sábado, 3 de marzo de 2007

LO QUE DICE EL DR ILLERA SOBRE LA LIDIA DEL TORO BRAVO

El profesor Juan Carlos Illera del Portal, director del Departamento de Fisiología de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid ha presentado un trabajo en el que estudia el estrés y los mecanismos neurofisiológicos desarrollados por el toro de lidia. Entre las conclusiones del trabajo expuesto, destaca el menor estrés sufrido por le toro de lidia en relación con otras especies de ganado -cuyo principal factor estresante es el transporte- y la teoría, a falta de nuevas investigaciones, de que el toro no sufre dolor durante su lidia.
El profesor Illera ha comenzado su disertación definiendo el concepto de estrés y los tipos existentes de agentes estresantes: cualitativos (físicos, psicológicos o emocionales, mixtos o físico-emocionales) y cuantitativos, analizando la intensidad y duración del estímulo (agudos, crónicos o intermitentes crónicos). También ha querido aclarar que "en fisiología siempre hay respuestas individuales, aunque exista un patrón general, cada uno responde de forma distinta ante un agente estresante, no es la misma respuesta de estrés dependiendo de la raza o de la edad".En su exposición, el profesor ha explicado la respuesta del animal de lidia ante el estímulo estresante: "La mayor amenaza, el mayor factor estresante del toro en la lidia, es el momento de la salida, cuando se enfrenta a la plaza y el bullicio. Esa amenaza desencadena una reacción o bien de lucha o de huída (acometida o no), después tantea la situación dentro de la plaza (mira, observa, controla) y, finalmente, desarrolla la respuesta agresiva, mediante la movilidad o exhibición de agresión".También comparaba el comportamiento de los toros de lidia en relación con otras especies: "Es muy raro que un toro salga a la plaza y se tumbe a dormir. En cambio, en otras especies, si que ocurre ante un estímulo estresante, que desencadena una incapacidad para enfrentarse o depresión, como intentando olvidarse de ese estímulo".Para presentar las primeras conclusiones del estudio, el profesor Illera señalaba que se lleva estudiando los valores de las hormonas liberadas ante situaciones estresantes durante casi 12 años. Fundamentalmente, y para profundizar en este estudio, se han analizado toros y novillos, sobre los que se han estudiado los niveles de Cortisol, Epinefrinas y b-endorfinas (respuesta inhibidora del dolor).Las conclusiones alcanzadas en las primeras fases del estudio afirman que "el estrés que sufre el toro o novillo en la salida del chiquero es el más elevado, pero aun así, es mucho menor que el que sufre otro tipo de ganado a la hora del transporte, en el caso estudiado, en un viaje de dos horas al matadero. Con el estudio queremos comprobar que el toro de lidia tiene un mecanismo especial de adaptación, y no sufre el mismo estrés que otro tipo de animales. Según los primeros resultados, el nivel de estrés en el toro de lidia es diez veces menos en relación con otras reses".Por último, el profesor Illera habló del estudio del dolor en el toro de lidia: "El toro tiene varios mecanismos receptores del dolor. Cuantos más receptores estén bloqueados, más aumenta el umbral del dolor. En el caso del toro de lidia, durante la misma libera muchas b-endorfinas, más que cualquier otro tipo de animal en otra situación. Por eso, nosotros somos de la idea de que el toro no sufre dolor durante la lidia. Si al animal algo le hace daño, su respuesta habitual será la huída, no volverá a acometer al caballo, conociendo el dolor que se le va a infligir, con la normalidad con la que lo hace".
