sábado, 3 de noviembre de 2012

BLANCANIEVES VISTA EN EL CINE: SINOPSIS

BLANCANIEVES, LA PELÍCULA: UN POCO MÁS Y MUERE HASTA EL APUNTADOR.
La historia:

Las primeras escenas corresponden a una corrida de toros que se anuncia en una plaza ficticia de Sevilla, aunque el rodaje se hizo en el coso de la ciudad de Aranjuez.

Aparece un cartel que dice: ¿Dónde está el mundo? 
La imagen que se ve a continuac
ión es la de gente dirigiéndose a la plaza de toros.

Las imágenes que siguen son las de lidia de los toros en la plaza y la cogida del torero cuando entra a matar.

A continuación se suceden las escenas en que el toreo es atendido en el hospital, que se alternan con la de su mujer que se pone de parto debido al sufrimiento que le provoca ver a su marido corneado.

El matador queda tetrapléjico y ella muere al dar a luz a Blancanieves. La primera que pasa a formar del clan de los difuntos.

Blancanieves aparece con su abuela, con la que vive, mientras la prueba el traje de la primera comunión. En esta escena se hace alusión a otro cuento, cuando la abuela se pincha en su dedo con una aguja mientras cose el traje (alusión a La Bella Durmiente). Aquí aparece por primera vez un gallo de nombre Pepe (sin acento) que es otro de los protagonistas.

Las siguientes escenas corresponden a la comunión de Blancanieves, en la que la niña pregunta por su padre, extrañada por su ausencia. Efectivamente su padre no acude, pero la regala un gramófono que le es entregado por el apoderado del torero. La abuela muere durante la celebración de la comunión, presumiblemente por un ataque al corazón, aunque podría tener relación con el pinchazo en el dedo con la aguja. La segunda que pasa a formar parte del clam de los difuntos.

Entre escena y escena el torero se casa con la que será la madrastra de Blancanieves. En mi opinión, Maribel Verdú sobre actúa en su papel de mala malísima.

Blancanieves, una vez muerta su abuela, es conducida al cortijo en el que viven su madrastra y su padre rodeados de un montón de personal de servicio. Un montón de sirvientes.

Allí, la madrasta, nada más llegar, la dice a Blancanieves, que tiene prohibido subir al piso de arriba de la vivienda. Blancanieves se ha llevado en la maleta al gallo Pepe que es enviado al gallinero por la madrastra cuando ésta le descubre.

Blancanieves es explotada al máximo. Se la obliga a cargar el carbón, el agua, a lavar y a tender la ropa, y se la acomoda en un habitáculo oscuro y sucio. ¿Para qué tanto personal de servicio? Blancanieves se transforma en La Cenicienta, una pobre criatura explotada a todas horas.

Un día, Blancanieves va al gallinero a ver a Pepe y cuando se despide de él, le dice que no la siga, pero el gallo no la obedece y entra en la casa subiendo las escaleras al piso prohibido. Blancanieves le persigue hasta una habitación en la que se encuentra con su padre al que hace años que no ve. Nace así una relación en la que la niña le visita a escondidas, juega con el torero que le cuenta el cuento de Caperucita y la inicia en las lides del toreo. La niña aprende con la muleta y el capote. La habitación es tétrica, con el matador en su silla de ruedas, con las paredes llenas de cabezas de toros. En medio de la habitación aparece un enorme toro disecado.

Mientras la madrastra caza conejos con sus cuatro galgos, y nos hemos enterado que se la pega al torero con el chófer en una relación sado masoquista, Blancanieves juega con su padre. De regreso al cortijo, la madrastra se da cuenta de que en la habitación de arriba, la del toreo, hay música y sube con sus perros. Cuando entra se encuentra al gallo Pepe y poco después descubre a Blancanieves que se ha escondido tras las cortinas.

La siguiente escena es una cena en la que están Blancanieves y su madrastra, y ésta la dice: “Te gusta el gallo en PEPEtoria”, y añade: “perdón, en pepitoria”. Lo que se espera sucede. Aparece una señora del servicio con Pepe en pepitoria. La reacción de la niña es la esperada, y no hay que contarla. Otro que pasa a formar parte del clan de los difuntos.

Una vez descubierta la relación padre e hija, la madrastra tira por las escaleras al torero y lo mata. Le visten con el traje de luces y le sientan en su sofá en el que se fotografía todo el mundo que acude al velatorio. La escena es digna del humor de los Hermanos Marx. Otro para el clan de los muertos.

Pasa el tiempo y Blancanieves crece, pero sigue con el trabajo de Cenicienta. Se entretiene, mientras tiende la ropa, usando las sábanas para perfeccionar sus pases de torero y utiliza las pinzas de tender la ropa como banderillas que coloca en la cuerda del tendedero.

En la siguiente escena, el chófer, el amante de la madrastra, que más que amante es un bufón, intenta matar a Blancanieves estrangulándola, y ya de paso aprovecha para intentar violarla. Blancanieves escapa, pero el chófer consigue darla alcance, la ahoga en un río y la deja allí boca arriba creyendo que está muerta.

