domingo, 13 de junio de 2010

ESTAMOS AL DÍA (III)

-Al parecer los probióticos (microorganismos no patógenos que cuando se ingieren ejercen una influencia en la salud), los prebióticos (hidratos de carbono no digestibles) y los sinbióticos (combinación de los anteriores), son sumamente útiles como "terapias naturales" en las enfermedades gastrointestinales, en las que hay anorexia prolongada, vómitos, diarrea, uso prolongado de antibióticos, y efectos de otras terapias adicionales (cambio de dieta, fibra, modificación de la motilidad gastrointestinal, y anti-inflamatorios o inmunosupresores).
Los probióticos (lactobacilos, bifidobacterias, cocos gram positivos, enterococos, y Saccharomyes boulardii) actuan como barrera a la infección, reducen la permeabilidad intestinal a agentes patógenos, aumentan la producción de anticuerpos, y aumentan la actividad protectora de las células. Además suprimen el crecimiento y la invasión de agentes infecciosos por competencia con las bacterias patógenas. También producen sustancias antimicrobianas.
Los prebióticos (lactosucrosa, inulina, psylium, salvado, germinados y cebada), estimulan el crecimiento y el metabolismo de las bacterias protectoras el aparato digestivo. Mejoran la inmunidad y atenuan la inflamación. Reducen considerablemente los niveles de tóxinas y el olor fecal.
Todos estos datos indican que pueden ser sumamente útiles en el tratamiento de las enfermedades digestivas del perro.

-La regurgitación mitral (MR) secundaria a la degeneración de la estructura de la válvula mitral es la enfermedad cardiaca más frecuente en el perro. La incidencia es del 30% en perros de 13 años o más. Se trata de una enfermedad progresiva con desenlace fatal pese al tratamiento médico. La opción quirúrgica se ha descrito recientemente en veterinaria. Aún así, se trata de una posibilidad muy restringida a determinados pacientes, siendo el tratamiento médico el más común. La tos es uno de los signos clínicos más frecuentes en la MR. Es característica la tos nocturna que tiende a empeorar con la evolución del proceso.
La presión en la aurícula izquierda sufre modificaciones a lo largo del día, siendo más marcadas durante las horas del día. La variación de esta presión está caracterizada por una reducción moderada durante la noche e incrementos diurnos abruptos debidos a periodos de excitación, lo que puede hacer recomendable la restricción del ejercicio en la MR.

- La babesiosis canina sigue siendo una enfermedad muy complicada de tratar. El tratamiento combinado de clindamicina, metronidazol, y doxicilina, es una alternativa eficaz de tratamiento para la infección por Babesia gibsoni. Sin embargo este tratamiento tarda mucho tiempo en mostrar su efectividad.
Recientemente se ha propuesto una nueva alternativa al tratamiento de esta grave enfermedad con dos fármacos combinados: Autovacuna (ATV) y la Azitromicina (AZM). Ocho perros en los que se ha ensayado esta terapia mejoraron considerablemente, aunque cinco de ellos recayeron después de darla por terminada.
Por otro lado, un tratamiento para esta enfermedad que se ha usado como agente de primera linea en Japón, el diminazeno aceturato, puede dar lugar a graves efectos secundarios como hemorragía cerebelosa, toxicidad hepática, y necrosis en el punto de inyección. Además algunos perros recaen después del tratamiento.

