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viernes, 20 de enero de 2012
jueves, 2 de diciembre de 2010
De tuberculosis, ganado de lidia, y fauna silvestre
Si quieres leer este artículo con la posibilidad de abrir los enlaces que lo documentan, pincha aquí:
http://cavicornio.blogspot.com/2010/11/de-tuberculosis-ganado-de-lidia-y-fauna.html
Sirvan como introducción a esta entrada, unos párrafos encontrados en la página del Patronato del Toro de la Vega:
"Los toros no saben que a su interés conviene la más completa soledad. Nada de animalitos del bosque pululando cercados porque ciervos, jabalíes, pajarracos varios etc .. pueden ser vectores de enfermedades. Precisamente se comentaba en Extremadura que el exceso de ciervos y jabalíes habitantes del parque natural de Monfragüe, ha contagiado la tuberculosis al ganado manso y bravo colindante. 18.000 Has. contienen 14.000 ciervos campando a sus anchas dentro y fuera del parque; a esos no hay quien les vacune y dispersan la enfermedad invadiendo el entorno próximo. Si los propietarios tiran de escopeta se les cae el pelo, si no, se ven impotentes ante el avance del bacilo; mientras los sesudos ecologistas proponen soluciones tales como ... introducir el lobo!, ese paraíso llamado Zamarril, donde pastan los últimos Contreras, va cayendo poco a poco. Qué charlotada!".
Algunos medios de comunicación taurinos, se hacían eco la semana pasada de la desaparición de una ganadería histórica, los "patasblancas" de Sánchez Cobaleda. Tras la lectura de unas declaraciones del propietario de dicha ganadería, no me quedaba clara la razón por la que se producía tan luctuoso acontecimiento. Es curioso que los taurinos lo envuelvan casi todo en un halo de misterio cuando la realidad de los hechos perjudica su negocio.
En abril de 2010, y en una página taurina, aparecía un curioso artículo sobre este hierro, en el que se podía leer:
"En resumen, estos son algunos de los logros actuales de los toros de Sánchez Cobaleda, una de las ganaderías con más solera del Campo Charro y un encaste único que está en peligro de extinción por culpa de las administraciones, con los múltiples sacrificios a los que someten a estas vacadas tan reducidas, y por culpa de los toreros que huyen de cosas DISTINTAS, toros simplemente diferentes".
Como es evidente, continua el misterio, ya que no se explica la razón por la que las administraciones ordenan el sacrificio de los animales o dicho de otro modo, proceden al saneamiento de una explotación ganadera cuyos ejemplares presentan una enfermedad que, casi con toda seguridad, será transmisible al hombre (zoonosis) y a otras especies animales.
Recopilando información sobre los hechos, continúan las incógnitas sin despejar. La página de la radio televisión de Castilla La Mancha, habla del sacrificio a manos de los matarifes de 600 reses pertenecientes a los Sánchez Cobaleda y a los "santacoloma" de Terrubias, que al parecer compartían pastos. En la reseña sobre la noticia que aparece en la página de la COPE, se explica que los animales sacrificados han sido las hembras y los sementales, mientras que los machos nacidos en los cuatro últimos años (desde cuatreños a añojos), están libres de peligro en una explotación en tierras extremeñas. Una vez que estos animales sean lidiados, o utilizados en otros espectáculos taurinos, habrá desaparecido el encaste Vega-Villar. De hecho, este año, se han lidiado toros de la ganadería.
Una extensa descripción de la ganadería, aparece en la página de el Patronato de El Toro de la Vega, ya que, en el año 2004, un toro de este encaste, de la ganadería de Barcial, propiedad de Arturo Cobaleda González, fue alanceado en Tordesillas. Otra extensa reseña del encaste y de su historia se puede leer aquí
El ocultismo informativo se hace aún más patente en la página de la Unión de Criadores de Toros de Lidia, asociación a la que pertenecen las ganaderías.
Algunas fotos relacionadas con la ganadería
Después de dar unas cuantas vueltas a San Google, se confirma la sospecha. Esta ganadería y estoy seguro que algunas más, están afectadas de tuberculosis, que no de "tuberculina" como dice este taurino en su blog.
En el año 2009, se celebró una Jornada de "Actualización de la Tuberculosis Bovina". Allí se destacó la actual importancia del reservorio silvestre, que preocupa especialmente a los veterinarios, dado el carácter extensivo y particular manejo que requiere el toro de lidia.
Lo cierto es que la erradicación de la tuberculosis constituye una prioridad esencial, tanto para la protección de la salud pública como para el buen funcionamiento del mercado intracomunitario de animales vivos y sus productos y para el aumento de la productividad ganadera. Es evidente, que pese a las quejas de los taurinos, y de las consecuencias que la desaparición de determinadas ganaderías pueda suponer para su afición, el toro de lidia no puede ser tratado de manera especial.
Real Decreto 1939/2004, de 27 de septiembre, por el que se regula la calificación sanitaria de las ganaderías de reses de lidia y el movimiento de los animales pertenecientes a éstas.
En el programa nacional de erradicación de tuberculosis bovina presentado por España en el año 2010, se dice:
"El bovino de carne se explota en su mayoría en regiones en general caracterizadas por una orografía desfavorable, que condiciona el sistema de explotación y de manejo de los animales, con explotaciones de ganado bovino en régimen extensivo constituido principalmente por razas autóctonas (incluida la lidia) sometidas a un régimen de pastoreo en común en zonas de difícil acceso y en determinadas zonas compartiendo explotación con otras especies, en especial el ganado caprino. La convivencia con la fauna silvestre, posible reservorio de la enfermedad, es otro factor condicionante que vulnera la óptima evolución del programa de erradicación, habiéndose aislado M. bovis en jabalí, ciervo o corzo".
"Será obligatorio el sacrificio de los reaccionantes positivos con indemnización. Siempre que exista un grave riesgo para la salud pública u otra razón de índole sanitaria, a criterio de las autoridades competentes, se podrá ampliar el sacrificio, procediendo a realizar el vaciado sanitario de la explotación".
"Si por parte de los SVO se identifica como reservorio o fuente de infección una especie de fauna silvestre o cinegética que cohabita con el ganado en la misma explotación, los SVO junto con el titular de la explotación y las autoridades competentes en Medio Ambiente, acordarán un plan integral que permita controlar la transmisión y limitar el contacto entre el ganado y la fauna silvestre, incluyendo la separación de las dos poblaciones cuando sea posible o limitando la densidad de las especies cinegéticas en la explotación (sacrificios selectivos, no aporte de alimentación suplementaria…). Estas medidas cumplen con la recomendación nº 2 del subgrupo de la tuberculosis bovina de la Task- Force 2007".
"Los animales reaccionantes positivos son enviados a mataderos autorizados para este fin, y la utilización de las carnes para consumo humano se realizará de acuerdo con lo dispuesto en el Reglamento 853/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, por el que se establecen normas específicas de higiene en los alimentos de origen animal".
"Si el sacrificio se realiza en matadero, se podrá proceder a la utilización de las carnes para el consumo humano, siempre de acuerdo con lo dispuesto en los Reglamentos 853/2004 y 854/2004".
"Las vacunas y planes de vacunación no son aplicables".
"La reposición de animales en aquellas explotaciones que hayan sido objeto de sacrificio obligatorio en aplicación de este Programa de Erradicación, sólo podrá realizarse después de que los bovinos de más de seis semanas que queden en la explotación hayan presentado un resultado favorable en, al menos un examen de investigación de tuberculosis".
El Real Decreto 1743/2005 de 9 de diciembre, establece los baremos de indemnización por sacrificio obligatorio de los animales objeto de los programas nacionales de erradicación de enfermedades. Se exceptúan los animales de unidades de cebo.
Las comunidades autónomas con una alta prevalencia de tuberculosis son: Andalucía, Cantabria, Castilla La Mancha, Castilla y León, Extremadura, Madrid, y Murcia. Esto es lógico dado que en ellas asientan la mayoría de las ganaderias de carne en extensivo, incluidas la de ganado de lidia.
Año 2008: En primer lugar figuran el número de rebaños infectados, y en segundo lugar el de animales infectados.
Andalucía:
Nº de rebaños infectados 393
Nº de animales infectados 6879
Castilla La Mancha
Nº de rebaños infectados 260
Nº de animales infectados 4984
Castilla y León
Nº de rebaños infectados 546
Nº de animales infectados 4614
Extremadura
Nº de rebaños infectados 331
Nº de animales infectados 3359
Cantabria
Nº de rebaños infectados 130
Nº de animales infectados 1288
En cuanto al testaje de especies salvajes, los resultados que arroja el programa no pueden ser tenidos en cuenta por la escasa cantidad de muestras obtenidas, aunque, entre los animales en que se ha realizado, el jabalí parace ser el mayor reservorio.
Como alternativa a la escopeta se postula la posibilidad de vacunar con dosis bajas de vacuna BCG (bacilo de Billé de Colmette y Guérin), que parece proteger frente a tuberculosis al ganado y a los cérvidos en cautividad.
Podemos pensar que la vacunación de animales salvajes puede llegar a ser una buena medida, junto con la adecuada separación de las poblaciones domésticas de las salvajes.
El coste del programa previsto para la erradicación de la tuberculosis durante el año 2010 se eleva a 27 millones y medio de euros de los que han sido solicitados a la UE, 7.5 millones. El capítulo de indemnizaciones a los ganaderos supone 2.700.000 euros, de los que 1.400.000 correrán a cargo de la UE.
Reportaje sobre el saneamiento de una ganadería de lidia, exenta de tuberculosis.
Aquí tenemos otra ganadería de lidia que dio positivo a tuberculosis en Andalucia, aunque en el estudio se cuestionan las pruebas realizadas, ya que parece que se da una alta incidencia de falsos positivos. No soy un experto en la materia, pero por lo visto hasta ahora, me parece bastante difícil que se den tantos errores diagnósticos. El artículo está firmado por un ingeniero agrónomo que al mismo tiempo es ganadero.
Como siempre hay que echar la culpa al empedrado, en este caso a la fauna silvestre, en un artículo publicado en abril de 2009, se podía leer:
"Sin embargo, pese a los programas aplicados y al tiempo transcurrido desde su implantación, lo cierto que la tuberculosis no ha podido ser erradicada en una gran parte de las ganaderías españolas por una razón fundamental: porque la fuente de contagio no está en la propia ganadería, sino que son otros animales salvajes, muchos de ellos especies protegidas, los que transmiten la enfermedad al ganado".
Una vez más, el artículo lo firma un ingeniero agrónomo y ganadero.
Otra explicación, que podría es totalmente opuesta a la anterior sería la siguiente:
"La caza mayor es un grandísimo negocio en algunas regiones españolas, especialmente en Castilla-La Mancha, Andalucía y Extremadura. Para mantener la gran demanda de trofeos, las fincas de caza realizan intensísimas medidas de gestión para conseguir mantener densidades que el medio por sí mismo no soportaría. Estas medidas consisten, básicamente, en ofrecer alimentación y agua de manera suplementaria. Así se consiguen densidades de hasta 30 ciervos por hectárea. Estas densidades y, sobre todo, la agregación de los animales entorno a comederos y bebederos, facilita enormemente el la transmisión de la enfermedad".
Por aclarar un poco los conceptos, aquí podéis leer un interesante estudio, realizado por el Centro de Vigilancia Sanitaria Veterinaria (VISAVET) sobre la Paratuberculosis (ojo, que nada tiene que ver con la tuberculosis, salvo que el agente causal es igualmente un mycobacterium, el avium, subespecie paratuberculosis). En este estudio, y dado que la fauna salvaje parece ser un importante reservorio de la enfermedad, se realizó un importante muestrero en este tipo de animales. Los resultados fueron bastante concluyentes: de 375 animales silvestres analizados, tan sólo dos, un gamo y un jabalí dieron positivo. Por si esto no fuera poco, debéis saber que, la tuberculosis se contagia por vía aerógena, y por ingestión de alimentos contaminados por Mycobacterium, mientras que la paratuberculosis se transmite, además, por vía oral, fecal.
Los terneros contraen la tuberculosis por ingestión de leche de las madres afectadas de tuberculosis mamaria.
En este estudio sobre la Tuberculosis y la Fauna Salvaje, se pueden sacar interesantes conclusiones.
Es importante apuntar que comunidades como la valenciana y la catalana, que en el año 2000 presentaban una incidencia alta, ahora la presentan muy baja. ¿Por qué en unas comunidades los programas han funcionado y en otras no?
En las preguntas y respuestas que se dan en esta entrevista, puede que haya algo de luz sobre esta cuestión:
No hay ahora mismo pautas establecidas, pero si detectas un brote lo primero que hay que saber es porqué ha aparecido aquel brote.
En el caso nuestro era por unas vacas, una explotación extensiva de toros de Lidia, que no estaban adecuadamente saneados. Entonces, de ahí saltó al jabalí y ahora circulan dentro del la población de estos animales, y no se sabe, debido a que es algo nuevo a nivel europeo y a nivel de España las repercusiones que esto puede acarrear.
Hasta ahora se han eliminado las vacas y seguimos trabajando y recogiendo muestras del jabalí, pero no sabemos lo que va a pasar, si va a disminuir la prevalencia en el jabalí al quitar a las vacas o se va a mantener en el jabalí y como las vacas dentro de un año volverán a entrar, sabremos si vuelve a trasmitirse.
Entonces, tenemos un modelo ahora mismo muy interesante, además de ser en un medio natural, para estudiar la tuberculosis en la fauna salvaje, es el único modelo así que hay ahora en Europa.
Si los animales están infectados y son reservorios se está planteando ahora mismo en el centro de España, con la problemática tan grande que hay, hacer una normativa que no permita en la misma finca criar domésticos con salvajes.
La tuberculosis es un problema gravísimo que hay que intentar eliminar, tenemos uno de los mayores focos de tuberculosis de Europa en España, concretamente en el centro y sur de España, refiriéndonos a salvajes, y esto es por un problema de gestión que no lo tienen en otros sitios. Por ejemplo, los grandes cercados, las fincas donde conviven domésticos y salvajes y donde los ciclos se cierran.
Además hay un movimiento de animales que no hay quien lo controle: de una finca se llevan animales a otro lugar con lo cual sin un seguimiento sanitario están llevando la tuberculosis a otros sitios. Se trata de un descontrol sanitario total que ha llevado a esta situación.
Hay que poner en marcha alguna medida, lo único que puedes hacer es eliminar animales cuando hay prevalencias de un 50 ‐ 60%. Primero tienes que quitar los animales enfermos, esto es básico. Luego puedes separar domésticos de salvajes y en los salvajes hacer seguimientos en cacerías, establecer prevalencias e incentivar un poco la cacería para disminuir la población enferma.
Aquí haré un par de puntualizaciones: habrá que saber cuántos ganaderos de lidia dedican sus explotaciones a cotos de caza, y la segunda: cómo saber si al animal silvestre que se le va a pegar un tiro está enfermo o no de tuberculosis, aún entendiendo que se trata de reducir el número de animales por hectárea.