La siguiente escena es la de alguien que le hace el boca a boca y que consigue revivirla. Se trata de uno de los enanos que serán junto con ella los protagonistas del resto de la película. Este enano se enamora perdidamente de ella. ¿ El enano tímido?

Blancanieves se va con los enanos toreros de pueblo en pueblo presentando su toreo cómico. Las escenas siguientes corresponden a la plaza del pueblo de Pedraza, en la que los garrulos se entretienen con los enanos que vacilan a una vaquilla de verdad. Durante la lidia de la vaquilla, uno de los enanos hace que ha sido corneado y Blancanieves sale a la plaza para evitar males mayores. Le da unos pases a la vaquilla con tanto, tanto arte, que es aplaudida por los enanos y por el público asistente.

Poco a poco se va ganando la fama de buena torera y en vez de los siete enanos toreros y Blancanieves, el espectáculo pasa a llamarse Blancanieves y los siete enanos toreros.

Aparece en escena un espabilado apoderado con cara de malo malísimo, con el que Blancanieves firma un contrato leonino, ya que la pobre no sabe leer, y claro, tampoco sabe escribir. De hecho firma el contrato con una X. Normal dada la pobre educación que la habían dado, a pesar de ser la hija de un torero famoso y con mucha pasta. Parece que los enanos o son tontos o tampoco saben leer porque no ponen ningún impedimento en el momento de la firma. El apoderado la ofrece torear en la misma plaza de Sevilla en la que comienza la película y en la que su padre, ya difunto, fue corneado por un toro, es decir, en Aranjuez.

Y allí asistimos a las siguientes secuencias.

Blancanieves tiene asignada para torear una vaquilla, pero el enano malo malísimo, que debe representar al enano gruñón en el cuento de verdad, cambia las pizarras de asignación y la toca un toro de nombre, ¡oh sorpresa!, Ferdinando, el toro antitoro protagonista de la película de Disney que mereció un Oscar de Hollywood. ¿Berger nos manda un mensaje subliminal? Lo dudo.

Blancanieves torea al animal en la plaza y cuando le va a matar, un espectador levanta el pañuelo del indulto. El resto del público hace lo mismo y el presidente accede. Es en esta secuencia cuando el público tiene conocimiento de que Blancanieves es la hija del famoso torero.

La madrasta, que está en la plaza, con entrada de barrera, consigue que, pese a la oposición de los enanos, Blancanieves muerda la manzana y se desvanezca entrando en un profundo sueño del que no despertará.

Los enanos persiguen a la madrastra por las dependencias de la plaza, y ésta entra en los chiqueros. Suponemos que muere corneada por un toro de los que allí se encuentran ya que se ve la sombra de una cornamenta que se acerca a ella. Otra difunta, la última de la serie. ¿Sería Ferdinando, el indultado, el autor de su muerte u otro de los toros, quizás uno que se llama Satanás?

Blancanieves y su ataúd de cristal, junto a los enanos, es paseada de pueblo en pueblo para que previo pago, la gente que quiera la de un beso en los labios a ver si consigue despertarla. El negocio lo monta el espabilado del apoderado. Nadie lo consigue, aunque a veces lo parezca. Mediante un pedal acoplado al ataúd, de vez en cuando, tras el beso, Blancanieves levanta la cabeza como si se hubiera despertado. Aquí Berger se permite el lujo de dejar que una mujer bese a la durmiente.

Escena final muy conmovedora: el enano que está enamorado de ella, supongo que el tímido del cuento de verdad, se acuesta junto al ataúd en el que duerme Blancanieves y antes de tumbarse a descansar la besa en los labios. Blancanieves no abre los ojos, pero de uno de ellos sale una lágrima. Conmovedor.

Cualquier parecido con la realidad del cuento de Blancanives, el que leímos y nos contaron cuando éramos niños, es pura coincidencia.

Próximo capítulo: lo que vi en los novillos que salen en la película y que en número de nueve también pasaron al mundo de los difuntos, pero al real, a diferencia de la madre de Blancanieves, su abuela, su padre, el gallo Pepe y su madrastra que pertenecen a la ficción.

miércoles, 31 de octubre de 2012

LO QUE NO SE VE EN LA PELÍCULA BLANCANIEVES


LO QUE NO SE VE EN LA PELÍCULA BLANCANIEVES DE PABLO BERGER, CANDIDATA A LOS OSCAR DE HOLLYWOOD A LA MEJOR PELÍCULA EXTRANJERA




Las imágenes que forman este vídeo fueron remitidas a la Plataforma La Tortura No Es Cultura (PLTNES) por una persona anónima que estuvo presente en el rodaje. En la película no se ve lo que se hizo con los novillos que utilizaron para la filmación de las secuencias relacionadas con la lidia de toros. Esta prueba documental certifica la veracidad de los testimonios que se habían  recibido con anterioridad y que tanto el director, como una de las actrices, como la productora han negado: el maltrato e inútil sufrimiento al que fueron sometidos estos novillos. Y lo es más aún, cuando sabemos que también se utilizó un toro hidráulico para determinadas secuencias.

