jueves, 2 de diciembre de 2010

De tuberculosis, ganado de lidia, y fauna silvestre

Si quieres leer este artículo con la posibilidad de abrir los enlaces que lo documentan, pincha aquí:

http://cavicornio.blogspot.com/2010/11/de-tuberculosis-ganado-de-lidia-y-fauna.html

Sirvan como introducción a esta entrada, unos párrafos encontrados en la página del Patronato del Toro de la Vega:


"Los toros no saben que a su interés conviene la más completa soledad. Nada de animalitos del bosque pululando cercados porque ciervos, jabalíes, pajarracos varios etc .. pueden ser vectores de enfermedades. Precisamente se comentaba en Extremadura que el exceso de ciervos y jabalíes habitantes del parque natural de Monfragüe, ha contagiado la tuberculosis al ganado manso y bravo colindante. 18.000 Has. contienen 14.000 ciervos campando a sus anchas dentro y fuera del parque; a esos no hay quien les vacune y dispersan la enfermedad invadiendo el entorno próximo. Si los propietarios tiran de escopeta se les cae el pelo, si no, se ven impotentes ante el avance del bacilo; mientras los sesudos ecologistas proponen soluciones tales como ... introducir el lobo!, ese paraíso llamado Zamarril, donde pastan los últimos Contreras, va cayendo poco a poco. Qué charlotada!".

Algunos medios de comunicación taurinos, se hacían eco la semana pasada de la desaparición de una ganadería histórica, los "patasblancas" de Sánchez Cobaleda. Tras la lectura de unas declaraciones del propietario de dicha ganadería, no me quedaba clara la razón por la que se producía tan luctuoso acontecimiento. Es curioso que los taurinos lo envuelvan casi todo en un halo de misterio cuando la realidad de los hechos perjudica su negocio.


En abril de 2010, y en una página taurina, aparecía un curioso artículo sobre este hierro, en el que se podía leer:

"En resumen, estos son algunos de los logros actuales de los toros de Sánchez Cobaleda, una de las ganaderías con más solera del Campo Charro y un encaste único que está en peligro de extinción por culpa de las administraciones, con los múltiples sacrificios a los que someten a estas vacadas tan reducidas, y por culpa de los toreros que huyen de cosas DISTINTAS, toros simplemente diferentes".

Como es evidente, continua el misterio, ya que no se explica la razón por la que las administraciones ordenan el sacrificio de los animales o dicho de otro modo, proceden al saneamiento de una explotación ganadera cuyos ejemplares presentan una enfermedad que, casi con toda seguridad, será transmisible al hombre (zoonosis) y a otras especies animales.

Recopilando información sobre los hechos, continúan las incógnitas sin despejar. La página de la radio televisión de Castilla La Mancha, habla del sacrificio a manos de los matarifes de 600 reses pertenecientes a los Sánchez Cobaleda y a los "santacoloma" de Terrubias, que al parecer compartían pastos. En la reseña sobre la noticia que aparece en la página de la COPE, se explica que los animales sacrificados han sido las hembras y los sementales, mientras que los machos nacidos en los cuatro últimos años (desde cuatreños a añojos), están libres de peligro en una explotación en tierras extremeñas. Una vez que estos animales sean lidiados, o utilizados en otros espectáculos taurinos, habrá desaparecido el encaste Vega-Villar. De hecho, este año, se han lidiado toros de la ganadería.

Una extensa descripción de la ganadería, aparece en la página de el Patronato de El Toro de la Vega, ya que, en el año 2004, un toro de este encaste, de la ganadería de Barcial, propiedad de Arturo Cobaleda González, fue alanceado en Tordesillas. Otra extensa reseña del encaste y de su historia se puede leer aquí

El ocultismo informativo se hace aún más patente en la página de la Unión de Criadores de Toros de Lidia, asociación a la que pertenecen las ganaderías.

Algunas fotos relacionadas con la ganadería

Después de dar unas cuantas vueltas a San Google, se confirma la sospecha. Esta ganadería y estoy seguro que algunas más, están afectadas de tuberculosis, que no de "tuberculina" como dice este taurino en su blog.

En el año 2009, se celebró una Jornada de "Actualización de la Tuberculosis Bovina". Allí se destacó la actual importancia del reservorio silvestre, que preocupa especialmente a los veterinarios, dado el carácter extensivo y particular manejo que requiere el toro de lidia.

