lunes, 14 de diciembre de 2009

SOBRE EL MANIFIESTO DE LA MERCÉ

Con fecha 12/12/09 aparecía en la página digital de la COPE, un escrito que se ha titulado:
"Manifiesto de La Mercé" emitido por la Plataforma para Promoción y Difusión de la Fiesta.

Al mismo tiempo, se habría un foro de debate en la web de Libertad Digital
Resulta curioso que se califique a este medio con ese nombre, cuando para opinar hay que mandar un sms y pagar.

Cómo no pienso financiar a estos mercaderes de la libertad de expresión, salvo que vea reflejadas mis opiniones, y ya sé de un caso de alguien que ha pagado y no ha visto publicada su carta, aprovecharé mi medio de expresión digital para hacer pública mi opinión en relación con las opiniones vertidas en Libertad Digital, y el texto de Carles Marco en respuesta al Manifiesto, y, que es la persona a la que de momento, se le ha impedido ver reflejada su reflexión al respecto.

¿Este es el manifiesto con el que se nos iba caer la cara de vergüenza?

Rosa Gil, Presidenta de la Plataforma para la Defensa de la Fiesta, nos avisó hace algún mes que iba a aparecer un manifiesto, y cito textualmente, “de personas de valiosa valía cultura y de peso internacional para que en el momento oportuno digan dónde está esa Barcelona abierta a todos para ver si se les cae la cara de vergüenza a los políticos que tenemos por estos pagos".

Con todos mis respetos para los “ilustres” firmantes del mismo, y para Rosa Gil, que piensa que todos los políticos que están en contra de la tauromaquia son, y cito sus palabras, “unos chupaculos, una indecencia de personajes, y unos políticos de mierda”, este manifiesto anunciado a bombo y platillo, no solo no es vehículo para que a nadie se le caiga la cara de vergüenza, sino que demuestra de una forma clara y contundente la falta de argumentos de los que adolecen los aficionados a la tauromaquia.

Estoy convencido de que entre los firmantes del manifiesto habrá verdaderos aficionados a la tauromaquia, otros que defienden fundamentalmente intereses económicos, pero también habrá aquellos que han sido inducidos a una cruzada en pro de la defensa de las libertades. ¿Hay alguna cruzada más emblemática que la defensa de la libertad?.

Pero que nadie se engañe, aquí no están defendiendo la libertad de los esclavos, ni la del sufragio universal, ni siquiera la de un pueblo oprimido, lo que aquí se está defendiendo es la libertad de una minoría para poder continuar con la transgresión del sentimiento ético y la moral de una mayoría.

Prohibir, “un verbo que tan a menudo nos ha venido de fuera”, como reza el manifiesto. Pero que esta vez llega de dentro, de las mismas entrañas de la sociedad civil catalana. Más de 180.000 personas de todas las profesiones, estatus sociales, credos y colores, se movilizaron en contra de lo que consideran una barbarie totalmente anacrónica, un atentado a la ética, y una crueldad contra un ser vivo totalmente innecesaria.

Entre los, uno arriba uno abajo, 277 firmantes que según Rosa Gil son “personas de valiosa valía cultural y peso internacional”, podemos encontrar todo tipo de profesiones, entre las que abundan los empresarios, abogados y médicos, pero donde también encontramos algún cocinero, auditor de cuentas, diseñador gráfico, oficial de notaría, funcionario, jugador de balonmano, ganadero, interiorista, agente de viajes, industrial, logopeda, comerciante, viticultor y otros oficios igualmente respetables, pero que distan mucho de ser de gran peso internacional. La valía cultural ya dependerá en mayor medida de la formación de cada individuo, no necesariamente de su profesión.

Desgraciadamente no se recogieron los datos profesionales de los centenares de miles de personas que firmamos la ILP. Sin embargo baste decir que al margen de aquellos que han sido las caras de la ILP por tratarse de personas muy conocidas, han firmado también un buen número de médicos, abogados, empresarios, filósofos, profesores universitarios, jueces, artistas, cocineros, funcionarios, y también taxistas, amas de casa, parados, cajeros de supermercado, en definitiva, personas que independientemente de su peso internacional o su valía cultural, forman el tejido de la sociedad catalana y tienen tanto que decir como cualquier otro catalán.