Debajo del vídeo está la explicación de lo que se ve en él, y es recomendable que se oiga con los altavoces para escuchar algunas frases que catalogan por sí mismas al banderillero y a la persona que desde la barrera intenta quitar una banderilla al novillo.

Es especialmente “curioso” que tanto el banderillero como el novillero lleven cámaras incorporadas y que cuando sale uno de los animales a la arena se pueda ver una cámara con sus operadores en el palco de autoridades. El primero, el banderillero, la lleva en su pecho y el segundo, el torero, la lleva en su hombro. ¿Para qué? ¿Con qué intención?

Además, si se observan los tendidos de la plaza, se puede comprobar que la decoración es similar a la que vemos en el cine: numerosas mantillas colgadas de los balcones de la plaza y el palco engalanado, lo que hace evidente que estas secuencias se grabaron como parte de la película.

Queda claro que se les sometió al tercio de banderillas y que los novillos que salen en la película son los mismos que aparecen en este vídeo (número 8 de herrado). Como se puede ver, sólo se les colocaron dos banderillas, número que coincide con las que las que llevan los animales que se ven en las imágenes que se pueden ver en el cine.

Queda claro que pasaron por la suerte de varas, es decir, que recibieron puyazos por parte del picador. Especialmente duro es este tercio de la lidia con el animal que aparece en la última parte del montaje de imágenes, que se ha realizado con los siete fragmentos de vídeos que fueron remitidos a la Plataforma.

Queda claro, como se sabía, que los novillos no fueron muertos a estoque, pero sabiendo que había un camión frigorífico de recogida de carne en la puerta de la plaza en el que fueron introducidos los cadáveres de estos animales, nos preguntábamos: ¿Cómo murieron?

Murieron sacrificados en las dependencias de la plaza tras haber sido utilizados en la filmación. ¿De qué forma? Suponemos que apuntillados ya que es el método que se utiliza en estos animales según los reglamentos taurinos. Murieron porque es inviable y además está prohibida la reutilización de toros que han pasado por una lidia dada su capacidad de aprendizaje. Además basta observar el estado en se encuentra  uno de los novillos que es llamado desde la barrera para que salga del ruedo y entre por la puerta de toriles.

Esperamos que ahora, tanto el director como la productora nos expliquen que es para ellos o qué significado tiene lo que conocemos como “maltrato animal” que han negado en numerosas ocasiones. Colocar la divisa, clavar puyas en su cuerpo y banderillearlos e intentar arrancar uno de los arpones desde la barrera, es maltrato y no hay discusión alguna.

Ver y escuchar, especialmente lo que dice el banderillero cuando huye del animal después de clavar las banderillas: “¿Has visto lo que ha hecho el hijo de puta?” ¿Ver y escuchar lo que se dice desde la barrera cuando se intenta quitar una de las banderillas: “Llévatelo ya…” “… Hijo de puta”.

Hay que recodar que existen leyes que prohíben lo que Berger y su equipo hicieron con estos animales:
Imcumplir la Ley 1/1990 de 1 febrero de Protección de los Animales Domésticos (artículo 24.3.g) que considera INFRACCIÓN MUY GRAVE: “La filmación de escenas con animales para cine o televisión que conllevan crueldad, maltrato o sufrimiento cuando éstos no sean simulados” y la Ley 32/2007 de 7 de noviembre para el cuidado de los animales en sus explotaciones, transporte, experimentación y sacrificio (artículo 14.1.d), que considera INFRACCIÓN MUY GRAVE: “Utilizar animales en producciones cinematográficas, televisivas, artísticas o publicitarias, incluso con permiso de la autoridad competente, cuando se produzca la muerte de los mismos”.

Del mismo modo esperamos que dado lo que esconde la película “Blancanieves”, la Academia de Hollywood opte por no seleccionarla como candidata al Oscar a la mejor película extranjera y que la denuncia admitida por el Juzgado de lo Contencioso Administrativo Nº 31 de Madrid prospere.
Como dijo Pablo Berger, director de la película: “Con las palabras se miente, pero con los ojos no”.

Ésta es una prueba evidente, Señor Berger.

Comunicado de la Plataforma La Tortura No Es Cultura

miércoles, 24 de octubre de 2012

ÉTICA PROFESIONAL EN LA FACULTAD DE VETERINARIA DE MADRID

Han sido muchas las ocasiones en que AVAT (Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia), ha colocado sus carteles en la facultad de veterinaria de Madrid. El resultado ha sido siempre el mismo: aquellos estudiantes de veterinaria y profesores de esta disciplina que carecen de la mínima ética profesional los han arrancado. Hoy, por fin, nuestros carteles ocupan el lugar que les corresponde. Protegidos por un cristal pueden ser vistos y leídos por todos los que formanparte de nuestro colectivo.


jueves, 18 de octubre de 2012

ESTUDIANTES POR LA ABOLICIÓN DE LA TAUROMAQUIA

Estudiantes por la Abolición de la Tauromaquia es una iniciativa que nace con el objeto de agrupar a todos aquellos que, independientemente del nivel académico y de la disciplina que estén cursando en la actualidad, crean que la Tauromaquia en todas y cada una de sus expresiones es un anacronismo en la sociedad del siglo XXI y que por tanto debe ser abolida. 

