánico nos lo indica).

El estrés y el agotamiento no solo son causas de sufrimiento en las actividades taurinas donde no se hiere al toro o vaca a propósito, sino que son también elementos claves en las corridas de toros del estilo español y portugués, donde sí se les hiere y se les mata. Por ejemplo, en las corridas de toros portuguesas, en las cuales el torero principal está en un caballo, cada caballo sólo provoca al toro para que le persiga dos o tres veces y es inmediatamente sustituido por un caballo 'fresco' (cada torero va a la corrida con varios caballos), lo que significa que el toro se está cansado mientras el caballo se mantiene descansado. Ocurre lo mismo en las corridas al estilo español con caballos en las que se mata al toro públicamente, llamadas ‘rejoneos’. Este agotamiento es indispensable ya que en el tercer acto de las corridas portuguesas un grupo de ocho toreros a pie llamados ‘forcados’ intentarán inmovilizar al toro simplemente usando sus manos, lo que no conseguirían si el toro no estuviera ya totalmente agotado tanto por perseguir continuamente a los caballos como por la pérdida de sangre provocada por las numerosas banderillas que el torero a caballo ya le ha clavado.

Además, se puede decir que aunque se agota a los toros en el ruedo, éstos ya llegan estresados al pisar por primera vez la arena. Independientemente de los rumores a menudo mencionados por los críticos de la tauromaquia de diversos tipos de abusos que los toros reciben antes de una corrida (que puede que nunca ocurrieran, ocurrieran en el pasado pero ya no ocurran dada su ilegalidad, o aún tengan lugar en algunas casos) mi experiencia de ver a toros durante el transporte normal o en las áreas donde ellos esperan antes de que sean forzados uno tras otro a entrar en el ruedo, me hace concluir que ellos ya se sienten estresados. Esto no es de extrañar, especialmente si nos referimos a toros que vivían en una situación de relativa libertad de movimiento en las dehesas sin demasiado contacto humano, a los que de repente se les fuerza a pasar por una serie de situaciones totalmente nuevas, con mucha gente alrededor, que restringen claramente su libertad de una forma radical.

A veces, durante el trasporte se ata al toro por sus cuernos al techo del camión y es transportado así a la plaza. En esta situación durante bastante tiempo el toro no será capaz de moverse mucho, ni incluso para rascarse si lo necesita, y además de esta restricción física debemos añadir las altas temperaturas que se pueden registrar dentro de estos camiones durante un día soleado. Cualquier persona que haya visto toros en dehesas podrá recordar que se les ve a menudo descansando a la sombra, lo que indica que claramente son sensibles al exceso de temperatura, y lo tratan de evitar si pueden. Por lo contrario, si no lo pueden evitar, y encima se les restringe su movimiento colocándolos en una ‘celda’ cerrada que de por sí se mueve mucho sin aviso, esto debe generar al animal mucho estrés. En el caso de las Course Landaise o Camargaise donde los toros y vacas no mueren durante el ‘espectáculo’, esta situación suele ocurrir dos veces, en la ida y la vuelta a la plaza, y a veces varias veces durante la vida del animal, añadiendo a las causas físicas del estrés otras psicológicas, en la forma de la ansiedad que provoca la anticipación de lo que va a pasar, ya que estos animales tienen buena memoria, característica no sólo de la mayoría de mamíferos sino especialmente de los sociales o de los que viven en manadas (ya que tienen que acordarse de quién es quién en su grupo).