Un estudio revela por qué el toro no sufre en la plaza. El profesor Juan Carlos Illera del Portal, director del Departamento de Fisiología Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, ha realizado un estudio que demuestra de manera científica que el toro tiene menos estrés durante su lidia que durante el transporte. En el trabajo, en el que colabora nuestro compañero Fernando Gil-Cabrera, también se aclara que el toro, ante el dolor, libera unas hormonas, las betaendorfinas, que contrarrestan el sufrimiento, que llega a ser casi nulo. En una amplia entrevista concedida a la revista 6Toros6, realizada por José Luis Ramón, Illera explica con detalle el estudio que se está realizando en la Facultad de Veterinaria y del que forma parte la Tesis Doctoral de Fernando Gil-Cabrera. Los resultados preliminares ya se presentaron en el VII Symposium de Zafra en el 2005 y sus conclusiones fueron recogidas y publicadas por el director de este medio, entonces en Burladerodos.com. En la entrevista, Illera explica que lo primero que encontraron al comenzar a trabajar es que "el toro es un animal, entre comillas, especial endocrinológicamente hablando, ya que tiene una respuesta totalmente diferente a la de otras especies animales. Hemos llegado a comprobar con medidores del estrés, que el toro tiene durante la lidia> menos niveles hormonales que durante el transporte" Estas mediciones han sido realizadas a toros que son devueltos a los corrales, unos antes de ser picados, otros después y otros incluso con banderillas: "Así hemos podido comprobar que el momento de mayor estrés para el toro es cuando sale a la plaza, desde que está en los corrales hasta que aparece en el ruedo. (…) El toro es un animal especial, que está perfectamente adaptado para la lidia. Y es que todos sus mecanismos endocrinos (hormonales) se ponen en funcionamiento de una manera totalmente distinta a la de cualquier otro animal o incluso las personas. Los novillos se estresan un poco más, pero en los toros, durante su lidia, los niveles llegan a ser prácticamente normales", explica Illera. En concreto, los toros en el ruedo liberan betaendorfinas, también> conocidas como la "hormona de la felicidad", que "bloquea los receptores de dolor en el sitio donde éste se está produciendo hasta que llega un momento en que el dolor y el placer se equiparan, y deja de sentirse dolor", afirma Juan Carlos en la entrevista. Gracias a estas mediciones, descubrieron que "el umbral de dolor en los toros es grandísimo. Es decir, durante la lidia liberan diez veces más betaendorfinas que un ser humano. Y siete veces más que durante el transporte", lo que explica que el sufrimiento en los traslados sea mayor ya que se libera menos cantidad de dicha hormona. Illera comenta que en una corrida incruenta el sufrimiento del toro sería mayor: "Si no se le picara ni banderilleara, posiblemente siguiera con el altísimo nivel de estrés que tiene al salir al ruedo. La puya provoca un mecanismo doble en el toro: por un lado le estresa y por otro le produce dolor: y, por consiguiente, al sentir dolor, comienza a liberar las betaendorfinas que lo matizan. (…) Incluso hemos visto que el toro tiene mucho más estrés cuando es recortado que cuando es lidiado y toreado. Como no hay dolor, liberan menos betaendorfinas y, por tanto, éstas no suplen la sensación de estrés y de sufrimiento". En la amplia entrevista concedida a 6Toros6, Illera del Portal explica las razones por las que un toro vuelve al caballo después del primer puyazo: "Se trata de un animal con un mecanismo especial que responde rápidamente, en milisegundos, con la liberación de cortisol y catecolaminas. Un humano tarda más en responder. El toro es distinto a los demás animales porque, en cuanto tiene estrés, en mucho menos tiempo que un segundo ya está liberando hormonas para contrarrestar esa situación". Una vez que ya se han llegado a estas conclusiones, ahora el objetivo del estudio es"recoger muestras de músculo y ver cuántos receptores están bloqueados ante el dolor. Y en cuanto tenga medido el número de receptores bloqueados, yo podría aseverar perfectamente que ese animal no sufre. Así como lo digo: no sufre dolor. De momento sólo puedo decir que creo que no sufre demasiado dolor, pero en cuanto avancemos en la investigación, y sepamos que los receptores están bloqueados, podré afirmar que ahí no hay ninguna sensación de dolor", sentencia el veterinario