Si quieres unirte a nosotros síguenos en este espacio, en el que te iremos informando de los pasos que vamos a dar para alcanzar el objetivo que nos hemos planteado: La creación de una gran Asociación de Estudiantes Abolicionistas de la Tauromaquia de la que tú puedes formar parte.

Son muchos los colectivos que persiguen nuestro mismo fin, pero consideramos indispensable que el movimiento estudiantil se implique de manera directa en su consecución. El maltrato animal, que encuentra su expresión legal en todos y cada uno de los llamados festejos taurinos, no tiene justificación económica, ni artística, ni cultural, y es y debe ser cuestionado por todos los colectivos que forman parte de nuestra sociedad.

Únete a nosotros y da voz a los que no la tienen.

https://www.facebook.com/EstudiantesAbolicionistasdelaTauromaquia

jueves, 4 de octubre de 2012

INTERPRETANDO ALGUNAS IMÁGENES DE LA PELÍCULA BLANCANIEVES

https://plus.google.com/u/0/photos/101307955103978617020/albums/5795388958778175057?authkey=CPStw_KazuO-Xw


Imágenes tomadas de un vídeo editado en youtube de la película "Blancanieves". La secuencia corresponde a la cogida del actor que hace de torero. Es evidente que las fotos demuestran que la estocada es ficción, ya que está realizada con un muñeco, pero también es evidente que los novillos que aparecen en ella son reales. Y decimos novilloS, porque creemos que son varios los utilizados en este trozo del film.

Al principio del álbum podemos ver un primer plano de la cabeza de uno de los animales que muestra síntomas de fatiga y tiene dos banderillas caídas sobre su lado derecho. Se nos ha dicho que éstas, las banderillas, podrían haberse colocado por medios digitales, pero resulta extraño que sean sólo dos cuando en una lidia los reglamentos indican que deben ser seis. Si son ficticias podemos preguntarnos por qué los técnicos no pusieron cuatro más o dos más, simulando que se podrían haber caído algunas. ¿Son de "pega" también las que lleva el novillo que embiste en las primeras fotos? Para serlo cambian mucho de posición durante la secuencia. La película es en blanco y negro así que, no podemos ver si hay sangre en el cuerpo del animal. La única posibilidad, si no han sido clavadas, es que se hayan colocado sobre un velcro u otro tipo de sujeción sobre la zona dorsal del animal. Por ejemplo, en esta foto se ve que el animal lleva sobre su lomo un dispositivo, que pudo servir para sujetar las banderillas o un dispositivo de filmación, es decir, una pequeña cámara. Obviaremos opinar de que manera se colocó sobre el novillo, aunque dado el carácter de estos animales, debió ser inmovilizándolo en un cajón parecido a los que se utilizan para el herraje o las curas. Además, resulta curioso que el muñeco permanezca tan cercano a los cuernos del animal durante toda la cogida, pensando en el poco peso que debía tener y que se trata de un objeto inerte: ¿Servía el dispositivo que lleva el novillo para sujetarlo? ¿Podría haberse utilizado un toro hidráulico, además de los nueve reales que ha reconocido el productor?



Ayer apareció una foto de uno de los enanos que intervienen en la película que se apresta a colocar un par de banderillas en un toro de cartón con ruedas y que está siendo aprovechada para echar balones fuera, haciéndonos creer que es la viva demostración de que no hubo maltrato. Tanta ingenuidad nos conmueve y nos llama la atención que un torero cómico se enfrente a un "animal" tan grande cuando lo suelen hacer a vaquillas (hay escenas en la película rodadas con una) y becerros.



Lo curioso es que, si vamos pasando las imágenes, creemos que se puede observar que la secuencia no se ha grabado con un sólo novillo. En las últimas podemos ver a un animal que no lleva banderillas y en las primeras a otro que sí las lleva. Se podría pensar que dado que las últimas muestran a un novillo cogido por su lado izquierdo y las banderillas aparecen sobre el lado derecho, podrían haber quedado ocultas, pero también es extraño que no asome ni el palo de alguna de las dos con los movimientos tan bruscos que está realizando el animal al embestir al muñeco. Además, el animal que parece no llevar banderillas, puede que lleve una divisa en su morrillo (cuello) en forma de borla (?) de color claro, mientras que el que aparece con ellas aparentemente no la lleva.

Sabíamos que el día en que se filmaron las escenas de la lidia, los actores y los figurantes no estaban en la plaza, y así es: si observamos al público que aparece en los tendidos, vemos que, pese a cambiar la secuencia de las imágenes de la cornada, ellos permanecen en la misma posición y sus rostros reflejan la misma expresión en toda la secuencia. Este hecho se puede ver mejor observando al fotógrafo y a una persona (¿muñeco?) que hay a su derecha detrás de la barrera de la plaza. Pero hay más datos que podamos observar: la secuencia de la cogida no se desarrolla siempre en el mismo sitio de la arena. Basta observar la posición en que se encuentran dos señoras vestidas de blanco tocadas con sombrero. Y no es que se hayan utilizado cámaras distintas, sino que la escena ocurre en lugares diferentes. Estas señoras aparecen en ocasiones detrás del novillo y el muñeco y en otras muy alejadas, a la derecha de la misma. Seguramente la escena de la estocada se grabó en dos emplazamientos distintos porque en las primeras parece que el que está delante del animal es el actor, y en las otras es el muñeco.

