jueves, 24 de diciembre de 2009

¿EN QUÉ QUEDAMOS

Carles Marco.

Primero se pidió voto secreto y se dio libertad de voto a los diputados y diputadas del PSC aduciendo que era un tema de conciencia personal. Aún así el PSC había presentado una enmienda de devolución del texto de la ILP, y la defensa de la enmienda la hizo el diputado más taurino del PSC, David Pérez. Seguramente la libertad existió, pero la realidad fue un voto en bloque por parte del PSC a favor de las enmiendas a la totalidad.
El voto libre y secreto ¿fue por un tema de conciencia o un intento de ocultar la oposición en bloque a la ILP? Ahora Miquel Iceta, portavoz del grupo parlamentario del PSC, afirma que para la votación final no habrá libertad, que el grupo votará en bloque. Y uno no puede evitar preguntarse, ¿es que la votación de las enmiendas era un tema de conciencia personal, y justamente la votación final del texto de la ILP no lo es?
¿En qué quedamos?.
No lo entiendo. Pero es que no entiendo ni eso ni el hecho de que ahora Iceta, y momentos después de la votación el propio David Pérez, hablen de que quieren huir del debate identitario. La defensa de las enmiendas por parte del diputado socialista tuvo un marcado trasfondo identitario. O es que la frase "... si te gustan los toros ya eres español" no es lo suficientemente elocuente.

El parlamento de David Pérez me produjo un profundo sentimiento de vergüenza, pero es que las constantes idas y venidas en la posición pública del partido, su indefinición, su intento constante de nadar y guardar la ropa, de decir algo y hacer otra, nos pasará factura, es que no lo veis compañeros?. Pero los palos no vendrán sólo de las urnas, los palos vendrán también de dentro. O pensáis que aquellos militantes y cargos institucionales u orgánicos del partido que estamos a favor de la ILP, que no somos pocos, estamos contentos con las posturas que estáis adoptando?

Buscáis la cuadratura del círculo y eso es imposible. Ahora queréis consenso entre ambas posturas, una especie de solución salomónica que lejos de agradar a todo el mundo es rechazada ya en primer término por los propios taurinos. Toreo a la Portuguesa ", los taurinos ya han dicho claramente que no. ¿Pero aún no lo entendéis?, No quieren disfrutar del toreo descafeinado, parece que el arte y la belleza plástica van íntimamente ligados al dolor, la sangre y la muerte. No podéis conciliar defensa de los animales y tauromaquia. No podéis inventar una "enfermedad sana". Son conceptos contradictorios.

La única forma de ser consecuente con la libertad, es dar verdadera libertad de voto a los diputados y diputadas. Una votación final sin voto secreto, mostrando la cara, y todos con la cara bien alta. Sólo si vemos en el resultado de la votación final de nuestros diputados y diputadas un reflejo de las distintas sensibilidades existentes en el seno del partido nos sentiremos todos verdaderamente representados.