22 comentarios:

Anónimo dijo...

pero este señor de que va, en mi opinion su trabajo no tiene valor ninguno .lo que deberia plantearse no es el nivel de dolor que puede sentir un animal.aqui lo que hay que plantearse es el no hacer sufrir a un animal y mucho menos para que una panda de ..... disfruten al ver dicho sufrimiento. y dicen que este señor es profesor de veterinaria, me asegurare de que mis hijos nunca vayan a sus clases. MONTSERRAT BENITEZ BENITEZ .

Anónimo dijo...

El profesor Juan Carlos Illera se cree, que un ser vivo con cerebro, riego sanguíneo, sistema nervioso ect. (Igualito que nosotros) puede ser tan insensible como el mismo?
¡Lastima de dinero que se gastaron en costearle la carrera para que acabe en esto!

¡Qué divertido es el sufrimiento ajeno!, ¿vedad?

Por favor, no publicar más, las tonterías que dicen los taurinos,

Anónimo dijo...

Enhorabuena por el estudio de este profesor, que para más categoría y rigor del mismo, creo tener entendido que ni siquiera es aficionado a la fiesta de toros.

Muy bien diferenciar dolor de sufrimiento, pues éste último es algo innato a las especies vivas, sean estas animadas o inanimadas, del cual ninguna de las especies, ni siquiera los humanos estamos libre de sufrir.
Sufrir, es la contrapartida de haber nacido; por supuesto que convivir con el sufrimiento que la propia vida conlleva debería de ser de la forma menor y más digna posible y en el caso del toro bravo, mayor dignidad, admiración respeto y cuidado que con él se tiene desde su nacimiento, creo que no existe en especie viva alguna.
Reitero mi felicitación desde Zamora, donde tambien se vive y reivindican más y mejores festejos taurinos.

Miguel dijo...

Dr. Illera = Menguele

Matias dijo...

O sea que cuando nosotros vemos con nuestros propios ojos que el toro vomita sus tripas en la arena y muere entre convulsiones, en realidad no está sintiendo nada de dolor. Que bien, me siento mejor.
Dr Illera usted es un enfermo hijo de puta y un peligro para la sociedad.

Anónimo dijo...

Para el anónimo de Zamora:¿qué es una especie viva inanimada?.
Como buen Cristiano católico que parece ser puede investigar junto con el Sr.Illera las endorfinas placenterass de Jesucristo agonizante y concluir lo mismo.
El Sr.Illera también a individualizado el estudio? Cuando habla de que el toro es distinto a a otros animales ¿a cuales se refiere? ¿ha realizdo estudios en todos?.
Por último le parece normal tirar el dinero de los contribuyentes en tesis que no compensan a nadie?

Katharte dijo...

No me parece creíble la explicación que da este señor por el simple hecho, evidente además, de que es contradictorio. Nótese que primero explica el efecto de las betaendorinas: "bloquea los receptores de dolor en el sitio donde éste se está produciendo hasta que llega un momento en que el dolor y el placer se equiparan, y deja de sentirse dolor" y "La puya provoca un mecanismo doble en el toro: por un lado le estresa y por otro le produce dolor". Es decir, afirma que el toro siente dolor cuando es picado. Más adelante reconoce que no ha tomado muestras del músculo, NO SABE si efectivamente los receptores se bloquean con las betaendorinas,por lo cual no puede afirmar que el toro no siente dolor. Este señor esta comunicando que hay una alta secreción de betaendorfinas, no más (algo que tendría que confirmarse). Entonces ¿cómo se atreve a afirmar al inicio del artículo algo que al final reconoce como una mera hipótesis? ¿pretende justificar con su mala retórica una salvajada?

Katharte dijo...

http://www.animanaturalis.org/1235

Anónimo dijo...

Este tio es la verguenza de todos los que hemos estudiado la misma carrera que el. Es una verguenza para la ciencia que una biologo o veterinario pueda decir que un animal tras atravesarle piel, musculo, corazon, higado, etc no sienta dolor. Que asco y verguenza de "profesional" y de persona. La burla de todos los profesionales.

Lagartija dijo...

¡Como os poneis cunado no teneis argumentos para defender vuestras estupideces!
El profesor Illera ha demostrado científicamente, con un estudio de más de diez años, todo lo que dice. Vosotros por el contrario habéis estudiado la misma carrera para demostrar que sois una pandilla de inútiles, sin fundamentos, ni estudios, sin comprobaciones ni ganas de demostrar lo que aseguráis. El doctor Illera os pega mil vueltas y si os jode...¡¡¡aguataros!!!!
Habéis estudiado un ¿carrera? para meterle la mano en el culo a las vacas o para curarles catarros a los perritos de las señoritangas, que los visten con chalecos o jerseys, ridiculizando así a una raza. Sois consentidores de que ese tipo de gente meta en sus casas e incluso en sus camas, perros, gatos, tortugas y todo tipo de animales de los llamados domésticos a sabiendas que ese no es el entorno natural de dichos animales y ya ni hablamos de los animales exóticos y tropicales que atendeis en vez de denunciar.
Sois una banda de cínicos e hipócritas. No tenéis dignidad ni os merecéis ser profesionales.