Podemos pensar por tanto que, pese a tratarse de dos lidias a puerta cerrada autorizadas, como mínimo a un animal se le pusieron dos banderillas y a otro una divisa. Sabemos que esto es legal en una lidia de este tipo, pero: ¿lo es para filmar una película aunque en las imágenes no se vean estas circunstancias? Los que la han visto defienden al director diciendo que no hay escenas en las que se vea sufrir a los animales. Nosotros de cine no sabemos demasiado, pero ellos de sufrimiento animal me temo que tampoco. Se nos ha dicho que no hubo maltrato, y que los veterinarios presentes estaban precisamente para verificar que así fue. Esto no tiene sentido porque el maltrato animal es intrínseco a la lidia y los veterinarios de espectáculos taurinos están para lo que están, No le demos más vueltas.

Interpretar que el maltrato y el sufrimiento de un novillo de lidia en una plaza se produce solo si les causan heridas con objetos punzantes y cortantes, es saber muy poco de esto. Son muchos los estudios que demuestran que para que estos animales padezcan las circunstancias apuntadas basta con sacarlos de su ganadería y su miedo, y estrés se acrecienta cuando los meten en un coso taurino y que un ejercicio intenso produce en su fisiología respuestas compatibles con el sufrimiento. De cualquier forma y por lo visto en esta secuencia podemos sospechar que estos animales fueron heridos de una u otra manera. Hay incluso quién me nos ha comentado que en alguna escena aparecen un picador y su caballo. Nosotros no lo he visto, así que, no diremos nada al respecto, pero tenemos un testimonio de que así fue, es decir, que algún animal pasó por el tercio de varas. Sería interesante que los que hablan de ausencia de sufrimiento leyeran los estudios que hay sobre el mismo cuando un toro de lidia es inmovilizado. ¿Se las inmovilizó cuando se les colocó el "artilugio" que parecen llevar en su lomo?

Ha quedado claro que ningún novillo murió como consecuencia de una estocada y que tampoco se le clavó a ninguno este instrumento. En una de las fotos se ve claramente que cuando el torero entra a matar es un muñeco el que lo hace.

Tras este análisis, nos queda saber que ha sido de esos animales. No murieron en el ruedo, pero: ¿murieron? ¿Salieron por sus propias patas de la plaza y fueron cargados en un camión de transporte de animales vivos? ¿Fueron sacrificados, es decir, apuntillados en los chiqueros y fueron introducidos en un camión de carne de ganado de lidia? Si se dio esta última circunstancia, es de obligado cumplimiento que hubiera un veterinario presente para certificar su muerte y la trazabilidad de su carne. Y si no murieron en el ruedo ni en los chiqueros: ¿dónde fueron? ¿Al matadero? ¿A su ganadería? De nuevo aparece la figura del veterinario que estuvo presente en la plaza y que será el que, a través de los documentos que firmó, nos sacará de dudas. Para el que no esté muy puesto en temas taurinos le diremos que estos animales, los que han pasado por una lidia, no pueden ser reutilizados y deben ser sacrificados. Lo dicen los reglamentos taurinos de obligado cumplimiento.

Tenemos testimonios, en plural, que nos dicen que no salieron vivos, como es lógico después de una lidia, pero: ¿lo es si el fín de la misma era la filmación de una película?

Son muchas las preguntas que quedan sin respuesta ya que las declaraciones del director, del productor y de una de las actrices de la película, no son lo suficientemente esclarecedoras, así que, sólo nos queda esperar el expediente que el juzgado de lo contencioso administrativo de Madrid debe tener ya en su poder, si es la Comunidad de Madrid se lo ha enviado.

En muchas de las opiniones que se están vertiendo a favor de la película, se está cuestionando a nuestras fuentes de información. Pues bien, nosotros no sabíamos que se había utilizado una vaquilla en la película, y el técnico anónimo que llamó nos lo hizo saber. Aquí está la prueba de que hubo vaquilla en las escenas de toreo cómico con los enanos toreros.


martes, 2 de octubre de 2012

¿DÓNDE ESTÁN LOS NUEVE TOROS, SEÑOR BERGER?




La película "Blancanieves", dirigida por Pablo Berger, representará a España como candidata al Oscar de Hollywood, habiendo sido premiada recientemente en Festival de Cine San Sebastián con el Galardón Especial del Jurado.