Independientemente de esto, es fundamental que el tránsito de animales sea adecuadamente controlado por las autoridades sanitarias.
Entre la fauna autóctona susceptible de ser infectada por el Mycobacterium bovis, se encuentran: ciervo, corzo, gamo, lobo, cabra montés, muflon, rebeco, venado y jabalí. El mycobacterium avium, también es susceptible de infectar, entre otros, a los bóvidos.
En un pequeño estudio realizado en Andalucia en el año 2006, sobre incidencia de Tuberculosis en animales salvajes, se obtuvieron los siguientes resultados:
Ciervos analizados 135 Positivos 27
Gamos analizados 78 Positivos 14
Jabalíes analizados 47 Positivos 2
Se sabe que la susceptibilidad es más elevada en animales inmunodeprimidos, con estado nutricional deficiente, o con patologías concurrentes.
En el noveno Congreso Mundial sobre el Toro de Lidia, los veterinarios presentes hicieron sus "interesadas" aportaciones.
Antonio Pina Fonseca: el titular de la dirección general de veterinaria en Portugal, expuso una situación favorable en este país por “el enorme interés que despierta y los esfuerzos que se vienen realizando”. Indicó que “la tuberculosis es una enfermedad del medio ambiente y de combate difícil, que exige un protocolo de actuación complejo. Se refirió también a de un nuevo término “bioseguridad de las explotaciones” que consiste en utilizar todas las medidas posibles para evitar que las enfermedades entren en las mismas.
Manuel Sanes: el profesor de la Universidad de Murcia presentó un dato alarmante y revelador de los problemas de erradicación de estas enfermedades “de 50 animales chequeados, el 30% dieron positivo a las pruebas de tuberculosis”, expuso la necesidad que “las Administraciones deben dar otro trato a las explotaciones”.
José Ignacio García: el secretario general de la Asociación de Ganaderías de Lidia lanzó una sugerencia al represente luso la posibilidad de crear un estatus sanitario especial para algunas ganaderías que cohabitan con otras especies para evitar la desaparición de una diversidad genética.
Isabel Carpio: concluyó diciendo que “la solución de la enfermedad está en combatir la enfermedad contando con la implicación del sector y contando con los métodos de diagnóstico adecuados, con una actuación eficaz sobre la fauna silvestre”.
Esperemos que la actuación eficaz sobre la fauna silvestre no consista en acabar en ella para que la tuberculosis sea erradicada de las ganaderías de lidia. ¿Qué otra actuación eficaz es posible?
Si a los ganaderos de toro de lidia se les llena la boca con la defensa de la biodiversidad, ¿cómo es posible que pidan la aniquilación de la fauna salvaje que vive cerca o dentro de sus explotaciones?
¿Debemos dar prioridad a un animal doméstico antes que a un animal salvaje? Es evidente que no.
La Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria, publicaba un interesante estudio sobre este tema en el año 2009.
La presencia de Tuberculosis en jabalíes se sitúa en España, según la zona, entre el 1-52%, mientras que en cérvidos es del 1.74-23%.
Aquí os dejo un interesante apunte sobre la actualidad de la ganadería en Andalucía, y sobre el ganado de lidia, en el que se puede leer:
"Actualmente, la raza de lidia tiene unos altos excedentes de animales, al haber superado ampliamente la oferta a la demanda de reses para su uso en los diferentes tipos y categorías de espectáculos taurinos. Por ello, un porcentaje aproximado del 35 por 100 de las vacas de vientre están siendo cubiertas por sementales de aptitud cárnica (preferentemente de raza limusina), destinándose al sacrificio la totalidad de los machos y empleándose como reproductoras muchas de las hembras cruzadas, lo que puede llevar a reproducir los errores que antes hemos mencionado con respecto a las razas autóctonas. Por otra parte, el escaso formato corporal de la raza de lidia no permite obtener terneros que alcancen, en los cebaderos, los índices de crecimiento y transformación que son requeridos desde el punto de vista de la rentabilidad, por lo que estos animales deben ser objeto de controles que permitan establecer el peso al que deben sacrificarse, rendimientos, etc.
El hecho de que las vacas de lidia dispongan de derechos para la concesión de la prima a las vacas nodrizas (en condiciones análogas a las que pertenecen a razas de “no ordeño”), junto a un aumento coyuntural de la demanda de reses de lidia y a los menores requerimientos nutritivos de la raza, han propiciado un incremento elevado de éstas que, superando ampliamente los requerimientos taurinos, obliga a sus propietarios, cuyo número también se ha visto espectacularmente incrementado, a buscar un destino de sacrificio en matadero, que nunca ha sido ni debiera ser objeto de crianza de la raza".
Aunque debo suponer que si has llegado hasta aquí, habrás sacado tus propias conclusiones, podemos decir que los encastes desaparecidos, en opinión de los aficionados, lo han sido por la presencia de la tuberculosis en las explotaciones en que asentaban, y porque los ejemplares de dicha ganadería no eran muy apecetibles para los toreros, que al fin y al cabo, son los que mandan.
Además, parece evidente que son más de una las ganaderías que tienen este problema, como se puede concluir de la información expuesta, y especialmente de las declaraciones de algunos veterinarios. Es una pena que en las tablas estadísticas no se separe al ganado de lidia del resto de los bóvidos, lo que daría una idea clara del número de explotaciones y de individuos afectados.
Por la información que he contrastado, el echar la culpa de todo a la fauna salvaje o silvestre no es de recibo, y más con el aporte de datos sobre otra enfermedad que afecta de manera importante al toro de lidia junto a la tuberculosis y que es la "lengua azul" o paratuberculosis, y cuya incidencia en la fauna, que actuaría como reservorio, no parece ser demasiado alta. No hay que olvidar que son numerosos los casos en que ambas enfermedades se dan al mismo tiempo en la misma explotación.
También queda claro que es ganado doméstico el que introduce la enfermedad en los espacios naturales, saltando de éste al animal salvaje.
Y por último, y aunque no fuera así, si tenemos que elegir entre un tipo u otro de animales, está claro con cuales debemos quedarnos.
Y para terminar, recientemente han sido publicadas las conclusiones del Ministerio de Medio Ambiente de las Jornadas de debate de la erradicación de la Tuberculosis Bovina, en donde se incide de nuevo en lo apuntado anteriormente.
http://cavicornio.blogspot.com/2010/11/de-tuberculosis-ganado-de-lidia-y-fauna.html
Sirvan como introducción a esta entrada, unos párrafos encontrados en la página del Patronato del Toro de la Vega:
"Los toros no saben que a su interés conviene la más completa soledad. Nada de animalitos del bosque pululando cercados porque ciervos, jabalíes, pajarracos varios etc .. pueden ser vectores de enfermedades. Precisamente se comentaba en Extremadura que el exceso de ciervos y jabalíes habitantes del parque natural de Monfragüe, ha contagiado la tuberculosis al ganado manso y bravo colindante. 18.000 Has. contienen 14.000 ciervos campando a sus anchas dentro y fuera del parque; a esos no hay quien les vacune y dispersan la enfermedad invadiendo el entorno próximo. Si los propietarios tiran de escopeta se les cae el pelo, si no, se ven impotentes ante el avance del bacilo; mientras los sesudos ecologistas proponen soluciones tales como ... introducir el lobo!, ese paraíso llamado Zamarril, donde pastan los últimos Contreras, va cayendo poco a poco. Qué charlotada!".
Algunos medios de comunicación taurinos, se hacían eco la semana pasada de la desaparición de una ganadería histórica, los "patasblancas" de Sánchez Cobaleda. Tras la lectura de unas declaraciones del propietario de dicha ganadería, no me quedaba clara la razón por la que se producía tan luctuoso acontecimiento. Es curioso que los taurinos lo envuelvan casi todo en un halo de misterio cuando la realidad de los hechos perjudica su negocio.
En abril de 2010, y en una página taurina, aparecía un curioso artículo sobre este hierro, en el que se podía leer:
"En resumen, estos son algunos de los logros actuales de los toros de Sánchez Cobaleda, una de las ganaderías con más solera del Campo Charro y un encaste único que está en peligro de extinción por culpa de las administraciones, con los múltiples sacrificios a los que someten a estas vacadas tan reducidas, y por culpa de los toreros que huyen de cosas DISTINTAS, toros simplemente diferentes".
Como es evidente, continua el misterio, ya que no se explica la razón por la que las administraciones ordenan el sacrificio de los animales o dicho de otro modo, proceden al saneamiento de una explotación ganadera cuyos ejemplares presentan una enfermedad que, casi con toda seguridad, será transmisible al hombre (zoonosis) y a otras especies animales.
Recopilando información sobre los hechos, continúan las incógnitas sin despejar. La página de la radio televisión de Castilla La Mancha, habla del sacrificio a manos de los matarifes de 600 reses pertenecientes a los Sánchez Cobaleda y a los "santacoloma" de Terrubias, que al parecer compartían pastos. En la reseña sobre la noticia que aparece en la página de la COPE, se explica que los animales sacrificados han sido las hembras y los sementales, mientras que los machos nacidos en los cuatro últimos años (desde cuatreños a añojos), están libres de peligro en una explotación en tierras extremeñas. Una vez que estos animales sean lidiados, o utilizados en otros espectáculos taurinos, habrá desaparecido el encaste Vega-Villar. De hecho, este año, se han lidiado toros de la ganadería.
Una extensa descripción de la ganadería, aparece en la página de el Patronato de El Toro de la Vega, ya que, en el año 2004, un toro de este encaste, de la ganadería de Barcial, propiedad de Arturo Cobaleda González, fue alanceado en Tordesillas. Otra extensa reseña del encaste y de su historia se puede leer aquí
El ocultismo informativo se hace aún más patente en la página de la Unión de Criadores de Toros de Lidia, asociación a la que pertenecen las ganaderías.
Algunas fotos relacionadas con la ganadería
Después de dar unas cuantas vueltas a San Google, se confirma la sospecha. Esta ganadería y estoy seguro que algunas más, están afectadas de tuberculosis, que no de "tuberculina" como dice este taurino en su blog.
En el año 2009, se celebró una Jornada de "Actualización de la Tuberculosis Bovina". Allí se destacó la actual importancia del reservorio silvestre, que preocupa especialmente a los veterinarios, dado el carácter extensivo y particular manejo que requiere el toro de lidia.
Lo cierto es que la erradicación de la tuberculosis constituye una prioridad esencial, tanto para la protección de la salud pública como para el buen funcionamiento del mercado intracomunitario de animales vivos y sus productos y para el aumento de la productividad ganadera. Es evidente, que pese a las quejas de los taurinos, y de las consecuencias que la desaparición de determinadas ganaderías pueda suponer para su afición, el toro de lidia no puede ser tratado de manera especial.
Real Decreto 1939/2004, de 27 de septiembre, por el que se regula la calificación sanitaria de las ganaderías de reses de lidia y el movimiento de los animales pertenecientes a éstas.
En el programa nacional de erradicación de tuberculosis bovina presentado por España en el año 2010, se dice:
"El bovino de carne se explota en su mayoría en regiones en general caracterizadas por una orografía desfavorable, que condiciona el sistema de explotación y de manejo de los animales, con explotaciones de ganado bovino en régimen extensivo constituido principalmente por razas autóctonas (incluida la lidia) sometidas a un régimen de pastoreo en común en zonas de difícil acceso y en determinadas zonas compartiendo explotación con otras especies, en especial el ganado caprino. La convivencia con la fauna silvestre, posible reservorio de la enfermedad, es otro factor condicionante que vulnera la óptima evolución del programa de erradicación, habiéndose aislado M. bovis en jabalí, ciervo o corzo".
"Será obligatorio el sacrificio de los reaccionantes positivos con indemnización. Siempre que exista un grave riesgo para la salud pública u otra razón de índole sanitaria, a criterio de las autoridades competentes, se podrá ampliar el sacrificio, procediendo a realizar el vaciado sanitario de la explotación".
"Si por parte de los SVO se identifica como reservorio o fuente de infección una especie de fauna silvestre o cinegética que cohabita con el ganado en la misma explotación, los SVO junto con el titular de la explotación y las autoridades competentes en Medio Ambiente, acordarán un plan integral que permita controlar la transmisión y limitar el contacto entre el ganado y la fauna silvestre, incluyendo la separación de las dos poblaciones cuando sea posible o limitando la densidad de las especies cinegéticas en la explotación (sacrificios selectivos, no aporte de alimentación suplementaria…). Estas medidas cumplen con la recomendación nº 2 del subgrupo de la tuberculosis bovina de la Task- Force 2007".
"Los animales reaccionantes positivos son enviados a mataderos autorizados para este fin, y la utilización de las carnes para consumo humano se realizará de acuerdo con lo dispuesto en el Reglamento 853/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, por el que se establecen normas específicas de higiene en los alimentos de origen animal".
"Si el sacrificio se realiza en matadero, se podrá proceder a la utilización de las carnes para el consumo humano, siempre de acuerdo con lo dispuesto en los Reglamentos 853/2004 y 854/2004".
"Las vacunas y planes de vacunación no son aplicables".
"La reposición de animales en aquellas explotaciones que hayan sido objeto de sacrificio obligatorio en aplicación de este Programa de Erradicación, sólo podrá realizarse después de que los bovinos de más de seis semanas que queden en la explotación hayan presentado un resultado favorable en, al menos un examen de investigación de tuberculosis".
El Real Decreto 1743/2005 de 9 de diciembre, establece los baremos de indemnización por sacrificio obligatorio de los animales objeto de los programas nacionales de erradicación de enfermedades. Se exceptúan los animales de unidades de cebo.
Las comunidades autónomas con una alta prevalencia de tuberculosis son: Andalucía, Cantabria, Castilla La Mancha, Castilla y León, Extremadura, Madrid, y Murcia. Esto es lógico dado que en ellas asientan la mayoría de las ganaderias de carne en extensivo, incluidas la de ganado de lidia.
Año 2008: En primer lugar figuran el número de rebaños infectados, y en segundo lugar el de animales infectados.
Andalucía:
Nº de rebaños infectados 393
Nº de animales infectados 6879
Castilla La Mancha
Nº de rebaños infectados 260
Nº de animales infectados 4984
Castilla y León
Nº de rebaños infectados 546
Nº de animales infectados 4614
Extremadura
Nº de rebaños infectados 331
Nº de animales infectados 3359
Cantabria
Nº de rebaños infectados 130
Nº de animales infectados 1288
En cuanto al testaje de especies salvajes, los resultados que arroja el programa no pueden ser tenidos en cuenta por la escasa cantidad de muestras obtenidas, aunque, entre los animales en que se ha realizado, el jabalí parace ser el mayor reservorio.
Como alternativa a la escopeta se postula la posibilidad de vacunar con dosis bajas de vacuna BCG (bacilo de Billé de Colmette y Guérin), que parece proteger frente a tuberculosis al ganado y a los cérvidos en cautividad.
