martes, 28 de octubre de 2008

LADRAN, LUEGO CABALGAMOS

22.10.2008
Peligro inminente: proponen la objeción fiscal contra los toros

Desde la progresía continúa el ataque contra los toros. Así, en el programa “Caiga quién caiga” de la Sexta, la sobrina del factótum progresista, Iñaki Gabilondo, en una sección titulada “Proteste ya” (http://www.misexta.tv/home), hizo un repaso pretendidamente gracioso contra los toros. Bajo el título genérico “No al maltrato animal”, la sobrinísima hizo un recorrido por el Toro Júbilo de Medinaceli, en los sanjuanes de Coria, poniendo especial énfasis en el toro de Tordesillas. Independientemente de que muchos de estos ritos no son compartidos por los aficionados a los toros, el objetivo era claro: intentar acabar con los toros.

Los animalistas eran protegidos por la Guardia Civil de la barbarie de los lanceros, dando especial cobertura a los representantes del PACMA (Partido Antitaurino Contra el Maltrato Animal). Las imágenes eran crudas para reforzar los consabidos argumentos de los antitaurinos: toda la molicie del espectáculo está financiada con los presupuestos, por lo que todos pagamos el maltrato de los toros, incluso la Comunidad Europea subvenciona a las ganaderías. La conclusión final a la que querían llegar era evidente: la insumisión fiscal porque con mi dinero no se puede financiar tanto salvajismo. En palabras de la gentil señorita todos ponemos bote para los toros.

Sabedores de la debilidad de los gestores públicos en la defensa de los toros, y tras un ridículo paso por el Ayuntamiento de Tordesillas simulando representar a Pedro El Cruel, llevó a Las Ventas a unos americanos, un neozelandés y una inglesa, para realizar un pretendido experimento, científico supongo, para ver cómo reaccionan los extranjeros al ver una corrida de toros.

El resto se lo pueden imaginar: convirtieron la corrida en una grotesca gesticulación de los conejillos de indias que no podían resistir aquel salvaje espectáculo en los que los que algunos españoles, con el dinero de todos, se regodean del maltrato al toro.

Y todo iba dirigido a un resultado final: TODOS, QUERAMOS O NO, SUBVENCIONAMOS ESA TORTURA POR LO QUE SE IMPONE UNA OBJECCIÓN FISCAL PARA QUE EL QUE NO ESTÉ DE ACUERDO NO PAGUE CON SUS IMPUESTOS LA SALVAJADA.

Tras entrevistar a un representante del Ministerio de Cultura que, retraído y sin convicción, justificaba las subvenciones a los toros en el arraigo popular y, finalmente acorralado, terminó afirmando que sería el paso del tiempo el que, en función del número de partidarios, determinaría si los organismos públicos seguirían aportando dinero público – según ellos cerca de 600 millones de euros - a la Fiesta y, que si diera un clamor popular intenso en contra, sería el momento de pensar en otro tipo de actuación (sic).

Por de pronto, ella, el programa y la progresía tenían una solución: establecer en el modelo de IRPF un nuevo apartado de NO ASIGNACIÓN A FESTEJOS TAURINOS con una casilla con el siguiente texto: Si no desea que se destine su dinero a festejos taurinos en los cuales sufren maltrato y se da muerte a animales con fines puramente lúdicos marque con una x esta casilla.

Frente a posturas tradicionales basadas en que no hay motivos de preocupación por la desaparición de la Fiesta basada en que nunca ha pasado nada, vengo insistiendo, desde mi desgraciada experiencia europea en que el peligro es inminente.

Son pocos los que conocen que en Europa no manda el Parlamento sino la Comisión – un mundo corrompido por los lobbies, el PACMA y adláteres que manejan mucho dinero - y que una sola Directiva en el sentido de la casilla de la sobrina, es relativamente fácil de conseguir y muy difícil de parar.

Hay dos mecanismos de defensa conocidos: Primero: está basado en los consabidos argumentos que demuestran a las claras que la fiesta crea mucha riqueza y puestos de trabajo, no vive, aunque las haya, de las subvenciones que, si desaparecieran, se produciría un espectacular auge. Y segundo: Para mí el decisivo y que consiste en algo muy sencillo: pedir que se cumpla la Constitución y se respete a los que nos gustan los toros. Claro que eso es mucho pedir para una sociedad aborregada y que se deja manipular por la nueva cultura del Dios de la relatividad.

No hay más, o ahora o nunca. Es preciso que pasemos a la acción y, como la Plataforma para la Defensa de la Fiesta parece definitivamente tocada por maniobras poco explicadas y que tiene entre su prohombres a Joaquín Sabina que un día puso sus intereses a los de la fiesta que dice defender, sólo nos queda aglutinar nuestros esfuerzos con La Mesa del Toro que aglutina a todos los estamentos taurinos y a cuyo frente figuran hombres de reputación intachable como Juan José Rueda y Eduardo Martín Peñato.

Esta página, entre otras, podría servir para manifestar ese apoyo. La respuesta la esperamos ya.

Mientras tanto, no es desdeñable la aportación intelectual que nos dote de argumentos morales y éticos para nuestra defensa. En ese camino son importantes los trabajos de Pinn, Wolf y otros aunque a mí me parece que la aportación más extraordinaria de todas por la sencillez de sus argumentos es el Pregón que Albert Boadella dio en Sevilla en el año 2006 que debe convenientemente difundido

Como Albert no va a poner ninguna pega en que así sea se publica aparte para que todos nos sobrecojamos con el emocionante y sólido Pregón.

P/S.- El Pregón de Albert Boadella está a disposición de los lectores en la Sección Colaboraciones espontáneas.