Hace más de un año, en junio de 2011, la Plataforma La Tortura no es Cultura, recibió el testimonio telefónico de una vecina de Aranjuez:  Junto a la plaza de toros de la Villa, había estacionado un camión de "carne de toro de lidia" y del coso taurino se estaban sacando cadáveres que se cargaban en el transporte mencionado. Podemos pensar que nada extraño había en esta escena, que se repite una y otra vez en muchas ciudades de España. Pero sí, algo extraño había: la dantesca imagen descrita coincidía con la filmación de una película.

Por todos es conocido que cuando en un film se materializan escenas con animales, en los créditos de la misma aparece un mensaje en el que se deja claro que ninguno de ellos ha sufrido daños durante el rodaje e incluso que las escenas en las que aparecen son ficción.

La pregunta que nos hicimos fue: ¿Cómo es posible que durante el rodaje de una película se estén matando toros de lidia si existen leyes que prohíben estas prácticas? No me refiero a que esté prohibido matar toros, que no lo está, sino que existen leyes que explican con claridad meridiana que ningún animal puede sufrir maltrato, crueldad o sufrimiento si es utilizado para la filmación de imágenes para el cine o la televisión.

Lo que procedía por tanto, para intentar esclarecer los hechos, era ponerse en contacto con los organismos  que pudieran tener algo que ver con la concesión de las autorizaciones para el rodaje de una película en una plaza de toros, en este caso la de Aranjuez.

Se realizaron las consultas oportunas ante la Dirección de Medio Ambiente Área de Protección Animal de la Comunidad de Madrid, Ayuntamiento de Aranjuez, Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid y plaza de toros de Aranjuez, y además, ante el Área de Espectáculos Taurinos de la Consejería de Presidencia de la CAM.

Del primero de ellos, la Dirección de Medio Ambiente, no recibimos contestación, organismo que debería tener en su poder el expediente en el que quedara constancia de los hechos y cuya entrega habíamos solicitado. El Ayuntamiento de Aranjuez y los responsables de la plaza nos informaron que efectivamente los días 27 y 28 de junio de 2011, estaban autorizadas dos lidias a puerta cerrada en el coso taurino de la ciudad. Esta circunstancia quedó corroborada con una nota que recibimos del Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid en la que se hace constar la presencia de los veterinarios designados y en la que se afirma que en las lidias "no se reflejan incidencias dignas de reseñar". El Área de Espectáculos Taurinos de la CAM nos comunicó que NO había dado autorización para la realización de ningún festejo taurino relacionado con el rodaje de una película.



Utilizando por tanto el razonamiento lógico, llegamos a la conclusión de que, las escenas de la película "Blancanieves", relacionadas con la lidia de toros, se habían rodado aprovechando los permisos de dos lidias a puerta cerrada en la plaza de toros de Aranjuez. Resulta extraño que en la web del film su director afirme que el rodaje comenzó en agosto de 2011, cuando los hechos relatados se producen en junio, y más extraño aún que no hubiera permisos para ningún festejo taurino relacionado con el rodaje de una película.

Sabemos que en las lidias a puerta cerrada es legal matar toros, como queda reconocido en el Reglamento de Espectáculos Taurinos, pero que no lo es en la filmación de películas. Resulta por tanto lógico preguntarnos: ¿Ha sido legal lo que el señor Berger, director de la película "Blancanieves" y su productora han hecho? Nosotros consideramos que no, así que, dado que la Dirección de Medio Ambiente Área de Protección Animal de la Comunidad de Madrid ha hecho caso omiso de nuestras peticiones a través de las que las que les solicitábamos que abriera un expediente en el que deberían quedar reflejadas las circunstancias en las que se celebraron las lidias a puerta cerrada a las que he hecho alusión, se ha presentado un RECURSO ante los Juzgados de lo Contencioso Administrativo de Madrid, que ha sido admitido a trámite y a través del que se solicita a la CAM el expediente correspondiente.

Debemos suponer que en los informes de los veterinarios que estuvieron presentes en la plaza de Aranjuez los días reseñados, quedará constancia de cómo salieron de la plaza los nueve toros utilizados en la película (esta cifra ha sido facilitada a la prensa por el productor de "Blancanieves"), las circunstancias de la lidia ( si hubo tercio de varas y de banderillas), y cómo y dónde fueron sacrificados, si es que, como parece seguro, lo fueron, es decir lo que se conoce como trazabilidad de los animales.

En resumen, si el director de la película y la productora han infringido la Ley 1/1990 de 1 de febrero de Protección de los Animales Domésticos (que nadie dude que el toro de lidia lo es y así lo reconoce la Unión de Criadores del Toro de Lidia), que considera infracción MUY GRAVE "la filmación de escenas con animales para cine y televisión que conllevan crueldad, maltrato o sufrimiento, cuando estos no sean simulados (Artículo 24.3.g) y presumiblemente la Ley 32/2007 de 7 de noviembre para el cuidado de los animales en su explotación, transporte, experimentación y SACRIFICIO, que considera infracción MUY GRAVE, "utilizar animales en producciones cinematográficas, televisivas, artísticas o publicitarias, INCLUSO CON AUTORIZACIÓN de la autoridad competente, CUANDO SE PRODUZCA LA MUERTE DE LOS MISMOS" (Artículo 14.1.d)