Podemos pensar que la vacunación de animales salvajes puede llegar a ser una buena medida, junto con la adecuada separación de las poblaciones domésticas de las salvajes.
El coste del programa previsto para la erradicación de la tuberculosis durante el año 2010 se eleva a 27 millones y medio de euros de los que han sido solicitados a la UE, 7.5 millones. El capítulo de indemnizaciones a los ganaderos supone 2.700.000 euros, de los que 1.400.000 correrán a cargo de la UE.
Reportaje sobre el saneamiento de una ganadería de lidia, exenta de tuberculosis.
Aquí tenemos otra ganadería de lidia que dio positivo a tuberculosis en Andalucia, aunque en el estudio se cuestionan las pruebas realizadas, ya que parece que se da una alta incidencia de falsos positivos. No soy un experto en la materia, pero por lo visto hasta ahora, me parece bastante difícil que se den tantos errores diagnósticos. El artículo está firmado por un ingeniero agrónomo que al mismo tiempo es ganadero.
Como siempre hay que echar la culpa al empedrado, en este caso a la fauna silvestre, en un artículo publicado en abril de 2009, se podía leer:
"Sin embargo, pese a los programas aplicados y al tiempo transcurrido desde su implantación, lo cierto que la tuberculosis no ha podido ser erradicada en una gran parte de las ganaderías españolas por una razón fundamental: porque la fuente de contagio no está en la propia ganadería, sino que son otros animales salvajes, muchos de ellos especies protegidas, los que transmiten la enfermedad al ganado".
Una vez más, el artículo lo firma un ingeniero agrónomo y ganadero.
Otra explicación, que podría es totalmente opuesta a la anterior sería la siguiente:
"La caza mayor es un grandísimo negocio en algunas regiones españolas, especialmente en Castilla-La Mancha, Andalucía y Extremadura. Para mantener la gran demanda de trofeos, las fincas de caza realizan intensísimas medidas de gestión para conseguir mantener densidades que el medio por sí mismo no soportaría. Estas medidas consisten, básicamente, en ofrecer alimentación y agua de manera suplementaria. Así se consiguen densidades de hasta 30 ciervos por hectárea. Estas densidades y, sobre todo, la agregación de los animales entorno a comederos y bebederos, facilita enormemente el la transmisión de la enfermedad".
Por aclarar un poco los conceptos, aquí podéis leer un interesante estudio, realizado por el Centro de Vigilancia Sanitaria Veterinaria (VISAVET) sobre la Paratuberculosis (ojo, que nada tiene que ver con la tuberculosis, salvo que el agente causal es igualmente un mycobacterium, el avium, subespecie paratuberculosis). En este estudio, y dado que la fauna salvaje parece ser un importante reservorio de la enfermedad, se realizó un importante muestrero en este tipo de animales. Los resultados fueron bastante concluyentes: de 375 animales silvestres analizados, tan sólo dos, un gamo y un jabalí dieron positivo. Por si esto no fuera poco, debéis saber que, la tuberculosis se contagia por vía aerógena, y por ingestión de alimentos contaminados por Mycobacterium, mientras que la paratuberculosis se transmite, además, por vía oral, fecal.
Los terneros contraen la tuberculosis por ingestión de leche de las madres afectadas de tuberculosis mamaria.
En este estudio sobre la Tuberculosis y la Fauna Salvaje, se pueden sacar interesantes conclusiones.
Es importante apuntar que comunidades como la valenciana y la catalana, que en el año 2000 presentaban una incidencia alta, ahora la presentan muy baja. ¿Por qué en unas comunidades los programas han funcionado y en otras no?
En las preguntas y respuestas que se dan en esta entrevista, puede que haya algo de luz sobre esta cuestión:
No hay ahora mismo pautas establecidas, pero si detectas un brote lo primero que hay que saber es porqué ha aparecido aquel brote.
En el caso nuestro era por unas vacas, una explotación extensiva de toros de Lidia, que no estaban adecuadamente saneados. Entonces, de ahí saltó al jabalí y ahora circulan dentro del la población de estos animales, y no se sabe, debido a que es algo nuevo a nivel europeo y a nivel de España las repercusiones que esto puede acarrear.
Hasta ahora se han eliminado las vacas y seguimos trabajando y recogiendo muestras del jabalí, pero no sabemos lo que va a pasar, si va a disminuir la prevalencia en el jabalí al quitar a las vacas o se va a mantener en el jabalí y como las vacas dentro de un año volverán a entrar, sabremos si vuelve a trasmitirse.
Entonces, tenemos un modelo ahora mismo muy interesante, además de ser en un medio natural, para estudiar la tuberculosis en la fauna salvaje, es el único modelo así que hay ahora en Europa.
Si los animales están infectados y son reservorios se está planteando ahora mismo en el centro de España, con la problemática tan grande que hay, hacer una normativa que no permita en la misma finca criar domésticos con salvajes.
La tuberculosis es un problema gravísimo que hay que intentar eliminar, tenemos uno de los mayores focos de tuberculosis de Europa en España, concretamente en el centro y sur de España, refiriéndonos a salvajes, y esto es por un problema de gestión que no lo tienen en otros sitios. Por ejemplo, los grandes cercados, las fincas donde conviven domésticos y salvajes y donde los ciclos se cierran.
Además hay un movimiento de animales que no hay quien lo controle: de una finca se llevan animales a otro lugar con lo cual sin un seguimiento sanitario están llevando la tuberculosis a otros sitios. Se trata de un descontrol sanitario total que ha llevado a esta situación.
Hay que poner en marcha alguna medida, lo único que puedes hacer es eliminar animales cuando hay prevalencias de un 50 ‐ 60%. Primero tienes que quitar los animales enfermos, esto es básico. Luego puedes separar domésticos de salvajes y en los salvajes hacer seguimientos en cacerías, establecer prevalencias e incentivar un poco la cacería para disminuir la población enferma.
Aquí haré un par de puntualizaciones: habrá que saber cuántos ganaderos de lidia dedican sus explotaciones a cotos de caza, y la segunda: cómo saber si al animal silvestre que se le va a pegar un tiro está enfermo o no de tuberculosis, aún entendiendo que se trata de reducir el número de animales por hectárea.
Independientemente de esto, es fundamental que el tránsito de animales sea adecuadamente controlado por las autoridades sanitarias.
Entre la fauna autóctona susceptible de ser infectada por el Mycobacterium bovis, se encuentran: ciervo, corzo, gamo, lobo, cabra montés, muflon, rebeco, venado y jabalí. El mycobacterium avium, también es susceptible de infectar, entre otros, a los bóvidos.
En un pequeño estudio realizado en Andalucia en el año 2006, sobre incidencia de Tuberculosis en animales salvajes, se obtuvieron los siguientes resultados:
Ciervos analizados 135 Positivos 27
Gamos analizados 78 Positivos 14
Jabalíes analizados 47 Positivos 2
Se sabe que la susceptibilidad es más elevada en animales inmunodeprimidos, con estado nutricional deficiente, o con patologías concurrentes.
En el noveno Congreso Mundial sobre el Toro de Lidia, los veterinarios presentes hicieron sus "interesadas" aportaciones.
Antonio Pina Fonseca: el titular de la dirección general de veterinaria en Portugal, expuso una situación favorable en este país por “el enorme interés que despierta y los esfuerzos que se vienen realizando”. Indicó que “la tuberculosis es una enfermedad del medio ambiente y de combate difícil, que exige un protocolo de actuación complejo. Se refirió también a de un nuevo término “bioseguridad de las explotaciones” que consiste en utilizar todas las medidas posibles para evitar que las enfermedades entren en las mismas.
Manuel Sanes: el profesor de la Universidad de Murcia presentó un dato alarmante y revelador de los problemas de erradicación de estas enfermedades “de 50 animales chequeados, el 30% dieron positivo a las pruebas de tuberculosis”, expuso la necesidad que “las Administraciones deben dar otro trato a las explotaciones”.
José Ignacio García: el secretario general de la Asociación de Ganaderías de Lidia lanzó una sugerencia al represente luso la posibilidad de crear un estatus sanitario especial para algunas ganaderías que cohabitan con otras especies para evitar la desaparición de una diversidad genética.
Isabel Carpio: concluyó diciendo que “la solución de la enfermedad está en combatir la enfermedad contando con la implicación del sector y contando con los métodos de diagnóstico adecuados, con una actuación eficaz sobre la fauna silvestre”.
Esperemos que la actuación eficaz sobre la fauna silvestre no consista en acabar en ella para que la tuberculosis sea erradicada de las ganaderías de lidia. ¿Qué otra actuación eficaz es posible?
Si a los ganaderos de toro de lidia se les llena la boca con la defensa de la biodiversidad, ¿cómo es posible que pidan la aniquilación de la fauna salvaje que vive cerca o dentro de sus explotaciones?
¿Debemos dar prioridad a un animal doméstico antes que a un animal salvaje? Es evidente que no.
La Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria, publicaba un interesante estudio sobre este tema en el año 2009.
La presencia de Tuberculosis en jabalíes se sitúa en España, según la zona, entre el 1-52%, mientras que en cérvidos es del 1.74-23%.
Aquí os dejo un interesante apunte sobre la actualidad de la ganadería en Andalucía, y sobre el ganado de lidia, en el que se puede leer:
"Actualmente, la raza de lidia tiene unos altos excedentes de animales, al haber superado ampliamente la oferta a la demanda de reses para su uso en los diferentes tipos y categorías de espectáculos taurinos. Por ello, un porcentaje aproximado del 35 por 100 de las vacas de vientre están siendo cubiertas por sementales de aptitud cárnica (preferentemente de raza limusina), destinándose al sacrificio la totalidad de los machos y empleándose como reproductoras muchas de las hembras cruzadas, lo que puede llevar a reproducir los errores que antes hemos mencionado con respecto a las razas autóctonas. Por otra parte, el escaso formato corporal de la raza de lidia no permite obtener terneros que alcancen, en los cebaderos, los índices de crecimiento y transformación que son requeridos desde el punto de vista de la rentabilidad, por lo que estos animales deben ser objeto de controles que permitan establecer el peso al que deben sacrificarse, rendimientos, etc.
El hecho de que las vacas de lidia dispongan de derechos para la concesión de la prima a las vacas nodrizas (en condiciones análogas a las que pertenecen a razas de “no ordeño”), junto a un aumento coyuntural de la demanda de reses de lidia y a los menores requerimientos nutritivos de la raza, han propiciado un incremento elevado de éstas que, superando ampliamente los requerimientos taurinos, obliga a sus propietarios, cuyo número también se ha visto espectacularmente incrementado, a buscar un destino de sacrificio en matadero, que nunca ha sido ni debiera ser objeto de crianza de la raza".
Aunque debo suponer que si has llegado hasta aquí, habrás sacado tus propias conclusiones, podemos decir que los encastes desaparecidos, en opinión de los aficionados, lo han sido por la presencia de la tuberculosis en las explotaciones en que asentaban, y porque los ejemplares de dicha ganadería no eran muy apecetibles para los toreros, que al fin y al cabo, son los que mandan.
Además, parece evidente que son más de una las ganaderías que tienen este problema, como se puede concluir de la información expuesta, y especialmente de las declaraciones de algunos veterinarios. Es una pena que en las tablas estadísticas no se separe al ganado de lidia del resto de los bóvidos, lo que daría una idea clara del número de explotaciones y de individuos afectados.
Por la información que he contrastado, el echar la culpa de todo a la fauna salvaje o silvestre no es de recibo, y más con el aporte de datos sobre otra enfermedad que afecta de manera importante al toro de lidia junto a la tuberculosis y que es la "lengua azul" o paratuberculosis, y cuya incidencia en la fauna, que actuaría como reservorio, no parece ser demasiado alta. No hay que olvidar que son numerosos los casos en que ambas enfermedades se dan al mismo tiempo en la misma explotación.
También queda claro que es ganado doméstico el que introduce la enfermedad en los espacios naturales, saltando de éste al animal salvaje.
Y por último, y aunque no fuera así, si tenemos que elegir entre un tipo u otro de animales, está claro con cuales debemos quedarnos.
Y para terminar, recientemente han sido publicadas las conclusiones del Ministerio de Medio Ambiente de las Jornadas de debate de la erradicación de la Tuberculosis Bovina, en donde se incide de nuevo en lo apuntado anteriormente.
De cábalas y números: mentiras taurinas
Puedes leer el artículo con los enlaces mencionados en:
http://cavicornio.blogspot.com/2010/11/de-cabalas-y-numeros-mentiras-taurinas.html
El mundillo del toro de lidia, muy dado a darse ánimos, a otorgarse trofeos, a disertar sobre lo divino y lo humano de su afición, y a analizar las razones de su cada día más negro futuro, ha celebrado esta semana dos cónclaves en lugares tan dispares como Salamanca, y Pamplona.
Mientras tanto, un medio de comunicación taurino, nos ofrecía las opiniones de algunos de los empresarios
con más nombre sobre la situación actual de su negocio. Algunas de las declaraciones no tienen desperdicio:
"Nuestro espectáculo es complicado de vender" (Pablo Chopera)
"Hay reticencias a publicitarse en el mundo de los toros" (Ramón Valencia)
Las XVI Jornadas de Espectáculos Taurinos de Castilla y León, que han contado con la presencia del Consejero de Interior y Justicia de dicha comunidad, Don Alfonso Fernández Mañueco, han puesto en evidencia los malos momentos por lo que pasa el "arte" de torturar cavicornios de "raza" brava en sus diferentes modalidades.
El representante de la Junta de Castilla y León afirmó que el sector taurino genera anualmente en España aproximadamente 3.700.000 de horas de trabajo. No sabemos si en la cifra van incluidas las horas que se dedican a este tipo de reuniones, y a los numerosos ágapes que se dan estas gentes.
Según los datos que se manejan, durante el año 2010, se han celebrado 15.000 festejos taurinos, de los que, 2.500 se han desarrollado en la Comunidad de Castilla y León, 500 menos que el año 2008. Las cifras arrojan la friolera de 2.500 millones de euros que debemos conceptuar como la riqueza generada a través de dichos espectáculos.
Según informa El Mundo, los empresarios taurinos de Castilla y León, ofendidos en lo más profundo de sus convicciones por la prohibición de las corridas de toros en Cataluña, han dado el "do" de pecho, programando a lo largo del año que se nos va, un 11.3% más de corridas de toros, para un total de 98, diez más que el año pasado. Debemos felicitar por ello al gobierno de Castilla y León, ya que están haciendo todo lo contrario que el resto del Estado. Claro que, manteniendo un espectáculo como el Toro de Tordesillas, cualquier cosa nos podemos esperar de sus políticos. Sin embargo, añaden, la crisis económica (no la ILP) ha propiciado un descenso de un 6% en las celebraciones de festejos populares en su territorio.
En cifras globales se ha pasado de 2038 a 1914.