Por lo referente a las ‘celdas’ donde ponen a los toros a la espera de entrar al ruedo, a menudo se les ve comportándose como cuando una manada se encuentra en peligro. Si aún están juntos (ya que se les separa al final) se acercan unos a otros y se cubren sus espaldas el uno con el otro, mirando en todas las direcciones, y fijando constantemente sus ojos a cualquier fuente posible de peligro si la pueden identificar (lo que a menudo no pueden, lo que les genera más ansiedad). Los toros que son transportados a una plaza y colocados en este tipo de espacios estarán en este estado constante de alarma, incapaces de entender lo que les está pasando y, por tanto, sin saber cuál es la mejor respuesta que pueden escoger. El dolor también es usado a menudo como método para moverlos de un lugar a otro, en la forma de varas puntiagudas que se les clava cuando no responden a instrucciones verbales, y por tanto esto se añadirá a su estrés. Tampoco es de extrañar que cuando al final salen al ruedo sin la compañía de sus miembros de manada (ni ganaderos con los que quizás hayan desarrollado una relación relativamente amistosa) parezcan bravíos y excitados, ya que ésta es la reacción normal de un animal que ya está estresado y se encuentra de repente en medio de un ruedo con gente gritando por todas partes, y nada que puedan usar para protección.

Ya en el ruedo, cuando al principio los toreros los empiezan a provocar con el capote o verbalmente, y luego en el caso de los estilos español y portugués, hiriéndolos con la puya (estilo español) o las banderillas (ambos estilos), el comportamiento del toro toma una de dos formas: el intento de escapar a la situación adversa o tratar de encararla si no parece haber una salida. Esta segunda es la más común.

Las plazas de toros son de hecho ‘ruedos’ (o 'círculos') para que el toro no pueda encontrar una esquina donde protegerse contra los ataques. También son circulares para que el toro, después de un par de vueltas, no pueda identificar donde está la entrada e intente escapar por donde salió. Sin embargo, en la desesperación, a veces los animales intentan, y a veces con éxito, saltar por encima de las tablas para escaparse, como yo he presenciado y grabado varias veces en corridas al estilo francés (que a veces tienen lugar en plazas donde las tablas son un poco menos altas que en las plazas españolas). En estos casos se ve como es bastante difícil ‘convencer’ a la vaca o toro para que vuela al ruedo (probando así que reconocen que en el ruedo es donde está la situación adversa que tienen que evitar), y solo vuelven cuando se les fuerza con dolor (en la Camargue usan para este fin unas varas con tres puntas metálicas llamadas ‘tridentes’, las que se clavan repetidamente en los lomos de los animales).

Dado el diseño de las plazas, la respuesta más común no es intentar escapar sino darse la vuelta hacia el atacante y tratar de apartarlo con sus cuernos. Este es un comportamiento que puede ser visto en muchos herbívoros cuando están siendo cazados por depredadores naturales o gente. Por ejemplo, los ciervos cazados por cazadores que usan manadas de sabuesos, como en el caso de la práctica en Inglaterra de la caza de venado (ahora prohibida), se comportan huyendo durante horas, pero cuando ya están agotados y no pueden correr más (a menudo cerca de ríos para que se puedan refrescar al estar hiper-térmicos), los ciervos entonces se dan vuelta hacia los sabuesos y tratan de apartarlos con su cornamenta. A este fenómeno se le llama en inglés “stag at bay” (literalmente “ciervo macho mantenido a raya”) y es cuando el cazador humano se acerca y pega un tiro al venado. Los toros en corridas de toros responden, por lo tanto, como si ellos no tuvieran ninguna opción además de embestir, ya que todas las rutas de escape han sido cortadas y camufladas, y ellos ya están heridos, lo que provoca este comportamiento como ‘último recurso’. Su agotamiento ya no les permite escoger la huida como la respuesta más efectiva, y el dolor despierta su instinto de defenderse, de la misma manera que las mordeduras de los sabuesos (o lobos) despiertan este comportamiento en el ciervo que ya ha sido alcanzado por ellos. Por lo tanto, el comportamiento del toro es consecuente con lo que se podría describir en inglés como “bull at bay”.

En otras palabras, la embestida del toro no debería ser interpretada como un ataque (y el término "combate" usado para describir la tauromaquia no es un nombre apropiado), sino como un modo de apartar a los atacantes (una forma de defensa), para evitar la situación adversa. En consecuencia, las embestidas de los toros en una plaza son en sí mismas otro ejemplo de indicador comportamental de sufrimiento.