No pretendo restar importancia a ninguno de los firmantes del manifiesto, pero se trata de 277 personas. Menos de 300 personas que tienen el peso que intrínsecamente tienen 277 frente a 180.000, ni más ni menos. Supongo que hasta esa cifra han podido llegar en estos meses que llevan preparando el manifiesto.

Los firmantes tal vez hayan olvidado que las peleas de perros y gallos están ya prohibidas en Catalunya por la propia ley catalana, al igual que fumar en determinados espacios, o conducir sin cinturón de seguridad, y tantas y tantas cosas. Porque la prohibición forma parte de la ley y de la propia democracia. Porque cuando los derechos colisionan entran en vigor las prohibiciones. Y aquí estamos discutiendo sobre dos derechos o libertades confrontadas, la del que quiere gozar y disfrutar con un espectáculo público, y la de aquel que considera al citado espectáculo algo vergonzoso e indigno de nuestra sociedad.

A los firmantes del argumento de que “cada vez que la libertad de alguien se ve negada o limitada, la libertad de todos pierde peso, se debilita, se empequeñece”, me gustaría preguntarles cuan pequeña sienten su libertad por el hecho de que yo no sea libre de circular sin el cinturón de seguridad, o de fumar en un espacio público. A ellos, especialmente a los abogados y juristas firmantes, les quiero decir que yo he aceptado las prohibiciones como algo natural que lleva implícita la propia democracia, ¿serán ellos tan demócratas como yo?, o prefieren el argumento de hágase lo que yo digo y no se prohíba lo que a mí me gusta.

Muy escasos de argumentos andan cuando anuncian con tanto esmero un manifiesto repleto de vaguedades e inconsistencias. De palabras grandilocuentes sobre lo que consideran que es Barcelona, como si Barcelona dejase de ser libre, ciudad abierta, ciudad de todos, o metrópolis europea, por el hecho de dejar a un lado un espectáculo que avergüenza a la mayoría de sus ciudadanos.

Una cosa es cierta, y es que tras leer el manifiesto, no solo no se me ha caído la cara de vergüenza, sino que mis convicciones han quedado intactas, y en cierta medida incluso reforzadas.

Carles Marco

Opiniones sobre el debate que se puede ver en "Libertad" Digital


Resulta aburrido que cuando se cuestiona el tema de las corridas de toros, sus defensores siempre argumenten lo mismo: aborto, hambre en el mundo, lucha por la supervivencia, nacer, vivir, morir, tragedia de la vida, sufrimiento en los mataderos, veganos, vegetarianos...

Resulta curioso que se acuse a los antitaurinos de querer humanizar a los animales, y que todos los argumentos se basen en la mayoría de las ocasiones en "razonamientos" comparativos sobre la existencia del ser humano. La argumentación del antropomorfismo queda fuera del debate, ya que el toro no es una divinidad (aunque en su momento si lo fuera para algunas civilizaciones), ni por supuesto una cosa. Resultaría bastante sencillo reconocer que al taurino le da lo mismo que un animal, el toro, sufra en la plaza, y que es admisible que una parte de la sociedad se oponga a la legalidad de ese espectáculo.

Espero que nadie me salga con la peregrina teoría de las betaendorfinas, que como veterinario ya me he ocupado de rebatir en numerosas ocasiones, aderezada con la increíble afirmación de que el toro no tiene recuerdos (memoria) y que no siente dolor. A los antitaurinos no se nos puede engañar con engaños como hace el torero en la plaza en su enfrentamiento remunerado con el toro.

Hay taurinos contrarios al aborto, y otros que no lo son, como hay antitaurinos que aprueban el aborto y otros que no. Hay antitaurinos vegetarianos y veganos y otros que no lo son, del mismo modo que habrá taurinos que no coman proteinas de origen animal.