Por provincias, Segovia ha sido la que más corridas ha celebrado, con 18, seguida de Burgos con 17, y Valladolid con 16. Completan la lista, Palencia y Zamora con 5 cada una, y León con 4. Sin embargo, fue Valladolid la provincia donde más espectáculos taurinos se celebraron con 739, seguida de Salamanca con 490, Segovia con 344, Burgos con 83, y León con 31.
Una vez más mi calculadora y la de los taurinos es diferente. Sumemos: 18+17+16+5+5+4+739+490+344+83+31= 1752.
1914-1752= 162 festejos que no sabemos en dónde se han celebrado.
Las novilladas con picadores descendieron un 15.3% y las novilladas sin picadores, aquellas en las que suelen participar los aprendices de las Escuelas de Tauromaquia, descendieron un 37,6%. ¿Es posible que esta circunstancia se haya dado por el alarmante descenso del número de torturadores en edad "júnior"? Curiosamente en Extremadura también andan alarmados por el descenso de este tipo de espectáculos.
En la provincia de Toledo, se han celebrado este año 525 festejos taurinos, de los cuales, sólo 20 han sido corridas de toros, lo que supone un 16% menos que el año pasado. Los taurinos toledanos se consuelan con el dato de que las novilladas, al contrario que en Castilla y León y Extremadura, han aumentado.
Lo que si parece estar en auge es lo que en este mundillo se conoce con el nombre de bolsines, ya que, mientras que el año pasado sólo se celebró 1, durante 2010 han sido 18, 14 en Salamanca y 4 en Burgos.
Aquí os dejo unos vídeos de los patéticos muletillas, ejercitando su "saber" taurino:
Bolsín taurino mirobrigense
Final de un bolsín taurino
"La Santiaguita": éste es muy bueno. La muletilla no sabe si se está toreando a un becerro o a una becerra: "eh, eh, eh, toro, vaca, ia, vaca, toro, toro..." Atención a las vocalizaciones del becerro/a cada vez que "La Santiaguita" da con sus huesos en el suelo.
Para los más sensibles diré que los vídeos se pueden ver, ya que a las becerras/os sólo se les dan algunos pases con el capote y la muleta. De lo que se haga luego con ellas, nada sabemos.
El otro gran cónclave del mundo del toro, las VII Jornadas sobre el Ganado de Lidia, se ha celebrado en la Universidad Pública de Navarra. Allí se ha afirmado que la fiesta de los toros genera un beneficio en torno a los mil millones de euros (1000.000.000), y el número estimado de espectadores es de 9 millones. El flujo de dinero, es decir, lo que mueve la tauromaquia se estima en 2.500 millones de euros.
El número de ganaderías de lidia ha quedado establecido en 1.300-1.400, que ocupan una superficie de 550.000 hectáreas en las que se ubican las 140.000 reproductoras en activo, y 3.400 sementales, lo que hace un total de 143.400 animales.
El coste de producción de un toro de lidia es de 4.200-4.800 euros; el sector genera 160.000 puestos de trabajo directos, lo que implica que da de comer a 17.000 familias, y supone el 1.5% del PIB. Lo de los puestos de trabajo ¡directos! no puede ser asumido por un ciudadano medianamente inteligente, por lo que no deja de ser un insulto al raciocinio. ¿Cuántos miembros de cada una de las 17.000 familias se necesitan para crear 160.000 puestos de trabajo? No lo sabemos, ya que desconocemos si todos los que forman parte de esos núcleos familiares se dedican a la misma actividad. La verdad es que el dato es digno de ser analizado poniendo, eso si, cara de incrédulo.
El precio de una res de este tipo en el matadero es de 320-400 euros. Es evidente que en este precio no van incluidas las subvenciones que se reciben por cada nacimiento.
Lo cierto, señores ganaderos, es que en España, durante el año 2009, "sólo" se han celebrado 1443 festejos mayores, es decir, la tortura, tirando por alto, de aproximadamente 9400 animales de lidia entre novillos y toros en un coso taurino, un 23% menos que en 2008, y un 33% menos que en 2007.
Lo cierto, señores ganaderos es que, según los datos del Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino, en 1990 había 873 ganaderías de bravo en España, y en 2005 (último dato actualizado) había 1157. Ahora, la cifra se eleva a 1300-1400, y debemos suponer que el número de hectáreas de dehesa ha permanecido inamovible. ¿Dónde meten a tantos animales? ¿Qué sentido tiene que en los últimos 15 años hayan aparecido por arte de magia casi 500 ganaderías más? ¿Qué se oculta detrás de este desmesurado crecimiento, cuando las cifras hablan de un impresionante descenso de los espectáculos en los que estos animales son utilizados, y por tanto rentabilizados?
Un sector muy importante de nuestra economía, como es el esquí, genera 7.000 puestos de trabajo directos, y 50.000 indirectos.
La contestación al misterio la puede tener el señor Mihura, cuando dice: "gracias a tener toro bravo ganan mucha fuerza e influencia para hacer negocios en otros sectores".
Esta afirmación, que agradecemos por sincera, echa por tierra que la crianza de estos animales venga dada por el profundo amor que se les profesa.
Lo cierto es, señores ganaderos, que sin becerradas, bolsines, capeas, y festejos populares de la más diversa catadura, ustedes ya no tendrían posibilidad de subsistir, salvo por el matiz introducido por el señor Mihura, y por las subvenciones que reciben de manera directa como productores de carne de vacuno, y las indirectas, que perciben de comunidades y ayuntamientos. Entre estas últimas se incluyen las que perciben los que amenizan los festejos con los más diversos instrumentos de viento y percusíón, entre copa, y comilona, las llamadas peñas taurinas, y los aspirantes a matarifes de las Escuelas de Tauromaquia.
Cuando uno se pasea por los blog de información taurina se encuentra con auténticas sorpresas: Las 550.000 hectáreas, son 600.000; las 1300-1400 ganaderías son 1000; los 160.000 puestos de trabajo directos, se convierten en 250.000; el 1.5% del PIB, se nos queda en un 1% pelado, y los 2.500.000 millones de euros que mueve el mundo del toro, resulta que son los beneficios que genera.
Por cierto, esta mañana, en la SER, y en una entrevista con el Presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, señor Carlos Dívar, se afirmaba que la Justicia en España emplea a 180.000 personas. ¿Puede ser cierto que el mundo del toro genere casi los mismos puestos de trabajo que esta actividad? Va a ser que no, ni por aproximación.
Por si no fuera suficiente con la disparidad, el consejero de la Consejería de Gobernación y Justicia del gobierno de Andalucía, Luis Pizarro, habla de que la actividad mueve 500 millones de euros, y genera más de 40.000 puestos de trabajo. No queda muy claro si estas cifras son locales o nacionales, pero por si acaso se le acaba semejante "chollo", el señor consejero ha suscrito un convenio con la Fundación de José Tomás para difundir la cultura taurina.
En junio, ASANDA, publicaba un interesante documento sobre las subvenciones a la tauromaquia por parte de la Junta de Andalucía.
Si nos vamos a las cifras que se manejan en una comunidad como la de Extremadura, que se jacta de ser, junto a la de Castilla y León y Andalucía, la que más aporta al mundo taurino, vemos que la tauromaquia promueve 1000 puestos de trabajo, mueve 800 millones de euros anuales, y acoge a 122 ganaderías, ocupando 43.388 hectáreas de dehesa, según el Patronato de Tauromaquía de la Diputación de Badajoz.
El número de corridas de toros en Extremadura ha descendido un 20%, lo que supone que se han celebrado ¡27!, según el Director Territorial de Espectáculos de la Junta de Extremadura.
Ante este mareo de cifras, que os podrán haber provocado cierta hilaridad, el díario ABC, en su edición de el lunes, publicada un extenso reportaje que titulaba: El campo bravo ante la "Gran Depresión".
Las cifras son clarificadoras: de 2026 festejos en el año 2005, se ha descendido a 1292 en el año 2010, es decir, se ha pasado de lidiar 12.000 reses a menos de 8.000. Podemos decir que los ganaderos se han "salvado" por el descenso de machos herrados, que en 2006 fueron 17.054, mientras que en 2005 fueron 19.593.
Aquí debo hacer un inciso, y decir que ABC miente, o bien lo hace la página del Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino (documento 5, exc 19_06.xls. Última actualización 19.06.2008). Los machos herrados en el año 2005, fueron 32.643, es decir, 13.050 más de los que dice el periódico.
Datos:
-Terneros herrados por la UCTL............................................ 18789
-Terneros herrados por la ANGL........................................... 9115
-Terneros herrados por la GLU............................................ 1956
-Terneros herrados por la AERB............................................ 2783
-Terneros herrados por la AGRL............................................ 0
Total 32.643
¿Dónde están los 13.050 que nos faltan? Lo imagino, pero no lo puedo asegurar. He dejado la pregunta en la página Burladero. Veremos si algún taurino me contesta.
Continuan los datos de cifras mareantes, y se nos dice que en el 2007, fueron herrados 18.461 (dato que ya no podemos creer), lo que supondrá que en el año 2011, se quedarán sin lidiar, 1407 machos.
Sirva como pista que nada se dice en ABC de todos los animales que se venden para espectáculos populares distintos a la lidia, que como hemos visto suponen el destino de la mayoría de los animales que se crían en las ganaderías. De 15.000 espectáculos tan sólo 1292 fueron festejos mayores (corridas de toros, novilladas, rejones, y mixtos), lo que significa que en 13.708 festejos "menores" se utilizaron un altísimo número de animales de ambos sexos, ya que no podemos obviar que en algunos de ellos se utilizan vaquillas.
¿Alguíen me puede explicar cómo con 140.000 madres reproductoras, y 3400 sementales, podemos hablar de 18.461 nacimientos de machos de ganado bravo viables para ser lidiados? Sé que en este tipo de animales son más frecuentes los nacimientos de hembras que de machos, pero teniendo en cuenta que una vaca tiene el celo cada 21 días, los números no me salen. La única manera de explicarlo, sería que nos dieran las cifras de animales que acaban en el matadero. De esta manera igual podríamos cuadrarlas.
La nueva fórmula de rentabilizar el producto consiste en proceder a la tortura de los toros de 5 años a puerta cerrada, donde "regalan" el astado al matador, que tan sólo tendrá que correr con los gastos de la incineración. Eso si, como es un regalo, el matador podrá ensayar sus artes de maltrato todas las veces que crea conveniente.
A consecuencia de ello muchos criadores, especialmente los de nuevo cuño, constructores y propietarios de marcas, podrían replantearse su futuro y abandonar el campo bravo. Otros preferirán bajar su caché y vender una corrida al precio de un toro por apenas 5.000 euros, fomentando la competencia desleal. La vertiente positiva: la opción de reconducir un mercado desproporcionado.
Hagan ustedes sus propias cábalas y si pueden, saquen sus conclusiones.
http://cavicornio.blogspot.com/2010/11/de-cabalas-y-numeros-mentiras-taurinas.html
El mundillo del toro de lidia, muy dado a darse ánimos, a otorgarse trofeos, a disertar sobre lo divino y lo humano de su afición, y a analizar las razones de su cada día más negro futuro, ha celebrado esta semana dos cónclaves en lugares tan dispares como Salamanca, y Pamplona.
Mientras tanto, un medio de comunicación taurino, nos ofrecía las opiniones de algunos de los empresarios
con más nombre sobre la situación actual de su negocio. Algunas de las declaraciones no tienen desperdicio:
"Nuestro espectáculo es complicado de vender" (Pablo Chopera)
"Hay reticencias a publicitarse en el mundo de los toros" (Ramón Valencia)
Las XVI Jornadas de Espectáculos Taurinos de Castilla y León, que han contado con la presencia del Consejero de Interior y Justicia de dicha comunidad, Don Alfonso Fernández Mañueco, han puesto en evidencia los malos momentos por lo que pasa el "arte" de torturar cavicornios de "raza" brava en sus diferentes modalidades.
El representante de la Junta de Castilla y León afirmó que el sector taurino genera anualmente en España aproximadamente 3.700.000 de horas de trabajo. No sabemos si en la cifra van incluidas las horas que se dedican a este tipo de reuniones, y a los numerosos ágapes que se dan estas gentes.
Según los datos que se manejan, durante el año 2010, se han celebrado 15.000 festejos taurinos, de los que, 2.500 se han desarrollado en la Comunidad de Castilla y León, 500 menos que el año 2008. Las cifras arrojan la friolera de 2.500 millones de euros que debemos conceptuar como la riqueza generada a través de dichos espectáculos.
Según informa El Mundo, los empresarios taurinos de Castilla y León, ofendidos en lo más profundo de sus convicciones por la prohibición de las corridas de toros en Cataluña, han dado el "do" de pecho, programando a lo largo del año que se nos va, un 11.3% más de corridas de toros, para un total de 98, diez más que el año pasado. Debemos felicitar por ello al gobierno de Castilla y León, ya que están haciendo todo lo contrario que el resto del Estado. Claro que, manteniendo un espectáculo como el Toro de Tordesillas, cualquier cosa nos podemos esperar de sus políticos. Sin embargo, añaden, la crisis económica (no la ILP) ha propiciado un descenso de un 6% en las celebraciones de festejos populares en su territorio.
En cifras globales se ha pasado de 2038 a 1914.
Por provincias, Segovia ha sido la que más corridas ha celebrado, con 18, seguida de Burgos con 17, y Valladolid con 16. Completan la lista, Palencia y Zamora con 5 cada una, y León con 4. Sin embargo, fue Valladolid la provincia donde más espectáculos taurinos se celebraron con 739, seguida de Salamanca con 490, Segovia con 344, Burgos con 83, y León con 31.
Una vez más mi calculadora y la de los taurinos es diferente. Sumemos: 18+17+16+5+5+4+739+490+344+83+31= 1752.
1914-1752= 162 festejos que no sabemos en dónde se han celebrado.
Las novilladas con picadores descendieron un 15.3% y las novilladas sin picadores, aquellas en las que suelen participar los aprendices de las Escuelas de Tauromaquia, descendieron un 37,6%. ¿Es posible que esta circunstancia se haya dado por el alarmante descenso del número de torturadores en edad "júnior"? Curiosamente en Extremadura también andan alarmados por el descenso de este tipo de espectáculos.
En la provincia de Toledo, se han celebrado este año 525 festejos taurinos, de los cuales, sólo 20 han sido corridas de toros, lo que supone un 16% menos que el año pasado. Los taurinos toledanos se consuelan con el dato de que las novilladas, al contrario que en Castilla y León y Extremadura, han aumentado.
Lo que si parece estar en auge es lo que en este mundillo se conoce con el nombre de bolsines, ya que, mientras que el año pasado sólo se celebró 1, durante 2010 han sido 18, 14 en Salamanca y 4 en Burgos.