-Algunas novedades sobre la enfermedad de Addison: esta enfermedad se debe al fallo de las glándulas adrenales que ocasiona deficit de glucocorticoides (principalmente cortisol) y mineralocorticoides (principalmente aldosterona). La mayoría de los casos se deben a insuficiencia adrenal primaria, lo que generalmente cursa con deficiencia de cortisol y aldosterona. Más raramente, la enfermedad puede ser debida a fallos en la función de la hipófisis (deficit de ACTH).
La causa del Addison suele ser desconocida en perros, aunque se sospecha que puede ser un proceso inmunológico.
Las lesiones de hipotálamo y de hipófisis pueden dar lugar al Addison secundario.
Determinados medicamentos que utilizamos para tratar el síndrome de Cushing, como el ketoconozol, el trilostano, y el mitotane, pueden provocar también la enfermedad. Con los dos primeros, la enfermedad puede ser reversible, pero no con el tercero.
El uso de corticoesteroides (pomadas, pastillas, e inyecciones) también pueden dar lugar al Addison.
El 70% de los perros diagnosticados son hembras y la mayoría son jóvenes o de mediana edad (de 4-5 años).
La enfermedad es hereditaria en caniches, bearded collie, perro de aguas portugues, y Nova Scotia duck tow retriever.
Los síntomas son anorexia, vómito, letargo, depresion, debilidad, pérdida de peso, diarrea, temblores, poliuria, polidipsia, dolor abdominal, shock hipovolémico, colapso y deshidratación.
Es menos frecuente la hemorragia gastrointestinal y las convulsiones debidas a hipoglucemia y desequilibrio de electrolitros.

-Un conocido laboratorio ha lanzado al mercado un novedoso anti-inflamatorio. Se trata de una nueva mólecula que lleva el nombre de mavacoxib (Trocoxil). La gran diferencia con otros productos similares (AINES) que usamos en veterinaria es su posología, ya que basta con dos primeras tomas que se darán cada 15 días, y luego una toma al mes, gracias a su bajo nivel de eliminación por el organismo. Está indicado para el tratamiento del dolor y la inflamación asociados a enfermedad articular degenerativa, consiguiendo un alivio continuo de estos síntomas, sin una elevada tasa de efectos secundarios. Hay cinco presentaciones para adaptarlo perfectamente al peso de cada perro.

-A pesar de que el tratamiento clásico de la leishmasiosis, es decir el uso de antimoniato de meglumina y alopurinol combinados, sigue siendo el más utilizado por la mayoría de los veterinarios, experiencias clínicas recientes, apuntan que el uso combinado de metronidazol y espiramicina, puede ser considerado con un buen tratamiento de segunda linea, siendo especialmente útil en aquellos perros que no muestran respuesta o que presentan intolerancia a las terapias de primer orden, y para aquéllos animales que requieren una administración oral.
Igualmente se han obtenido buenos resultados con el uso de metronidazol y espiramicina unido al antimoniato de meglumina durante 90 días.

-La colitis ulcerativa del boxer parece que ser que responde favorablemente al uso de un antibiótico, la enrofloxacina, durante 4-16 semanas. Al tratarse de una enfermedad provocada por una bacteria de nombre Escherichia coli, que es susceptible en la mayoría de los casos a dicha molécula, el tratamiento una vez diagnósticada la enfermedad, debe incluir el uso de este medicamento.

-El hiperparatiroidismo primario canino tiene una edad media de incidencia de 11,2 años, y se ha descrito en diversas razas. Parece existir cierta predisposición en los perros machos de raza Keeshound, representando el 33% de los casos descritos. En la mayoría de los casos que afectaban a esta raza se encontró un tumor en la glándula paratiroides. Los perros afectados acaban desarrollando un aumento de calcio en sangre (hipercalcemia). Los síntomas incluyen aumento de la sed y de la diuresis, fibrilaciones musculares, urolitiasis de fosfato cálcico y alteración del riñón que conduce a fracaso renal.
El tratamiento de este tipo de hiperparatiroidismo requiere la escisión de la glándula paratiroides.
Se trata de una enfermedad congénita del Keeshound.

-El descubrimiento de leishmania infantum en garrapatas, abre la puerta a la posibilidad de que la leishmaniosis pueda ser transmitida por este parásito. Las identificaciones se han llevado a cabo en el sur de Italia, y en el nordeste de Brasil. Las garrapatas fueron extraidas a perros con la enfermedad diagnosticada, es decir que eran positivos a las pruebas diagnósticas. Serán necesarias nuevas investigaciones para determinar si las garrapatas pueden ser vectores intermedios de la enfermedad y por tanto susceptibles de poder transmitir mediante su mordedura la leishmaniosis en los perros.

José Enrique Zaldívar Laguía.