Aquí no vale con decir que el no quiera que no vaya, o que esto es un atentado a la libertad. ¿Es tolerable que exista un espectáculo público en el que un animal es sometido a un rito que le lleva en la mayoría de las ocasiones a la muerte, tras ser sometido a un intenso castigo físico y psíquico? ¿Podemos comparar este sufrimiento con el que padece un animal en un matadero, o con el de un virus o una bacteria, o una célula tumoral? Yo creo que no son comparables, y la razón es simple: el fin no el mismo. Para empezar y dejando aparte a las células tumorales, a los virus o a las bacterias, e incluso a las lechugas, que he nombrado por no hacer un feo al que los ha elegido como "sujetos" para comparar con un mamífero dotado se un sistema nervioso perfectamente desarrollado, y por tanto con unas respuestas neuroendocrinas similares a las nuestras, la muerte de un cordero en un matadero, siendo dramática, tiene el fin de obtener un alimento para otra especie, la humana, que además se preocupa o debería preocuparse de minimizar ese sufrimiento. Ahí están las extensas reglamentaciones sobre mataderos que puede leer el que esté interesado. La especie humana tiene la obligación y la capacidad de reducir ese sufrimiento al mínimo, y salvo excepciones, en todos los países de la UE, así se hace. Por poner un ejemplo lo suficientemente ilustrativo, la puntilla, método que se utiliza al final de la lidia para dar muerte al toro, está prohibido como método de sacrificio en todos los mataderos de la UE, por considerarse cruel y saberse que provoca un tremendo sufrimiento en el animal sobre el que es aplicada.

En el tema del aborto, habría que hacer una pequeña matización: la ley de plazos que será aprobada en breve, impide el aborto una vez que se ha establecido el desarrollo de las estructuras nerviosas que hacen posible la existencia de dolor en el feto (demostrado de forma científica), y aún así, ningún aborto legal se realiza sin anestesia. Me podrán decir que, independientemente de que el feto sienta o no, se está matando una vida. Se podría debatir al respecto, pero estamos hablando de la lidia, y de una ILP que puede permitir (utilizando mecanismos legales) su abolición en Cataluña. Igual que las corridas de toros son legales, la ILP también lo es, y por tanto ambas cosas entran en el juego que establecen las democracias. ¿No hablamos de libertad de expresión? Pues vamos a jugar todos al mismo juego. No olvidemos que el Ayuntamiento de Barcelona, declaró a ésta, ciudad antitaurina en el año 2004, cómo tampoco debemos olvidar que La Monumental es la única plaza de toros que queda activa en toda la comunidad autónoma catalana.

Echar mano de la argumentación nacionalista separatista que según se dice hay detrás de la iniciativa popular, me parece justo que entre en el debate, pero hay algo que no cuadra: podemos reconocer que ERC es un partido nacionalista que no tiene ningún reparo en reconocer sus pretensiones independentistas como un fin político, y que ha dicho que votará claramente en favor de la ILP. Algo parecido podríamos decir de ICV que votará lo mismo que ERC. Pero cuando miramos o analizamos al resto de las formaciones políticas que tendrán que pronunciarse sobre ella, la cosa ya no queda tan clara. CIU también es un partido nacionalista, que apuesta, aunque por otras vías, por la independencia, y dará libertad de voto a sus diputados. El PSC, formación catalanista, pero no nacionalista, dará libertad de voto a sus diputados. El PP, partido no nacionalista, votará en contra, pero se sabe que en sus filas hay diputados antitaurinos, y veremos (si el voto es secreto) si alguno de ellos hace caso de lo que le dicta su conciencia, y no lo que le manda la dirección de su partido. Y lo más importante: conociendo a algunas de las personas que han puesto en marcha la ILP, y que han actuado como federatios en ella, es justo decir que muchas de ellas no tienen ninguna relación con ninguna de las fuerzas politicas que se proclaman partidarias de la independencia de Cataluña, y por tanto están exentas de cualquier relación que las una a ese pretendido antiespañolismo que algunos creen ver en la abolición de las corridas de toros.

José Enrique Zaldívar

16 comentarios:

Raúl dijo...

La ILP es la pinza interesada entre animalistas y nacionalistas. Pero todo el argumento "De defensa del ser vivo torturado física y psicológicamente" se cae sobre su propio peso cuando no se prohiben los CORREBOUS.
Es más, CIU ha presentado un proyecto de ley paralelo para tranquilizar a sus votantes y blindar a éstos festejos de cualquier futura prohibición.

Todo muy coherente, por parte de los nacionalistas, y por parte de los animalistas que se tragan todo ésto, sin decir, ni mú. Es decir, que las tragaderas de los supuestos animalistas son de dimensiones mayúsculas. Porque no tan siquiera sirve, el argumento de:1º las corridas, 2º los Correbous.