Aquí os dejo unos vídeos de los patéticos muletillas, ejercitando su "saber" taurino:
Bolsín taurino mirobrigense
Final de un bolsín taurino
"La Santiaguita": éste es muy bueno. La muletilla no sabe si se está toreando a un becerro o a una becerra: "eh, eh, eh, toro, vaca, ia, vaca, toro, toro..." Atención a las vocalizaciones del becerro/a cada vez que "La Santiaguita" da con sus huesos en el suelo.
Para los más sensibles diré que los vídeos se pueden ver, ya que a las becerras/os sólo se les dan algunos pases con el capote y la muleta. De lo que se haga luego con ellas, nada sabemos.
El otro gran cónclave del mundo del toro, las VII Jornadas sobre el Ganado de Lidia, se ha celebrado en la Universidad Pública de Navarra. Allí se ha afirmado que la fiesta de los toros genera un beneficio en torno a los mil millones de euros (1000.000.000), y el número estimado de espectadores es de 9 millones. El flujo de dinero, es decir, lo que mueve la tauromaquia se estima en 2.500 millones de euros.
El número de ganaderías de lidia ha quedado establecido en 1.300-1.400, que ocupan una superficie de 550.000 hectáreas en las que se ubican las 140.000 reproductoras en activo, y 3.400 sementales, lo que hace un total de 143.400 animales.
El coste de producción de un toro de lidia es de 4.200-4.800 euros; el sector genera 160.000 puestos de trabajo directos, lo que implica que da de comer a 17.000 familias, y supone el 1.5% del PIB. Lo de los puestos de trabajo ¡directos! no puede ser asumido por un ciudadano medianamente inteligente, por lo que no deja de ser un insulto al raciocinio. ¿Cuántos miembros de cada una de las 17.000 familias se necesitan para crear 160.000 puestos de trabajo? No lo sabemos, ya que desconocemos si todos los que forman parte de esos núcleos familiares se dedican a la misma actividad. La verdad es que el dato es digno de ser analizado poniendo, eso si, cara de incrédulo.
El precio de una res de este tipo en el matadero es de 320-400 euros. Es evidente que en este precio no van incluidas las subvenciones que se reciben por cada nacimiento.
Lo cierto, señores ganaderos, es que en España, durante el año 2009, "sólo" se han celebrado 1443 festejos mayores, es decir, la tortura, tirando por alto, de aproximadamente 9400 animales de lidia entre novillos y toros en un coso taurino, un 23% menos que en 2008, y un 33% menos que en 2007.
Lo cierto, señores ganaderos es que, según los datos del Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino, en 1990 había 873 ganaderías de bravo en España, y en 2005 (último dato actualizado) había 1157. Ahora, la cifra se eleva a 1300-1400, y debemos suponer que el número de hectáreas de dehesa ha permanecido inamovible. ¿Dónde meten a tantos animales? ¿Qué sentido tiene que en los últimos 15 años hayan aparecido por arte de magia casi 500 ganaderías más? ¿Qué se oculta detrás de este desmesurado crecimiento, cuando las cifras hablan de un impresionante descenso de los espectáculos en los que estos animales son utilizados, y por tanto rentabilizados?
Un sector muy importante de nuestra economía, como es el esquí, genera 7.000 puestos de trabajo directos, y 50.000 indirectos.
La contestación al misterio la puede tener el señor Mihura, cuando dice: "gracias a tener toro bravo ganan mucha fuerza e influencia para hacer negocios en otros sectores".
Esta afirmación, que agradecemos por sincera, echa por tierra que la crianza de estos animales venga dada por el profundo amor que se les profesa.
Lo cierto es, señores ganaderos, que sin becerradas, bolsines, capeas, y festejos populares de la más diversa catadura, ustedes ya no tendrían posibilidad de subsistir, salvo por el matiz introducido por el señor Mihura, y por las subvenciones que reciben de manera directa como productores de carne de vacuno, y las indirectas, que perciben de comunidades y ayuntamientos. Entre estas últimas se incluyen las que perciben los que amenizan los festejos con los más diversos instrumentos de viento y percusíón, entre copa, y comilona, las llamadas peñas taurinas, y los aspirantes a matarifes de las Escuelas de Tauromaquia.
Cuando uno se pasea por los blog de información taurina se encuentra con auténticas sorpresas: Las 550.000 hectáreas, son 600.000; las 1300-1400 ganaderías son 1000; los 160.000 puestos de trabajo directos, se convierten en 250.000; el 1.5% del PIB, se nos queda en un 1% pelado, y los 2.500.000 millones de euros que mueve el mundo del toro, resulta que son los beneficios que genera.
Por cierto, esta mañana, en la SER, y en una entrevista con el Presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, señor Carlos Dívar, se afirmaba que la Justicia en España emplea a 180.000 personas. ¿Puede ser cierto que el mundo del toro genere casi los mismos puestos de trabajo que esta actividad? Va a ser que no, ni por aproximación.
Por si no fuera suficiente con la disparidad, el consejero de la Consejería de Gobernación y Justicia del gobierno de Andalucía, Luis Pizarro, habla de que la actividad mueve 500 millones de euros, y genera más de 40.000 puestos de trabajo. No queda muy claro si estas cifras son locales o nacionales, pero por si acaso se le acaba semejante "chollo", el señor consejero ha suscrito un convenio con la Fundación de José Tomás para difundir la cultura taurina.
En junio, ASANDA, publicaba un interesante documento sobre las subvenciones a la tauromaquia por parte de la Junta de Andalucía.
Si nos vamos a las cifras que se manejan en una comunidad como la de Extremadura, que se jacta de ser, junto a la de Castilla y León y Andalucía, la que más aporta al mundo taurino, vemos que la tauromaquia promueve 1000 puestos de trabajo, mueve 800 millones de euros anuales, y acoge a 122 ganaderías, ocupando 43.388 hectáreas de dehesa, según el Patronato de Tauromaquía de la Diputación de Badajoz.
El número de corridas de toros en Extremadura ha descendido un 20%, lo que supone que se han celebrado ¡27!, según el Director Territorial de Espectáculos de la Junta de Extremadura.
Ante este mareo de cifras, que os podrán haber provocado cierta hilaridad, el díario ABC, en su edición de el lunes, publicada un extenso reportaje que titulaba: El campo bravo ante la "Gran Depresión".
Las cifras son clarificadoras: de 2026 festejos en el año 2005, se ha descendido a 1292 en el año 2010, es decir, se ha pasado de lidiar 12.000 reses a menos de 8.000. Podemos decir que los ganaderos se han "salvado" por el descenso de machos herrados, que en 2006 fueron 17.054, mientras que en 2005 fueron 19.593.
Aquí debo hacer un inciso, y decir que ABC miente, o bien lo hace la página del Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino (documento 5, exc 19_06.xls. Última actualización 19.06.2008). Los machos herrados en el año 2005, fueron 32.643, es decir, 13.050 más de los que dice el periódico.
Datos:
-Terneros herrados por la UCTL............................................ 18789
-Terneros herrados por la ANGL........................................... 9115
-Terneros herrados por la GLU............................................ 1956
-Terneros herrados por la AERB............................................ 2783
-Terneros herrados por la AGRL............................................ 0
Total 32.643
¿Dónde están los 13.050 que nos faltan? Lo imagino, pero no lo puedo asegurar. He dejado la pregunta en la página Burladero. Veremos si algún taurino me contesta.
Continuan los datos de cifras mareantes, y se nos dice que en el 2007, fueron herrados 18.461 (dato que ya no podemos creer), lo que supondrá que en el año 2011, se quedarán sin lidiar, 1407 machos.
Sirva como pista que nada se dice en ABC de todos los animales que se venden para espectáculos populares distintos a la lidia, que como hemos visto suponen el destino de la mayoría de los animales que se crían en las ganaderías. De 15.000 espectáculos tan sólo 1292 fueron festejos mayores (corridas de toros, novilladas, rejones, y mixtos), lo que significa que en 13.708 festejos "menores" se utilizaron un altísimo número de animales de ambos sexos, ya que no podemos obviar que en algunos de ellos se utilizan vaquillas.
¿Alguíen me puede explicar cómo con 140.000 madres reproductoras, y 3400 sementales, podemos hablar de 18.461 nacimientos de machos de ganado bravo viables para ser lidiados? Sé que en este tipo de animales son más frecuentes los nacimientos de hembras que de machos, pero teniendo en cuenta que una vaca tiene el celo cada 21 días, los números no me salen. La única manera de explicarlo, sería que nos dieran las cifras de animales que acaban en el matadero. De esta manera igual podríamos cuadrarlas.
La nueva fórmula de rentabilizar el producto consiste en proceder a la tortura de los toros de 5 años a puerta cerrada, donde "regalan" el astado al matador, que tan sólo tendrá que correr con los gastos de la incineración. Eso si, como es un regalo, el matador podrá ensayar sus artes de maltrato todas las veces que crea conveniente.
A consecuencia de ello muchos criadores, especialmente los de nuevo cuño, constructores y propietarios de marcas, podrían replantearse su futuro y abandonar el campo bravo. Otros preferirán bajar su caché y vender una corrida al precio de un toro por apenas 5.000 euros, fomentando la competencia desleal. La vertiente positiva: la opción de reconducir un mercado desproporcionado.
Hagan ustedes sus propias cábalas y si pueden, saquen sus conclusiones.
viernes, 8 de octubre de 2010
COMUNICADO DE AVAT A LOS ESTAMENTOS VETERINARIOS
Comunicado de AVAT a los presidentes de los colegios de veterinarios, al Presidente del Consejo General de Colegios de Veterinarios, y a los decanos de las facultades de Veterinaria de España.
Ilustrísimo señor:
Sirvan de introducción a esta carta unas frases aparecidas en la revista “Profesión Veterinaria”, editada por el Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid, en su número 55 del año 2003, y firmadas por el hoy Presidente del mismo, Don Felipe Vilas Herranz.
Decía el señor Vilas en su artículo titulado “Reflexiones acerca de los veterinarios y los toros”:
“De pocos temas profesionales hablamos tanto los veterinarios (que no escribimos) como del tema de los toros y la fiesta”, y añade:
“Si este artículo estuviera escrito hace veinte o treinta años, prácticamente todos los veterinarios nos sentiríamos reflejados, en mayor o menor medida, en ese párrafo anterior; pero hoy la situación de la profesión con respecto a la fiesta de los toros ha cambiado y está cambiando mucho. Hoy son más los veterinarios a los que no les gusta el espectáculo, que no participan de casi nada de lo que rodea a la fiesta y que, en muchos casos, cuestionan la labor de los veterinarios que actúan como profesionales en los espectáculos taurinos”
Continua el señor Vilas diciendo:
“Aunque sólo sea por respeto a estos veterinarios, que hoy son mayoritarios, los veterinarios que ejercen en espectáculos taurinos deben explicar en qué consiste su trabajo, si ese trabajo se realiza con rigor técnico y criterios científicos, y por qué existe tanta contaminación entre lo estrictamente profesional como veterinario y lo “taurino”; y también si esta contaminación beneficia o perjudica a la imagen de los veterinarios y a la Veterinaria en su conjunto y por qué, si es un tema que suscita tanto interés, se investiga y se escribe tan poco por los profesionales”.
Y para terminar esta introducción, citaremos otra frase que aparece en el escrito:
”... los veterinarios deben apartarse de los “tópicos taurinos al uso” en el lenguaje empleado, utilizando la terminología que hemos aprendido en nuestro currículum profesional, y separar nuestra actividad de los elementos folklóricos”.
Han pasado más de siete años desde que se escribió el texto del que hemos extraído lo reflejado anteriormente, y podemos afirmar que hoy, las palabras del señor Vilas siguen teniendo plena vigencia. Es evidente que cada día somos más, y por tanto mayoría, los veterinarios que cuestionamos los espectáculos taurinos, pero no sólo con la indiferencia, sino con la palabra, con los escritos surgidos de una profusa revisión e investigación bibliográfica, y con la militancia abolicionista activa, esos conceptos que tanto echaba de menos el hoy Presidente del Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid.
Como todos ustedes deberían saber, en el año 2008, un grupo de profesionales creamos la Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia (AVAT), que desde entonces ha desarrollado una extensa labor de divulgación científica, en la que hemos incidido especialmente en el sufrimiento injustificado de los bóvidos que son utilizados en los espectáculos taurinos.
Decimos que deberían saberlo, porque a raíz de la inscripción de AVAT en el registro de asociaciones del Ministerio del Interior, se solicitó mediante el envío de correos electrónicos a todos los colegios provinciales y al Consejo General, que se hiciera pública nuestra existencia a través de sus medios de comunicación. Tan sólo el provincial de Bizkaia, y curiosamente el nacional de Chile, tuvieron la delicadeza de hacerlo. Aún hoy, nos preguntamos las razones por las que un derecho que creemos poseer, nos ha sido negado, y por ello hacemos un llamamiento al respeto del que hablaba el señor Vilas.
También han sido muchas las ocasiones en que hemos enviado escritos firmados por nuestros veterinarios asociados para que fueran divulgados, y ninguno ha sido publicado.
A modo de resumen, mencionaremos que nuestra asociación fue invitada al Parlamento de Bruselas en junio de 2008 para presentar una ponencia: “Razones para abolir la tauromaquia: por qué el toro si sufre”, y se la citó como compareciente en la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento de Cataluña, durante la tramitación de la ILP, que ha provocado la abolición de las corridas de toros en dicha comunidad autónoma.
Además han sido numerosos los foros, y jornadas en los que hemos explicado nuestras conclusiones, y son muchos los escritos que hemos realizado para responder al estudio que pretendía hacer creer a los ciudadanos que el toro no sufre durante la lidia. También hemos hecho acto de presencia en debates de radio y televisión, y hemos sido citados en numerosas ocasiones en medios de prensa. Hemos conseguido gracias a nuestra constancia, coherencia, y a la razón que nos asiste, que hoy sea reconocido el padecimiento del toro durante la corrida, y en los festejos en que los que interviene. Nuestras conclusiones han sido ratificadas por el colectivo francés “Vétérinaires pour l´abolition de la corrida”, y por la asociación norteamericana “Humane Society Veterinary Medical Association”.
Siete años después de que el señor Vilas escribiera su interesante artículo, las cosas siguen exactamente igual. Nada ha cambiado, y creemos llegada la hora de que se haga.
Ya en el año 2002, La Federación de Veterinarios de Europa, formada en aquel entonces por 32 estados miembros, redactó un detallado borrador de buenas prácticas veterinarias, en el que se podía leer:
“La sociedad se pregunta cada vez más en qué condiciones viven y mueren nuestros animales”.
Aún así, entendemos que, mientras las corridas de toros, y el resto de espectáculos que forman parte de la tauromaquia sean legales en nuestro país, los veterinarios que así lo deseen, deberán estar implicados en ellos, realizando las labores clínicas, de mejora genética, y cuidado de su alimentación, velando por su salud, y por el cumplimiento de las normas que los reglamentan; pero no debemos ir más allá, es decir, debemos “separar nuestra actividad de los elementos folklóricos”, y especialmente debemos ser capaces de reconocer y no negar el sufrimiento tanto físico como psíquico al que son sometidos, justificados por sus defensores en los supuestos atributos que dicen caracterizan a la raza de lidia.