Lo cierto es que la erradicación de la tuberculosis constituye una prioridad esencial, tanto para la protección de la salud pública como para el buen funcionamiento del mercado intracomunitario de animales vivos y sus productos y para el aumento de la productividad ganadera. Es evidente, que pese a las quejas de los taurinos, y de las consecuencias que la desaparición de determinadas ganaderías pueda suponer para su afición, el toro de lidia no puede ser tratado de manera especial.

Real Decreto 1939/2004, de 27 de septiembre, por el que se regula la calificación sanitaria de las ganaderías de reses de lidia y el movimiento de los animales pertenecientes a éstas.

En el programa nacional de erradicación de tuberculosis bovina presentado por España en el año 2010, se dice:

"El bovino de carne se explota en su mayoría en regiones en general caracterizadas por una orografía desfavorable, que condiciona el sistema de explotación y de manejo de los animales, con explotaciones de ganado bovino en régimen extensivo constituido principalmente por razas autóctonas (incluida la lidia) sometidas a un régimen de pastoreo en común en zonas de difícil acceso y en determinadas zonas compartiendo explotación con otras especies, en especial el ganado caprino. La convivencia con la fauna silvestre, posible reservorio de la enfermedad, es otro factor condicionante que vulnera la óptima evolución del programa de erradicación, habiéndose aislado M. bovis en jabalí, ciervo o corzo".

"Será obligatorio el sacrificio de los reaccionantes positivos con indemnización. Siempre que exista un grave riesgo para la salud pública u otra razón de índole sanitaria, a criterio de las autoridades competentes, se podrá ampliar el sacrificio, procediendo a realizar el vaciado sanitario de la explotación".

"Si por parte de los SVO se identifica como reservorio o fuente de infección una especie de fauna silvestre o cinegética que cohabita con el ganado en la misma explotación, los SVO junto con el titular de la explotación y las autoridades competentes en Medio Ambiente, acordarán un plan integral que permita controlar la transmisión y limitar el contacto entre el ganado y la fauna silvestre, incluyendo la separación de las dos poblaciones cuando sea posible o limitando la densidad de las especies cinegéticas en la explotación (sacrificios selectivos, no aporte de alimentación suplementaria…). Estas medidas cumplen con la recomendación nº 2 del subgrupo de la tuberculosis bovina de la Task- Force 2007".

"Los animales reaccionantes positivos son enviados a mataderos autorizados para este fin, y la utilización de las carnes para consumo humano se realizará de acuerdo con lo dispuesto en el Reglamento 853/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, por el que se establecen normas específicas de higiene en los alimentos de origen animal".

"Si el sacrificio se realiza en matadero, se podrá proceder a la utilización de las carnes para el consumo humano, siempre de acuerdo con lo dispuesto en los Reglamentos 853/2004 y 854/2004".

"Las vacunas y planes de vacunación no son aplicables".

"La reposición de animales en aquellas explotaciones que hayan sido objeto de sacrificio obligatorio en aplicación de este Programa de Erradicación, sólo podrá realizarse después de que los bovinos de más de seis semanas que queden en la explotación hayan presentado un resultado favorable en, al menos un examen de investigación de tuberculosis".

El Real Decreto 1743/2005 de 9 de diciembre, establece los baremos de indemnización por sacrificio obligatorio de los animales objeto de los programas nacionales de erradicación de enfermedades. Se exceptúan los animales de unidades de cebo.


Las comunidades autónomas con una alta prevalencia de tuberculosis son: Andalucía, Cantabria, Castilla La Mancha, Castilla y León, Extremadura, Madrid, y Murcia. Esto es lógico dado que en ellas asientan la mayoría de las ganaderias de carne en extensivo, incluidas la de ganado de lidia.

Año 2008: En primer lugar figuran el número de rebaños infectados, y en segundo lugar el de animales infectados.

Andalucía:

Nº de rebaños infectados 393

Nº de animales infectados 6879

Castilla La Mancha

Nº de rebaños infectados 260

Nº de animales infectados 4984

Castilla y León

Nº de rebaños infectados 546

Nº de animales infectados 4614

Extremadura

Nº de rebaños infectados 331

Nº de animales infectados 3359

Cantabria

Nº de rebaños infectados 130

Nº de animales infectados 1288

En cuanto al testaje de especies salvajes, los resultados que arroja el programa no pueden ser tenidos en cuenta por la escasa cantidad de muestras obtenidas, aunque, entre los animales en que se ha realizado, el jabalí parace ser el mayor reservorio.