¿Y qué se soluciona prohibiendo los toros?. Absolutamente nada, si acaso salvar unos 100 toros al año. 100 toros al año que serán EMBOLADOS o ENSOGADOS en las mismas calles de Cataluña.

Por cierto, tanto de hablar de dinero público que va a los toros, ¿Les han contado los promotores de la ILP a los ciudadanos catalanes cuánto le cuesta ésta prohibición de forma directa e indirecta?. Se lo deberían contar. Porque gratis no les va a salir a los ciudadanos catalanes.

José Enrique dijo...

Ya lo hemos hablado varias veces. Los 100 toros que salvarán su vida en el coso de Barcelona, podrían ser más si la ILP no sale adelante. En cuanto a los correbous, ya sabes mi opinión y lo que haré si en un plazo prudencial ni saben, ni se acuerdan de ello. Te aseguro que el argumento de la defensa del animal es la que prima en los sectores en los que muevo, y en algunos de los políticos que tendrán que decidir si dan luz verde a que la ILP sea debatida en la comisión de Medio Ambiente, y posteriormente votada.
En cuanto al tema económico: ¿cuánto crees que le puede costar a cada catalán que no se maten 100 toros en La Monumental?
Saludos.

Raúl dijo...

Pues no se exactamente, pero la propia ILP dice que hay que indemnizar al empresario. Y por supuesto a los protagonistas que dejan de realizar su trabajo de forma legal (es decir, toreros y ganaderos). Y ya le digo, que muchísimos aficionados catalanes a nivel particular que van a presentar una demanda para pedir indemnizaciones por el daño moral que les supondría una posible prohibición. Éso también lo deberían decir.

No estamos prohibiendo el ponerse el cinturón o no. Estamos prohibiendo unos sentimiento, una cultura, una forma de ser y de vivir, una historia personal. Y éso no lo entienden ustedes, pero es así.

José Enrique dijo...

Pues no, Raúl, no lo entendemos así. Todos no podemos ser iguales, ni pensar de igual manera. De cualquier forma, si el viernes se vota en contra de las enmiendas a la totalidad, te prometo informarme sobre el tema que comentas, y te diré lo que me han dicho al respecto.

José Enrique dijo...

Me olvidé: sobre lo del daño moral, me parece que el que presente ese tipo de denuncia en un juzgado, va a perder el tiempo. Es mi opinión personal.

Raúl dijo...

Yo te digo lo que van a hacer, o han dicho que van a hacer, muchos aficionados de Cataluña.

Efectivamente somos diferentes. Y es dónde está el problema, que se quiere prohibir al diferente. De todas formas, tampoco es cuestión de entrar en debates filosóficos, entre otras cosas, porque ésto no están en nuestras manos.

Carles Marco dijo...

Raul, pues yo quiero que me indemnicen por no poder fumar en el bar y en el retaurante, porque para mi tomar un café con un cigarrillo en la mano es un estilo de vida, una cultura, una tradición y una forma de vivir y sentir el café. Además, en caso de no prosperar la ILP, quiero que me indemnicen por el tremendo daño moral y ético que me ocasiona la existencia de corridas de toros.

Por cierto Raúl, ¿sabes cuanto dinero nos ahorraríamos todos los españoles si se dejase de subvencionar la tauromaquia?, ¿sabes cuantos telediarios le quedaria a la tauromaquia en españa si no recibiese dinero alguno del erario público?

Raúl dijo...

Sr Carlos Marco, éso de que la Tauromaquia está subvencionada es una matraca que tiene muy poco de verdad.

Primeramente, las ferias taurinas no reciben subvenciones. Es justo al reves, en muchas ciudades son los ayuntamientos y diputaciones quienes reciben dinero.

Segundo, solamente se subvenciona en aquellos pueblos pequeños dónde son los propios ayuntamientos quieren organizan los festejos. Pero en los pueblos, todo se subvenciona. Porque en los pueblos no llega la inversión privada. Y si de celebran toro, es porque EL PUEBLO QUIERE.

Tercero, ustedes NUNCA hablan ni calculan los INGRESOS que genera las Administraciones en la gestión del toreo. De forma directa e indirecta, por lo tanto no me pueden demostrar nada.