Tampoco debemos olvidar que son muchas las ocasiones en que las que la labor de nuestros compañeros en las plazas y festejos, son sistematicamente cuestionadas, no sólo por nuestra asociación, y otros compañeros de profesión, sino por un numeroso grupo de aficionados.
AVAT ha presentado denuncias sobre el incumplimiento de los reglamentos taurinos en algunas corridas de toros, y festejos populares, y las respuestas recibidas por los colegios de veterinarios implicados han supuesto el desprecio más absoluto a nuestras peticiones.
Debemos también ser capaces de reflexionar sobre si la intervención de los veterinarios en los espectáculos taurinos, no choca frontalmente con lo que nos exige el código deontológico de nuestra profesión, y que es de obligado cumplimiento: “La salvaguarda de la vida, la salud, la dignidad y el bienestar animal”.
Sabemos que son muchos los colegios provinciales que otorgan premios y galardones a toreros, ganaderos, y toros lidiados.
Sabemos que se ceden los espacios que pertenecen a todos los veterinarios para exposiciones de pintura, escultura y presentación de publicaciones divulgativas relacionados con la tauromaquia, y que incluso sus tribunas son utilizadas para conferencias que carecen del más mínimo carácter científico exigible en el entorno en que se realizan.
Sabemos que el Consejo General de Colegios de Veterinarios de España, aparece como integrante de la organización “La Mesa del Toro”, y que según datos publicados aporta a la misma 30.000 euros al año.
Por todo ello pedimos que:
1. La decisión de seguir apoyando y fomentando estas prácticas, que creemos que están lejos del sentir de la mayoría de los compañeros de profesión, sea consensuada entre todos aquellos que sufragamos materialmente los actos y hechos mencionados.
Sirva como ejemplo de lo que exponemos, la protesta presentada recientemente por una compañera del colegio de veterinarios de Valencia, ante la concesión de un trofeo a un toro lidiado en la feria de dicha ciudad, haciendo coincidir la entrega del galardón con la celebración de la festividad de San Francisco de Asís, nuestro patrono; la entrega de un premio a la mejor ganadería de la feria de San Isidro de Madrid, que se perpetua año tras año, o el que se iba a otorgar al mejor toro de la de Cádiz, que ha quedado desierto. Todos estos actos, y muchos más, son organizados y financiados por los colegios de veterinarios.
Es necesaria la apertura de un debate entre los miembros y estamentos de nuestra profesión, en todos los colegios provinciales en los que se realicen este tipo de prácticas, que debería ser coordinado desde nuestro máximo órgano de representación, el Consejo General de Colegios de Veterinarios de España, con la debida coherencia y transparencia.
2. De no ser aceptada nuestra propuesta, les rogamos hagan constar durante la entrega de los galardones, que éstos son entregados sin la aceptación de los veterinarios que forman parte de la Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia, y de los que se adhieran a nuestra iniciativa, cuyos nombres, y colegio provincial al que pertenecen no tendríamos inconveniente en hacerles llegar con el objeto de la realización de un listado de los mismos.
3. Dado que como veterinarios formamos parte del Consejo General, y que éste a su vez forma parte de “La Mesa del Toro”, exigimos que nos sea descontado de nuestras cuotas colegiales la parte proporcional a la subvención que esta asociación percibe por parte de nuestro máximo órgano de representación, si es que se decide que no le sea retirada. No debe ser complicado entender que la pertenecencia a dicha asociación, y la subvención que recibe por parte del Consejo, chocan frontalmente con los principios por los que fue creada nuestra asociación, y por tanto de los miembros que a ella pertenecen. Hacemos por tanto público nuestro derecho a objetar sobre esta circunstancia.
4. Solicitamos que nuestra petición se haga extensiva a todas aquellas facultades de veterinaria que contemplen la organización de este tipo de actos, alejados de lo estrictamente académico y más próximos al “folklóre” taurino al que hacía referencia el señor Vilas hace 7 años, que a nuestro protagonismo dentro de estas manifestaciones, que para nosotros sólo suponen maltrato, dolor, y sufrimiento para estos animales.
Atentamente.
José Enrique Zaldívar
Marta Jimeno
Miguel Ibañez
Lina Sáez
Francesc Minguell
Rafael Luna
Patricia Garrido
Walter Suarez
Junta Directiva de AVAT.
Asociación adherida a la Plataforma “La Tortura no es Cultura”.
sábado, 7 de agosto de 2010
EL TORO MARICÓN
En el argumentario taurino se abusa al achacar al movimiento abolicionista cierta tendencia a ver a los animales como nos los enseñaba Disney y luego su factoría en sus películas, como si no fuésemos capaces de distinguir entre un "dibujo animado" y un ser vivo. También es frecuente oírles decir que tenemos cierta tendencia a atribuir rasgos y cualidades humanas a las cosas, si es que los toros, por poner un ejemplo, pueden ser consideradas como tales. Lo llaman antropomorfismo.
Pues bien, una de mis lecturas de verano es un libro firmado por Álvaro Domecq y Díez que lleva por título. "El toro bravo". Se trata de un extenso estudio de todo lo relacionado con este animal, desde su nacimiento hasta su muerte, sea ésta natural o en el coso taurino.
Esta mañana, en un capítulo que se denomina "la sensualidad del toro", me he encontrado con una serie de referencias a la naturaleza de este animal, en las que se alude a ciertas "cualidades" del mismo, que dejan bien claro quienes son los que atribuyen a dicha "cosa" rasgos y cualidades humanas:
Según una tesis defendida por Piit Rivers en 1983, y haciendo alusión a la virilidad que representaba el toro en algunas culturas, y en otras a la fecundidad, se dice:
El toreo, sacrificio de un toro, supondría un intercambio, una representación simbólica de un intercambio de sexo entre el matador, tomando éste al principio un papel femenino, y el toro. La inmolación de éste lega su poder generativo al vencedor y a través de él al público. De ese modo, a la corrida de toros se la ha definido "como un rito de fertilidad".
Pero lo mejor viene a continuación:
"Cuando a los becerros les faltan las hembras, suelen montar unos sobre otros, en especial al moverlos y reunirlos, y allí empieza el problema. A veces aprovechan al de menos fuerza y lo someten hasta que se acostumbra a que lo monten y aún lo cubren; conviene alejarlo de esta furia, puesto que con tantos saltos cabe el riesgo de lastimarle los riñones e incluso las paredes de su interior anal (sic), daños a veces difíciles de curar. De todas formas esa tendencia nefanda a cubrirse existe hasta la edad madura de cuatro años, cuando ya el toro no se deja, ordinariamente saltar, pese a que alguno se deje, lo que obligue a retirarlo de inmediato.
Jean Gerimont, en 1924, se refiere a estos ejemplares como "el toro maricón": es un fracasado, vencido en todas las peleas, después de haber recibido las cornadas de todos sus compañeros. Tal ser degenerado es irritable y peligroso al peatón, al jinete, al carruaje o automóvil.
En las ganaderías bravas hay una frase que delata: "A este toro lo han hecho maricón", y es cierto, porque otros con más fuerza lo montan y acaban haciéndolo.
Los toros además de dos años, e inclusive antes, llegan a masturbarse. Es una práctica común en todos, pero no llegan a enviciarse hasta el punto de debilitarse físicamente.
Nota mía: menos mal que tampoco se quedan tontos, como nos decían a nosotros en nuestra infancia (cosas del franquismo).
No quiero terminar sin añadir dos cosas de interés muy comprobado, continua el autor. El toro que resulta maricón en la pradera, no condiciona por ello su bravura, los he lidiado mansos y extraordinarios, la fiereza y la bravura han quedado intactas.
Pues menos mal, Don Álvaro, ya me quedo más tranquilo.
Pues bien, una de mis lecturas de verano es un libro firmado por Álvaro Domecq y Díez que lleva por título. "El toro bravo". Se trata de un extenso estudio de todo lo relacionado con este animal, desde su nacimiento hasta su muerte, sea ésta natural o en el coso taurino.
Esta mañana, en un capítulo que se denomina "la sensualidad del toro", me he encontrado con una serie de referencias a la naturaleza de este animal, en las que se alude a ciertas "cualidades" del mismo, que dejan bien claro quienes son los que atribuyen a dicha "cosa" rasgos y cualidades humanas:
Según una tesis defendida por Piit Rivers en 1983, y haciendo alusión a la virilidad que representaba el toro en algunas culturas, y en otras a la fecundidad, se dice:
El toreo, sacrificio de un toro, supondría un intercambio, una representación simbólica de un intercambio de sexo entre el matador, tomando éste al principio un papel femenino, y el toro. La inmolación de éste lega su poder generativo al vencedor y a través de él al público. De ese modo, a la corrida de toros se la ha definido "como un rito de fertilidad".
Pero lo mejor viene a continuación:
"Cuando a los becerros les faltan las hembras, suelen montar unos sobre otros, en especial al moverlos y reunirlos, y allí empieza el problema. A veces aprovechan al de menos fuerza y lo someten hasta que se acostumbra a que lo monten y aún lo cubren; conviene alejarlo de esta furia, puesto que con tantos saltos cabe el riesgo de lastimarle los riñones e incluso las paredes de su interior anal (sic), daños a veces difíciles de curar. De todas formas esa tendencia nefanda a cubrirse existe hasta la edad madura de cuatro años, cuando ya el toro no se deja, ordinariamente saltar, pese a que alguno se deje, lo que obligue a retirarlo de inmediato.
Jean Gerimont, en 1924, se refiere a estos ejemplares como "el toro maricón": es un fracasado, vencido en todas las peleas, después de haber recibido las cornadas de todos sus compañeros. Tal ser degenerado es irritable y peligroso al peatón, al jinete, al carruaje o automóvil.
En las ganaderías bravas hay una frase que delata: "A este toro lo han hecho maricón", y es cierto, porque otros con más fuerza lo montan y acaban haciéndolo.
Los toros además de dos años, e inclusive antes, llegan a masturbarse. Es una práctica común en todos, pero no llegan a enviciarse hasta el punto de debilitarse físicamente.
Nota mía: menos mal que tampoco se quedan tontos, como nos decían a nosotros en nuestra infancia (cosas del franquismo).
No quiero terminar sin añadir dos cosas de interés muy comprobado, continua el autor. El toro que resulta maricón en la pradera, no condiciona por ello su bravura, los he lidiado mansos y extraordinarios, la fiereza y la bravura han quedado intactas.
Pues menos mal, Don Álvaro, ya me quedo más tranquilo.
viernes, 6 de agosto de 2010
sábado, 12 de junio de 2010
CRÓNICA TAURINA DE UN ANTITAURINO

"Crónica taurina de un antitaurino"
Sábado 5 de junio de 2010
Ese día, sobre las 12 del mediodía, recibí una llamada telefónica de un amigo taurino con el que he mantenido en los últimos años largas y por qué no decirlo, acaloradas discusiones sobre el mundo de los toros; me informaba que tenía un par de entradas para el festejo que se iba a celebrar en la plaza de Las Ventas esa tarde. Lo cierto es que yo llevaba ya algún tiempo comentándole que quería ir a ver una corrida en directo. Han sido muchas las que he visto por televisión, pero tenía la sospecha de que a través de las imágenes ofrecidas por las cámaras, y pasadas por el "filtro" del realizador, la lidia no se ofrecía a los espectadores como realmente es.
Muchos se preguntarán que hace una persona comprometida desde hace años con el activismo abolicionista en una plaza de toros, pero si analizamos cual es mi función dentro de este movimiento, no será complicado entenderlo. Los que conocen mi trabajo y el de la asociación a la que pertenezco, y de la que fui fundador, AVAT, saben que nuestro fin es hacer llegar a los ciudadanos, sean aficionados, indiferentes, o antitaurinos, lo que le supone a nivel físico y psíquico la lidia al animal que en ella es protagonista, el toro. Llevamos años explicando que lejos de poder parecer lo contrario, al toro se le somete a una actividad para la que no está preparado, que se le infringen graves daños físicos, y que lejos de su hábitat natural, la corrida le envuelve en una situación de miedo y de inseguridad contra la que es evidente que el animal opta por defenderse.
Me habían hablado del esplendor, del colorido, de la música, de lo emocionante del ambiente que rodea una corrida, de la liturgia que en ella se simboliza, de que en la lidia de un toro quedan plasmados algunos de los aspectos con los que nos encontramos a lo largo de nuestra existencia: superación, valor y valores, constancia, esperanza, sacrificio, lucha contra la adversidad, sufrimiento, dolor, tristeza, alegría, éxito, fracaso, deseo... La inteligencia y la brutalidad enfrentadas en un espacio circular, el coso taurino. Nada de esto vi ni sentí, pero debo entender que era lo lógico, lo esperado. Tampoco, aunque hay quien me lo ha preguntado, surgieron en mi sentimientos negativos hacía las personas que me cruce en la plaza, ni hacía las que compartían conmigo un espacio de la grada. Alguna mirada extraña me pareció captar hacía mi persona, pero igual fueron alucinaciones. Si puedo decir que mientras salía de la plaza, después del quinto toro, el único pensamiento que cupo en mi cabeza fue: ¿cómo es posible que se diviertan con esto?
Podéis pensar que iba a la plaza envuelto en prejuicios y que logicamente mis conclusiones, una vez visto el espectáculo, iban a ser muy negativas. Pero, vayamos por partes:
El ambiente previo a la corrida lo viví en uno de los bares típicos próximos a la plaza. Ruido, mucho ruido y el saludo de un conocido acompañado de sus amigos. Hacía mucho tiempo que no veía a esta persona, que se encontraba en un preocupante estado etílico, pero fuimos capaces de hablar durante un rato, y no de toros, sino de baloncesto.
Era una tarde para las sorpresas, así que, una vez en las proximidades de la plaza me encontré a una de mis hermanas, gran aficionada, acompañada de su marido y de unos amigos. Son taurinos de abono y de muchos años de palco con los que curiosamente jamás he hablado de toros, aunque conocen de sobra mi posicionamiento al respecto. Los saludos de rigor y la pregunta que no se hizo esperar: "¿y tú que haces aquí?", y la respuesta: "vengo a ver como maltratáis a los toros". No hubo más, despedida, y "cambio de tercio".