Además del estrés, el agotamiento y ahora las heridas causadas por las armas, el toro finalmente afronta la espada del matador, que, más a menudo que no, inflige heridas internas terribles al toro que permanece vivo por un tiempo considerable. Entonces es cuando podemos ver varias expresiones faciales que cualquiera, etólogo o no, puede interpretar fácilmente como indicadores de sufrimiento severo. El comportamiento final del toro lo confirma aún más. Éste trata de andar hacia las tablas, donde debe estar la salida, como su última tentativa de escaparse, o por lo menos de cubrir su espalda después de tanto ataque y defensa en vano. A veces el toro se acerca despacio hacia un torero que no parece ser hostil en aquel momento (por ejemplo, uno que esté sentado en la base de las tablas), como si estuviera buscando ayuda, o quizás incluso piedad.

Los toros, animales por otra parte muy pacíficos que se pasan la mayor parte de su tiempo comiendo hierba, durmiendo y jugando el uno con el otro, son forzados a sufrir tales ordalías que no sólo les infligen un sufrimiento físico y psicológico serio, sino que también les obliga a comportarse de un modo que no se comportarían normalmente; o sea, embistiendo a otras criaturas para que los dejen en paz, dándoles la falsa reputación de ser 'bravos', reputación que cualquier otro herbívoro tendría si fuera sometido a las mismas circunstancias.

Por lo tanto, mi experiencia directa en el tema me lleva a concluir que mis respuestas a las tres preguntas que me hice al principio son: sí, toda la evidencia comportamental muestra que los toros y las vacas sufren en las corridas de toros; sí, ellos sufren en todos los tipos de corridas de toros y actividades taurinas, hasta en aquellas que no terminan con sus muertes; y sí, todos los aspectos de cualquier actividad taurina, desde el transporte a la muerte, son por sí mismos causas de su sufrimiento.


Jordi Casamitjana
Zoólogo
CAS International

martes, 2 de septiembre de 2008

FESTEJO TAURINO EN GALÁPAGOS (GUADALAJARA)

Galápagos (Guadalajara) celebra un ‘rally’ donde decenas de vehículos persiguen al animal campo a través

Persecución del toro en Galápagos (Guadalajara). - LUIS LLORCA
JAVIER RADA - Galápagos (Guadalajara) - 31/08/2008 22:29

Muge constantemente, llora este toro aterrado, que se oculta entre la maleza del antiguo cauce de un riachuelo. Centenares de vehículos, algunos luciendo banderas piratas, y hasta franquistas, lo cercan. Apesta a embrague quemado. Y rugen las máquinas del infierno. Minotauro, este es tu fin. Entra en el laberinto mecánico...

Cabalgamos hacia un salvaje oeste mecanizado, cuyo título, por su eufemismo, deja perplejo al visitante: encierro en el campo. En realidad, se trata de una inverosímil carrera campo a través en la lucha por un trozo de toro agónico.

Polvo y persecución. Un exceso de vehículos. Un mundo extraño que recuerda a la ciencia-ficción, cuando lo primitivo y lo tecnológico se funden como en las cacerías apocalípticas de un guión de la saga de Mad Max. Vehículos cuatro por cuatro, motos de cross, quads, cars, tractores, una excavadora tipo bulldozer, coches tuneados como autos locos persiguiendo y acosando al toro.

Ocurrió el sábado pasado en Galápagos (Guadalajara). Y ocurre también en otros pueblos cercanos, como en El Casar. Es una "moderna tradición", aseguran sus defensores, que mezcla sin concierto adrenalina, rallys y toros. La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha admite que en ocasiones se incumple la normativa, en cuanto a vehículos y maltrato animal, pero que es "muy difícil de controlar".

"Ésto empezó como un espectáculo que ha ido degenerando en otra cosa", afirma un portavoz de la Junta en Guadalajara. A pesar de que se incumple el reglamento taurino, sin la denuncia del delegado gubernativo, es decir, la única patrulla de la Guardia Civil que vigila la zona, no hay caso.