No pueden ustedes hablar de lo que le cuesta la administración los toros, cuando resulta que nunca hablan de lo que INGRESA.

Lo he dicho muchas veces, el toreo existe porque hay muchos millones de españoles que van a los toros. ¿USTED CREE QUE LOS TOROS ES ALGO MARGINAL CUANDO SE CELEBRAN EN 5.600 PUEBLOS DE ESPAÑA?. Si la gente no quisiera que se celebrasen, no se celebraría. ¿Porqué en LUGO no hay toros?, no porque los alcades sean animalistas, sino porque no hay demanda de aficionados. No se lleva en la sangre.Y éso no lo acab ustedes de digerir.

Raúl dijo...

Por cierto, Sr Carles, ésos toros que ustedes tanto quieren, andan enfadadillos con ustedes.

!! Se les ha olvidado el Correbous en la ILP !! !!Qué olvidadizos !!.

Y físese que me extraña, con lo que ustedes quieren a los toros.

Carles Marco dijo...

Apreciado Raúl, no es, ni ha sido mi intención demostrarle nada. Usted dice que lo de las subvenciones es una matraca y yo se que no es así, existen un buen número de lugares donde documentarse al respecto de las subvenciones europeas, estatales, autonómicas y municipales que por los más variados conceptos, incluidas las escuelas de tauromaquia, recibe de forma directa la tauromaquia.

Usted me habla de los ingresos y, sinceramente, debo decirle que desconozco la cifra, supongo que usted se habrá informado adecuadamente de ello, pero permítame decirle que al margen de la cuestión económica, de la que ya empiezo a estar cansado de hablar y discutir (y no lo digo por usted, es algo general), al margen del debate sobre si el toro sufre o no sufre, al margen de la discusión sobre si el toreo es o no un arte, existe una razón íntima y muy personal que va más allá de cualquier otra consideración, se llama moral.

Podemos discutir y teorizar sobre cualquier extremo tanto como guste, pero la ética y la moral, a pesar de que son conceptos que pueden universalizarse, son sentimientos totalmente personales que no admiten discusión por estar enraizados en lo más hondo de cada persona. Usted puede considerar totalmente ético utilizar a un ser vivo para divertimento del público, pero yo no. Y ello me lleva a su segundo mensaje, el de los correbous. No considero ético ni el uso del toro en la plaza, ni el uso del toro en los correbous, ni en Coria, ni en Medinaceli, ni en Tordesillas. Pero tampoco considero ético el uso de los animales en los circos ni en los zoológicos. Como tampoco considero ético su uso para la industria de la moda. Del mismo modo que no considero ético el trato que reciben en muchas explotaciones ganaderas, y es por ello que a pesar de haber pasado 48 años de mi vida siendo carnívoro, pues el pescado nunca me ha gustado, hace ya casi un año que dejé de comer carne, cosa que me costó un gran esfuerzo inicial, porqué le aseguro que disfrutaba mucho ante un buen solomillo, o un chateaubriand, incluso ante una buena butifarra, o un pollo al ast, pero le aseguro que en estos momentos me siento muy orgulloso por ser consecuente con mis sentimientos hacia los animales.

Se ha intentado dar a la ILP Catalana un tono político, unas razones nacionalistas, pero aún admitiendo que alguien pueda ver en las corridas un icono español, debo decirle que la inmensa mayoría de catalanes que estamos luchando por su abolición lo hacemos por motivos éticos, y nuestro deseo sería la abolición total de la tauromaquia en toda España.

A los motivos éticos hay que sumarle unos motivos culturales y educativos. Para mí, la tortura -y no quiero ofenderle con el calificativo, pero es mi percepción- de un ser vivo, de cualquier ser capaz de sentir dolor o angustia, no puede ser cultura. Pero es que además considero que dista mucho de ser un espectáculo educativo para nuestros niños y jóvenes. Los animales no son cosas, pero los usamos y tratamos mucho peor que a muchas cosas.

De verdad creo que son visiones y perspectivas irreconciliables. Quien no tiene la percepción de que no tenemos derecho a usar de esta manera a los animales, difícilmente comprenderá la postura de alguien como yo, difícilmente entenderá que el querer prohibir las corridas de toros responde al deseo de cambiar una sociedad que no nos gusta, en ningún caso responde a una intención de querer privar a otros de su diversión o su pasión. Es muy difícil que usted o cualquier aficionado a la tauromaquia comprenda que el mero hecho de saber que en una tarde van a ser torturados 6 toros nos llena de pena, dolor y rabia.