Como alternativa a la escopeta se postula la posibilidad de vacunar con dosis bajas de vacuna BCG (bacilo de Billé de Colmette y Guérin), que parece proteger frente a tuberculosis al ganado y a los cérvidos en cautividad.

Podemos pensar que la vacunación de animales salvajes puede llegar a ser una buena medida, junto con la adecuada separación de las poblaciones domésticas de las salvajes.


El coste del programa previsto para la erradicación de la tuberculosis durante el año 2010 se eleva a 27 millones y medio de euros de los que han sido solicitados a la UE, 7.5 millones. El capítulo de indemnizaciones a los ganaderos supone 2.700.000 euros, de los que 1.400.000 correrán a cargo de la UE.

Reportaje sobre el saneamiento de una ganadería de lidia, exenta de tuberculosis.

Aquí tenemos otra ganadería de lidia que dio positivo a tuberculosis en Andalucia, aunque en el estudio se cuestionan las pruebas realizadas, ya que parece que se da una alta incidencia de falsos positivos. No soy un experto en la materia, pero por lo visto hasta ahora, me parece bastante difícil que se den tantos errores diagnósticos. El artículo está firmado por un ingeniero agrónomo que al mismo tiempo es ganadero.

Como siempre hay que echar la culpa al empedrado, en este caso a la fauna silvestre, en un artículo publicado en abril de 2009, se podía leer:

"Sin embargo, pese a los programas aplicados y al tiempo transcurrido desde su implantación, lo cierto que la tuberculosis no ha podido ser erradicada en una gran parte de las ganaderías españolas por una razón fundamental: porque la fuente de contagio no está en la propia ganadería, sino que son otros animales salvajes, muchos de ellos especies protegidas, los que transmiten la enfermedad al ganado".

Una vez más, el artículo lo firma un ingeniero agrónomo y ganadero.

Otra explicación, que podría es totalmente opuesta a la anterior sería la siguiente:


"La caza mayor es un grandísimo negocio en algunas regiones españolas, especialmente en Castilla-La Mancha, Andalucía y Extremadura. Para mantener la gran demanda de trofeos, las fincas de caza realizan intensísimas medidas de gestión para conseguir mantener densidades que el medio por sí mismo no soportaría. Estas medidas consisten, básicamente, en ofrecer alimentación y agua de manera suplementaria. Así se consiguen densidades de hasta 30 ciervos por hectárea. Estas densidades y, sobre todo, la agregación de los animales entorno a comederos y bebederos, facilita enormemente el la transmisión de la enfermedad".

Por aclarar un poco los conceptos, aquí podéis leer un interesante estudio, realizado por el Centro de Vigilancia Sanitaria Veterinaria (VISAVET) sobre la Paratuberculosis (ojo, que nada tiene que ver con la tuberculosis, salvo que el agente causal es igualmente un mycobacterium, el avium, subespecie paratuberculosis). En este estudio, y dado que la fauna salvaje parece ser un importante reservorio de la enfermedad, se realizó un importante muestrero en este tipo de animales. Los resultados fueron bastante concluyentes: de 375 animales silvestres analizados, tan sólo dos, un gamo y un jabalí dieron positivo. Por si esto no fuera poco, debéis saber que, la tuberculosis se contagia por vía aerógena, y por ingestión de alimentos contaminados por Mycobacterium, mientras que la paratuberculosis se transmite, además, por vía oral, fecal.


Los terneros contraen la tuberculosis por ingestión de leche de las madres afectadas de tuberculosis mamaria.

En este estudio sobre la Tuberculosis y la Fauna Salvaje, se pueden sacar interesantes conclusiones.

Es importante apuntar que comunidades como la valenciana y la catalana, que en el año 2000 presentaban una incidencia alta, ahora la presentan muy baja. ¿Por qué en unas comunidades los programas han funcionado y en otras no?

En las preguntas y respuestas que se dan en esta entrevista, puede que haya algo de luz sobre esta cuestión:


No hay ahora mismo pautas establecidas, pero si detectas un brote lo primero que hay que saber es porqué ha aparecido aquel brote.