José Enrique dijo...

Lagartija: dejaré tu comentario para que se eche unas risas el que lo lea.

Anónimo dijo...

El sr. Illera ha metido el dedo en la llaga de los ¿anti? taurinos. Y, claro, les desmonta todo su circo. Porqué cuantos más estudios del toro bravo haya, más se les va a ver el plumero a estos sujetos. Que el toro bravo es un animal distinto a los demás ya lo intuíamos. Ahora con éste riguroso estudio se confirman plenamente las sospechas de que el toro bravo no sufre nada.

José Enrique dijo...

Ya, por eso su estudio está publicado en tantas y tan importantes revistas cientícas. Venga hombre, hay que ser un poco más serios. Tampoco cuesta tanto reconocer el sufrimiento animal.

Víctor dijo...

Sin entrar a opinar algo de lo que no tengo ni idea, creo que deberían tener un poco más de respeto por alguien que es el director del Departamento de Fisiología Animal de la UCM, éste hombre ha dedicado 10 años de su vida a este estudio, y lo ha demostrado cientificamente y con fuentes seguras además de tener el argumento de autoridad que le da estar en tal puesto.


Yo ni apoyo ni dejo de apoyar a las corridas, solo les suguiero que como veterinarios y PROFESIONALES en este campo, sean capaces de argumentar con rigor y método y no desprestigiando e insultando. Eso ni es profesional ni es serio, eso es lo que hacen los niños pequeños. Ustedes son profesionales, no analfabetos. Aprendan a discutir con seriedad y serán tomados con seriedad.

José Enrique dijo...

Al profesor Illera le hemos contestado muchas veces con argumentos más que sólidos. En la página de nuestra asociación, tienes mucha información. No es nuestra intención faltar al respeto a nadie, pero cuando un investigador dirige dos tesis doctorales en años atrás en las que se recogen conclusiones diametralmente contrarias a las que ahora mantiene, debemos empezar a dudar de su credibilidad.
Me gustaría, que me digeras en que texto has encontrado frases insultantes hacia su persona.
http://www.avat.org.es

Iván Martos dijo...

Para LAGARTIJA: La lectura de sus palabras me tiene desconcertado. No sé si reirme, sentir lástima
o incluirle en la lista de "desviados mentales muy
peligrosos".
Le recomiendo que vaya a por un diccionario y busque la palabra SOCIÓPATA. Seguramente le sonará mucho lo que lea.
Después, por el bien de todos, busque ayuda profesional.

Para ANÓNIMO (EL DEL DEDO EN LA LLAGA): Se nota que es usted un erudito en la lectura de "rigurosos estudios cientificos"... Los de su
biblioteca personal que ocupan un cajón de escritorio y aún sobra espacio.
Deje de intuir y sospechar tanto y continué usted con su plumero.

Para VÏCTOR: Exacto. No opine de lo que no sabe.
¿Conoce usted en qué se basan esas "demostraciones
científicas" y "fuentes seguras" que tan alegremente menciona?
Más bien es otro ignorante más que se deja impresionar por unos términos que le vienen muy grandes.
¿Les pide a estos señores que no desprestigien ni insulten mientras les llama niños pequeños y
analfabetos?...¿¿¿¿????
Señor Víctor, la educación en este país es gratuita y accesible. Le recomiendo que haga uso de ella (no se pierda la clase de "como pedir algo dando ejemplo". Es muy interesante)


Como ven señores, les doy un poco de lo que ustedes venden, aunque con la dignidad de permitirme soltar veneno por la boca y no mezclarlo con cuestiones técnicas e intelectuales. A ustedes únicamente se les puede contestar bajando a su nivel, intentar aportarles información es una absoluta pérdida de tiempo.

Señor Jose Enrique, nos sabemos de memoria los 4 argumentos que esta gente solo conoce. ¿Por qué seguir publicando algo tan aburrido y vacío de contenido? Que se vayan a
vomitar sus insensateces a sus páginas de sádicos.
La basura al basurero.