Dado que mi acompañante quería cumplir con su papel de perfecto anfitrión, me condujo a una de las puertas de entrada a la plaza que lleva al patio de picadores, en donde observé la presencia de un camión rotulado con un sugestivo mensaje: "Carnes"; y es que, a la izquierda del vehículo, se encontraba lo que se conoce como desolladero, que supongo que a nadie tendré que contarle lo que es. Para explicarlo mejor: desde donde yo me encontraba en ese momento se accedía por una entrada al interior de la plaza, que es la misma que da salida a los toros muertos, que arrastrados desde la arena por las mulas conducidas por los mulillas, son depositados en la puerta del desolladero, en donde son introducidas una vez que se les ha colocado una cadena en una de sus extremidades posteriores que sirve para izarlos en el interior. Cuando la res es arrastrada por el mencionado patio, queda un reguero de sangre que rápidamente es eliminado con los mangueras de agua correspondientes. Seguramente os cabrá la duda de si todo esto se realiza fuera de la vista del público. La respuesta es no, es decir, yo pude "disfrutar del placer" de ver al toro arrastrado llegar a la puerta del desolladero y de presenciar como era introducido en el mismo. Eso sí, una vez dentro, se cierran las puertas y los matarifes realizan su trabajo lejos de las miradas del respetable.
Faltaban quince minutos para que se iniciara el festejo, así que, anduvimos por el interior de la plaza antes de ocupar nuestra localidad. Pasé a echar un vistazo al museo taurino y mi acompañante me presentó a un primo lejano, a Miguel Ángel Aguilar, conocido periodista y gran aficionado con el que luego coincidimos en la grada ya que su localidad se encontraba muy próxima a la nuestra. No soy lector de prensa del corazón ni veo los programas de televisión que arrasan con altas cuotas de pantalla, pero por lo que me comentaba mi amigo, había muchas y muchos habituales de los mismos: famosos, famosillos, famosetes, de todo un poco. También vi por allí al cónsul de Francia en España, habitual en la plaza de Las Ventas, en especial cuando torea un compatriota. Al único que reconocí por mi mismo fue a Caco Senante que se encontraba unos metros a la izquierda de mi incómodo asiento, porque hay que ser muy aficionado para aguantar más de dos horas sentado en tan pequeño espacio aunque tengas una almohadilla blandita debajo del culo. Algunos incluso lo hacen al sol, que por cierto calentaba y bien aquella tarde, como los taurófilos más críticos y ácidos de Madrid que se encuentran en lo que se conoce como tendido 7, desde el que lanzan sus "originales" improperios contestados con frecuencia con insultos desde otros tendidos.
Mucha gente, practicamente lleno, para una corrida, la penúltima del Aniversario, en la que toreaban el madrileño Miguel Abellán, el francés Juan Bautista, y el mejicano Arturo Macias. Cinco de las reses lucían las cintas de "El Cortijillo", de procedencia Carlos Núnez, y una, las de los Hermanos Lozano. Todos estos datos figuran en un programa que me entregaron a la entrada. En él, pude leer una amplia reseña de los toreros, de la ganadería y páginas de anuncios de vinos (Finca Constancia), medicina estética (Beauty concept), cervezas (Cruzcampo), mudanzas (Las naciones), constructoras (Tabasco), moda y decoración (M Garrot), restaurantes y bares (Barroque, Casa Sierra, Asador Ribera de Aranda, Casa Toribio), Radioteléfono Taxi, seguros (Gerardo Roa, Mapfre, Crédito y Caución), catering (La Cococha), coches (Noblejas Motor, Autos Álcala), Toroshopping, hoteles (Fontecruz), Chinchón seco y dulce, seguridad (Grupo Elisa), y Porcelanosa (Pavimarsa). No es publicidad gratuita, y tampoco un mensaje subliminal. Como se suele decir: "a buen entendedor, salud".
Me llamó la atención que en los bares del interior de la plaza (algunos muy vistosos y hechos de madera) se sirvieran todo tipo de bebidas alcohólicas. Y digo que me resultó chocante, porque yo, que soy asiduo visitante a una determinada cancha de baloncesto de Madrid, veo negada la posibilidad de beber ni tan siquiera una cerveza con alcohol en este tipo de espectáculo. La ley del deporte lo prohibe y debo suponer que en las plazas de toros no lo está, porque esto no es un deporte. Me tendrán que explicar los directores de "Marca" y de "As" la razón por la que en estos periódicos hay un espacio dedicado a las crónicas taurinas y quizás seria interesante plantearle al Ministerio del Interior esta cuestión, porque beber se bebe, y algunos en exceso.
Y llegó la hora de la verdad. La música empezó a sonar a las 7 en punto de la tarde con la salida de los dos alguacilillos, vestidos todo de negro sobre unos preciosos caballos blancos. En primer lugar se dirigieron al presidente de la plaza al que saludaron quitándose el sombrero, para dar paso a lo que se conoce como paseillo: toreros, subalternos, picadores, monosabios, mulilleros, y areneros, cada uno ataviado con el uniforme que les es propio y que les hace perfectamente diferenciables. He de aclarar que a los matadores y a sus subalternos se les distingue sin problema, aunque en apariencia, sus trajes sean idénticos. Todos en un perfecto orden que se podría interpretar como clasista, se dirigieron a rendir tributo al presidente del festejo, y posteriormente se saludaron entre ellos con una gran solemnidad.
Una vez terminado el desfile, los saludos, "los desearse suerte unos a otros", las miradas al cielo, el santiguarse, y supongo que algunos rituales más que no fui capaz de captar, apareció en el ruedo la persona encargada de enseñar el cartel con el nombre del toro y su peso. El primero de la tarde estaba a punto de salir.
Y el torilero abrió la puerta del toril, y vi asomar la cabeza de un toro, que lenta, muy lentamente, como pidiendo permiso, entraba en la arena. Dicen los cronistas taurinos que este animal era manso y no diré lo contrario. Si recuerdo que les costó mucho hacerle entrar en "razón", ya que estuvo huidizo los primeros minutos de su estancia en el ruedo. Derribó al caballo en el primer contacto con la puya, y el tercio de banderillas fue un desastre. Los palos con arpones caían al suelo sin tocar al toro y los que se clavaban en sus músculos se soltaban poco después. Uno de los banderilleros al que apodan "El Niño de Santa Rita" pudo sufrir una grave cornada si no sale al quite uno de los toreros, gesto que el subalterno agradeció poco después acercándose a él, dándole un afectuoso abrazo. Yo le diría al "Niño de..." que lo mejor que puede hacer es retirarse, ya que ser mofa de los aficionados no debe ser plato de gusto para nadie.
Era el primer toro que veía en directo y lo primero que intenté, empatizando con el animal, que creo que se puede, y en mi caso se debe, fue pensar en lo que podía estar sintiendo: entrada en un lugar hostil y extraño, desconocido, pisando un piso que casi nunca antes pisó; y de repente, una maniobra perfectamente estudiada, que se repitió con todos los toros: un grupo de humanos, aunque seguro que el toro no es capaz de reconocer especies, que moviendo sus capotes, y citándole con voces, gritos y aspavientos le "pretendían hacer entrar por su aro"; después de no más de tres capotazos consiguieron que el toro se arrancara hacía el caballo. Dos picadores estrategicamente situados le esperaban en diferentes sitios del ruedo, a la espera del lugar por el que el toro tuviera querencia. Los puyazos dicen que son indispensables en la lidia, que sirven para ahormar la cabeza del animal, para facilitar la lidia, para descongestionarle, y para medir su bravura. La verdad es que les costó que este animal de nombre "Chalinito", colorado bragado, de 527 kilos, accediera a los deseos de sus maltratadores. Les costó, pero lo consiguieron, siempre lo consiguen. El primer puyazo fue tan lateral que estoy seguro que penetró en la cavidad torácica. En el segundo, el picador hizo con descaro lo que llaman "el metesaca". Luego vinieron las banderillas, a las que ya he hecho referencia, el toreo con muleta, la estocada final, el descabello y la puntilla. Todos los toros son finalmente apuntillados, es decir, se les secciona el bulbo raquídeo lo que provoca un convulsivo movimiento de las cuatro patas.
"Chalinito" era complicado, difícil de fijar, pero da lo mismo. Bravo, manso, con casta... el final siempre es el mismo.
Podría seguir con las desventuras que sufrieron el resto de los toros, "Grajito II", "Rompelindes", "Grajito I", "Barberito", "Arrestado", pero no lo voy a hacer ¿Quién les pone los nombres a estos pobres animales? Entiendo que los que lean la "crónica taurina de un antitaurino" no tendrán el menor interés en que entre en detalles. Al fin al cabo los únicos que realmente nos pueden decir lo que sufrieron son los toros, y por suerte para los taurinos no lo van a hacer nunca. Tienen la fortuna de que estos herbívoros no vocalizan durante la lidia, y si lo hacen, yo no fui capaz de percibirlo. La que si habla es la ciencia: sus analíticas sanguíneas después de su muerte en la plaza y el estudio de las lesiones de sus tejidos. Todo está perfectamente explicado para el que quiera leerlos y contrastarlos, incluso los incongruentes estudios de Illera que nos han sido sumamente útiles.
Otra de las conclusiones que saqué de mi visita a Las Ventas fue que el sufrimiento del toro, para el que pase por alto determinados detalles, no es fácil de apreciar. La lejanía de las gradas, o la distancia a la que yo me encontraba, hace que se pierdan importantes detalles. Y ciegos hay en todas partes: así que, ¿por qué no los va a haber en un coso taurino? Los que no tienen exculpación en este sentido son los toreros, espectadores privilegiados que si pueden mirar al toro a los ojos, oír su respiración, y quizás sentir palpitar su corazón. Un detalle que todo el mundo puede percibir con absoluta nitidez es la insuficiencia respiratoria que manifiestan todos los toros poco después de salir del caballo, y que se incrementa a medida que transcurre el resto de la lidia. La imposibilidad de eliminar el dióxido de carbono va haciendo mella en sus constantes vitales. En muchas ocasiones es imposible distinguir la inspiración de la espiración, pero ya sabéis la cantinela: "el toro no sufre"
Si debo decir, y lo he apuntado anteriormente, que este espectáculo se basa en una auténtica burla para el animal, al que se le engaña desde que sale al ruedo hasta que muere en la plaza. La misma "suerte suprema" es un vil engaño. Ver como el toro humilla su cabeza fijando la mirada en la muleta tumbada sobre la arena, es una de las imágenes más tristes que me han quedado; bajar la cabeza para sentir en su cuerpo el destrozo que le va a provocar una espada de acero de 80 cm de largo. Con respecto a esto, haré especial mención al quinto de la tarde, "Barberito", que después de caer por una aparentemente certera estocada, se levantó para volver a caer de forma definitiva. Los momentos previos a la muerte del toro son los que viví con mayor angustia. Es muy curioso que durante esta suerte, el público emite por su boca un largo"ssssssss" pidiendo silencio, y es que los toros, por lo menos los de esta corrida, salvo el quinto, se distraían con cualquier cosa. Antes, "Barberito", como el resto de sus semejantes, recibió la dosis de castigo de las varas, de las que todos salen dolidos; dolor que es visible en su manera de apoyar posteriormente alguna de las extremidades anteriores por las que se desliza la sangre de las heridas que se han abierto en su carne, y que en ocasiones gotea sobre la arena. Algunos toros salieron orinándose del caballo. Dolor al recibir las banderillas que se manifiesta en bruscos movimientos del cuello, o en intentos de quitarlas con sus extremidades posteriores. Y el cuerpo se cubre de rojo, del color de la sangre que fluye al exterior desde sus capilares, venas y arterias destrozadas. Tuve la gran suerte de no ver a ningún animal echando sangre a borbotones por su boca y nariz y de que los toreros estuvieron bastante acertados con el descabello.
Luego, tras las banderillas viene el "baile", el intento del torero por conseguir que el toro haga lo que él desea; si lo consigue y acierta con el estoque tendrá su premio, y si no, el silencio del respetable. Según los entendidos fue una buena tarde de toros y los animales contribuyeron con su manera de estar a que así fuera. Sé que por una corrida no puedo obtener demasiadas conclusiones, pero una de las que saqué esa tarde fue clara: los toros de lidia que vi eran nobles hasta decir basta y en ningún momento hicieron intención de cornear a ninguno de los toreros. Si en alguna situación se pudo sentir el peligro, fue por errores de los matadores o de sus subalternos, como la que he mencionado del banderillero que sirvió de mofa al público. Me impresionó especialmente el mencionado "Barberito", que seguía la muleta allá donde el diestro la ponía, humillado, sin el más mínimo cabeceo, mientras el respetable gritaba el clásico "óle" u "olé" según se produjera una sucesión de pases o el final de la tanda, que una vez terminada, llevaba al diestro a dar la espalda al toro y a contornearse con unos "elegantes" pasos, para júbilo del público.
Y es llegados a este punto donde el respetable merece un pequeño párrafo en esta crónica. Son muchas las expresiones que llegaron a mis oídos durante las dos horas que estuve en el tendido, pero me resultó llamativo observar que un torero puede pasar de héroe a villano en pocos segundos, o lo que es lo mismo, pasar de ser ¡maestro! a ser un ¡inútil! o un ¡cobarde!. El presidente de la plaza puede pasar de ser un ¡hijo puta! a ser aplaudido cuando accede a sus peticiones sobre los cambios de tercio o el otorgamiento de premios; los banderilleros y picadores pueden pasar de ser silbados e increpados, especialmente estos últimos (¡picador qué malo eres!, ¡carnicero!), a ser alabados y aplaudidos. A los pobres toros también les toca los suyo, en función de como se desenvuelvan durante la lidia, pero bueno, decirle a un bóvido: ¡perro!, ¡mierda de toro!, ¡vaca!, ¡deshecho!... pues como que al animal le da lo mismo. Durante la tarde, dos toros fueron aplaudidos en el arrastre, precisamente aquellos que hicieron lo que se esperaba de ellos y a los que el torero francés cortó una oreja para salir por la puerta grande.
Mi visita a Las Ventas terminó con la desagradable visión del quinto de la tarde llegando al desolladero, justo en el momento en que era arrastrado e introducido por los matarifes, para que tras ser adecuadamente preparado, fuera transportado en el camión de la carne junto al resto de los ejemplares que sirvieron para que eso que llaman arte, tuviera una vez más su tarde gloria, de afirmación, de toreo, y de sangre.
Ya ningún taurino podrá echarme en cara que nunca he estado en una plaza, aunque visto lo que vi, la verdad es que "me la trae al pairo".
miércoles, 3 de diciembre de 2008
LOS TAURINOS NOS SIGUEN INSULTANDO
Primero fue el señor Múgica, ese defensor del pueblo que sólo se defiende a si mismo. Ahora, un desconocido nos llama más cosas: gentuza, cerriles, necios, hipócritas, anitiespañoles, progres de vario pelaje, inmorales, intolerantes, y antidemocráticos.
No está nada mal, pero que nada mal.
Cómo bien dice el autor de la arenga a la batalla, es o son una masa de granito sin fisuras. Lo que parece olvidar, es que el granito ni siente, ni piensa, ni padece.