En el caso nuestro era por unas vacas, una explotación extensiva de toros de Lidia, que no estaban adecuadamente saneados. Entonces, de ahí saltó al jabalí y ahora circulan dentro del la población de estos animales, y no se sabe, debido a que es algo nuevo a nivel europeo y a nivel de España las repercusiones que esto puede acarrear.

Hasta ahora se han eliminado las vacas y seguimos trabajando y recogiendo muestras del jabalí, pero no sabemos lo que va a pasar, si va a disminuir la prevalencia en el jabalí al quitar a las vacas o se va a mantener en el jabalí y como las vacas dentro de un año volverán a entrar, sabremos si vuelve a trasmitirse.

Entonces, tenemos un modelo ahora mismo muy interesante, además de ser en un medio natural, para estudiar la tuberculosis en la fauna salvaje, es el único modelo así que hay ahora en Europa.

Si los animales están infectados y son reservorios se está planteando ahora mismo en el centro de España, con la problemática tan grande que hay, hacer una normativa que no permita en la misma finca criar domésticos con salvajes.

La tuberculosis es un problema gravísimo que hay que intentar eliminar, tenemos uno de los mayores focos de tuberculosis de Europa en España, concretamente en el centro y sur de España, refiriéndonos a salvajes, y esto es por un problema de gestión que no lo tienen en otros sitios. Por ejemplo, los grandes cercados, las fincas donde conviven domésticos y salvajes y donde los ciclos se cierran.

Además hay un movimiento de animales que no hay quien lo controle: de una finca se llevan animales a otro lugar con lo cual sin un seguimiento sanitario están llevando la tuberculosis a otros sitios. Se trata de un descontrol sanitario total que ha llevado a esta situación.

Hay que poner en marcha alguna medida, lo único que puedes hacer es eliminar animales cuando hay prevalencias de un 50 ‐ 60%. Primero tienes que quitar los animales enfermos, esto es básico. Luego puedes separar domésticos de salvajes y en los salvajes hacer seguimientos en cacerías, establecer prevalencias e incentivar un poco la cacería para disminuir la población enferma.

Aquí haré un par de puntualizaciones: habrá que saber cuántos ganaderos de lidia dedican sus explotaciones a cotos de caza, y la segunda: cómo saber si al animal silvestre que se le va a pegar un tiro está enfermo o no de tuberculosis, aún entendiendo que se trata de reducir el número de animales por hectárea.

Independientemente de esto, es fundamental que el tránsito de animales sea adecuadamente controlado por las autoridades sanitarias.


Entre la fauna autóctona susceptible de ser infectada por el Mycobacterium bovis, se encuentran: ciervo, corzo, gamo, lobo, cabra montés, muflon, rebeco, venado y jabalí. El mycobacterium avium, también es susceptible de infectar, entre otros, a los bóvidos.

En un pequeño estudio realizado en Andalucia en el año 2006, sobre incidencia de Tuberculosis en animales salvajes, se obtuvieron los siguientes resultados:

Ciervos analizados 135 Positivos 27

Gamos analizados 78 Positivos 14

Jabalíes analizados 47 Positivos 2

Se sabe que la susceptibilidad es más elevada en animales inmunodeprimidos, con estado nutricional deficiente, o con patologías concurrentes.

En el noveno Congreso Mundial sobre el Toro de Lidia, los veterinarios presentes hicieron sus "interesadas" aportaciones.

Antonio Pina Fonseca: el titular de la dirección general de veterinaria en Portugal, expuso una situación favorable en este país por “el enorme interés que despierta y los esfuerzos que se vienen realizando”. Indicó que “la tuberculosis es una enfermedad del medio ambiente y de combate difícil, que exige un protocolo de actuación complejo. Se refirió también a de un nuevo término “bioseguridad de las explotaciones” que consiste en utilizar todas las medidas posibles para evitar que las enfermedades entren en las mismas.

Manuel Sanes: el profesor de la Universidad de Murcia presentó un dato alarmante y revelador de los problemas de erradicación de estas enfermedades “de 50 animales chequeados, el 30% dieron positivo a las pruebas de tuberculosis”, expuso la necesidad que “las Administraciones deben dar otro trato a las explotaciones”.


José Ignacio García: el secretario general de la Asociación de Ganaderías de Lidia lanzó una sugerencia al represente luso la posibilidad de crear un estatus sanitario especial para algunas ganaderías que cohabitan con otras especies para evitar la desaparición de una diversidad genética.