Si leemos con detenimiento los párrafos de estas leyes, podremos llegar a la conclusión de que se han intentado bordear y que presumiblemente el señor Berger piensa, como ha declarado en medios de prensa, que no ha incumplido ninguna de ellas. Por todos es sabido que la Ley de Protección de los Animales Domésticos hace la excepción con los espectáculos taurinos y las lidias a puerta cerrada lo son, pero no hay excepción en el caso de filmación de una película, es decir no está prohibido matar perros y si se permite matar toros. En cuanto a la Ley del 2007, y según nos ha comentado una persona que dice haber trabajado en el rodaje de la película, los toros no fueron muertos con estoque en el ruedo, es decir, su muerte no ha sido grabada para el film, sino que fueron apuntillados en los chiqueros de la plaza. Deben creer por tanto que tampoco han infringido esta ley, pero si la leemos detenidamente y se corrobora que los toros utilizados murieron, es más que posible que sí, que la hayan infringido.

Resulta hilarante que el señor Berger y el productor hayan desmentido cualquier tipo de maltrato, ya que las secuencias grabadas con los toros, "se encontraban estrictamente bajo supervisión veterinaria".

Miren ustedes, los veterinarios de espectáculos taurinos no están allí para salvar la vida de los toros, ni para evitar el maltrato o el sufrimiento, ni para que las puyas o las banderillas les duelan menos, ni para practicar la respiración asistida cuando el agotamiento físico les produce una insuficiencia cardiorrespiratoria, ni para ponerles un goteo cuando la acidosis metabólica hace que su sangre y sus células se carguen de lactato, ni para transfundirles sangre ante las pérdidas que de este fluido orgánico padecen. No señores, no, los veterinarios de espectáculos taurinos están allí para dar fe de que el maltrato se ha desarrollado conforme marcan los reglamentos, es decir, para legalizar el sufrimiento rellenando los papeles que así lo acrediten antes y después del festejo, y casualmente serán esos papeles los que nos aclaren que pasó en la plaza de toros de Aranjuez. Punto. Esto es lo que queremos y lo que pedimos por vía judicial. Queremos saber si nueve toros de lidia murieron para que el señor Berger haya colmado sus sueños de director, pudiendo haber hecho uso de la ficción para recrear esas imágenes, independientemente de que se haya "saltado a la torera" las leyes mencionadas o no. Hablamos de ética, en este caso cinematográfica.

Ayer, 1 de octubre de 2012, nos concentramos frente al teatro de La Zarzuela de Madrid para explicar a los que asistieron al concierto presentación de "Blancanieves" lo que sospechamos está detrás de esta película, y doy fe de que el público entró al teatro lo suficientemente informado.



Nuestra concentración ha tenido amplio eco en los medios de comunicación.

TVE

El País

Qué!

Europapress

Tele 5

Artículo de Ruth Toledano

Ahora toca esperar y estar atentos a las consecuencias que tenga nuestra protesta en la Academia del Cine de Hollywood.

En muchas de las opiniones que se están vertiendo a favor de la película, se está cuestionando a nuestras fuentes de información. Pues bien, nosotros no sabíamos que se había utilizado una vaquilla en la película, y el técnico anónimo que llamó nos lo hizo saber. Aquí está la prueba de que hubo vaquilla en las escenas de toreo cómico con los enanos toreros.






























































miércoles, 4 de julio de 2012

CARTA A SERGIO RAMOS




Ayer, 1 de julio de 2012, la selección española de fútbol, de la que tú formas parte, hacía historia logrando su segundo título consecutivo en un Campeonato de Europa, dos años después de proclamarse campeona del mundo en Sudáfrica. Ninguna nación hizo algo similar. Mi enhorabuena por lo conseguido. El eterno equipo perdedor se ha convertido en los últimos cuatro años en el eterno ganador. Ya estamos buscando rival para la final del 2014 en el campeonato del mundo de Brasil.

Debo reconocer que ya no me emociono con estos acontecimientos. Debe ser que los años y la experiencia acumulada, me hacen medir con prismas distintos según qué cosas ocurren a mi alrededor.  He dicho que no me emocionan, lo que no quiere decir que no me alegren, eso si, con moderación. Dicen que dada la situación económica de nuestro país, que se desmorona, no vienen mal este tipo de satisfacciones. Es posible.

Hoy, las calles de Madrid se llenarán de hinchas entusiastas, de gente que agobiada por los problemas cotidianos, dará rienda suelta a sus instintos patrióticos celebrando vuestro gran éxito y os recibirá en olor de multitud. Ya sabes: “Yo soy español, español, español…” “No hay dos sin tres…" “Soy español: ¿a qué quieres que te gane?"