Carles Marco dijo...

A aquel que no le gusta la sociedad en que vive, tiene dos opciones, mirar hacia otro lado o intentar cambiarla. Yo intento lo segundo, y lo intento desde una posición activa, y lo intento en lo referente a los animales y en otros muchos ámbitos. Comprendo que a usted pueda no gustarle, y está en su derecho, pero yo también estoy en el mío de luchar y pelear por conseguir aquello que creo mejor y más justo.

No quiero eternizarme en la respuesta, pero tampoco quisiera dejarme en el tintero el tema de los correbous y la ILP. La ILP se puso en marcha por una comisión de personas, una comisión que, tras mucho discutir, consideró que pese a tratarse de un mismo animal, la tauromaquia y los correbous eran manifestaciones distintas, y si el toro era el vínculo común entre ambas, la ILP también tendría que incluir a los bóvidos que se matan en los mataderos. Si por el contrario el punto en común eran los espectáculos con animales, la ILP debía incluir los circos y los zoológicos. Cada una de esas parcelas tiene su lucha, y se está avanzando poco a poco en muchos aspectos. Se está consiguiendo, por ejemplo, que cada vez más municipios no acepten el establecimiento de circos con animales salvajes. Se está concienciando poco a poco a la sociedad de que con los medios audiovisuales actuales, tener a un animal cautivo en una prisión de por vida, para observarlo apático y deprimido durante unos segundos, es una barbaridad y algo que puede ser evitado. La tauromaquia es ampliamente rechazada por la sociedad en Catalunya, y por tanto es susceptible de ser instrumentalizada mediante una ILP, pero los correbous son un caso distinto, y su abolición tiene un camino distinto, igual que los zoologicos o los circos. Créame, nadie se ha olvidado de los correbous.

Raúl dijo...

Carles, agradecerlo de antemano su respeto y educación. Usted,bien sabe que los Correbous no se han metido en la ILP porque ERC y CIU no lo aceptarían. Sería imposible que en el Parlament siguiera adelante la ILP.

Si lo que usted dice es verdad, espero que los miembros de la ILP no acepten la iniciativa de CIU de bindar legalmente a los Correbous.

En cuánto, a la "diversión por el maltrato al animal", la tortura de un ser vivo, la moral...etc,etc es que la visión es completamente diferente. Le aconsejo un libro: " Filosofía de las corridas de toros" de Francis Wolff de la editorial Bellatera. En ése libro se explica el por qué nosostros consideramos ética las corridas de toros.

Un saludo.

José Enrique dijo...

Gracias por mantener el buen tono, Rául, como siempre. Me apunto el libro; veremos si me lo traen los magos. Un saludo.

Carles Marco dijo...

Raul, yo creo que las convicciones no estan reñidas con el respeto. Yo también me alegro de poder intercambiar opiniones con una persona correcta y educada.

No dude que tomo nota del libro y que lo leeré, porqué, por ejemplo, a pesar de ser agnóstico no dudo en leer acerca de las religiones.

Si me permite corresponder a tan amable invitación, yo le puedo recomendar el libro "jaulas vacías" de Tom Regan (Altarriba, cuadernos para dialogar sobre animales), cuya lectura le puede permitir comprender mejor la visión que algunos tenemos de los animales. Si no lo encuentra en las librerias lo puede adquirir a través de www.altarriba.org

Gracias de nuevo y un saludo.

Anónimo dijo...

me gustan los toros......me vana fusilar? tengo que preparar la nuca?
me van a recluir en un campo de concentración?
Y si el ayuntament de barcelona decide que tengo que hacerme la vasectomía para no tener hijos.....tengo que obedecerlo?
POR LA LIBERTAD, PER CATALUNYA, PER TOTS

José Enrique dijo...

Las democracias tienen estas cosas... De todas formas, siempre te quedarán otras plazas, de momento.

¿Tiro en la nuca? Es una pena que los toros no puedan hablar, y decirte lo que sienten cuando entran en un coso vivos, y salen arrastrados por el suelo.