De cacería con motos

Como en una cacería motorizada donde no impera ningún tipo de ley, como un rally hacia la decadencia total, los ejecutores pisan el acelerador detrás del animal. "Esto es una fiesta, ya ves. Cada uno coge el coche más cutre, lo maquea y a perseguir al toro", asegura uno de los asistentes a la tortura que tuvo lugar el sábado pasado.

En cuanto el animal se detiene, todos lo cercan, lo encajonan en el laberinto que se ha formado con los coches. El bicho tiene las astas magulladas de tanto rasgar la chapa. Y la gente se sube a los capós o techos, convertidos el día de la fiesta en extraños burladeros.

Empieza así el vía crucis: los presentes en el campo dan al animal con varas recias hasta que éstas se parten; lo golpean con banderas; lo lapidan con grandes piedras o latas de cerveza. Y de tantos calambres eléctricos, lo atontan.

Para los grupos ecologistas, como la Asociación Nacional para la Protección y el Bienestar de los Animales, Guadalajara se ha convertido en unterritorio comanche en donde "queda mucho por investigar", admiten. Los niveles de las hormonas relacionadas con el estrés, como el cortisol, la noradrenalina o la andrenalina se disparan en el toro, según la Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia (AVAT). La novedad es una causa muy poderosa de estrés, especialmente cuando el animal es enfrentado súbitamente a ella.En este tipo de ganado, las novedades y los sonidos o imágenes extrañas suelen ser señales de peligro.

Terror y agonía

Son tantos vehículos, y tanto el terror del toro, que el animal no hace más que esconderse, lo que incrementa su sufrimiento, ya que todos empiezan a atacarle para que prosiga su camino. "Se ha escondido como un conejo entre las zarzas, está cagao", dice uno de los visitantes, subido en una segura loma.

Sí: está cagao, confuso, muge terriblemente, se queda quieto, intuye que se acerca el fin. ¿Cómo lo devolvéis al corral?, preguntamos. La respuesta es clara: "Dos tiros y punto, y buenos bistecs". Pero aún le queda al bicho varias horas de agonía (de 18.30 a 20.10 horas duró el encierro). "¡Venga, hay que darle con la pértiga eléctrica, sino no se mueve!", grita con autoridad un hombre de mediana edad.

Ni con esas. Deciden enviar la excavadora para que golpee con la pala la maleza. Hay gente montada a caballo, pero no actúan. Esta es la era las máquinas. "Quita el tractor de en medio, sino, nunca saldrá", vocean. No existe tradición que justifique este acto, y no todos los vecinos del pueblo de Galápagos están de acuerdo con él.

Los encierros en el campo empezaron con tractores hará unos 15 años. Y ahora parecen el Guadalajara-Dakar. "Esto es más que una locura, los que participan arrasan las tierras de los agricultores, y encima la gente no es del pueblo, muchos vienen de fuera a divertirse. Deberían prohibirlo, pero entonces entre todos se cargarían al alcalde", confiesa un vecino, que prefiere quedar en el anonimato.

El rally lleva demasiado tiempo inmóvil. Si el toro abandona la fortaleza verde y regresa al campo yermo, sabe que le esperan las máquinas que rugirán como la manada de leones que cazan al búfalo. Prefiere los golpes y las descargas. Se acerca un todo terreno. Se le pone enfrente. El último desafío. La última humillación. ¡Plaf!

La pistola de matadero ha hundido su nunca. Los niños dan patadas al cuerpo inerte, como al caudillo que pierde la guerra. Uno de los ganaderos se acerca al cadáver del animal. "¡Mira, estaba ciego, por eso se movía poco!", dice. Quizá fue lo mejor. No ver el laberinto metálico. No ver bestias mecánicas. No ver esta pantomima del fin de la civilización.

domingo, 3 de agosto de 2008

TOROS EMBOLADOS

Toros embolados

Distintas localidades celebran fiestas con animales con bolas de fuego sobre sus cabezas

Javier Rada en el díario Público

Después de cenar, en las noches cálidas del verano, en plazas surgidas de la nada, lugares que recuerdan al anfiteatro más pobre de las provincias romanas. Horas antes del espectáculo, un camión se tambalea al compás de un ruido tremebundo. Parece como si en su interior una bestia prehistórica pelease por salir.