Isabel Carpio: concluyó diciendo que “la solución de la enfermedad está en combatir la enfermedad contando con la implicación del sector y contando con los métodos de diagnóstico adecuados, con una actuación eficaz sobre la fauna silvestre”.

Esperemos que la actuación eficaz sobre la fauna silvestre no consista en acabar en ella para que la tuberculosis sea erradicada de las ganaderías de lidia. ¿Qué otra actuación eficaz es posible?

Si a los ganaderos de toro de lidia se les llena la boca con la defensa de la biodiversidad, ¿cómo es posible que pidan la aniquilación de la fauna salvaje que vive cerca o dentro de sus explotaciones?

¿Debemos dar prioridad a un animal doméstico antes que a un animal salvaje? Es evidente que no.

La Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria, publicaba un interesante estudio sobre este tema en el año 2009.

La presencia de Tuberculosis en jabalíes se sitúa en España, según la zona, entre el 1-52%, mientras que en cérvidos es del 1.74-23%.

Aquí os dejo un interesante apunte sobre la actualidad de la ganadería en Andalucía, y sobre el ganado de lidia, en el que se puede leer:


"Actualmente, la raza de lidia tiene unos altos excedentes de animales, al haber superado ampliamente la oferta a la demanda de reses para su uso en los diferentes tipos y categorías de espectáculos taurinos. Por ello, un porcentaje aproximado del 35 por 100 de las vacas de vientre están siendo cubiertas por sementales de aptitud cárnica (preferentemente de raza limusina), destinándose al sacrificio la totalidad de los machos y empleándose como reproductoras muchas de las hembras cruzadas, lo que puede llevar a reproducir los errores que antes hemos mencionado con respecto a las razas autóctonas. Por otra parte, el escaso formato corporal de la raza de lidia no permite obtener terneros que alcancen, en los cebaderos, los índices de crecimiento y transformación que son requeridos desde el punto de vista de la rentabilidad, por lo que estos animales deben ser objeto de controles que permitan establecer el peso al que deben sacrificarse, rendimientos, etc.

El hecho de que las vacas de lidia dispongan de derechos para la concesión de la prima a las vacas nodrizas (en condiciones análogas a las que pertenecen a razas de “no ordeño”), junto a un aumento coyuntural de la demanda de reses de lidia y a los menores requerimientos nutritivos de la raza, han propiciado un incremento elevado de éstas que, superando ampliamente los requerimientos taurinos, obliga a sus propietarios, cuyo número también se ha visto espectacularmente incrementado, a buscar un destino de sacrificio en matadero, que nunca ha sido ni debiera ser objeto de crianza de la raza".

Aunque debo suponer que si has llegado hasta aquí, habrás sacado tus propias conclusiones, podemos decir que los encastes desaparecidos, en opinión de los aficionados, lo han sido por la presencia de la tuberculosis en las explotaciones en que asentaban, y porque los ejemplares de dicha ganadería no eran muy apecetibles para los toreros, que al fin y al cabo, son los que mandan.

Además, parece evidente que son más de una las ganaderías que tienen este problema, como se puede concluir de la información expuesta, y especialmente de las declaraciones de algunos veterinarios. Es una pena que en las tablas estadísticas no se separe al ganado de lidia del resto de los bóvidos, lo que daría una idea clara del número de explotaciones y de individuos afectados.

Por la información que he contrastado, el echar la culpa de todo a la fauna salvaje o silvestre no es de recibo, y más con el aporte de datos sobre otra enfermedad que afecta de manera importante al toro de lidia junto a la tuberculosis y que es la "lengua azul" o paratuberculosis, y cuya incidencia en la fauna, que actuaría como reservorio, no parece ser demasiado alta. No hay que olvidar que son numerosos los casos en que ambas enfermedades se dan al mismo tiempo en la misma explotación.

También queda claro que es ganado doméstico el que introduce la enfermedad en los espacios naturales, saltando de éste al animal salvaje.

Y por último, y aunque no fuera así, si tenemos que elegir entre un tipo u otro de animales, está claro con cuales debemos quedarnos.

Y para terminar, recientemente han sido publicadas las conclusiones del Ministerio de Medio Ambiente de las Jornadas de debate de la erradicación de la Tuberculosis Bovina, en donde se incide de nuevo en lo apuntado anteriormente.