Y aclarado todo esto, hay algo que me ha producido una sensación desagradable, que me ha incomodado y por qué no decirlo, me ha provocado asco. Te aseguro que fuimos muchos los que no nos identificamos con tu gesto, muchos los que apretamos los puños e insultamos a la pantalla del televisor e indirectamente a ti cómo resulta lógico y fácil de imaginar. Por si no lo sabes, aunque estoy seguro de que eres consciente de ello (ahí están tus declaraciones justificando lo que hiciste), en nuestro país hay una amplia mayoría de detractores de lo que quisiste representar, y de paso fomentar y promocionar. Estamos en contra del maltrato animal, del que los festejos taurinos son el máximo exponente. Y digo el máximo, porque están autorizados y sirven de diversión. Si tú le hicieras a un perro o a un caballo lo que le hace un torero a un toro, serías detenido, juzgado y condenado. Lo de la pena que te caería ya es otra historia.

No es la primera vez que lo haces. Te he visto festejar tus merecidos triunfos de la misma forma en varias ocasiones, pero es la primera que haces extensiva tu celebración a tus compañeros de equipo. Dicen, en la página del medio de información taurino “Aplausos”, que en un diálogo vía Twitter con Talavante de la Puebla (el torero que al parecer te había dado su capote) hacías la siguiente afirmación:

“La selección se alegra de lo que hacéis los toreros”.

No sé la razón por la que te atreves a declarar esto. De hecho, las imágenes que vimos por televisión la noche del 1 de julio nos mostraron a UN jugador, tú, en una esquina del campo, que capote en mano daba unos pases de torero y saludaba al “respetable” una vez terminada la “faena” con el toro imaginario. ¿Dónde estaban el resto de los compañeros que se alegraban de la representación que ponías en escena? ¿Había más capotes en el vestuario de la selección esperando el triunfo? Lo pregunto por qué no vi a ninguno de los jugadores de la selección española aplaudirte o acompañarte en tu particular celebración tras el éxito obtenido. Tampoco puedo describir con estas letras las caras que ponían  mientras hacías la exhibición, ya que sus rostros no nos los mostraron las cámaras de televisión. Y  digo esto sabiendo que no eres el único miembro del equipo que es aficionado a los toros. Sé que lo son Casillas y también el seleccionador Vicente del Bosque, aunque seguro que hay algunos más. La diferencia entre tú y ellos es el respeto. Respeto a una mayoría, sí, mayoría de ciudadanos que nos molesta que se identifique a nuestro país con una práctica cruel de maltrato animal. No creo que sea difícil de entender para tu capacidad intelectual. ¿Lo es? De ser así, es decir, que seas incapaz de entenderlo, flaco favor le estás haciendo al mundo de la tauromaquia, que aprovechando la coyuntura se ha hecho eco de tu excelsa faena en la hierba del estadio de Kiev, calificándola como un “guiño favorable”. Reconozco que este tipo de actitudes, las de los medios taurinos, son comprensibles.

Nosotros también “aprovechamos” el gesto de Maite Martínez, cuando hace cinco años despreció, devolviéndola al lugar de donde se le había lanzado , una bandera de España con la silueta del toro, el día que obtuvo la medalla de bronce en los Mundiales de Osaka en la modalidad atlética en la que competía (800 metros lisos). También nos hemos “aprovechado” de todo el equipo nacional de gimnasia artística masculina (incluido su cuerpo técnico) y de parte del equipo femenino, así como de algunas nadadoras del equipo nacional de natación sincronizada, que rompieron una lanza contra el Toro de Tordesillas y que recientemente han firmado un manifiesto en contra de las subvenciones que recibe la tauromaquia y de los recortes en sanidad y educación; manifiesto que muy pronto verá la luz. Si he de serte sincero, nos sentimos orgullosos de contar con todos ellos, porque representan el esfuerzo y la superación en el deporte sin recibir grandes prebendas materiales por su trabajo. En definitiva, por amor, sin más. Espero que entiendas la diferencia que podemos establecer entre unas actitudes y las otras, sin despreciar el duro camino que tú y todos tus compañeros de selección habéis recorrido para llegar donde habéis llegado. Evidentemente es para sentirse orgulloso.

Los otros miembros de la selección española de fútbol, mientras no se manifiesten públicamente, no se muestran favorables a nada, es decir, no pueden ser tus cómplices. A los abolicionistas nos encantaría que algunos jugadores de “La Roja” nos dijeran públicamente que es lo que piensan de tus “excesos” taurinos, aunque me temo que no va a ser imposible. ¿Algún voluntario?

De 23 jugadores, además de los miembros del cuerpo técnico, has sido el único que mostró su alegría de esa forma.

Soy consciente de que con esta reflexión no seré capaz de hacerte cambiar. Sé que la próxima vez que alcances algún triunfo, sin duda merecido, volverás a sacar el capote, vete a saber de qué torero, y que muchos nos sentiremos ofendidos y molestos, y que volveremos a insultar al televisor, en el que, no lo olvides, estarás tú con tu capote. Sé que te dará lo mismo.

Dado tu privilegiado estatus social, lo que opinemos de tus acciones los demás (no todos, cómo resulta evidente) será como la embestida de un toro imaginario a tu capote, al que te quitarás de encima con una verónica, ya que los naturales ceñidos los dejaremos para tu amigo Talavante, que los hace ajustados y como nadie.

Atentamente

José Enrique Zaldívar Laguía.