Los golpes se suceden a la vera de una plaza en la que los niños juegan al fútbol. Los adolescentes y jóvenes se emborrachan, mientras el público se aposenta en las precarias gradas. Es así en la Comunidad Valenciana, en el bajo Aragón, y Tarragona. Es el rito popular más extendido después de los encierros y las vaquillas de borrachos. En el País Vasco, Madrid y Castilla La Mancha, entre otras comunidades, están prohibidos por crueles.

El camión entra en la plaza de Sant Carlos de la Rápita (Tarragona). Los mozos se arremolinan alrededor de una cuerda que enlaza el vehículo con un pilón de madera sujeto al suelo. Y así surge la bestia negra, disparada, excitada, un proyectil de sombras. La cuerda lo sujeta por el cuello. Es lanzado de frente contra el pilón. El animal, de alrededor de 500 kilos, lucha. Los mozos lo inmovilizan con la fuerza del grupo. Le instalan un artilugio metálico (de unos 50 centímetros de largo) en las astas. Gritos, alerta, uno de ellos lo coge por el rabo, el otro prende fuego a las mechas impregnadas de sustancias inflamables, cortan la cuerda… y todos corren hacia las jaulas. La bestia de fuego ha sido al fin liberada, como en una pesadilla medieval.

Según la localidad recibe un nombre: embolado, toro de fuego, o de ronda, como en Aragón. Sólo en Tarragona y la Comunidad Valenciana se celebrarán centenares de ritos estos meses. En cada pueblo, de uno a tres espectáculos al día. Existen dos modalidades: o en la plaza, o en calles, como un encierro. Es en Valencia y Castellón (provincia que contiene un mayor número) en donde afirman que son más exigentes con el animal. El grupo de emboladores de Amposta, campeones nacionales de esta modalidad, han llegado a hacer hasta siete emboladas en una noche.

Participan en concursos y exhibiciones. Y acuden hasta Valladolid, en donde gracias a las leyes de protección animal, “la embolada consiste en instalarle unas bombillas”, aseguran.

Su record está en realizar el procedimiento en 6’51 segundos. “Nosotros somos los principales defensores de las fiestas. Sé que estos animales no padecen ni física ni psicológicamente, el reglamento cambió hace unos años y ahora las bolas no gotean como ocurría antes, puedes comprobarlo, si pasas la mano, no te quemas”, explica Enrique Morales, jefe de cuadrilla.

El toro es como una antorcha móvil. Un aderezo pirotécnico lo deja confuso al sentir como de golpe la lluvia de chispas surge de sus cuernos. Son segundos de conmoción. Y entonces empiezan las carreras, los juegos, y la provocación. El público incita a los mozos para que hagan espectáculo. “Ves, ya se ha helado, ahora se quedará quieto y no correrá el animal”, espeta una mujer. “Mira que bien adornado va”, le dice un hombre de mediana edad a un niño.

“En el fondo lo que están haciendo es que un animal no preparado sufra un poderoso impacto, esto no es como una carrera de galgos, piensa que sólo con el impacto en el pilón, colocarle los armazones y encender las bolas le provocan gran sufrimiento”, explica el veterinario José Enrique Zaldívar.

Sin embargo, nadie parece que vea este sufrimiento. El toro corre tras los jóvenes. Quema la pantorrilla de los que se suben a las tarimas. Todo dura unos 20 minutos. Y regresa entonces tras el toro manso al corral. Hay casos denunciados de astas rotas, de simples vaquillas emboladas, y vídeos en los que se ve como sufre quemaduras, según los ecologistas. Dependerá siempre de la pericia de los emboladores. Dependerá de la suerte de un animal que como el humano no se adapta al infierno.

domingo, 27 de julio de 2008

TORERO CON SANGRE (Juan José Millás)







Copio el artículo publicado en el diario El País dentro de su suplemento dominical. El escrito de Millás está ilustrado por una foto diferente a la que he enlazado, y sobre su descripción gira el texto.
No he podido encontrar el escrito original ni la foto pero, me parece tan bueno, que no he podido resistirme a hacerme eco de él.