Copio y pego su discurso. Haceros una idea de la calidad de su autor:
Aficionados: ¡A defenderse¡
Domingo Delgado de la Cámara
La ofensiva antitaurina se ha desatado con todo rigor. Y esta vez, conscientes de sus apoyos en la política y en los medios de comunicación, van a por todas. Parece que se han dicho: ahora o nunca. La campaña que se ha iniciado tiene por objetivo la prohibición inmediata de la fiesta de los toros. ¿Qué hacer ante lo que se nos viene encima?
Creo, en primer lugar, que no hay que entrar al trapo. No hay que aceptar el debate que plantea el enemigo. Y ¿por qué no hay que aceptarlo? Por varias razones. La primera, porque suele estar siempre amañado, con un moderador partidario de los anti que lleva la discusión por el camino que le conviene.
En segundo lugar, aceptar el debate supone aceptar el juego del enemigo y rebajarse ante él. No tenemos que justificarnos por nuestra afición y no tenemos que buscar la aprobación de nadie. Un error que constantemente repiten las buenas personas es tratar de llevarse bien con la gentuza, es tratar de convencer a los cerriles. Esto supone una gran pérdida de energías, porque es imposible convencer de nada a los necios y, además, la gentuza interpreta el afán conciliador como un síntoma de debilidad y, por tanto, se crecen.
Ya sé que tenemos cientos de argumentos para explicar la tauromaquia. Pero esos argumentos chocan contra un muro ante el talante intransigente de nuestros enemigos. No perdamos el tiempo. Entrar en el debate supone reconocer de entrada la nobleza del adversario. Y ahora no se trata de adversarios. Se trata de enemigos que quieren acabar con el toreo. No entremos en su juego.
Pero, eso sí: es muy importante desenmascarar las auténticas razones que impulsan al enemigo. No hay que entrar en el debate del "pobrecito toro", pero sí hay que repetir mil veces que son unos hipócritas y que atacan a la fiesta, no por su preocupación hacia los animales, sino por su odio irrefrenable a todo lo que huele a España. Los animales son la excusa. La razón fundamental es el odio a lo español. Y hay que recalcarlo. Odio que no solo lo sienten los nacionalistas, sino todos esos progres de vario pelaje que siempre han renegado de su país. Esta es la causa profunda del antitaurinismo hispano. Quieren ser europeos, y en Europa no hay toros. Si hubiera feria taurina en Londres o en Ámsterdam, el debate simplemente no existiría.
Hay que desenmascarar su hipocresía, no entrando nunca en el absurdo debate de los derechos de los animales, un imposible metafísico y una aberración jurídica. Hay que impedir que saquen a relucir sus argumentos sensibleros y, por supuesto, señalar la inmoralidad que supone ser contrario a las corridas de toros y favorable al aborto, el genocidio de nuestro tiempo apoyado por toda la progresía animalista del universo mundo.
Resumiendo: al enemigo se le debe despreciar y se deben sacar a relucir sus vergüenzas, contradicciones e hipocresías, pero jamás se debe debatir con él nada en un plano de igualdad. Al enemigo ni agua.
Nuestra lucha debe fundamentarse esencialmente en al artículo 14 de la Constitución, que hace a todos los españoles libres e iguales ante la ley. Por ello no hay nadie capacitado jurídicamente apara impedir el disfrute de nuestra libertad. Esto es muy importante. El enemigo es esencialmente intolerante y antidemocrático, y hay que repetirlo mil veces. Esa gente, por muchos amigos que tenga entre los políticos y los periodistas, no tiene ningún derecho a meterse en nuestra vida. Si no gusta de los toros, que no vaya, pero no tiene ningún derecho para prohibírselos a los demás.
Nosotros tenemos que ser un bloque monolítico, una masa de granito sin ninguna fisura. Todos juntos con el mismo objetivo. Es muy importante estar unidos, porque la desunión es un síntoma de debilidad y por ahí atacarán. Por supuesto que hay que dejar a un lado intereses particulares y enemistades privadas. Lo repito: todos juntos en una misma organización dispuesta para la batalla. Porque va a haber que batallar.
No estamos acostumbrados a batallar porque hasta ahora se había tolerado la fiesta y no se la molestaba demasiado. Pero todo esto ha cambiado. Ahora van a por nosotros. Y hay que batallar, único medio de hacernos respetar. ¿Que en una radio una demagoga nos pone a escurrir? Pues se inunda de cartas dicha radio, dejando muy claro que mientras esté esa demagoga ningún aficionado sintonizará jamás ese dial.
¿Que un político dice una sandez? Pues se le declara persona non grata y se deja muy claro a su partido que mientras ese señor esté en sus listas no le votaremos jamás. Si los autitaurinos se han hecho respetar es porque llevan muchos años batallando. Por eso, aún siendo cuatro gatos, los temen. Ya es hora de que nos teman a nosotros que, además, somos muchas más personas, el segundo espectáculo masivo del país (o ¿el primero?). Me gustaría ver como le iría al deporte sin el menor apoyo ni mediático ni institucional.
Todos unidos debemos conseguir en primer lugar, que los dos grandes partidos mayoritarios abandonen sus tibiezas y se decanten de una vez por todas. Logrado esto, habrá que exigirles que declaren la tauromaquia bien de interés cultural en el Parlamento de la Nación. Así se la blindará de los ataques de las Autonomías díscolas y antiespañolas. El toreo, como bien de interés cultural, debe ser protegido en todo el territorio nacional para que pueda ser disfrutado por los aficionados con la misma de libertad e igualdad que disfrutan los aficionados a otros espectáculos.
Una vez obtenido esto, hay que cambiar el modelo organizativo de la Fiesta. Resulta que el reglamento del fútbol es universal y en los toros vamos a tener diecisiete reglamentos autonómicos diferentes. Un disparate. La España de las Autonomías es un error histórico de nefastas consecuencias, que un día, ya próximo, habrá que reconducir refundando el Estado. Pero mientras llega ese día, hay que lograr desembarazarse de la nefasta tutela de políticos y funcionarios, consiguiendo crear un organismo independiente formado por profesionales y aficionados de la tauromaquia, que cree un único reglamento por primera vez eficiente y realista, y que se ocupe de los problemas de la fiesta sin injerencias externas.
Y aviso para navegantes: nuestra mejor propaganda es una fiesta totalmente íntegra y verdadera. Cuando en el ruedo hay riesgo y emoción, el argumentario antitaurino es una ridiculez. Por el contrario, la fiesta trucada del toro afeitado y moribundo, llena de argumentos a nuestros enemigos. Si queremos sobrevivir, tenemos que poner en su sitio a todos los mangantes que medran del toreo. Son nuestros mayores enemigos. Por eso en el organismo que defiendo, tendría que haber un comité de disciplina que ponga orden, sancionando ejemplarmente a tanto impresentable.
Todo esto no es una utopía. Lo podemos conseguir trabajando y luchando. Ya lo dijo el crítico taurino Hache hace un siglo: "Aficionados, a defenderse". Pues lo dicho.
No está nada mal, pero que nada mal.
Cómo bien dice el autor de la arenga a la batalla, es o son una masa de granito sin fisuras. Lo que parece olvidar, es que el granito ni siente, ni piensa, ni padece.
Copio y pego su discurso. Haceros una idea de la calidad de su autor:
Aficionados: ¡A defenderse¡
Domingo Delgado de la Cámara
La ofensiva antitaurina se ha desatado con todo rigor. Y esta vez, conscientes de sus apoyos en la política y en los medios de comunicación, van a por todas. Parece que se han dicho: ahora o nunca. La campaña que se ha iniciado tiene por objetivo la prohibición inmediata de la fiesta de los toros. ¿Qué hacer ante lo que se nos viene encima?
Creo, en primer lugar, que no hay que entrar al trapo. No hay que aceptar el debate que plantea el enemigo. Y ¿por qué no hay que aceptarlo? Por varias razones. La primera, porque suele estar siempre amañado, con un moderador partidario de los anti que lleva la discusión por el camino que le conviene.
En segundo lugar, aceptar el debate supone aceptar el juego del enemigo y rebajarse ante él. No tenemos que justificarnos por nuestra afición y no tenemos que buscar la aprobación de nadie. Un error que constantemente repiten las buenas personas es tratar de llevarse bien con la gentuza, es tratar de convencer a los cerriles. Esto supone una gran pérdida de energías, porque es imposible convencer de nada a los necios y, además, la gentuza interpreta el afán conciliador como un síntoma de debilidad y, por tanto, se crecen.
Ya sé que tenemos cientos de argumentos para explicar la tauromaquia. Pero esos argumentos chocan contra un muro ante el talante intransigente de nuestros enemigos. No perdamos el tiempo. Entrar en el debate supone reconocer de entrada la nobleza del adversario. Y ahora no se trata de adversarios. Se trata de enemigos que quieren acabar con el toreo. No entremos en su juego.
Pero, eso sí: es muy importante desenmascarar las auténticas razones que impulsan al enemigo. No hay que entrar en el debate del "pobrecito toro", pero sí hay que repetir mil veces que son unos hipócritas y que atacan a la fiesta, no por su preocupación hacia los animales, sino por su odio irrefrenable a todo lo que huele a España. Los animales son la excusa. La razón fundamental es el odio a lo español. Y hay que recalcarlo. Odio que no solo lo sienten los nacionalistas, sino todos esos progres de vario pelaje que siempre han renegado de su país. Esta es la causa profunda del antitaurinismo hispano. Quieren ser europeos, y en Europa no hay toros. Si hubiera feria taurina en Londres o en Ámsterdam, el debate simplemente no existiría.
Hay que desenmascarar su hipocresía, no entrando nunca en el absurdo debate de los derechos de los animales, un imposible metafísico y una aberración jurídica. Hay que impedir que saquen a relucir sus argumentos sensibleros y, por supuesto, señalar la inmoralidad que supone ser contrario a las corridas de toros y favorable al aborto, el genocidio de nuestro tiempo apoyado por toda la progresía animalista del universo mundo.
Resumiendo: al enemigo se le debe despreciar y se deben sacar a relucir sus vergüenzas, contradicciones e hipocresías, pero jamás se debe debatir con él nada en un plano de igualdad. Al enemigo ni agua.
Nuestra lucha debe fundamentarse esencialmente en al artículo 14 de la Constitución, que hace a todos los españoles libres e iguales ante la ley. Por ello no hay nadie capacitado jurídicamente apara impedir el disfrute de nuestra libertad. Esto es muy importante. El enemigo es esencialmente intolerante y antidemocrático, y hay que repetirlo mil veces. Esa gente, por muchos amigos que tenga entre los políticos y los periodistas, no tiene ningún derecho a meterse en nuestra vida. Si no gusta de los toros, que no vaya, pero no tiene ningún derecho para prohibírselos a los demás.
Nosotros tenemos que ser un bloque monolítico, una masa de granito sin ninguna fisura. Todos juntos con el mismo objetivo. Es muy importante estar unidos, porque la desunión es un síntoma de debilidad y por ahí atacarán. Por supuesto que hay que dejar a un lado intereses particulares y enemistades privadas. Lo repito: todos juntos en una misma organización dispuesta para la batalla. Porque va a haber que batallar.
No estamos acostumbrados a batallar porque hasta ahora se había tolerado la fiesta y no se la molestaba demasiado. Pero todo esto ha cambiado. Ahora van a por nosotros. Y hay que batallar, único medio de hacernos respetar. ¿Que en una radio una demagoga nos pone a escurrir? Pues se inunda de cartas dicha radio, dejando muy claro que mientras esté esa demagoga ningún aficionado sintonizará jamás ese dial.
¿Que un político dice una sandez? Pues se le declara persona non grata y se deja muy claro a su partido que mientras ese señor esté en sus listas no le votaremos jamás. Si los autitaurinos se han hecho respetar es porque llevan muchos años batallando. Por eso, aún siendo cuatro gatos, los temen. Ya es hora de que nos teman a nosotros que, además, somos muchas más personas, el segundo espectáculo masivo del país (o ¿el primero?). Me gustaría ver como le iría al deporte sin el menor apoyo ni mediático ni institucional.
Todos unidos debemos conseguir en primer lugar, que los dos grandes partidos mayoritarios abandonen sus tibiezas y se decanten de una vez por todas. Logrado esto, habrá que exigirles que declaren la tauromaquia bien de interés cultural en el Parlamento de la Nación. Así se la blindará de los ataques de las Autonomías díscolas y antiespañolas. El toreo, como bien de interés cultural, debe ser protegido en todo el territorio nacional para que pueda ser disfrutado por los aficionados con la misma de libertad e igualdad que disfrutan los aficionados a otros espectáculos.
Una vez obtenido esto, hay que cambiar el modelo organizativo de la Fiesta. Resulta que el reglamento del fútbol es universal y en los toros vamos a tener diecisiete reglamentos autonómicos diferentes. Un disparate. La España de las Autonomías es un error histórico de nefastas consecuencias, que un día, ya próximo, habrá que reconducir refundando el Estado. Pero mientras llega ese día, hay que lograr desembarazarse de la nefasta tutela de políticos y funcionarios, consiguiendo crear un organismo independiente formado por profesionales y aficionados de la tauromaquia, que cree un único reglamento por primera vez eficiente y realista, y que se ocupe de los problemas de la fiesta sin injerencias externas.
Y aviso para navegantes: nuestra mejor propaganda es una fiesta totalmente íntegra y verdadera. Cuando en el ruedo hay riesgo y emoción, el argumentario antitaurino es una ridiculez. Por el contrario, la fiesta trucada del toro afeitado y moribundo, llena de argumentos a nuestros enemigos. Si queremos sobrevivir, tenemos que poner en su sitio a todos los mangantes que medran del toreo. Son nuestros mayores enemigos. Por eso en el organismo que defiendo, tendría que haber un comité de disciplina que ponga orden, sancionando ejemplarmente a tanto impresentable.
Todo esto no es una utopía. Lo podemos conseguir trabajando y luchando. Ya lo dijo el crítico taurino Hache hace un siglo: "Aficionados, a defenderse". Pues lo dicho.
jueves, 27 de noviembre de 2008
DINERO PÚBLICO PARA LOS TAURINOS
Hace unos días, los medios taurinos nos informaban de la posible suspensión de la Feria del Toro que se celebraría en Sevilla en el mes de febrero. Al parecer la falta de patrocinadores privados, y la ausencia de ayudas públicas, era la causa de la suspensión.
Hoy, me llega la noticia de que una vez más, el dinero de todos los ciudadanos salvará a los taurinos. La Consejería de Agricultura "donará" 100.000 euros para que se celebre el evento. Lo más sorprendente es que, según se puede leer en la noticia, éste organismo ha subvencionado otros años su celebración con 400.000 euros, que es ni más ni menos que el 30% de su presupuesto.
Hoy, me llega la noticia de que una vez más, el dinero de todos los ciudadanos salvará a los taurinos. La Consejería de Agricultura "donará" 100.000 euros para que se celebre el evento. Lo más sorprendente es que, según se puede leer en la noticia, éste organismo ha subvencionado otros años su celebración con 400.000 euros, que es ni más ni menos que el 30% de su presupuesto.
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