Y pido disculpas por ocupar este espacio para contestar a tan bajo nivel, pero uno se cansa ya de escuchar a estos retrógrados.

José Enrique dijo...

Estimado Iván: hay que seguir intentando instruir a tanto voceras indocumentado. Yo por mi parte lo voy a seguir haciendo, aunque agradezco tus consejos.

HUMBERTO dijo...

Que lástima que por desconocimiento total de las corridas de toros se hagan este tipo de comentarios, los que se digan animalistas o ecologistas, serían los primeros en defender las corridas de toros si estuvieran más enterados sobre el tema, la moral de las corridas de toros no es la que se cree cuando no se conoce, no solo son buenas sino que son defendibles, el toro es un animal privilegiado, el único que es realmente libre y muere libre, peleando, ningún otro animal vinculado con el hombre tiene ese privilegio, si a mi me dieran a escoger que animal de la creación ser, escogería ser un toro de lidia y morir en el ruedo con dignidad, peleando, no en un rastro donde matan animales de una manera industrializada y de apenas unos meses de vida en un corral lleno de sus desechos y es engordado con hormonas y demás, ¿eso es vida?, o ¿que tal el perro encerrado en el patio de atrás?, o ¿el canario en la jaula?¿y que me dicen de la pesca? un pez enganchado por la boca, sacado de su hábitat mediante una horrible herida en la cabeza y echado en un cubo a que agonice y se ahogue por la falta de oxígeno o muera por la herida del anzuelo, ¿quien protesta contra eso?, y a los animalistas se les olvida ser humanistas, ¿y los seres humanos que sufren?, los que no tienen lo básico para sobrevivir, los enfermos, las víctimas de la guerra, todos los SERES HUMANOS que sufren, ¿quien protesta contra eso? ocúpense de cosas más productivas y no hagan comentarios de algo que no se conoce y sobre todo tiene que prevalecer la tolerancia, no sean intolerantes e infórmense.

Saludos y que el arte nunca muera.

Yolanda dijo...

Lagartija,solo puedo decirte plas plas plas y José Enrique el comentario que me ha causado risas ha sido el tuyo, el de Lagartija sólo me ha producido admiración.
Humberto tambien me quito el sombrero por ti, y como bien dices, que el arte nunca muera. Saludos de una catalana.

Gussi dijo...

yo supongo que todos los que anteriormente comentan no han de tragar carne ya que les importa mucho el dolor animal, mejor pónganse a leer lo que vive y como vive un toro de lidia comparado con el que se tragan a diario y entonces hablamos.

Animalista dijo...

Este señor no puede ser llamado "profesor". Ese título no le queda; lo único que enseña y proclama es que se prosiga con el circo romano que se hace con los toros; claro, como a él le guta la tauromaquia, tiene que buscar una excusa para que la matanza continúe.
Por qué no mejor juzgarlo a él por maltrato animal (porque en más de alguno debió hacer sus experimentos, no?) y promoción al maltrato animal? Cuántos le sobrevivieron???
Esto es promover el asesinato a los animales,contrario a lo que es la eutanasia. Yo no lo quisiera como veterinario de mis animalitos.
Y para tí Gussi, efectivamente, NO como carne pues NO promuevo más matanza animal.

uno de tantos dijo...

Éste artículo es un atractor de neandertales taurópatas que dejan claro el escaso, por no decir nulo, nivel de conocimiento científico que tienen los susodichos sádicos. Sus cortas entendederas se dejan deslumbrar por el hecho de que alguien sea catedrático y por la verborrea técnica que suelta, lo cual satisface la simpleza de esas mentes. En ningún momento valoran lo que dice (entre otras razones porque no saben lo que dice) y les basta con que sea quién lo dice.

El "estudio" del catedrático no dice ni siquiera que no sufra, sino que supuestamente sufriría menos de lo que cabría esperar del ensañamiento con el que se le tortura. Pero para los taurópatas ya es suficiente como confirmación de su postura. Eso sin entrar en que el estudio no tiene validez científica, pero explicarle eso a los retrasados que gustan de ver torturar a un animal es una misión demasiado difícil. La tauropatía no es cultura sino signo de todo lo contrario. Cuanto menor es la cultura de una persona, más propensa a que le guste esa barbaridad.