Si esto no les parece arte, échenle la culpa al animal, una bestia sin sensibilidad poética, sin inclinaciones artísticas, un bruto que no ha leído a Lorca. El torero se ha entregado a muerte. No hay más que ver su cara tumefacta, su boca enfangada, sus dientes rojos; no hay más que fijarse en la herida abierta en el pómulo, cuya belleza se cargará el médico con unos puntos de sutura. Recorran el cuerpo del artista, asómbrense ante la vocación abstracta de la sangre, que dibuja un mapa indefinido sobre el traje del matador. Vean su mano, prolongada en un sable de acero finísimo, ligeramente curvado en la punta, que pretende hundir en la carne del animal (si se deja, porque es un mansurrón, un pesado, un torpe, un gilipollas). Ahora, aléjese un poco y presten atención al conjunto. Observen cómo el torero trata de convencer al astado de que se humille y pueda atravesarlo, al objeto de terminar la faena e irse a la enfermería (el sitio donde
van los poetas cuando terminan un soneto). Reparen en la expresión carpetovetónica del hombre; en su boca fieramente abierta, mostrando los dientes en un gesto de desafío estético sin parangón (que rayos significará parangón). Vamos, mierda de toro, hijo de puta, atrévete, ten huevos, que nos están televisando. Por lo visto, hay toros que se prestan al espectáculo, que responden a las provocaciones del verdugo, que entran al trapo (nunca mejor dicho), cuando lo sensato sería no discutir. ¿De qué vas a hablar con un tío que viene dispuesto a cortarte las orejas? Pero no racionalicemos, por favor, que acabamos con la fiesta.

ESPERPENTO HISPÁNICO

Dominio público

Opinión a fondo

Esperpento hispánico

JOSÉ ENRIQUE ZALDÍVAR LAGUÍA

07-27.jpgEl pasado día 21 de julio, este diario inició una serie de artículos con un valiente titular en su portada: Maltrato animal, arranca el vía crucis de todos los veranos. Consultado el diccionario de la Real Academia Española y trasladado el significado del texto al mundo animal, debo decir que el titular me parece sumamente acertado.

La tradición, entendida como una costumbre que se transmite de generación en generación con el único fin de preservarla, sirve de justificación a un gran número de festejos populares en los que una serie de animales pertenecientes a la familia de los bóvidos, subfamilia bovinos, subespecie lidia, de diferentes edades y por lo tanto tamaños, servirán como entretenimiento y diversión a propios y extraños en numerosas localidades de nuestra piel de toro.

Ya han pasado las fiestas de San Juan, con sus hogueras en las que, entre otros, han sido ejecutados a tiros 13 toros, los famosos acericos de Coria. Ya han pasado las fiestas de San Fermín, donde la mezcla de alcohol, bullicio ferial y solemnidad religiosa ha conducido a la tortura a 54 toros y 6 novillos que, previamente, a primeras horas de la mañana, corrían por las calles de Pamplona, adaptadas para tal fin.

Ahora, una vez llegado el verano, el calor, el ocio, el aburrimiento y las largas noches en vela, se repetirá el esperpento hispánico.

No voy a hacer distinciones, no voy a disculpar a unos y a acusar a otros. Haya santos, devoción, tradición, control o descontrol, es todo lo mismo. Al final, sufrimiento, miedo, angustia, dolor, sangre y muerte para los animales. Diversión a raudales para los ciudadanos que de forma activa o pasiva participan en estos festejos.

El toro embolado proyectará su luz y su sombra en la noche; el lento caminar a tirones del toro ensogado recorrerá las calles asfaltadas de los pueblos; el toro a la mar conocerá el sabor del agua salada y nadará desesperado hacía no se sabe dónde. Mientras, unas vaquillas, encerradas en un recinto improvisado, embestirán a ciudadanos que por unas horas jugarán a ser toreros y a los que, para demostrar su valentía, no les importará recibir un revolcón y llenar su ropa de arena. Algunas, como recientemente se ha hecho en El Escorial, serán traspasadas por el acero del estoque puesto en las manos de aprendices de matador. El colofón se producirá en Tordesillas, con la muerte del toro alanceado en honor de la Virgen de la Peña.

Pero dejemos la narrativa y pasemos a la ciencia. Supongo que serán muchos los lectores que alguna vez se habrán planteado que estos animales sufren, los habrá que lo duden y los habrá que lo nieguen. Pues bien, a los dubitativos y a los negadores les expondré de forma escueta e inteligible las razones por las que estos seres vivos son capaces de sentir, como lo puede hacer cualquiera de ustedes.

Existe, en cualquier mamífero superior, un sistema nervioso capaz de desarrollar respuestas ante situaciones que nunca ha vivido, respuestas capaces de ponerle en alerta y respuestas que le llevarán a resistir e intentar adaptarse a esas novedades por las que nunca antes había pasado. Cuando el organismo es incapaz de responder a esos estímulos o agresiones que se repiten con frecuencia o son de larga duración, se producirá lo que en fisiología se denomina fase de agotamiento. Este último es el estado en el que acaban los animales utilizados en los festejos a los que me estoy refiriendo.

Todos ustedes sabrán lo que es el estrés, incluso lo habrán padecido en alguna ocasión, pero, por si no son capaces de encontrar la relación entre él y los hechos que estoy narrando, ahí van un par de definiciones:

“Agresión contra un organismo vivo” y “situación de un individuo o de alguno de sus órganos o aparatos que, por exigir de ellos un rendimiento superior al normal, les pone en riesgo de enfermar”. ¿De verdad creen ustedes que estos animales de manada, herbívoros, y por tanto pacíficos –si es que no ven peligrar su vida y no pueden huir ante la amenaza–, no sufren cuando son sometidos a situaciones para las que no están preparados y que no han conocido en toda su existencia? Pues sí, sufren, y mucho. Debo añadir que aquellos que son utilizados y reutilizados una y otra vez, como ocurre en muchas ocasiones, sufrirán aun más. Está científicamente demostrado que los bóvidos fijan en su cerebro las sensaciones percibidas cuando toman contacto con algo nuevo, y si esta primera experiencia les resulta negativa y se repite, les causará un sufrimiento más intenso. ¿Quién dijo que los toros no tienen memoria?

Si aplicamos como norma que, en el bienestar animal, el organismo en cuestión debería no presentar alteraciones fisiológicas, es decir, que las manifestaciones emocionales del animal no deberían diferir de las que presentan en condiciones normales, convendrán conmigo –aunque a algunos no les importe y mis comentarios les produzcan cierta hilaridad– en que en todos los festejos donde la especie humana involucra a estos animales hay sufrimiento físico y psíquico. A algunos nos bastará con observar el comportamiento que muestran, sus expresiones faciales, su ritmo respiratorio; pero a los más escépticos les diré que existen determinaciones hormonales realizadas en estos animales que lo demuestran sin ningún género de duda. El cortisol, conocido como hormona medidora del estrés, se disparará hasta valores insospechados que podemos considerar como patológicos.

Haciendo mías las palabras de dos compañeros de profesión, la preocupación por el bienestar animal es el resultado de dos elementos: el reconocimiento de que los animales experimentan dolor y sufrimiento y la convicción de que causar sufrimiento a un animal no es moralmente aceptable si no existe razón que lo justifique.

Dejaremos para otro día la lidia, y la respuesta a ese estudio tan divulgado que habla de la capacidad del toro para superar el dolor que se le provoca en un 90%. Tiempo habrá de rebatirlo.

José Enrique Zaldívar Laguía es vicepresidente de la Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia (AVAT)

Ilustración de Mikel Jaso